En Gijón, lugar de partida desde el puerto de El Musel un 23 de septiembre de 1937, y en Candás, donde se celebró el Día de la Memoria Democrática de Asturias, se rindió homenaje a esas niñas y niños que fueron enviados a Rusia huyendo de los ataques del «Almirante Cervera» y de las bombas que diariamente caían sobre Gijón.
Niñas de la Guerra en el homenaje ayer en Gijón | Pablo Xurde Merino- El Comercio ____________________
Recordando…Un 23 de septiembre de 1937 del puerto gijonés partieron unos 1.200 niños y niñas, con su profesorado, evacuados a Rusia, rumbo a Leningrado. Partirían en el buque Dairiguerrme rumbo a Saint Nazaire (Francia) y allí tendría lugar el transbordo al Kooperatzia, (en él irían todos los niños y niñas asturianos) que zarpa con 1.400 personas en dirección a Inglaterra. En Gravesend (puerto en el Támesis), 750 pasajeros fueron transferidos al Felix Dzerjinsky, barco gemelo. Ambos navíos llegaron juntos a Leningrado.
Al frente de toda la expedición iba Pablo Miaja, asumiendo esa responsabilidad ante la Junta de Defensa de Asturias y León ayudado por enseñantes y cuidadores. La mayor parte se quedó junto a los niños y tuvieron un papel determinante tanto en su educación y cultura españolas, como en que conservaran el castellano como lengua principal entre ellos.
El pasado 19 de septiembre se presentó oficialmente la asociación Las Olvidadas, en el Ateneo Maliciosa de Madrid ante un aforo completo.
La asociación, creada en este septiembre, nace con el fin de romper el silencio, recuperar la memoria histórica, exigir justicia, para exigir que las mujeres supervivientes del Patronato de Protección a la Mujer participen en todas las decisiones sobre su memoria y reparación.
«Trabajamos para recuperar la memoria de las niñas, adolescentes y mujeres que pasaron por el Patronato de Protección a la Mujer entre 1941 a 1985. Queremos preservar su memoria, sus testimonios, facilitar el acceso a la verdad y promover medidas de justicia, reparación y garantías de no repetición» «Nuestra labor se articula en seis grandes ámbitos que consideramos esenciales para afrontar esta historia desde los derechos humanos, la memoria democrática y, especialmente, desde la voz y la experiencia de las supervivientes», afirman en su web.
Ni verdad, ni justicia ni reparación | La muerte de Inmaculada y las grietas de la «modélica» Transición: Marta García Carbonell, María Palau Galdón y Esther López Barceló han investigado el fallecimiento de una adolescente en 1983 en un centro del Patronato de Protección a la Mujer.
Esther Barceló, María Palau, Marta García Carbonelly Clarisa González (Asfemas)| Museo Barjola, Gijón 12 de junio
Asturias Laica, 14 de junio de 2026
El viernes 12 tuvimos en Gijón la posibilidad de encontrarnos con las autoras del libro «Inmaculada. La muerte que precipitó el cierre del Patronato», Esther Barceló, María Palau, Marta García Carbonell en un espacio, «tan especial», como señalaría la conductora del acto, Clarisa González, como es el gijonés Museo Barjola.
El acto iniciaba en Gijón la «gira asturiana» que seguiría con las presentaciones en Oviedo y en Mieres -donde, además, presentaría el Informe | Patronato de Protección a la mujer, de Á Punt- y estuvo organizado por Asturias Laica, Asfemas, Tertulia Feminista Les Comadres y las librerías La Habitación Propia (Gijón) y La Llocura (Mieres).
El libro que se presentó es fruto de la investigación de las autoras sobre el fallecimiento en 1983 de una adolescente de 14 años, Inmaculada Valderrama, que murió al precipitarse desde el tercer piso de un centro del Patronato de Protección a la Mujer en San Fernando de Henares y que entonces regentaban las Cruzadas del Evangelio.
Rueda de prensa esta mañana en la Sala Campoamor del Congreso de los Diputados con intervención de José Antonio Naz (Europa Laica), Loren Arseguet, Asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), Sergio López (campaña “Religión fuera de la escuela”), Miguel Hurtado (primer denunciante de abusos en Montserrat) y Francisco Delgado, firmante del manifiesto.
Momento de la rueda de prensa _______________________
Europa Laica-Observatorio del laicismo, 27 de mayo de 2026
Decenas de entidades y centenares de personalidades firmaron un manifiesto exigiendo la derogación de los acuerdos concordatarios con la Santa Sede de 1979, y rechazando que las Cortes Generales reciban al papa católico con honores de jefe de Estado.
La campaña laicista ha reclamado a los grupos parlamentarios que no asistan a la sesión especial conjunta del Senado y el Congreso ante la que intervendrá el pontífice. El BNG y Podemos han anunciado que sus diputadas y diputados no asistirán.
La asociación Europa Laica, la asociación Derecho a Morir Dignamente, la campaña «Por una escuela pública y laica: ¡religión fuera de la escuela!» en representación de otras 69 asociaciones, sindicatos y colectivos; y Miguel Hurtado y Francisco Delgado en representación de los cientos de personalidades firmantes, han registrado en el Congreso de Diputados, un manifiesto, exigiendo la derogación de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979 y los privilegios del catolicismo en España. Asimismo, en el contexto de la visita del Papa, han condenado la invitación que ha cursado la mesa del Congreso al Papa para intervenir en una sesión solemne especial de las dos cámaras. Esto, en opinión del presidente de Europa Laica, José Antonio Naz, «viola claramente la supuesta no confesionalidad del Estado».
Cuando suena el primer tiro de la guerra, en Asturias hay más de 350 bibliotecas, sin contar las escolares. Superan, conjuntamente, los 100.000 libros que circulan de mano en mano. Educan, entretienen y conciencian. Y es esta última competencia la que los vuelve peligrosos, venenosos incluso, a ojos de quienes toman el poder a partir de entonces.
1936, Asturias es una de las regiones más leídas de España. Carmen Diego, profesora jubilada de Historia de la Educación explica que «las bibliotecas se desarrollaron mucho por la industrialización a principios de siglo»»
Las más de 350 bibliotecas pertenecen principalmente a ateneos y asociaciones. «Tenían muchos lectores. La red de bibliotecas tiene tradición de uso», semana Carmen Diego. El historiador Ángel Mato asegura que en la época había que pagar para leer esos libros.
Acto de homenaje y reivindicación de que ese día sustituya al 8 de septiembre como Día de Asturias, separando lo institucional, y por ello aconfesional, de lo religioso, la festividad de la virgen de Covadonga.
25 de mayo de 2026 ________________
Asturias Laica | ARA, 26 de mayo de 2026
El grito de rebelión que se alzó en Asturias en mayo de 1808 valió de ejemplo para que en el verano de ese mismo año la península entera estuviera levantada en armas, con más gana que habilidad, contra el francés, recordaba Faustino Zapico en un artículo en el que también repasaba los acontecimientos históricos que, año tras año, nos traen aquí, ante la placa en Oviedo -calle Cimadevilla, esquina Altamirano- que recuerda ese pedazo de historia, el alzamiento del 9 de mayo de 1808 contra las tropas de Napoleón y que incluye una lista de apellidos de patriotas masculinos y dos nombres de mujeres destacados: Joaquina Bobela (Oviedo, 1759-1844) y Marica Andallón (Oviedo, 1764-1848), heroínas, que cuentan con sendas calles en la ciudad de Oviedo.
Habría cabido esperar que un hecho tan significativo como el reconocimiento de la plena soberanía popular, hubiera supuesto que el 25 de mayo, cuando Asturias elaborara su estatuto de autonomía lo señalara como el Día de la Comunidad, tal y como defendía Conceyu Bable. Sin embargo se optó por el 8 de septiembre, día de la Virgen de Covadonga. De ahí que al homenaje a heroínas y héroes del 25 de mayo se sume la reivindicación de que ese día sustituya al 8 de septiembre como Día de Asturias.
El pasado sábado, 16 de mayo, el Ateneo Republicano de Asturias (ARA) ha llevado a cabo su tradicional Fiesta del Oso Regicida -la XXII-, celebración que se lleva a cabo en el lugar en que un oso, según la Crónica rotense, dio muerte en una cacería a Favila, segundo rey asturiano (737 a 739).
La leyenda cuenta que el rey Favila, hijo de Don Pelayo, murió atacado por un oso durante una cacería. «Este hecho ha sido interpretado por algunos sectores como un símbolo de la resistencia natural frente al poder monárquico. La fiesta utiliza esta narrativa para cuestionar la monarquía y promover valores republicanos, convirtiendo al «oso regicida» en un emblema de la lucha por la ciudadanía y la democracia», apuntan los organizadores.
La celebración comienza en la ermita de Llueves, localidad del concejo de Cangas de Onís. Después, desde allí, se inicia una procesión laica que lleva un oso de peluche en andas hasta la cueva donde, según la tradición, ocurrió el regicidio.
RECUPERANDO se ha reunido con el diputado del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR en el Congreso, Rafael Cofiño, y posteriormente se ha celebrado una rueda de prensa
Un momento de la rueda de prensa: por la izquierda, Txema Rosell, Paz Fernández y Rafa Cofiño _____________________
La reunión mantenida con Rafael Cofiño se enmarca en un conjunto de reuniones que la Coordinadora RECUPERANDO ha solicitado y está celebrando con los distintos Grupos Parlamentarios del Congreso.
En este caso, la reunión pretende dar continuidad a un encuentro anterior mantenido con el Grupo Parlamentario SUMAR, a raíz del cual solicitó aquella información al Gobierno que permitiera identificar de manera clara e inequívoca los bienes inmatriculados por la Iglesia Católica en España. La respuesta ha sido insatisfactoria, no facilitándose dicha información.
Ante las reiteradas negativas del Gobierno a facilitarla la Coordinadora RECUPERANDO presentó una Queja ante el Defensor del Pueblo con quien, posteriormente, se mantuvo una reunión. Recientemente se ha recibido la comunicación de que la Queja presentada ha sido admitida a trámite.
Ofrenda floral en el 81 aniversario de la Liberación de Mauthausen y el 103 del fallecimiento de Rosario de Acuña, ante el monolito que reconoce a quienes murieron asesinados por los nazis en el campo de concentración y ante la placa que recuerda la figura de Rosario de Acuña al lado de su casa en el Cervigón.
Ayer, 9 de mayo, Gijón recordó en un doble acto, a quienes fueron allí asesinados por el nazismo en Mauthausen, en el 81 aniversario de la liberación del campo de concentración, y a Rosario de Acuña en el 103 aniversario de su fallecimiento en Gijón.
Organizados por el Ateneo Obrero de Gijón, FAMYR (Federación Asturiana Memoria y República), la Logia Rosario Acuña, la Sociedad Cultural Gijonesa y la Tertulia Feminista Les Comadres, contó con la presencia de un nutrido grupo de asistentes, incluidos numerosos representantes de varias entidades además de las «anfitrionas», como Alejandro Villa, del Ateneo Republicano de Asturias, Luis Fernández, de Asturias Laica o el cronista oficial de Gijón, Luis Miguel Piñera; y políticos como Carmen Eva Pérez Ordieres, Tino Vaquero y Rodrigo Sánchez, del PSOE, o Alejandro Farpón, de IU.
No faltó Ricardo Cortés, hijo de Manuel Cortés, que estuvo en Mauthausen y, tras liberarse el campo, pudo regresar. «Es un día para recordar a la familia», afirmó quien, además del ramo colectivo, depositaría a los pies del monolito una rosa a modo de cariñoso recuerdo, señala La Nueva España.
El pasado fin de semana, el Estadio Metropolitano de Madrid se llenó de decenas de miles de personas convocadas por un macroevento evangelista. No fue un concierto ni un partido de fútbol: fue una concentración religiosa que transformó el templo del Atlético en un altar colectivo. Imágenes de fieles alzando las manos, coros de alabanza y predicadores prometiendo salvación resonaron en las gradas. Lo que a primera vista podría parecer un acto de fe inofensivo es, en realidad, una señal de alarma roja para la sociedad española. Este tipo de eventos masivos no son anécdotas; son el síntoma visible de una deriva reaccionaria que avanza a pasos agigantados en nuestro país y de un crecimiento alarmante de la influencia religiosa en la esfera pública.
Con la caída del campo socialista en Europa, hemos presenciado durante las últimas décadas una desaparición casi total de fuerzas transformadoras. Los partidos socialdemócratas y de izquierda han perdido peso y han abrazado el liberalismo o han sido desplazados por opciones populistas. En ese vacío ideológico, la religión —en todas sus formas— ha avanzado de manera notable. La ciudadanía, desorientada ante las crisis económicas del capitalismo, la precariedad laboral y la gradual desaparición del tejido asociativo, se ha refugiado en ella buscando una brújula ideológica y moral que la política secular ya no le ofrece.