A cuestas con la asignatura de religión

julio 18, 2018

“El franquismo supo darle a la iglesia católica uno de los mejores regalos: que la enseñanza formal estuviera siempre bajo su control directo o indirecto”

Imagen nuevatribuna.es

Jesús Parra Montero, (catedrático de Filosofía) / nuevatribuna.es, 18 de julio de 2018

Lo que fue un pacto indebido, a conveniencia de parte, por mor a la dignidad e independencia de una institución que “se considera portadora de valores como la dignidad de la persona humana, la convivencia fraterna y la auténtica solidaridad entre los hombres, no puede correr el riesgo de filtrar su doctrina a través de una determinada ideología política, pretendiendo conformar el cristianismo con ella”. Así lo afirmaba el cardenal Tarancón en el curso de su carta cristiana, en marzo de 1978, titulada “El cristiano y las ideologías”. El franquismo ha sido una “excrecencia y anomalía ideológica e histórica”, un régimen tóxico que todo cuanto tocó lo contaminó; por desgracia, su “nacional-catolicismo” (identificó su perversa dictadura fascista como “una cruzada”) significó la exclusión política de los disconformes y la total sumisión, cuando no la supresión, de los desafectos, un acentuado uniformismo político y administrativo, un descarado y arbitrario protagonismo del ejército y la responsable aquiescencia de una gran parte de la jerarquía católica, a la que, bajo “palio” cobijó y dotó de un poder poco evangélico sobre “cuerpos y almas”; a su régimen se unieron militares, falangistas, tradicionalistas, monárquicos y católicos conservadores e integristas (entre ellos, asociaciones católicas, una parte del clero y no pocas congregaciones de religiosos y religiosas), entre los que supo repartir cargos y prebendas – como señala Antonio Viñao en su artículo “La educación en el franquismo” (***)-, intentado conciliar sus intereses y acallar sus conciencias, con el objetivo de que nadie pusiera en cuestión su preeminencia, hasta ser considerado “Caudillo de España por la Gracia de Dios”. El régimen franquista nació católico. Desde su inicio la religión católica fue declarada religión oficial, prohibiendo el ejercicio de cualquier otra.

En lo que la educación se refiere, dentro de ese reparto de “cargos y prebendas”, el franquismo supo darle a la Iglesia católica uno de los mejores regalos: que la enseñanza formal estuviera siempre bajo su control directo o indirecto. La mayoría de los obispos, fueron partidarios, como establecía el anacrónico “Syllabus” (***), promulgado por Pío IX, de una educación católica controlada, dogmática y teocéntrica, que estuviera siempre bajo la tutela de la Iglesia. El dictador vio en la Iglesia Católica un factor proclive a su régimen y propicio para la unificación de España, viendo en la religión católica el único cuerpo de creencias común y fácilmente utilizable; para ello se propuso como meta homogenizar la lengua y el cuerpo de creencias y actitudes a través de la escolarización; imponiendo la inclusión en el currículum de la lengua castellana y la religión católica a toda la población, instrumentada ésta última por las congregaciones religiosas y el clero secular principalmente. La religión católica pasó a ser una materia obligatoria en todos los niveles y modalidades de enseñanza, incluida la universidad, prodigándose en todos ellos, en especial en la enseñanza primaria, las actividades, símbolos y espacios religiosos; en relación con la iniciativa privada y el principio de libre elección de centros docentes por las familias, se redujo dicha posibilidad de elección a las escuelas católicas o las de un sector público asimismo “recatolizado”. Lee el resto de esta entrada »


Ejercicio de cinismo

julio 14, 2018

Conversaciones de Covadonga 2018 / Flickr Arzobispado de Oviedo

El ciudadano Jesús Sanz Montes nace en Madrid en  1955. Estudia bachillerato, hace estudios profesionales y trabaja muy poco tiempo en un Banco. En 1975 (con 20 años) ingresa en el seminario de Toledo. El ciudadano Sanz Montes es, por lo tanto, de mi generación. El ciudadano Sanz Montes estudió, como yo, en una escuela aplastada por el nacional-catolicismo que acaba de consolidar un golpe de estado. Escuela construida sobre la sangre de una gran cantidad de maestras y maestros ejecutados por el dictador por el sólo hecho de no serle sumisos y con el objetivo de aterrorizar a los supervivientes (Francisco Franco, Caudillo de España por la gracia de Dios, de su dios ¡maldita gracia!). Escuela sometida a un terrorismo de estado, de un estado cuyo dictador pasea bendecido bajo el palio de la iglesia católica. Escuela sometida, por tanto, a los poderes de esa iglesia católica. Sumisión rubricada por unos acuerdos con el Vaticano que le dan derecho de censura sobre todo aquello que pueda ser enseñado. Escuela donde no tiene cabida nada que no sea lo dictado por esa iglesia que convierte en cruzada un cruento golpe de estado de inspiración fascista para darle cobertura moral (cobertura de su moral).

Es posible que entonces el ciudadano Sanz Montes no se percatase del hecho. Todos nuestros sistemas de percepción son diferenciales (percibimos la diferencia) y si los suyos no se estimulaban es que no notaba diferencias entre lo que él quería que fuera y lo que realmente era. Normal, porque él era uno “de los suyos”, de los que se aprovechaban del golpe de estado para imponer sus creencias. Para aplastar cruelmente a todo aquel sospechoso de pensar diferente.

Pero el ciudadano Sanz Montes ya ha recorrido mucha parte de su vida (la mayor). Ha tenido tiempo de (y dinero para) leer, viajar, cruzar sus opiniones con otras muchas. Ha tenido, en resumen, la posibilidad de enriquecer sus sistemas de percepción y ampliar su capacidad de interpretar los hechos.

Cuando la Ministra de Educación del Gobierno de un país (aconfesional según su constitución) dice que hay que modificar una ley impuesta por el PP (el que cree que los muertos del franquismo están muy bien en las cunetas) para que la nota de religión no compute (para que no se confunda con un mérito una creencia confesional) y cuando esa Ministra declara que para el Gobierno la Educación Pública es prioritaria, el ciudadano Sanz Montes exclama desde el púlpito electrónico (twitter) que le concede la iglesia católica: Lee el resto de esta entrada »


Ni biblia ni crucifijo, ¿un gesto? ¿un avance hacia un estado laico?

junio 2, 2018

¿Apuesta Pedro Sánchez por un Estado laico?

Pedro Sánchez, primer Presidente de Gobierno en prometer el cargo sin biblia ni crucifijo

Con crucifijos, biblias y hasta de rodillas fueron  las otras tomas de posesión de los anteriores presidentes. Adolfo Suárez juró su cargo como presidente preconstitucional en 1976 arrodillado ante la biblia y un voluminoso crucifijo, Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy asumieron el cargo en Zarzuela con símbolos religiosos. Pedro Sánchez es el primer Presidente de Gobierno que promete el cargo simplemente ante un ejemplar de la Constitución, abierta en la página del artículo 62.

¿Puede significar, más allá de un gesto, que Pedro Sánchez tiene intención de avanzar hacia un Estado laico? Tal vez el que ningún obispo haya felicitado al nuevo Presidente del Gobierno este viernes, más allá de la “institucional” felicitación que se espera del presidente de la CEE, sea un síntoma.

Algunos síntomas y algunos compromisos
La llegada al poder de Pedro Sánchez alerta a la Iglesia sobre el declive de sus privilegios,  eldiario.es

Ningún obispo felicitó este viernes a Pedro Sánchez cuando, por primera vez en nuestra historia democrática, salió adelante una moción de censura y el líder socialista se convertía en nuevo presidente del Gobierno. En su toma de posesión, por primera vez en la historia de la democracia española, Sánchez ha prometido el cargo ante la Constitución.  No hubo ni Biblia ni crucifijo sobre la mesa de Zarzuela.

Fuentes episcopales dan por hecho que el presidente de los obispos, Ricardo Blázquez, enviará la tradicional carta de felicitación al secretario general del PSOE. Pero, al menos en público, la actitud del episcopado español ha sido la del silencio. Tiene motivos para temer por sus intereses.

La apuesta por el Estado plenamente laico fue uno de los ejes del programa con el que Sánchez llegó, hace algo más de un año, a la Secretaría General del PSOE, después de las primarias en las que se enfrentó con Susana Díaz y Patxi López. En su documento programático, ‘Somos socialistas-por una nueva democracia’, el hoy presidente del Gobierno apostaba por que “España debe consolidar su condición de Estado laico” y eliminar el velo de confesionalidad que, 40 años después, continúa copando los actos públicos.

Según la Constitución española, España es aconfesional: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”. En la práctica, hay cooperación con todas (aunque cita expresamente la católica), pero el artículo puede dar lugar a interpretaciones políticas, permite estirarlo hacia el catolicismo o hacia el laicismo. Así ha sido según si los gobiernos eran del PP o del PSOE a lo largo de la historia.

¿En qué medidas concretas? Por ejemplo, en la financiación de la Iglesia (que por ejemplo no paga IBI), en el peso de la asignatura de Religión (que hoy cuenta para nota), en los crucifijos o no en las escuelas o en los funerales de estado (que han sido oficiados por siempre prelados católicos aunque entre las víctimas hubiera personas de otras confesiones o laicas). Hoy en día es el Estado, por ejemplo, quien paga a los curas de hospitales, aeropuertos o del ejército. O a los profesores de religión católica. Lee el resto de esta entrada »


Educación segregada. También por sexos

abril 14, 2018

Igualmente erróneo y pernicioso a la educación cristiana es el método llamado de la coeducación, fundado también, según muchos, en el naturalismo negador del pecado original, y, además, según todos los sostenedores de este método, en una deplorable confusión de ideas que trueca la legítima convivencia humana en una promiscuidad e igualdad niveladora... (Divini illius magistri)

Pío XI., autor de la carta encíclica Divini illius magistri (1929)

Enrique del Teso, La Voz de Asturias, 14 de abril de 2018

Abundan los cantores al capitalismo y su intrínseca perfección. Pero con el capitalismo pasa como con la inmortalidad que, como decía Borges, es una convicción rarísima. De hecho, las palabras que definen la esencia del capitalismo se refieren siempre a una parte de la población, nunca se dicen para todos, como sería el caso si se dijeran en serio. Cuando se habla de competitividad o eficiencia se habla siempre a los de abajo. La competitividad y la eficiencia se invocan para despidos, bajadas de salarios o mermas de los servicios públicos. Los grandes sólo compiten cuando no hay más remedio.

Los grandes de verdad intentan siempre eludir la competencia. Prefieren tratar con los poderes públicos como decía aquel personaje de Chirbes, «se necesitan cere­moniales, ritos, saber […] cuándo tienes que seducir­, acariciarle la nuca a alguien, hablarle suavemente al oído, rozándole con los labios la oreja, cogerlo por los riñones, abra­zarlo, acariciarle los lomos, […] cuándo toca dejar caer una frase que sabes que se le ajusta al otro entre dos miedos y trabaja como una palanca […] conocer en qué punto una pizca más de presión quiebra el caparazón». Sin embargo, cuando se utiliza la palabra libertad, nunca se habla para los de abajo. Los cantos a la libertad siempre son para proteger intereses de las alturas. La enseñanza sabe mucho de esas cosas. Si oímos sostenibilidad o eficiencia, es que aumentará el número de alumnos por aula o desaparecerán desdobles de idiomas. Si oímos libertad, siempre habla el Opus, el obispado, el PP o la Concapa. Precisamente ellos, a quienes nada debe ninguna de nuestras libertades. Siempre es algún poderoso o representante de poderosos porque a ellos se dirige la palabra libertad, por hermosa que sea tal como está en el diccionario. Lee el resto de esta entrada »


El control ultracatólico

abril 13, 2018

El reportaje forma parte del dossier sobre Iglesia y poder de #LaMarea59 que puede comprarse en kioscos y en su tienda online.

José María Escrivá de Balaguer / La Marea

Dani Domínguez, La Marea, 13 de abril de 2018

En mayo de 1998, durante el Congreso Internacional de los Movimientos Eclesiales, el papa Juan Pablo II oficializó en Roma el apoyo del Vaticano a estas congregaciones. Fue un punto de inflexión para los grupos ultracatólicos, la baza que el pontífice jugó para hacer resurgir el catolicismo que, poco a poco, se iba diluyendo. Wojtyla había comenzado a formar un auténtico ejército vaticano.

Mientras, en España, el entonces presidente del gobierno, José María Aznar, se apoyó también en estas comunidades para impregnar a la sociedad española de un aire neoconservador. Les devolvió los favores en forma de subvenciones públicas que, a día de hoy, aún son el principal sustento de estos grupos. Su fuerte vocación de poder ha provocado que todas estas congregaciones hayan copado las instituciones políticas, religiosas, financieras o educativas. Mediante el eufemismo del “humanismo cristiano”, se han dedicado a hacer proselitismo de los dogmas de la Iglesia.

OPUS DEI

Es uno de los movimientos con más poder dentro de la Iglesia en España. La Obra fue fundada en 1928 por Josemaría Escrivá de Balaguer, canonizado por Juan Pablo II. Según expone esta Prelatura personal de la Iglesia católica en su página web, cuenta con 90.502 miembros –de ellos, 2.073 son sacerdotes– repartidos por 68 países de todo el mundo. Algunas estimaciones sitúan en 33.000 el número de fieles solo en España. Su modelo educativo está enfocado a las élites. La joya de la corona de todo su andamiaje en el ámbito de la educación es la Universidad de Navarra, de la que depende la reconocida escuela de negocios IESE Business School, con campus en Madrid, Barcelona, Múnich, Nueva York y Sâo Paulo. De manera indirecta, el Opus Dei está presente en otras dos universidades (el Centro Universitario Villanueva, en Madrid, y la Universidad Internacional de Cataluña) a través del servicio de Capellanía, encomendado a sacerdotes de la Prelatura.

Además, la Obra controla un centenar de centros educativos que segregan por sexo, entre los que destacan colegios tan elitistas como el Tajamar y el Retamar, ambos en Madrid. Lo hace directamente o mediante grupos empresariales o instituciones como Attendis, el Grupo Educativo Fomento o el Grupo COAS. A este entramado educativo se suman la Editorial Palabra, la Editorial Rialp y la Editorial Eunsa. Lee el resto de esta entrada »


Para morirse (Juan José Millás)

abril 5, 2018

Juan José Millás, La Nueva España, 5 de marzo de 2018

Durante la pasada Semana Santa, varios ministros afirmaron en público ser los novios de la muerte. Lo hicieron con música, para darle más énfasis, mientras un Cristo despellejado y herido, y con las articulaciones rotas, desfilaba ante sus ojos sobre los brazos de un grupo de legionarios con las camisas abiertas que también afirmaban ser los novios de la muerte. Esto ocurría en España, en marzo de 2018, con el país hundido en una crisis que además de provocar miles de desahucios anuales, había dado lugar a una juventud mayormente en paro y con un tercio de la población en riesgo de pobreza. El terror no descansa. Somos huéspedes del hotel en el que transcurre la acción de “El resplandor”. Para que se te erice el vello no necesitas abrir la puerta de la habitación y asomarte al pasillo. Basta con que tomes el mando a distancia de la mesilla de noche y enciendas la tele. Ahí verás a nuestros representantes presumiendo con emoción contenida de tener a la muerte por la más leal de las compañeras.

Lo sabíamos. Sabíamos que hablan más con la muerte que con los representantes sindicales. Lo sospechábamos al menos por su aspecto patibulario. Uno a uno te ponen los pelos de punta, pero todos juntos, entonando el himno, o lo que sea, de la Legión matan de miedo a media España. Y a la que no matan de miedo la matan de la risa, que viene a ser lo mismo. Hay ocasiones en las que no hay manera de distinguir una carcajada de un alarido de terror. Cuando se dan de forma simultánea, tiene uno muchas posibilidades de atragantarse y fenecer. Se muere uno de la risa como se muere uno del espanto. Con frecuencia, se muere uno de las dos cosas a la vez. ¿Se trata de una muerte deseable?

No tenemos ni idea. Por cierto, que el Cristo que alzaban los legionarios es conocido como el Cristo de la Buena Muerte, ignoramos por qué. Que nosotros sepamos, Cristo tuvo un final atroz. Le echaban vinagre en las heridas sin dejar de escupirle y de clavarle lanzas. Si eso es una buena muerte, que venga Dios, nunca mejor dicho, y lo vea. Claro, que los ministros-novios de la muerte llaman a esto que nos ocurre (los desahucios, el paro, la pobreza, la desigualdad) el milagro económico español. Para morirse, en fin, no sabemos si de la risa o de lo otro.

 

 Una legión de ministros acompaña al Cristo de la Buena muerte (fragmento “Ministros y el himno de la Legión”)


El Gobierno tapona los intentos del Congreso de quitarle privilegios a la Iglesia

marzo 31, 2018

Los límites del Estado aconfesional.

Asamblea Plenaria de los obispos españoles. Europa Press / InfoLibre

En abril del año pasado, en la Comisión de Justicia y presentada por el PSOE, resultó aprobada una Proposición no de Ley “Relativa a reclamar la titularidad del dominio o de otros derechos reales inmatriculados a favor de la Iglesia”, y dos meses antes en la Comisión de Hacienda había resultado también aprobada otra Proposición No de Ley  relativa a la financiación de la iglesia católica. presentada por el Grupo Confederal de Unidos Podemos, En Común Podem y En Marea. Pues bien, como recoge el reportaje de Infolibre, un año después ambas PNLs se han convertido en “papel mojado”….

Justicia recuerda que la iniciativa aprobada para limitar el caudal de dinero público no es “vinculante”

El listado oficial de inmatriculaciones de la Iglesia, pendiente de un informe del Colegio de Registradores, no irá acompañado de una reclamación de titularidad

Fuente: Ángel Munárriz, InfoLibre, 31 de mrzo de 2018

El Congreso empuja, pero sin fuerza. Y el Gobierno no cede. Los privilegios económicos de la Iglesia católica han sido objeto de cuestionamiento en la presente legislatura, pero el recorrido de los intentos por limitarlos es escaso. Está por ver el alcance de la anunciada fiscalización de los recursos presupuestarios del Estado dedicados a las confesiones religiosas, que rompe con la histórica línea del Tribunal de Cuentas de quedarse al margen de las cuentas de la Iglesia. Lo que ya es posible asegurar es que las iniciativas parlamentarias para arrojar luz sobre los detalles de su particular estatus y poner coto a sus beneficios fiscales y legales se han quedado en nada, al menos de momento.

Según ha comprobado infoLibre, el Gobierno ha frenado las proposiciones aprobadas en la Cámara Baja. La coordinadora estatal Recuperando solicitó en enero del pasado año al Congreso que elaborase un listado de los bienes inscritos, invocando un fallo de la justicia europea a favor de una empresa ganadera en el caso de la inmatriculación de una Iglesia en Palencia. Dicha sentencia, según Recuperando, abre la vía a la posible nulidad de miles de inmatriculaciones. En la estela de esta petición, el Congreso aprobó en abril de 2017, con los votos en contra del PP y Ciudadanos, una proposición no de ley (PNL) impulsada por el PSOE que exigía al Gobierno elaborar en un plazo de seis meses un estudio con los bienes inmatriculados desde 1998 y “reclamar la titularidad” si la inscripción se hizo “sin título material”. Hace casi un año de eso. El plazo está más que vencido.

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