Iglesias evangélicas, franquicias de fe neoliberal

febrero 12, 2020

Llegadas desde los EE UU en los años 70 del siglo pasado, el avance de las iglesias neopentecostales —también llamadas evangélicas— en América Latina en las últimas décadas parece imparable.

Pentecostales

Pentecostales / Sancho R. Romales

Alberto Azcárate, El Salto, 12 de febrero de 2020

El actual presidente de El Salvador, Nayib Bukele, político oriundo del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), acaba de protagonizar un autogolpe cívico-militar y lo ha hecho con la fe del converso. Después ingresar en el parlamento rodeado de policías y militares, se sentó en la silla presidencial y ordenó el inicio de la sesión “amparado por un derecho divino”, según propias palabras. A renglón seguido se entregó a una oración, después de lo cual abandonó la sala para salir el encuentro de cientos de seguidores que lo vitoreaban en el exterior del recinto. El mandatario ha venido contando con el apoyo explícito de las iglesias evangélicas salvadoreñas.

Asimismo, en las recientes elecciones presidenciales peruanas el Frente Popular Agrícola del Perú (FREPAP), brazo político de la Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal (AEMINPU) saltó al plano institucional consagrándose como la segunda sigla más votada. Poco antes, durante el golpe militar en Bolivia, la presidenta de facto —Jeanine Añez— asumió el cargo biblia en mano con una explícita declaración de fe: “Dios ha permitido que la Biblia vuelva a entrar a Palacio. Que Él nos bendiga”, proclamó. Mientras, un coronel del ejército boliviano —entre vítores— afirmaba en un vídeo “reivindico y consagro a las fuerzas armadas de Bolivia para Jesucristo”. El hecho de que, desde su Constitución de 2009, Bolivia se asuma como un estado laico, amplifica la gravedad del gesto destituyente de ambos.

La concatenación de estos episodios señala –en la esfera religiosa- una creciente influencia de las iglesias neopentecostales y el paralelo eclipse del catolicismo y, en el plano político y cultural, la cada vez más firme implantación de aquellas. Lo analiza detalladamente el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) en su informe “Iglesias evangélicas y el poder conservador en Latinoamérica”. Estas expresiones hacen gala de un discurso conservador y ultraderechista, de corte autoritario. Y se posicionan como alternativa antagónica a los movimientos populares en favor de la (re)conquista de derechos sociales y políticos perdidos y otros por conseguir en favor de sectores de reciente visibilidad, como el feminismo, el movimiento LGTBI, minorías racializadas, y excluidos en general. Lee el resto de esta entrada »


Iglesia y Estado: ¿cuánto dinero público se embolsa la Iglesia por la educación?

febrero 9, 2020

La educación católica recibe anualmente 4.866 millones de euros de dinero público y la tendencia va en aumento. Cada vez se refuerza más el sistema concertado, en detrimento del sistema público. ¿Por qué el Estado tiene que financiar los centros católicos privados?

Clara Mallo, IzquierdaDiario.es,  9 de febrero de 2020

Los privilegios de la Iglesia: la no separación de la Iglesia y el Estado

A pesar de que formalmente el Estado español es un estado aconfesional, los acuerdos firmados con el Vaticano en 1979 aseguraron la unión real de la Iglesia católica con el Estado y sus áreas de influencia. Un aspecto más de la herencia del franquismo como la Corona, la Judicatura o la “sagrada” unión nacional. Sin embargo, en este caso y en el marco de un nuevo régimen interesado en la integración internacional, se trataba de dar una imagen de aconfesionalidad en el marco constitucional. Y decimos Estado (solo) formalmente aconfesional porque después de constitucionalizar que “ninguna confesión tendrá carácter estatal” se apresuró a firmar un pacto de Estado con el Vaticano.

Como explica Ángel Munárriz en su libro Iglesia S.A. (Akal, 2019) “Los textos del 79 son un fascinante producto jurídico-político que acomoda un ancestral pacto cívico-religioso al marco institucional naciente de un sistema parlamentario.”

Y es que se trataba de cambiar las apariencias para que, en el fondo, poco cambiase. El nuevo Régimen del 78 no se encontró incomodo con la idea de integrar a esta institución, los acuerdos con el Vaticano fueron firmados el 3 de enero de 1979, menos de un mes después de la aprobación de la Constitución. Y la Iglesia tampoco parecía sentirse “fuera de lugar” en el nuevo marco constitucional. Su pragmatismo histórico le ayudó a cambiar rápido a la sotana constitucionalista. El marco de la nueva Constitución le permitía mantener lo esencial de sus privilegios, fundamentalmente dos de ellos: su influencia en las aulas y la financiación pública.

La Iglesia en las aulas Lee el resto de esta entrada »


Muy lejana queda la construcción de un Estado laico. A medio plazo sigue sin estar en la agenda política

diciembre 28, 2019

Escribe Francisco Delgado

Francisco Delgado. Laicismo.org, 28 de diciembre de 2019

Hasta el día de hoy el secretismo de las negociaciones no nos permite hacer pronósticos fiables de las intenciones de los partidos que pretenden, inicialmente, formar gobierno y de aquellos que, supuestamente, podrían facilitar una investidura.

Aunque en materia de laicidad podría asegurarse, sin riesgo a equivocación posible, que ningún avance -de cierto alcance- se prevé a medio plazo: La construcción del Estado laico no está en las agendas políticas.

Ello tiene que ver con una realidad muy tozuda: Una mayoría -muy sustancial- del Congreso está formado por diputadas y diputados (de derechas y centro izquierda) que o desearían aumentar, aun más, el poder de la religión en las instituciones (léase básicamente la corporación católica) o, en su caso, no están dispuestos, por diversidad de razones, a mover absolutamente nada de las actuales relaciones del Estado español con las religiones, basadas en los Acuerdos concordatarios de 1976 y 1979 con la Santa Sede y de los Acuerdos con diversas religiones de 1992.

De los partidos y coaliciones que, de forma más o menos tímida, en sus programas electorales hacen algunas referencias a la laicidad de las instituciones no se espera absolutamente nada, al menos a medio plazo. Tan sólo y en su caso, tratarán de sacar a debate cuestiones relacionadas con algunos derechos, como la eutanasia, etc., aunque ya veremos con qué grado de compromiso.

Recientemente el portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, manifestó que: “En principio, la Iglesia acoge cualquier gobierno que se constituye legalmente, siguiendo los resultados de las elecciones”, para afirmar, a continuación que… “el Estado del Bienestar se encuentra en un momento en que necesita que todos arrimen el hombro, también la Iglesia, por ello no nos parecería una buena noticia que por parte del gobierno hubiese decisiones de exclusión a la hora de participar en la Educación, en la Sanidad, en los servicios sociales, en la acogida de migrantes o en el cuidado de tantas personas que viven y mueren solas en España Esperamos que el nuevo gobierno establezca los cauces que ya existen e incluso otros nuevos para aumentar nuestro compromiso con la sociedad”.  Como se puede observar mensajes muy nítidos y concretos. Y, si me apuran, amenazantes. Lo saben muy bien, con la privatización enfermiza de los Servicios Públicos, el poder de las religiones crece: Mejor coartada imposible. Lee el resto de esta entrada »


¿Qué hacemos con la Iglesia?

diciembre 15, 2019

Si por fin se conforma un Gobierno de izquierdas entre el PSOE y Podemos, debe asumir como una prioridad la revisión del concordato con la Santa Sede y el fin de los injustificables privilegios de la religión católica

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Clara Usón, El Periódico, 15 de diciembre de 2019

Un ministro de Hacienda denunciaba en un informe que los bienes de la Iglesia católica no tributaban a la Hacienda real, en grave perjuicio a la misma y al resto de contribuyentes. Era el conde de Floridablanca, ministro de Carlos III, en su informe reservado de 1787. Más de dos siglos después, en el año 2019, cuando España ya no es una monarquía absoluta, sino una democracia aconfesional y parlamentaria, ese privilegio de la Iglesia permanece incólume, con el agravante de que en el ínterin ha adquirido muchas más prebendas.

En el siglo XIX, durante los Gobiernos liberales, y también bajo el Gobierno conservador de O’Donnell, la mayor parte de las propiedades de la Iglesia fueron nacionalizadas mediante los procesos de desamortización de Mendizábal y Madoz. En aquella época, España era mayoritariamente católica y se libraron las cruentas guerras carlistas; aun así, se consiguió reducir el inmenso poder material de la Iglesia católica.

Vulneración de un principio constitucional

En el siglo XXI, la Iglesia católica vuelve a ser la mayor propietaria de España, gracias en parte al firme apoyo del franquismo, pero, sobre todo, al descarado (e inconstitucional) favoritismo de los gobernantes de la democracia. En 1979, el Gobierno español firmó con la Santa Sede unos acuerdos que prolongaban el concordato firmado por el franquismo en 1953, en clara vulneración del principio constitucional de aconfesionalidad de la democracia española. Gracias a esos acuerdos, que siguen vigentes, la Iglesia católica continua exenta de impuestos, la religión católica sigue siendo una asignatura evaluable, el Estado paga los sueldos de los profesores de religión y de todo el clero español, las escuelas católicas reciben ingentes subvenciones, a través de la ‘x’ de la casilla de renta la Iglesia ingresa cada año 250 millones de euros, y, en conjunto, según cálculos de Europa Laica, el Vaticano percibe anualmente de los contribuyentes españoles alrededor de 11.000 millones de euros, una cifra escandalosa.

A ello debemos sumar la irregular reforma de la ley hipotecaria del Gobierno de Aznar, que ha permitido a la iglesia inscribir a su nombre 30.000 propiedades, solo con la palabra de los obispos, en un procedimiento opaco donde los haya. Lee el resto de esta entrada »


“En España las relaciones Iglesia-Estado ni son ni serán ejemplares”, Antonio Aradillas

noviembre 27, 2019

“A los medios y procedimientos con que cuenta la Iglesia para su financiación le quedan pocas “Vísperas y Completas”

Inmatriculaciones de la Iglesia

Antonio Aradillas, Religión Digital, 27 de noviembre de 2019

Pese a que, entre otras lindezas piadosas estratosféricas, se les hayan prestado alas de arcángeles a la noticia de que la Corporación Municipal del pueblo de la comarca del Baix Llobregat, San Vicenc dels Horts, lugar de nacencia del político de ERC, Oriol Junqueras, acaba de decidir la declaración de “Alcaldesa honorífica” a su Patrona la Virgen de la Soledad, las relaciones Iglesia-Estado en España ni son ni serán “buenas ni ejemplares” como hasta el presente.

En mi comentario de hoy me ciño a efectuar algunas referencias a las económicas. Con pactos, y aun con Concordato, tales relaciones están necesitadas de una revisión profunda y urgente. Así lo reclaman la teología, la política, la pastoral y tantas voces como en un sentido u otro, y de una y otra parte, se pronuncian, cada día con mayor acento y aún con imprudencia, despecho o indignación… A los medios y procedimientos con que cuenta la Iglesia para su financiación -culto y clero-, le quedan pocas “Vísperas y Completas” y muy reducidos repiques campaneros festivos, aunque algunos alienten la falaz esperanza de que la advocación de la Virgen elegida “Alcaldesa Honorífica” democráticamente, pudiera ser parte de la solución.

“¿Cómo se podrá mantener la Iglesia sin la ayuda “oficial” con que cuenta en la actualidad? ¿Cómo podría así seguir siendo Iglesia la Iglesia? ¿Lo sería más o lo sería menos?”

¿Cómo se podrá mantener la Iglesia sin la ayuda “oficial” con que cuenta en la actualidad? ¿Cómo podría así seguir siendo Iglesia la Iglesia? ¿Lo sería más o lo sería menos? Estas y otras preguntas precisan respuestas y soluciones concretas, con consideración y respeto a los fines que justifican y encarnan las instituciones al servicio del pueblo y en fiel conformidad con las leyes democráticamente aprobadas. Antes que cristianos y religiosos, hombres y mujeres –mujeres y hombres- son ciudadanos. Ser y actuar como tales, es su principal ministerio y oficio.

“Además de la dedicación a “lo religioso –ritual y sacramentario-, curas y obispos podrían –deberían- dedicar su atención y su tiempo a actividades profesionales o laborales “civiles”, con lo que estas y ellos, -y la Iglesia-, resultarían ser los primeros beneficiarios” Lee el resto de esta entrada »


El terrorista santo

noviembre 4, 2019

Nunca jamás en su historia, desde las catacumbas, la Iglesia ha tenido tantos ingresos provenientes del Estado sin ninguna exigencia a cambio

Manuel Herrero, La Voz del Sur (vía Laicismo.org), 4 de noviembre de 2019

El 1 de Octubre de 1975, Pío Moa, miembro fundador del GRAPO, grupo terrorista que cometió 84 asesinatos en España, entró en la sucursal del Banesto en la Avenida del Mediterráneo de Madrid, acompañado de otros dos terroristas, Cerdán y Collazo, su misión, matar al policía de guardia en represalia por la últimas ejecuciones firmadas por Franco. Cerdán, alias “Costa”, disparó a quemarropa y a sangre fría al policía de guardia, que cayó malherido, Pío Moa, alias “Verdú”, se acercó al agente moribundo y según algunos testimonios lo remató de un martillazo y le quitó la pistola. (ABC Madrid, 15 Febrero 1977, pág. 2).

Ese individuo, Pío Moa, alias “Verdú”, apareció el 1 de Abril de 2008 a las 20,30 en la sala Juan Pablo II, del obispado de Jerez, invitado, pagado, claro está, por la Unión de Hermandades de Jerez y en colaboración con el obispado para que diera una conferencia sobre la iglesia en la II República. (Diario de Jerez, 2 Abril 2008).

Con esta innoble paradoja se ve claramente el camino que ha escogido la jerarquía católica española, en vez de la de la reconciliación o la fraternidad ha elegido la confrontación y aumentar la división entre españoles, usando para ello cualquier medio, terroristas, falsos profesionales o medios de comunicación pagados con los fondos que el estado y los fieles les dan a la iglesia para luchar contra la pobreza o el bienestar de las personas. Lee el resto de esta entrada »


El sueño de Franco: liderar su propia iglesia y emular a Felipe II

octubre 23, 2019

El dictador se construyó por conveniencia una imagen pública de católico devoto mientras mantenía disputas políticas con Juan XXIII y Pablo VI

Valle de los Caidos

El dictador Francisco Franco en una visita al Valle de los Caídos para revisar los planos de las obras. EFE

Juan G. Bedoya, El País, 23 de octubre de 2019

Francisco Franco se envolvió en el manto del nacionalcatolicismo, procesionado bajo palio por los obispos, para decidir el nacimiento del Valle de los Caídos, un costosísimo complejo religioso en una España de sangre, campos de concentración y racionamiento. Los textos de la época, la mayoría llevados al BOE, abundan en la parafernalia que acompañó al dictador hasta su muerte, siempre a su lado el brazo incorrupto de la santa Teresa de Ávila. Unos ejemplos: “Santa Cruzada contra la tiranía de los sin Dios”. “Salvar la civilización cristiana”. Dios, Patria y Fe. Victoria. Caídos. Peregrinación. Santa Cruz. Basílica…

Los primeros párrafos del decreto de la Jefatura del Estado sobre Cuelgamuros, de 1 de abril de 1940, son como un sermón de la época: “La dimensión de Nuestra Cruzada, los heroicos sacrificios que la Victoria encierra y la trascendencia que ha tenido para el futuro de España esta epopeya, no pueden quedar perpetuados por los sencillos monumentos con los que suelen conmemorarse en villas y ciudades los hechos salientes de Nuestra Historia y los episodios gloriosos de los Hijos de Dios”. Así se anuncia la creación del Valle de los Caídos. Sin embargo, Franco no había sido un meapilas, según frase del general Gonzalo Queipo de Llano. Fue su intuición de que Adolf Hitler y Benito Mussolini no podrían vencer en una guerra contra el resto del mundo lo que le impulsó a tratar con mimo obsesivo a la Iglesia católica, su principal apoyo, mostrándose en público como un devoto de misa diaria, rosario antes de cenar y cuatro días de ejercicios espirituales cada año con los jesuitas.

Esos afanes cristianos se exaltan en el primer decreto sobre el Valle, pero conviene subrayar la decisión de construirlo frente a Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, tan lejos de Madrid. Como Carlos V y Felipe II, Franco soñaba con liderar su propia Iglesia nacional, con poder sobre el Vaticano, y consolidar el papel de salvador de la civilización cristiana. En cambio, los papas, sobre todo Juan XXIII y Pablo VI, le pararon los pies en un combate político que culminó en la cuaresma de 1974, cuando el cardenal Vicente Enrique y Tarancón acudió al palacio del Pardo con el decreto de excomunión y advirtió al dictador que ejecutaría la sanción papal si el Gobierno persistía en la idea de mandar al exilio al obispo de Bilbao, Antonio Añoveros. Según Tarancón, el Caudillo, muy enfermo, se echó a llorar y musitó que él siempre había sido un fiel cristiano. Lee el resto de esta entrada »