El portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, ha trasladado el compromiso de los socialistas a «recoger el guante» de las indicaciones del Defensor del Pueblo en su informe, presentado esta mañana en la Comisión Mixta Congreso-Senado de Relaciones con el Defensor del Pueblo, sobre los abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia, para llevarlas a la práctica.
«Desde el grupo socialista lo que vamos a hacer es recoger el guante de las recomendaciones que efectúa el Defensor del Pueblo, que aparecen en ese informe y nos pondremos a trabajar en la parte que nos corresponda para llevarlas a la práctica», ha asegurado López este martes en rueda de prensa en el Congreso.
Durante el turno de portavoces casi todos los grupos parlamentarios presentes han avalado el trabajo de Ángel Gabilondo. El diputado del PSOE Herminio Rufino Sancho ha asegurado que «en todo momento» el Gobierno «se ha preocupado por las víctimas» y ha recordado que Pedro Sánchez expresó el pasado viernes al Papa su voluntad de «llegar a una acuerdo con la Iglesia católica». Además, el senador socialista José María Oleaga ha dicho que el objetivo es «resarcir» a las víctimas y que «no vuelva a suceder una ignominia como esta».
Cien organizaciones de una treintena de países europeos, entre las que figuran Hazte Oír o Vox, pretenden que “el orden natural” vuelva a reinar en el viejo continente
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Paula Requeijo / Yanna G. Franco, CTXT, 17 de agosto de 2024
Estos días, a raíz de la Convención Nacional Republicana, se ha publicado en diferentes medios información sobre el Proyecto 2025, un documento de más de 900 páginas elaborado por la Fundación ultraconservadora Heritage. El texto establece una serie de objetivos de cara a los primeros seis meses del segundo mandato de Donald Trump y detalla las estrategias jurídicas y comunicativas para alcanzarlos. Entre estos objetivos, es central el refuerzo de la familia heteropatriarcal dificultando el derecho al aborto o derogando las leyes que reconocen derechos al colectivo LGTBIQ+.
Lo que recoge Proyecto 2025 no es novedoso en lo que se refiere a la eliminación de los derechos sexuales y reproductivos. De hecho, hace ya seis años que el EPF (Foro Parlamentario Europeo de Población y Desarrollo) alertó de la existencia de un documento similar titulado “An Agenda For Europe: Restoring The Natural Order” en el que una red de más de cien organizaciones de una treintena de países europeos, entre las que figuran Hazte Oír o Vox aquí en España, detallaba estrategias para lograr que “el orden natural” volviera a reinar en el viejo continente. Este “orden natural” supone que la familia heteropatriarcal sea la única forma posible de organización en todas las esferas. No debe existir ninguna estructura o imaginario en el que no sea nuclear. Y, para lograrlo, es necesario revertir las conquistas de derechos humanos en materia de sexualidad y salud reproductiva.
El partido Vox, nacido en 2013, moviliza diversos discursos asociados a la religión como parte de su retórica política. Pero estos funcionan principalmente como recursos identitarios y nacionalistas. De hecho, la práctica religiosa entre sus votantes es menor a la presente en la derecha tradicional del Partido Popular.
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Víctor Albert-Blanco, Nueva Sociedad, (vía Observatorio del Laicismo), 12 de agosto de 2024
Los recientes ciclos electorales han certificado el fin de la «excepción ibérica», que parecía proteger a España y Portugal del auge europeo de la extrema derecha1. El principio del fin de esta «excepción» se ha ido fraguando a lo largo de los últimos años. En España, las elecciones autonómicas de Andalucía, en 2018, marcaron un punto de inflexión en el panorama político: por primera vez desde la transición democrática, a finales de los años 70, un partido de extrema derecha obtenía escaños en un parlamento del país.
De esta manera, Vox entró en el sistema político español, al obtener 12 de los 109 escaños en juego en la región del sur de España. Este primer éxito permitió a la derecha, en su conjunto, desbancar al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) del gobierno regional que ostentaba desde la constitución de la comunidad autónoma, a principios de la década de 1980. Los diputados de Vox votaron a favor de la investidura del candidato del Partido Popular (PP) y contribuyeron así a desalojar a la izquierda de uno de sus bastiones históricos. Desde entonces, el avance electoral de la extrema derecha ha continuado en cada elección. Si bien en los últimos comicios celebrados en 2024 (elecciones gallegas, vascas, catalanas y europeas) Vox no ha experimentado un crecimiento significativo, tampoco ha perdido apoyos y se ha consolidado como un actor clave del sistema político español. De hecho, Vox formó parte o aportó apoyo externo a varios gobiernos regionales de la derecha.
Satélites de Vox y grupos católicos, ultraliberales y contra la “corrección política” progresista importan los temas y estrategias que dominan la política de EE UU
Un autobús utilizado en una campaña contra las «leyes de género» realizada por Hazte Oír, una de las organizaciones que presumen de librar en España la «batalla cultural» / Albert García ____________________
Un thinktank —gabinete de estudios— aliado de Viktor Orbán. Una escuela amadrinada por la sobrina de Marine Le Pen. Un avispero de entidades antiabortistas. Una asociación católica con más de un siglo de historia que combate ahora la “corrección política”. El instituto que ha premiado a Javier Milei por su “ejemplar defensa” de la libertad. Un grupo contra la izquierda woke que reúne a exdirigentes de Ciudadanos, clásicos del PP y algún fichaje de Vox. El partido de Santiago Abascal y un puñado de satélites.
He aquí un muestrario de las fuerzas que libran en España la “guerra cultural”, o “batalla cultural”, una forma de entender la política que se ha adueñado ya del Partido Republicano de Estados Unidos, como ha demostrado la rendición al trumpismo en su convención de julio. Y que en España “gana cada vez más protagonismo, aunque sin llegar a la obsesión de EE UU”, analiza Felipe González Santos, investigador en la Universidad Babeș-Bolyai, en Rumanía, donde estudia la ultraderecha en el ámbito global. De este “protagonismo”, y también de cómo la derecha tradicional muerde el anzuelo de los guerreros culturales, da idea que Isabel Díaz Ayuso y Borja Sémper difundieran esta semana mensajes —aunque el portavoz del PP los borró— que alimentaban la polémica sobre la boxeadora argelina Imane Khelif, convertida en supuesto ejemplo de los excesos woke en base al bulo de que compite con ventaja contra mujeres siendo trans (en realidad, no lo es: siempre ha sido mujer).
El Ayuntamiento de Gijón no hará ningún movimiento para poner en marcha la maquinaria administrativa que pueda llevar a la retirada del monumento «Héroes del Simancas» –que se ubica en la fachada del colegio de La Inmaculada de la Compañía de Jesús–, como ayer pedían –en el último pleno del curso– Podemos e IU con el apoyo de varias entidades memorialistas y en base al cumplimiento de la ley para la recuperación de la memoria democrática en el Principado de Asturias
Con los votos de Foro, PP, Vox y el concejal no adscrito, el Pleno del Ayuntamiento de Gijón/Xixón ha rechazado eliminar o resignificar la fachada del Colegio de la Inmaculada, propiedad de la Compañía de Jesús, en la que se erige un monumento fascista levantado en 1958 en honor a los denominados por el franquismo como los ‘Héroes de Simancas’,
Fue precisamente ése el lugar elegido por un grupo de personas el pasado 28 de junio, para organizar una manifestación fascista, a plena luz del día, en la que se cantó el Cara al Sol, mientras levantaban el brazo y proferían ‘vivas’ al fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera, ante la perplejidad de quienes pasaban en aquel momento por esa vía gijonesa.
Hacía muchos años que en Gijón no se producía semejante acto de exaltación del franquismo y, pese a que la fachada del citado colegio ya había sido motivo de consulta en otras ocasiones por posibles incumplimientos de las leyes de memoria democrática[1],fue precisamente este último acto el que desencadenó en primer lugar, la petición de la Federación Memoria y República, publicada el pasado 27 de julio por elDiario.es Asturias, y posteriormente, la iniciativa plenaria presentada conjuntamente por Izquierda Unida y Podemos[2]
El presidente de la Conferencia Episcopal clausura un curso del instituto de Vox y Le Pen que preside un apologeta de Franco y Pinochet
El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, en una imagen de archivo / Sergio Pérez (EFE) ___________________
La ultraderecha busca la bendición de la jerarquía de la Iglesia católica para dar su “batalla cultural” contra la izquierda. Y parece que está en camino de conseguirla. El ISSE (Instituto Superior de Sociología, Economía y Política), el semillero de futuros líderes ultras montado en Madrid por dirigentes de Vox y Marion Marèchal —sobrina de la líder del Reagrupamiento Nacional francés, Marine Le Pen, y flamante eurodiputada— celebra esta semana su segundo curso de verano. Si el año pasado tuvo lugar en Segovia, con el patrocinio de la Junta de Castilla y León, entonces cogobernada por PP y Vox, esta vez lo celebra en El Escorial (Madrid), de la mano de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), propietaria del diario en línea El Debate.
Entre los 15 conferenciantes del curso, dedicado a ensalzar la colonización española de América frente a las denuncias de los representantes de los pueblos indígenas, no hay una sola mujer. La mayoría pertenecen al plantel de profesores de la universidad de los propagandistas (CEU San Pablo) o están en la órbita de Vox. Entre estos últimos figuran Francisco José Contreras, diputado de dicho partido en la anterior legislatura; Kiko Méndez-Monasterio, principal asesor del líder de Vox; Gustavo Bueno Sánchez, coautor de un libro con Abascal; Paco Santas Olmeda, Hughes, director del suplemento cultural de La Gaceta, órgano de la formación ultra; o José Javier Esparza, presentador de El Toro TV, el canal oficioso del partido de Abascal.
Fascismo y religión son dos fenómenos que históricamente han mantenido una relación de complicidad que ha desembocado con frecuencia en sistemas dictatoriales
Una mujer con un rosario en las protestas contra el PSOE en la calle Ferraz / EFE ________________
Fascismo y religión son dos fenómenos que históricamente han mantenido una relación de complicidad que ha desembocado con frecuencia en sistemas dictatoriales, nacionalismos populistas de derecha y extrema derecha excluyentes y regímenes confesionales que niegan la libertad de conciencia, persiguen el librepensamiento y legitiman el patriarcado.
En España lo padecimos en carne propia durante la dictadura franquista en la modalidad del nacionalcatolicismo, que creíamos ingenuamente que había desaparecido con la transición política cuando todavía quedan restos del mismo en la vida política y en la propia Iglesia católica. Hoy resurge en la alianza entre Vox y organizaciones ultracatólicas como HazteOír, Infocatólica, Asociación de Abogados Cristianos, El Yunque, etc., que cuentan con el apoyo de un sector importante e influyente de la jerarquía católica, de algunos pastores evangélicos y con el silencio ¿cómplice? de los órganos representativos del episcopado español. Para identificar dicha alianza he creado el término “cristoneofascismo”, a partir del de “cristofascismo”, de Dorothee Sölle.
El término surgió durante el curso que dicté en agosto de 2019 en la Pontificia Universidad Católica de Paraná en la ciudad brasileña de Curitiba sobre “Teologías del Sur”. Un alumno pidió la palabra y dijo: “En la Iglesia nos prohíben hablar de política y Bolsonaro no hace más que hablar de teología”. Yo le pregunté: “Ah, ¿pero Bolsonaro es teólogo?». “No -respondió-, pero se pasa el día hablando de Dios, refiriéndose a él en sus discursos políticos, citando textos de la Biblia y pidiendo la bendición de los pastores evangélicos fundamentalistas de las megaiglesias brasileñas”. Mi respuesta espontánea: “Entonces podemos definir a Bolsonaro como el predicador y el teólogo del cristoneofascismo”. La clase prorrumpió en un prolongado y sonoro aplauso, lo que suponía la ratificación y el buen empleo de la palabra.
El Ayuntamiento de Torrent, gobernado por la popular Amparo Folgado, adjudica a La 8 TV Mediterráneo el contrato para el servicio de asistencia técnica en comunicación
Luis Motes, presentador estrella de La 8, entrevista al popular Carlos Mazón ____________________
La 8 TV Mediterráneo desembarca en los gabinetes de prensa institucional. El Ayuntamiento de Torrent, gobernado por la popular Amparo Folgado con el apoyo de Vox, ha adjudicado un contrato de 110.000 euros a la televisión propiedad de los obispos valencianos para el servicio de asistencia técnica en materia de prensa y comunicación del consistorio. La empresa ya había recibido por parte del mismo ayuntamiento, el pasado mes de enero, un contrato menor de 14.800 euros con el mismo objeto, aunque por un periodo de tres meses. La adjudicación del pasado 17 de junio, por el contrario, tiene un periodo de un año e incluye trabajos de comunicación coordinados por el área de prensa del consistorio. Además, la 8 TV Mediterráneo ha obtenido recientemente otros contratos menores similares de consistorios gobernados por el PP, tales como Meliana o la Pobla de Vallbona.
Se trata de la televisión impulsada por la Iglesia valenciana. Enrique Benavent, arzobispo de València, José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela y Alicante, y Casimiro López, obispo de Segorbe y Castelló, forman parte del consejo de administración de Televisión Popular del Mediterráneo SA. El abogado José María Mas Millet y la gerente de la Fundación Universidad Católica de València San Vicente Mártir, Marta del Olmo, completan el consejo de la tele de los obispos.
El intelectual católico francés Georges Bernanos escribió un testimonio brutal sobre la Guerra civil: ‘Los grandes cementerios bajo la luna’. Una lectura muy recomendable tras ver a Le Senne rompiendo la foto de una víctima
Rosas junto a una placa de homenaje a Aurora Picornell / Gobierno Balear ________________
Georges Bernanos (1888-1948) fue un gran intelectual francés, al que el golpe de Estado de Franco sorprendió en Mallorca. Católico practicante, conservador, con un hijo falangista, escandalizado por los ataques contra la Iglesia en la zona republicana, era un firme partidario del bando fascista. Sin embargo, cuando contempló la magnitud y la crueldad de la represión en Mallorca, horrorizado por lo que vio, escribió una obra maestra, Los grandes cementerios bajo la luna, uno de los testimonios más significativos sobre la Guerra Civil española y un monumento a la honestidad intelectual. Hannah Arendt lo calificó como “el libro más importante escrito contra el fascismo”. Bernanos no cambió de bando, sencillamente eligió la humanidad.
El presidente del Parlamento balear, el ultraderechista de Vox Gabriel Le Senne, protagonizó este martes un lamentable espectáculo al romper una foto de Aurora Picornell, una mujer asesinada por las mismas huestes que contempló Bernanos en acción en los primeros meses de la guerra. Si tuviese una mínima curiosidad, el señor Le Senne podría consultar el libro del novelista francés, porque ha aparecido recientemente una nueva edición castellana, en Pepitas de Calabaza, traducido por Juan Vivanco. “Por una anomalía que no me explico, llevaba años descatalogado e inencontrable en español. En Francia, en cambio, es un libro muy conocido”, escribió Sergio del Molino en este diario cuando apareció la nueva edición del libro.
El régimen franquista, al igual que el resto de los regímenes antidemocráticos que se extendieron por la Europa del periodo de entreguerras, mostró una intensa preocupación por desarrollar estrategias de propaganda de masas
El fascismo vuelve a querer tomar los espacios públicos con desfiles, conmemoraciones y rituales. En España esa costumbre propagandística -si exceptuamos sus precedentes en la dictadura primoriverista- tiene su origen en el conjunto de ceremonias político- religiosas llevadas a cabo durante la guerra civil. Conviene, pues, trazar aunque sea brevemente el arco histórico que nos ayuda a comprender este fenómeno.
El régimen franquista, al igual que el resto de los regímenes antidemocráticos que se extendieron por la Europa del periodo de entreguerras, mostró una intensa preocupación por desarrollar estrategias de propaganda de masas. Desde el comienzo del Alzamiento el discurso religioso se convirtió en un recurso propagandístico para movilizar a la población y sumarla al empeño colectivo de la victoria bélica.