La Diócesis de Getafe ha puesto fin al proyecto de los Hermanos del Amor Misericordioso, la rama masculina de la comunidad investigada por graves denuncias de abusos sexuales, de poder y de conciencia, aislamiento y penitencias físicas. La decisión obliga a los sacerdotes, diáconos y seminaristas que desde 2008 vivían y se formaban juntos, con la aspiración de constituirse en congregación religiosa, a continuar sus caminos por separado. El cierre se produce mes y medio después de que la Archidiócesis de Madrid suprimiera la rama femenina al considerar inviable su continuidad. El obispo de Getafe atribuye la medida a “un tiempo prolongado de reflexión y acompañamiento”, pero no menciona las denuncias presentadas por antiguos integrantes ni explica qué ha precipitado ahora la decisión.
Una de las víctimas que denunció al grupo tras abandonarlo critica que la diócesis no explique las razones de la medida ni reconozca que llega después de las denuncias presentadas por antiguos miembros ante la Iglesia. “Da la sensación de que no les ha quedado más remedio que acabar con esto, pero no dan la cara ni piden perdón por el daño causado”, sostiene.
El convenio del Servicio Extremeño de Salud con la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz financiará la asistencia religiosa católica durante cuatro años
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ayer durante la celebración de la festividad de la Virgen de Guadalupe, patrona de la comunidad, en el Monasterio de Guadalupe (Cáceres) | Junta de Extremadura _________________
El Gobierno de María Guardiola destinará 1.862.352 euros de la sanidad pública extremeña a la asistencia religiosa católica en los hospitales durante los próximos cuatro años, según el convenio cuya firma ha autorizado este miércoles el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura.
El acuerdo se suscribirá entre el Servicio Extremeño de Salud (SES) y la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz y tendrá una vigencia de cuatro años, desde el 1 de octubre de 2026 hasta el 30 de septiembre de 2030., lo que supone una media de 465.600 euros anuales. El convenio contempla además la posibilidad de establecer prórrogas en los términos previstos en el propio acuerdo.
La organización Ending Clergy Abuse (ECA) pide al juez Daniel Rafecas personarse en la investigación por la captación para servidumbre de niñas y adolescentes en Argentina, advierte sobre el riesgo de prescripción y exige que se considere la situación de extrema vulnerabilidad de las víctimas
Imagen de archivo de algunas de las mujeres que han denunciado al Opus Dei por trata y explotación laboral vestidas como sirvientas ________________
Paula Bistagnino, El Diario, 9 de septiembre de 2026
La visita del papa León XIV a Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre, no solo mueve la arena política en el país. La semana pasada, una organización internacional que lucha contra el abuso eclesiástico en todo el mundo, Ending Clergy Abuse (ECA), presentó un escrito ante la justicia argentina para pedir que avance la causa en la que se acusa al Opus Dei de trata y explotación laboral de al menos 43 mujeres como sirvientas religiosas de sus jerarquías, ante el peligro de que acabe prescribiendo.
“Una investigación diligente y sin demoras injustificadas es la única vía para evitar la impunidad y proteger los derechos humanos fundamentales de las víctimas”, señala el escrito de más de 30 páginas por el que ECA pide al juez Daniel Rafecas, titular del Juzgado Criminal y Correccional Federal N°3 y quien tiene la causa a cargo desde hace dos años, que la acepte como amicus curiae. Se trata de una figura que permite a un tercero, que no forma parte de un litigio, intervenir en él de forma voluntaria.
Hace unos meses, en una entrevista con este periódico, el obispo de Bilbao, Joseba Segura, aseguraba que en Euskadi todavía no se había tocado fondo en el proceso de secularización. El prelado decía que, antes del pequeño «rebrote» de creyentes que auguran, el declive de fieles en el territorio se iba a
agravar. Y lo ha hecho. Solo el 42% de los vizcaínos se definen como católicos, once puntos menos que en 2021. El dato viene además de la propia Diócesis, que cada cuatro años elabora un informe sobre la imagen que proyecta la institución en el territorio.
El último análisis, de finales del pasado año, recoge por primera vez -la serie empieza en 2013- un porcentaje de creyentes inferior al 50%. El desplome es inédito. Entre 2017 y 2021, por ejemplo, la identificación con la religión católica se contrajo apenas cuatro puntos. No se puede entender esa falta de vinculación con el catolicismo sin reparar en cómo ha empeorado la percepción que tiene la población sobre esta religión tras los sucesivos escándalos financieros y de abusos, las dificultades para adaptarse a las nuevas realidades sociales…
Performance en el primer paseo por el patrimonio inmatriculado de Sevilla, organizado por la Plataforma en defensa del patrimonio de Sevilla. Actuación del inmatriculador (obispo) y su cómplice (Aznar) | ________________
Hay quien cree que los verdaderos prodigios de la era moderna ocurrieron en los laboratorios de Silicon Valley o en la carrera espacial. ¡Ilusos! El mayor acto de prestidigitación inmobiliaria de la historia contemporánea de España no necesitó tecnología punta, sino algo mucho más eficaz: un BOE, un Gobierno amigo y la bendita pluma de José María Aznar.
Porque, reconozcámoslo, hay amigos que te invitan a unas cañas y hay amigos que te ponen a nombre propio cerca de 35.000 inmuebles sin despeinarse. A finales de los noventa, el Ejecutivo de Aznar decidió que la Iglesia Católica tenía un problema gravísimo: no podía poner a su nombre hasta el último cortijo, ermita, solar y piso con la misma facilidad con la que un curilla firma un bautizo. Y claro, ante semejante «discriminación» —la de tener que demostrar que algo es tuyo igual que el resto de los mortales—, papá Estado acudió al rescate.
Ante la falta de respuesta al requerimiento, el Ayuntamiento decide intervenir y la rehabilitación no será lo único que pagará la diócesis
Estado en el que se encuentra la ermita del Calvari de Nules | Blai Molés ________________
Antes de que una denuncia particular llevara al Síndic de Greuges a requerir información sobre las gestiones que se están haciendo para impedir la desaparición de la ermita del Calvario de Nules, el Ayuntamiento ya había iniciado el expediente que le llevará a la ejecución subsidiaria de la rehabilitación. El municipio acometerá de manera urgente las obras de recuperación, pero será el obispado quien acabará pagando la inversión.
Así lo confirma el concejal de Patrimonio, Guillermo Latorre, quien precisa que el 4 de febrero de este año, se puso en marcha el expediente de orden de ejecución con el que se instaba a la propiedad, es decir, la Diócesis de Segorbe-Castellón, a llevar a cabo «todas las obras necesarias para la rehabilitación integral y la consolidación estructural del inmueble, dirigidas a garantizar su estabilidad, seguridad y adecuada conservación, así como la reintegración de los elementos artísticos perdidos».
La dictadura de Franco intervino en todos los aspectos de la vida de los españoles. También en sus fiestas
Francisco Franco Bahamonde, dictador y caudillo de España, sale de la Catedral de Sevilla bajo palio, 1956 | D.S – Fuente ____________________
Laura Prieto Gallego, Público, 25 de agosto de 2026
El franquismo no se sostuvo únicamente mediante la represión o el miedo, sino que necesitó «colonizar» la alegría de la gente. Desde antes incluso de llegar al poder, Franco fue consciente de la importancia de ejercer el control en cada rito o tradición española. La fiesta era orden, estatus y valores, además de propaganda. Tras varios años de república laica, era la oportunidad de «purificar las calles» e impulsar una hegemonía cultural nacionalcatólica.
A principios de 1937, el Gobernador General Luis Valdés prohibió los carnavales,una noticia que dejó huérfanos de fiestas a gaditanos y canarios. Otras tantas tradiciones se reinventaron para encajarlas en la idea de España que quería transmitir el régimen: católica, castellanoparlante, uniforme y jerarquizada. Así, en las Fallas, se inventaron las ofrendas a la virgen. que cobraron protagonismo frente a unos ninots duramente censurados. Ni la ironía gaditana ni la denuncia social fallera tenían cabida en la nueva España.
Ni agosto, ni el eclipse tapan que la Junta de Moreno Bonilla va a pagar 7,4 millones de euros a la Iglesia, por 117 capellanes de hospitales. Dinero para que la gente rece por no morir, en vez de para tratamientos y sanitarios que salven sus vidas. ¿Excentricidad sureña o extendida por España?
Protesta, el 8 de octubre, ante la sede central del Servicio Andaluz de Salud (SAS), por los fallos en los cribados de cáncer de mama, y que logró la dimisión de la consejera de Salud, Rocío Hernández | Francisco J.Olmo ______________
Un adolescente fantástico y cercano ha vivido la espera del eclipse con el íntimo deseo, disfrazado de broma, de que el fenómeno nos convirtiera en superhéroes tipo Marvel. El milagro no se ha dado. Sea porque en la cornisa cantábrica, donde lo observamos, estuvo nublado o porque, según él, para “notar los efectos” hay que esperar a vivir los eclipses de los dos próximos años. Es divertido su apego a la infancia de la que se aleja. Como ha sido emocionante experimentar, incluso nublado, el eclipse que tanto debía sobrecoger, en la Edad Media y la de Piedra.
Sin necesidad de acontecimiento estelar, desde la plena adultez e incluso con la responsabilidad de gobernar, hay quienes, en vez de encarar los retos y problemas pagando gestiones y personal que los resuelvan, deciden gastar nuestros impuestos en rezos. Literal.
Durante todo este tiempo hemos venido encontrando sacerdotes deambulando por las salas de los hospitales públicos como cualquier otro personal sanitario.
El consejero de Sanidad, Antonio Sanz, con los arzobispos de Sevilla y Granada, José Ángel Saiz y José María Gil, respectivamente | Foto: Junta de Andalucia _________________
José Antonio Naz Valverde | Nueva Tribuna, 13 de agosto de 2026
– ¿El paciente de la 40 tiene cura? – Cura sí, lo que no tiene es médico.
Este mini diálogo, que ha circulado en redes sociales después de conocerse el Convenio del Servicio Andaluz de Salud con los Arzobispados andaluces para el pago de capellanes hospitalarios, refleja con simpleza y fuerza la realidad de nuestro sistema sanitario andaluz. Reducción de recursos, recortes en los cuidados y atención sanitaria y gastos inexplicables y sin sentido como los 7 millones de euros de ese convenio.
El texto pretende justificar el acuerdo como casi una obligación de las distintas normativas jurídicas
El SAS destina hasta 7,4 millones de euros a la asistencia religiosa católica en los hospitales. No discuto el derecho de un creyente a recibir consuelo. Pero me pregunto por qué la sanidad pública organiza y financia ese consuelo para unos mientras los demás deben apañárselas como puedan
Capilla en un centro hospitalario, en una imagen de archivo _____________________
El presupuesto sanitario de Andalucía ha crecido cerca de un 17 % en cuatro años. Hay más dinero. Ya hablaremos de listas de espera, médicos que faltan, centros de salud donde conseguir cita es una tarea casi imposible, profesionales que van a la bulla desde que entran hasta que salen y familias que miden el tiempo sanitario en meses mientras su salud empeora. Pero dinero hay. Y entre esos miles de millones aparece un convenio del Servicio Andaluz de Salud con la Iglesia Católica: 117 capellanes y más de siete millones de euros durante la vigencia de ese convenio.
No sale del cepillo de una parroquia, ni lo paga el Vaticano, ni de una colecta en la misa de los domingos. Lo paga el SAS y sale del presupuesto sanitario, del dinero de todos. Y esto tiene guasa. No porque un sacerdote entre en un hospital cuando un enfermo lo pide —faltaría más—, sino por un agravio comparativo directo y claro.