El siniestro y oscuro reparto del botín artístico franquista: Entregadas a afectos al régimen, a museos o a instituciones religiosas

marzo 1, 2021

Miles de obras salvadas por la II República y las incautadas a los ‘rojos’ se entregaron a afectos al régimen, a museos y a instituciones religiosas

Exposición de piezas de orfebrería montada en Madrid en septiembre de 1940. / RC

Miguel Lorenci, El Comercio, 1 de marzo de 2021

España era la finca privada del franquismo, que en la posguerra hizo lo que le vino en gana con las obras de arte que salvó la República y con las que el régimen incautó». Lo dice el catedrático Arturo Colorado Castellary, que ha estudiado y documentado cómo el franquismo mercadeó con el grueso de las 17.000 obras tuteladas por los republicanos y con las expoliadas a sus «enemigos». En ‘Arte y botín de guerra’ (Cátedra) rastrea el destino de las obras usurpadas a políticos, militares o intelectuales republicanos presos, exiliados o represaliados.

La propaganda franquista insistía en que la República era «enemiga» del patrimonio cultural y la religión. Que en el territorio «rojo» imperaba la barbarie, el caos, la iconoclastia y el robo del patrimonio artístico. Una acusación «incierta», según Colorado, pero mantenida con machaconería y «que escondió durante décadas la labor de salvaguarda republicana de las obras de arte y su destino en la inmediata posguerra».

Casi 9.000 piezas se entregaron «sin conocer su procedencia ni investigar su origen»

Colorado, una autoridad en el estudio del devenir de nuestro patrimonio durante la guerra y la posguerra, ha estudiado durante cinco años la gestión y el destino de las cerca de 17.000 obras almacenadas por la República, «muchas de ellas desviadas luego hacia otros destinatarios que las reconocían como suyas». Casi la mitad, 8.710, fueron entregadas en depósito «a menudo desconociendo su procedencia y sin investigar su origen». De ellas, 3.761 fueron dadas a 35 museos; 2.330 se repartieron entre organismos oficiales como ministerios, ayuntamientos o cuarteles; 2.040 se entregaron a la Iglesia y 579 a particulares. Todas estaban controladas e inventariadas por la Junta del Tesoro Artístico (JTA) y almacenadas en grandes depósitos del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional (Sdpan) entre 1939 y 1945. Lee el resto de esta entrada »


Opus: el nombre en todas las maniobras para limitar el cambio democrático

febrero 21, 2021

Artículo de Ángel Munárriz para InfoLibre que forma parte de un especial dedicado a los 40 años del golpe de Estado

Gregorio López Bravo en el Congreso de los Diputados en marzo de 1978 / EFE

Ángel Munárriz, InfoLibre, 21 de febrero de 2021

“El Opus no interviene ni puede intervenir nunca en opciones políticas porque sus fines son exclusivamente espirituales”, asegura la prelatura

Al iluminar las zonas de sombra de la Transición, etapa de un sinfín de operaciones y maniobras, suelen aparecer dos palabras y siete letras: Opus Dei. La reciente investigación El 23-F y los otros golpes de Estado de la Transición (Espasa, 2021), del historiador Roberto Muñoz Bolaños, arroja luz sobre el papel de La Obra en el tablero conspirativo de la Transición, un proceso sinuoso, con mucha trastienda, óptimo para la exhibición de los atributos habitualmente asignados al Opus: discreción, influencia, relaciones. De la investigación se deduce: 1) No puede achacarse al Opus una relación con el golpe de Estado. 2) Las figuras vinculadas a La Obra aparecen, y frecuentemente con papeles destacados, en múltiples operaciones destinadas a limitar en sentido conservador el alcance del cambio político.

El Opus –o mejor dicho el conjunto de hombres del Opus en la esfera conservadora de la Transición– emerge como una importante fuerza opuesta al cambio político impulsado por Adolfo Suárez. “Tiene mucha lógica que miembros del Opus estuvieran muy activos durante la Transición. La presencia en el tardofranquismo del Opus fue decisiva. Y durante la Transición lo fue también. Los más destacados miembros del Opus mantuvieron sus puestos, porque la Transición se hizo manteniendo a los grupos de presión, y el Opus es un importantísimo grupo de presión muy metido no sólo en la política, sino en el empresariado, en la escala técnica, entre banqueros, ingenieros… Es un poder fáctico, que tenía muchos intereses que defender”, explica el periodista Mariano Sánchez Soler, que conoce las dinámicas de La Obra por trabajos como Las sotanas del PP (Temas de Hoy, 2002). Lee el resto de esta entrada »


El botín de guerra del Obispado de León

febrero 20, 2021

La República salvó 17.000 obras de arte. Algunas permanecieron en España y otras fueron evacuadas al extranjero. El profesor Arturo Colorado les ha seguido la pista. El franquismo solo devolvió la mitad a sus legítimos propietarios, mientras que el resto fueron desviadas a particulares e instituciones como el Obispado de León.

Portada (fragmento) del libro “Arte, botín de guerra” de Arturo Colorado Castellary

Verónica Viñas, Diario de León, 20 de febrero de 2021

En la España arrasada tras la Guerra Civil quedaba un tesoro por repartir. Un botín formado por 17.000 obras de arte, puestas a salvo por la República, algunas de ellas refugiadas en Ginebra. El franquismo lo tuvo fácil, porque prácticamente todas estaban inventariadas. Sin embargo, 8.710 obras fueron repartidas en depósito: 3.761 fueron a parar a 35 museos, 2.330 se distribuyeron entre organismos oficiales, como ministerios, ayuntamientos y ejército, otras 2.040 se entregaron a la Iglesia y 579 a particulares.

La devolución fue discrecional; y, por supuesto, los bienes de los republicanos fueron «confiscados y distribuidos a capricho». A Arturo Colorado Castellary, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, le ha costado cinco años de investigación desentrañar la política franquista de restitución de este ingente patrimonio. La consecuencia es el libro Arte, botín de guerra. Expolio y diáspora en la posguerra franquista (Editorial Cátedra) gracias a dos proyectos de I+D que le han permitido realizar una auténtica labor detectivesca. Los resultados son sorprendentes.

‘Dos vírgenes con niño y ángeles’, entregada al Obispado.

El autor expone que «resulta difícilmente comprensible» que en estos años de penurias y reconstrucción se entregaran en depósito a la Iglesia en León 13 obras de arte, cuando no había sufrido ningún daño durante la guerra. El Palacio Episcopal de León —así consta en la documentación oficial— recibió en 1941 ocho pinturas en respuesta a la solicitud del obispo, que había pedido obras «para decorar el salón del trono». Se trata de pinturas de los siglos XVI al XVIII, «de origen desconocido, por haber sido incautadas por la CNT en Madrid». Lee el resto de esta entrada »


El recuerdo a los golpistas sobrevive en forma de cruz: “No es un símbolo religioso, es un símbolo de la represión”

enero 31, 2021

“Se levantaron para honrar a los caídos por dios y por España, en muchos casos a iniciativa de la Falange. Claro que no tienen connotación religiosa, creo que es un debate que ya debería estar superado”, señala el abogado memorialista Eduardo Ranz

Retirada de la ‘Cruz de los Caídos’ de Aguilar de la Frontera (Córdoba) / EFE

Álvaro Sánchez Castrillo, InfoLibre, 31 de enero de 2021

A pocos kilómetros de Zafra, entre Sevilla y Mérida, se ubica Medina de las Torres, un pequeño municipio de apenas un millar de habitantes cuya historia, como la de otros tantos pueblos a lo largo y ancho de la geografía española, está marcada por la represión posterior al golpe de Estado de 1936. Se la conoce bien el activista de la CGT Cecilio Gordillo, natural de la localidad. Cuenta que se fusiló a 58 personas. Sin embargo fueron los únicos disparos que se escucharon en la localidad durante aquella etapa negra. Sin muchos problemas, los golpistas se hicieron con el control de la urbe pacense. Y, algunos años más tarde, levantaron en ella una pequeña cruz para honrar la memoria de los caídos durante lo que llamaron cruzada. “De sus caídos”, se apresura a matizar Gordillo. Un monumento de los años más negros de la historia reciente de España que, señala el activista, sigue en pie más de ocho décadas después, aunque con una leyenda diferente: “Ahora pone algo así como ‘En memoria de todas las víctimas de todas las guerras de España’. Se encuentra en la parte trasera de la plaza, en un pequeño jardín pegado a la Iglesia”, cuenta Gordillo.

Es la hora de comer después de una mañana ajetreada que ha dedicado a visitar y fotografiar algunos vestigios franquistas en el municipio sevillano de Constantina. Sin embargo, el miembro de la CGT y coordinador de Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía no duda en parar momentáneamente sus labores para abordar la polémica, tanto mediática como política, que ha suscitado la retirada en la localidad cordobesa de Aguilar de la Frontera de la Cruz del Llanito de las Descalzas, con una fuerte vinculación franquista en tanto que fue erigida en plena Guerra Civil como monumento para homenajear a todos los muertos del bando golpista. Unas actuaciones, que la alcaldesa de IU ha vinculado a la aplicación de la Ley de Memoria Histórica, que incluso llevaron el pasado fin de semana al obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, a lanzar una amenaza durante la misa dominical retransmitida por televisión. “Ahí están los sentimientos religiosos, por eso que nadie los toque. O si los toca, que se atenga a las consecuencias. Los cristianos no somos violentos, pero tomamos nota”, dijo el religioso. Lee el resto de esta entrada »


Golpe de Estado y religiosidad del Dictador

enero 22, 2021

Francisco Franco y el beso (fragmento) 7 Foto D.P.

Víctor Moreno, Nueva Tribuna, 22 de enero de 2020

Más que un tópico

Es un dogma decir que el problema religioso fue causa primera del golpe de Estado y de la Guerra advenida tras su fracaso; que la persecución religiosa y la quema de conventos con monjas y frailes dentro fue la mecha que explotó la decisión de los militares africanistas para echarse al monte. Y que el trato que la II República dio a la Iglesia jerárquica e institucional fue la dinamita bien cebada que hizo estallar la paciencia de los militares africanistas.

¿En qué medida esta argumentación conductista influyó en estos “militares ambiciosos e ignorantes”, tal y como los calificó el coronel de caballería e historiador Carlos Blanco Escolá? Y, mucho más específicamente, ¿en qué medida el polvorín de la religión contribuyó en la decisión final del Dictador, “ese cerdo jesuita”, como lo llamó Hitler, para sumarse a última hora al pelotón de los golpistas dirigidos por Mola, un tipo que nunca dio muestra alguna de religiosidad?

Una primera aproximación podría formularse en clave hipotética. Si a esta casta de militares ambiciosos les importaba la religión y sus practicas, habría que decir que se lo tuvieron muy callado. En la vida, lo habitual es que, cuando algo/alguien forma parte de las obsesiones de un individuo, estas se plasmen de algún modo en las ideas, en las palabras y en la conducta. Y este acto reflejo no parece que fuese el caso, toda vez que en África y en la Península estos militares jamás manifestaron preocupación alguna por el problema religioso, ni se caracterizaron por ser practicantes católicos. Como la mayoría de los españoles cumplían con pascua florida, si es que lo hacían, y adiós muy buenas.

Durante la II República, no abrieron su boca en esta materia, ni en otras de parecida naturaleza. Cuando Azaña el 13 de octubre de 1931 dijo en las Cortes que “España había dejado de ser católica” en términos de Estado, que no sociológicamente, los militares que, luego se rebelaron contra la República, ni protestaron ni dijeron nada en contra de la tesis de Manuel Azaña, reproducida íntegramente por el periódico El Sol, el día 14 de octubre.

Si se analiza la “política religiosa de la II República” en aquellos decretos, órdenes y leyes que guardaban alguna relación con el Ejército, vemos que contra los que se citan a continuación no hubo ninguna protesta formal por parte la superioridad militar: Decreto del 13.5.1931, por el que se somete al cuerpo eclesiástico del ejército a las normas generales para la jubilación; Decreto del 10.7.1931, por el que se declara extinguido el cuerpo eclesiástico de la armada; Decreto del 4.8.1931, por el que se disuelve el cuerpo de capellanes de Prisiones; Decreto del 17.11.1931, por el que se pone en práctica la extinción del cuerpo eclesiástico de la armada; Ley de 30.6.1932, por la que se disuelve el cuerpo eclesiástico del Ejército; Decreto de 2.8.1932, por el que se suspenden las celebraciones del culto en las dependencias del Ministerio de Marina; Orden 17.4.1933, por el que se suprimen los privilegios de los sacerdotes respecto al servicio militar. Lee el resto de esta entrada »


Religión católica y su relación con la ultraderecha española

diciembre 8, 2020
Entrada 1- Spanish 2020 (LJN) - YouTube

Cruzados del siglo XX. Alegoría de Franco y la Cruzada / Arturo Renque Meruvía

Adrián Juste, AlDescubierto, 8 de diciembre de 2020

La religión y las creencias espirituales de todo tipo han regado la Historia de la Humanidad prácticamente desde que se tiene constancia del paso del ser humano por el planeta. Se cree, de hecho, que la primera construcción donde las personas empezaron a cooperar y, por lo tanto, a funcionar como sociedad (aunque fuera de manera muy primitiva), data de hace unos 12.000 años y tuvo un motivo religioso.

Podría decirse, por una cuestión lógica, que desde que el ser humano tiene la capacidad de hacerse preguntas sobre el sentido de la vida y el origen de todo lo que le rodea, existe la religión. Y, como tal, creencias de este tipo hay prácticamente tantas como culturas en el mundo.

Según el autor Kenneth Shoulder en su libro The Everything World’s Religions Book, existen cerca de 4.200 religiones vivas en la actualidad. A estas habría que sumar todas las que ya han desaparecido y las que nunca se llegarán a conocer.

No es de extrañar, por lo tanto, que la religión haya formado parte de infinidad de procesos históricos y de cambios sociales, políticos, culturales, económicos y de casi cualquier índole. En las expansiones territoriales de Oriente Medio, por ejemplo, entender el papel del Islam es fundamental, del mismo modo que el Cristianismo en el caso del Imperio Español.

Al final, las religiones no son más que un sistema de creencias, costumbres, valores y símbolos establecidos en torno a una idea de la divinidad, de lo sagrado o de lo espiritual que distintos grupos humanos adoptan como guía en sus vidas, para dar sentido a la misma y como guía de lo que es correcto o incorrecto. Lee el resto de esta entrada »


La Iglesia, el franquismo y la Constitución: de la ‘Carta Colectiva’ al fin del nacionalcatolicismo. ¿O no?

diciembre 6, 2020

A lo largo de los últimos cien años, los obispos españoles han dado su visión (con diversos documentos) ante los procesos electorales o los momentos históricos, e incluso los bélicos, que ha vivido el estado español

Tarancón vota la Constitución

Tarancón vota la Constitución

Josep Miquel Bausset, Religión Digital, 6 de diciembre de 2020

A lo largo de los últimos cien años, la Iglesia, o mejor dicho, los obispos españoles, han dado su visión (con diversos documentos) ante los procesos electorales o los momentos históricos, e incluso los bélicos, que ha vivido el estado español.

En este siglo que ha pasado, cabe recordar en primer lugar la Carta Colectiva del episcopado español del 1 de julio de 1937, redactada por el cardenal Isidre Gomà, arzobispo de Burgos, un texto dirigido a los obispos de todo el mundo, con la intención de dar a conocer la situación de la guerra de 1936. Este documento, de carácter histórico-doctrinal, fue redactado por el mismo cardenal Gomà a instancias del general Franco, para mostrar el apoyo y la adhesión de la mayoría de los obispos españoles a la sublevación fascista y para informar a los obispos de todo el mundo de la situación que se vivía con la guerra.

Cabe recordar que no hubo unanimidad entre los obispos a la hora de firmar esta Carta. Aunque solo cinco de ellos no la firmaron, la Carta apareció como un texto del episcopado español. Los obispos que no firmaron este texto fueron el de Vitoria, Mateo Múgika, el de Menorca, Joan Torres, el de Sevilla, Pedro Segura, exiliado en Roma, el arzobispo de Tarragona, Francesc Vidal i Barraquer y el Administrador Apostólico (sin jurisdicción diocesana), Javier Irastorza.

La Carta Colectiva, divulgada por la propaganda franquista, apoyaba el “Movimiento Nacional, reconocía la sublevación franquista y era una llamada patriótico-militar contra el comunismo. De hecho, la Carta Colectiva responsabilizaba a los dirigentes republicanos de ser los que, “con sus prácticas de gobierno se empeñaron en torcer bruscamente la ruta de nuestra historia en un sentido totalmente contrario a la naturaleza y exigencias del espíritu nacional y especialmente opuesto al sentido religioso predominante en el país”. La Carta Colectiva afirmaba que los gobernantes republicanos, con su política, estaban “anulando los derechos de Dios y vejada la Iglesia” y por eso el episcopado español defendía “el derecho a la resistencia defensiva por la fuerza”. Y es que la Iglesia, según decían los obispos que firmaron la Carta Colectiva, “no podía ser indiferente en la lucha” y por eso este texto calificaba el “Alzamiento” con un doble significado: “el sentido patriótico y el sentido religioso”. Lee el resto de esta entrada »


La escuela y la religión

diciembre 1, 2020

“Reconozcamos que, sin la excusa católica, el movimiento de la escuela concertada no pasaría de ser una cosa de “niños pijos”, carente de asidero lógico alguno. Nos extraña la falta de valentía de nuestros representantes políticos para defender una enseñanza al servicio de la sociedad y sin trampas ideológicas”

Marcelino Flórez, (La Opinión de los socios y socias), El Diario,
1 de diciembre de 2020

El conflicto que vive España en torno a la escuela sólo es comprensible si se tiene en cuenta el factor católico. Sin el lobby católico no existirían ni el artículo 16 ni el artículo 27 de la Constitución, tampoco tendríamos un pacto internacional específico para una religión. Cada día que pasa, este factor se hace más anacrónico, pero sigue ahí inmutable y sirve para articular otros intereses, que van más allá del puro interés económico, con ser éste muy importante. La alianza de los poderes conservadores con el catolicismo español más que en el dinero, pone la vista en la formación ideológica de la ciudadanía bajo los determinados y particularísimos valores del sistema económico vigente: competencia entre personas y entidades, individualismo extremo, libertad personal sin límites sociales. Pero dejaremos esto a un lado y nos limitaremos a tratar de descubrir dónde nace y en qué se fundamenta ese factor católico.

Para comprender lo que está pasando hoy con la educación en España, tenemos que retrotraernos al Concilio Vaticano I de 1869-1870, el que decretó la infalibilidad del papado y condenó los “errores modernos” del pensamiento, recogidos en el Syllabus. El teólogo holandés Edward Schilebeeckx calificó a ese concilio como la “asamblea de una jeraquía feudal en un mundo moderno”; y pone en boca del Papa convocante del concilio, Pío IX, unas palabras que niegan la libertad de conciencia, algo que había reconocido siempre la tradición cristiana: ” De esta repugnante fuente del indiferentismo mana la afirmación absurda y errada o, más concretamente, la locura de que todos los hombres poseen libertad de conciencia y pueden reclamarla. El camino a este pernicioso error lo ha preparado la exigencia de completa e inmoderada libertad de opinión, que se propaga furiosa en la dirección de la aniquilación de lo sagrado y lo revelado”.

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Obispos españoles y el referéndum de 1947

octubre 21, 2020

La Dictadura de Franco se sostuvo gracias al apoyo incuestionable de la Iglesia, lo mismo que la justificación del golpe de Estado contra la II República.

“El pensamiento navarro” periódico navarro (impreso desde 1897 a 1981, aunque con interrupciones), órgano oficial de la Junta Regional Carlista de Navarra.

Víctor Moreno, Nueva Tribuna, 21 de octubre de 2020

De la Carta Colectiva del Episcopado de 1937…

Con relación a la jerarquía católica española, es bastante habitual recordar su Carta Colectiva del Episcopado español a los obispos del mundo, publicado el 1 de julio de 1937, donde se justificaba teológicamente (sic) el golpe de Estado de los militares africanistas. Isidro Gomá fue el autor intelectual y material de dicha carta, pero no se decidió a escribirla hasta el 10 de mayo de 1937, respondiendo así a los requerimientos de Franco quien le pidió que publicara “un escrito que, dirigido al episcopado de todo el mundo, con ruego de que procure su reproducción en la prensa católica, pueda llegar a poner la verdad en su punto”.

Gomá, entonces, solicitó la opinión de varios obispos sobre el particular, quienes le mostraron los inconvenientes de su publicación. El purpurado pasó de tales reparos. Y con Enrique Pla y Deniel, entonces obispo de Salamanca, y con el obispo falangista Leopoldo Eijo Garay, obispo de Madrid, redactaron dicha carta.

Luego, se pidió a los obispos su adhesión a dicha misiva.

Fueron varios obispos los que no firmaron dicho documento, aunque por razones diversas. No la rubricaron el obispo de Menorca, Juan Torres y Riba y el cardenal Pedro Segura, obispo de Orihuela, pero sus motivaciones no eran las mismas que ocasionaron la postura negativa de Javier Irastorza Loinaz, obispo de Ciudad Real, que era nacionalista; el obispo de Vitoria, Mateo Múgica y el cardenal arzobispo de Tarragona, Francesc Vidal i Barraquer, y casi no lo firmó su amigo Justino Guitar, obispo de Urgel y copríncipe de Andorra, a quien el cardenal Gomá llegó a amenazarlo si no estampaba su firma en la carta… Con el tiempo, tanto Múgica como Vidal pagarían cara su osadía por enfrentarse a Gomá.

Se hicieron más de treinta y seis ediciones de la Carta y se tradujo a todos los idiomas de los países donde un obispo regía los intereses católicos. El golpe de Estado estaba justificado por la voluntad de Dios y nada más habría que añadir, toda vez que los obispos eran sus intérpretes aquí en la tierra. Lo demás, la argumentación política, siempre en un nivel más bajo de importancia que la argumentación teológica, era baladí comparada con la artillería doctrinal teológica aportada por Gomá (en la imagen).

A partir de este momento, la deriva golpista de la Iglesia fue en picado hasta convertirse en el brazo doctrinal del fascismo, luego, franquismo y dando un fundamento integrista al nacionalcatolicismo, gracias al cual la religión se convirtió en política de Estado.

Lo de Gomá se veía venir, pues ya en su pastoral del 30 de enero de 1937 había sentenciado: “Quede por esta parte como cosa inconcusa que si la contienda actual aparece como guerra puramente civil, porque es en el suelo español y por los mismos españoles donde se sostiene la lucha, en el fondo debe reconocerse en ella un espíritu de verdadera Cruzada en pro de la religión católica, cuya savia ha vivificado durante siglos la historia de España y ha constituido como la medula de su organización”. Lee el resto de esta entrada »


Los primeros asturianos de Mauthausen: un 20 de agosto de 1940 partirían en el primer convoy civil hacia los campos de concentración nazis

agosto 20, 2020

Aniversario: Un grupo de 28 republicanos de la región formó parte hace 80 años del primer convoy con población civil de Europa Occidental con rumbo a los campos de exterminio nazis

Prisioneros, en el campo de Mauthausen. En el círculo inferior: imagen de Manuel Ángel Ramos, uno de los asturianos que sobrevivió a Mauthausen./ E. C.

Prisioneros, en el campo de Mauthausen. En el círculo inferior: imagen de Manuel Ángel Ramos, uno de los asturianos que sobrevivió a Mauthausen./ E. C.

José L. González, El Comercio, 20 de agosto de 2020

Eran «apátridas», «gentuza antialemana infestada de comunismo», refugiados republicanos españoles que malvivían en campos de concentración del sur de Francia, perdedores de una guerra que les llevó a experimentar en sus propias carnes uno de los mayores genocidios del siglo XX. El 20 de agosto de 1940, después de que Alemania ocupase Francia y de que Franco se desentendiese de los españoles refugiados en el país vecino, partía de la estación francesa de Angulema el que se denominó convoy 927, el primer tren del horror en el que viajaron civiles de la Europa Occidental con rumbo a los campos de exterminio nazi, en este caso al de Mauthausen. Dentro, recuerda Begoña Álvarez Cienfuegos, del grupo de trabajo Deportados Asturias, dedicado a recuperar la historia de estas personas, viajaba un grupo de asturianos de los que 28 cruzaron las puertas de un campo donde en siete años perecieron más de 90.000 víctimas. Solo tres escaparon del horror. «Morían de hambre, por el trabajo extenuante, las enfermedades o las condiciones sanitarias», señala Begoña Álvarez Cienfuegos.

La historia de estos asturianos comienza varios años antes. En 1937, tras la caída del frente norte, muchas familias escaparon a Francia embarcados. Algunos decidieron cruzar los Pirineos para seguir peleando por la república, mientras otros fueron internados en campos de concentración al sur del país. Cuando cae Cataluña, todos vuelven a reunirse en Francia. «Este grupo estaba en el campo de Les Alliers, que no tenía unas condiciones tan malas como otros. Era gente normal, partidaria del Gobierno legítimo. Salían a trabajar a las casas y granjas de la zona, no sabían qué iba a ser de ellos». Lee el resto de esta entrada »