NEOS, HO y la sombra de El Yunque: quién es quién en la revuelta ultracatólica contra la jerarquía de la Iglesia
Ignacio Arsuaga, presidente de Hazte Oír |EP ___________
Fuente: Álvaro Sánchez Castrillo, InfoLibre, 7 de febrero de 2026
Lunes, 16 de junio de 2025. La ultraderecha patria y la cúpula eclesiástica se reúnen en una fundación vinculada a la Iglesia para la presentación del último libro de Miguel Ángel Quintana, filósofo y director académico del Instituto Superior de Sociología, Economía y Política (ISSEP), el semillero de futuros líderes ultras creado a imagen y semejanza del laboratorio ideológico puesto en marcha en Francia por la sobrina de Le Pen. A su izquierda, Santiago Abascal, líder de Vox. A su derecha, Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española. Y en el aire, el discurso compartido sobre la «batalla espiritual» como elemento clave dentro del contexto de «batalla cultural» que plantean los sectores más radicales.
Una imagen de unidad que, sin embargo, ha vuelto a saltar por los aires. En este caso, por el respaldo de la Iglesia a la regularización de migrantes acordada por el Gobierno. Una medida que ha abierto una enorme brecha entre los sectores más radicales del catolicismo y una jerarquía eclesiástica que no es, precisamente, progresista. La elección de Argüello como presidente de la Conferencia Episcopal, un tipo que llegó a minimizar los casos de pederastia en el seno de la Iglesia, supuso la vuelta a la cúspide del sector más conservador del episcopado. Una cúpula, sin embargo, demasiado blanda a ojos del movimiento ultracatólico.
Cada vez más prospera el discurso que trata de ofrecer certezas a los jóvenes en supuesta contraposición al “pensamiento único” progresista. Su objetivo, sostiene Nuria Alabao, es “redefinir qué conflictos son políticamente legítimos y desplazar el debate social y redistributivo hacia guerras culturales”
Gregorio Luri, Jacques Philippe, Juan Manuel de Prada, Jano García, Ana Iris Simón, Antonini de Jiménez y Juan Soto Ivars | infoLibre __________________
“El péndulo da señales de estar recorriendo el camino inverso”. La frase es de Juan Soto Ivars y fue incluida en un artículo del diario conservador Abc de hace apenas unos días. En él, este periodista y escritor, considerado uno de los intelectuales más influyentes en la construcción del discurso neotradicionalista en España, razonaba la tesis de que, después de décadas de hegemonía cultural de la izquierda, “ha empezado a percibirse un cambio que corre parejo a las opciones de gobierno de los partidos conservadores en Occidente”.
Un ejemplo de ese movimiento pendular ha sido el evento El Despertar, organizado por el laboratorio de ideas It’s Time To Think (ITTT) en el Palacio Vistalegre de Madrid el pasado fin de semana, que congregó a más de 6.000 jóvenes en una jornada que contó con ponentes como Antonini de Jiménez (economista y youtuber neoliberal), Jano García (evangelista contra el consenso progresista, la justicia social y la multiculturalidad), Ana Iris Simón (figura puente entre el tradicionalismo y la crítica materialista), el sacerdote Jacques Philippe (profeta de la reflexión interior frente a la sociedad de consumo) y el propio Soto Ivars.
El último capítulo del debate sobre el aborto y los registros de objetores de conciencia han motivado a las organizaciones que impulsan esta ofensiva a abrir recogidas de firmas, recurrir a la Audiencia Nacional o impulsar una plataforma de médicos liderada por un miembro del Opus Dei
Una mujer, con una cruz, durante una marcha antiaborto en Madrid | Alejandro Martínez Vélez / Europa Press _________________
La batalla contra el aborto nunca se fue, pero de vez en cuando quienes la lideran se ven impulsados a intensificarla con su mismo objetivo de siempre: acabar con él. A veces lo que les empuja es una noticia que les refuerza, como el fallo que en Estados Unidos acabó con la sentencia que lo garantizaba, y otras veces se rearman para oponerse a un avance. Este octubre se han puesto manos a la obra ante el nuevo capítulo en el debate sobre el aborto, que empezó con el falso ‘síndrome posaborto’ y siguió con la propuesta del Gobierno de incluirlo en la Constitución y la rebeldía de Isabel Díaz Ayuso ante el registro de objetores de conciencia.
Es precisamente frente a esta medida obligatoria desde 2023 ante la que los antiabortistas han iniciado su última ofensiva. La organización Abogados Cristianos, conocida por llevar a los tribunales casos de “ofensa” a la religión, acaba de pedir a la Audiencia Nacional la suspensión del registro, concebido para que los abortos puedan realizarse en la sanidad pública. El recuso se dirige contra la resolución y el protocolo que el Ministerio de Sanidad acordó hace casi un año con las comunidades, con todas ellas, incluida Madrid a pesar de que ahora su presidenta haya reabierto el debate.
Fotomontaje con las caras de Ignacio Arsuaga y Jaime Mayor Oreja y los logos de dos de las plataformas ultracatólicas / IL __________________
Álvaro Sánchez Castrillo, InfoLibre, 30 de agosto de 2025
La capital se ha convertido en los últimos años en una especie de oasis ultra, con Javier Milei viajando en repetidas ocasiones y la extrema derecha europea celebrando su cumbre
Mayor Oreja impulsa otra iniciativa en España, con epicentro en Madrid, mientras sigue vinculado a plataformas internacionales de las que forman parte entidades que aglutinan a políticos de PP y Vox
Madrid, 2 de diciembre de 2024. Las agujas del reloj del antiguo salón de plenos del Senado marcan las nueve y cuarto de la mañana. Y Jaime Mayor Oreja deja atrás su asiento en la Mesa y toma la palabra desde la tribuna de oradores, que se alza sobre los cimientos de lo que hace siglos fue una iglesia. Durante diez minutos, habla del retroceso de la cultura woke y de la decadencia de la sociedad occidental, donde se quiere reemplazar «un orden social basado en fundamentos cristianos por un implacable desorden social». Pero ya no lo hace como ministro o eurodiputado. Ahora, se pronuncia como uno de los máximos exponentes de una ola ultracatólica que recorre el mundo, de este a oeste.
El Teatro Principal de Burgos acogió la presentación de la Fundación Neos, un ‘lobby’ impulsado por los expolíticos del PP Jaime Mayor Oreja y María San Gil, en el que participó el expresidente del TSJ de Castilla y León, José Luis Concepción
José Luis Concepción en el acto de la Fundación Neos _______________________
La Sala Polisón del Teatro Principal de Burgos se llenó este miércoles para la puesta de largo de la Fundación Neos en la ciudad castellana. Alrededor de 200 personas asistieron al acto que presentaba el grupo local de esta entidad presidida por el exministro del PP Jaime Mayor Oreja y con la exdirigente del PP vasco María San Gil como vicepresidenta. Una fundación, nacida en 2021, que se expande por España creando grupos locales, ya hay 16 según su recuento, para reivindicar una vuelta atrás en la sociedad amparándose en una supuesta pérdida de moral por haber dejado atrás el humanismo cristiano en los valores europeos.
Ante un público mayoritario de la tercera edad, aunque también había jóvenes veinteañeros, Neos se presentó con un plantel de invitados que expusieron sus pensamientos sobre las preocupaciones de la entidad. Entre los nombres estaban la víctima de ETA y cofundador de Vox, el burgalés José Antonio Ortega Lara; el filósofo José Ramón Ayllón; y el polémico expresidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León y juez en activo, José Luis Concepción. Moderó el acto un clásico del periodismo burgalés, Antonio José Mencía.
Conectada con un grupo antiabortista internacional y nutrida de entidades católicas españolas, la fundación de Mayor Oreja presiona a Feijóo y Abascal para que aparquen diferencias
Lola Velarde, miembro de NEOS y directora de Red Política de Valores, conversa con el líder de la ultraderecha chilena, José Antonio Kast, en diciembre en el Senado español / Mariscal (EFE) _____________________
NEOS es un acrónimo de “Norte, Este, Oeste y Sur”. Hay una razón para ese nombre. La fundación que lo lleva parte de una premisa, a la que ha puesto palabras su presidente, Jaime Mayor Oreja: Occidente —singularmente España— ha perdido su brújula moral, lo que conduce a normalizar el “crimen” del aborto y anteponer “el relato de la evolución” darwinista a “la verdad de la creación”.
El supuesto abandono de las raíces cristianas no es la única fijación del exministro del Interior del Partido Popular. La desaparición de ETA, suele insistir, ha sido un mero disimulo para ocultar su triunfo postrero a través del nuevo “Frente Popular”, que pone a la nación española en riesgo existencial. Así es la cosmovisión de Mayor Oreja, que estos días acapara focos en la derecha española con la propuesta de NEOS de unir al PP y Vox en un “programa de mínimos” para no dispersar fuerzas ante un panorama tan sombrío. Pero, más allá del exlíder del PP vasco, ¿qué es NEOS? ¿Quién hay detrás del grupo que quiere ser el pegamento entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal?
NEOS -antes llamada Valores y Sociedad-, es una organización ultracatólica que se opone a las leyes de libertad reproductiva, a la Memoria Democrática y es contraria a la «ideología de género»
El exministro Jaime Mayor Oreja en la cabecera de la manifestación contra el derecho al aborto en junio de 2022 / Dani Domínguez _________________
“En los últimos tiempos se han desarrollado iniciativas legislativas que promueven la muerte frente a la defensa del derecho a la vida de los más vulnerables. La eutanasia y el aborto se sitúan como ‘punta de lanza’ de este proyecto de destrucción”. Son dos de las frases que forman parte del ideario de NEOS, la organización ultraconservadora fundada por Jaime Mayor Oreja, ministro del Interior con José María Aznar, erigida como uno de los lobbies antiabortistas más importantes de España en la actualidad, y que llegó a encabezar una gran manifestación en Madrid en 2022. NEOS es también una de las organizaciones colaboradoras de la cumbre antiabortista que tendrá lugar a principios de diciembre en el Senado.
La entidad es, en realidad, la sucesora de la Fundación Valores y Sociedad, una organización creada en 2011 por Mayor Oreja que ahora, simplemente, ha cambiado de nombre, según figura en el Registro de Fundaciones. Tanto es así que la url valoresysociedad.org, ahora redirige a la web de NEOS.
La centenaria asociación promotora del CEU gana presencia política a base de campañas de agitación, creación de nuevas organizaciones y actos contra el Gobierno
El presidente de la Asociación Católica de Propagandista y de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, Alfonso Bullón de Mendoza, junto al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en un homenaje al fallecido político Eugenio Nasarre celebrado en marzo. / Zipi-EFE _________________________
Poco antes del 12 de octubre, Fiesta Nacional, en plena polémica con México por su exigencia a Felipe VI de que pida “perdón” por la conquista de América, aparecen en marquesinas de más de 60 ciudades españolas unos carteles que rezan así: “1492. Ni genocidas, ni esclavistas. Fueron héroes y santos”. Menos de un mes antes, María Corina Machado, líder de la oposición al chavismo, participa a distancia en un foro sobre la “bolivarización de España” celebrado en Madrid. Más atrás, en julio, un asesor de Viktor Orbán presenta en la capital de España un ensayo en defensa del Gobierno húngaro. Bastante más lejos, en 2022, carteles en más de 30 ciudades proclaman que “rezar frente a una clínica abortista está genial”.
Este recorrido podría alargarse 115 años hacia atrás. Porque todos estos eventos tienen en común su conexión con la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), la organización detrás de las universidades y colegios CEU, fundada en 1909 por el jesuita Ángel Ayala. Pieza clave de la derecha española durante la Segunda República, a la que aportó nombres como Ángel Herrera Oria y José María Gil-Robles, “los propagandistas nacieron para combatir la influencia de la izquierda en la política, la universidad y los medios, y llegaron a acumular un gran poder en los tres ámbitos”, explica Carlos Rodríguez López-Brea, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad Carlos III especializado en democracia cristiana. Un dato: la ACdP colocó a nueve ministros en los gobiernos de la dictadura franquista, entre ellos Alberto Martín Artajo (Exteriores, 1945-1957), Joaquín Ruiz-Giménez (Educación Nacional, 1951-1956) y Federico Silva (Obras Públicas, 1965-1970).
Satélites de Vox y grupos católicos, ultraliberales y contra la “corrección política” progresista importan los temas y estrategias que dominan la política de EE UU
Un autobús utilizado en una campaña contra las «leyes de género» realizada por Hazte Oír, una de las organizaciones que presumen de librar en España la «batalla cultural» / Albert García ____________________
Un thinktank —gabinete de estudios— aliado de Viktor Orbán. Una escuela amadrinada por la sobrina de Marine Le Pen. Un avispero de entidades antiabortistas. Una asociación católica con más de un siglo de historia que combate ahora la “corrección política”. El instituto que ha premiado a Javier Milei por su “ejemplar defensa” de la libertad. Un grupo contra la izquierda woke que reúne a exdirigentes de Ciudadanos, clásicos del PP y algún fichaje de Vox. El partido de Santiago Abascal y un puñado de satélites.
He aquí un muestrario de las fuerzas que libran en España la “guerra cultural”, o “batalla cultural”, una forma de entender la política que se ha adueñado ya del Partido Republicano de Estados Unidos, como ha demostrado la rendición al trumpismo en su convención de julio. Y que en España “gana cada vez más protagonismo, aunque sin llegar a la obsesión de EE UU”, analiza Felipe González Santos, investigador en la Universidad Babeș-Bolyai, en Rumanía, donde estudia la ultraderecha en el ámbito global. De este “protagonismo”, y también de cómo la derecha tradicional muerde el anzuelo de los guerreros culturales, da idea que Isabel Díaz Ayuso y Borja Sémper difundieran esta semana mensajes —aunque el portavoz del PP los borró— que alimentaban la polémica sobre la boxeadora argelina Imane Khelif, convertida en supuesto ejemplo de los excesos woke en base al bulo de que compite con ventaja contra mujeres siendo trans (en realidad, no lo es: siempre ha sido mujer).
Nuevas entidades como la que preside el exministro Jaime Mayor Oreja abogan por una «refundación» del ámbito político, cultural y moral de la derecha | El arrinconamiento de plataformas como la de Ignacio Arsuaga y su vinculación con el PP le amplía espacios
El presidente de NEOS y exministro de Interior, Jaime Mayor Oreja, en un acto de la entidad / @NEOS_esp __________________
Si hay dos entidades de la sociedad civil claramente dominantes en el espacio ultracatólico español, estas son Hazte Oír y NEOS. Dos caras de la misma moneda que, pese a todo, plantean horizontes divergentes en lo que a relaciones con los partidos políticos se refiere. La primera es una vieja conocida a nivel nacional; la segunda ha surgido a mediados de la segunda legislatura de Pedro Sánchez, como reacción clara a su gestión y a sus políticas. Ambas rechazan el aborto o la eutanasia, por ejemplo, pero, dada la coyuntura, NEOS apuesta por la refundación de espacios mientras que Hazte Oír se mantiene escorada claramente hacia Vox. Aunque las relaciones no atraviesan su mejor momento.
Hazte Oír lleva liderada desde hace más de dos décadas por el abogado Ignacio Arsuaga y en torno a ella están adheridas un conglomerado de entidades subalternas que buscan influir en la vida pública. Al margen de la defensa de los valores tradicionales y el rechazo de medidas progresistas, se une el componente, ahora, antisanchista. Más cuando al principio de su primer mandato el PSOE le retiró la declaración de organización de ‘utilidad pública’ dada por el PP en 2013, lo que le supuso la retirada de fondos públicos que daban robustez a su acción.