En el caso de Asturias, (una de las provincias desde las que se enviaron más de 1.000 cuerpos documentados), los traslados masivos de restos comenzaron oficialmente a partir de marzo de 1959. El Ministerio de Justicia tiene constancia nominalizada de 1.162 asturianos identificados enterrados en las criptas.
Recordando…En 1959 se iniciaba el traslado de restos humanos de la Guerra Civil en proporción adecuada al gigantismo del monumento. El 23 de mayo de 1958 el entonces ministro de la Gobernación y Presidente del Consejo de las Obras del Monumento Nacional a los Caídos, Camilo Alonso Vega, remitió una circular a los Gobernadores Civiles solicitando que se recabara la colaboración de los “Alcaldes, Guardia Civil, Párrocos y Autoridades locales” para el traslado de cuerpos de la guerra al Valle.
En el Valle de los Caídos, señalan en EpData, yacen los restos registrados de 33.833 personas, víctimas de uno y otro lado de la contienda, que desde 1959 hasta 1983 fueron llevados en 491 traslados desde fosas y cementerios de todas las provincias de España, salvo Orense, A Coruña y Santa Cruz de Tenerife, para ser depositadas en columbarios individuales y colectivos. De los restos inhumados desde 1954 alrededor de 21.423 son de víctimas identificadas y 12.410 de personas desconocidas, según información del Ministerio de Justicia. La gran mayoría de la gente que está enterrada en el Valle de los Caídos son hombres, aunque el censo elaborado por el Ministerio de Justicia recoge el nombre de 203 mujeres cuyos restos fueron trasladados al monumento a partir de 1959.
Cuando faltan médicos, el sistema no se refuerza, se resigna. Y la resignación llega con alzacuellos
Capellán | Imagen creada con IA _______________
José Carlos Enríquez Díaz, Religión Digital, 27 de septiembre de 2026
Hay decisiones políticas que se justifican con discursos, con cifras o con comparecencias solemnes, y hay otras que se explican solas en cuanto uno observa la escena cotidiana de la sanidad pública, donde los pacientes se acumulan en los pasillos, las urgencias funcionan al límite y los profesionales sostienen el sistema bajo una presión constante que ya no parece excepcional sino estructural.
En medio de este escenario, la respuesta institucional incorpora un elemento que redefine el concepto mismo de refuerzo sanitario: la contratación de 117 capellanes para los hospitales públicos en Andalucía. Como si la falta de médicos, enfermeros o quirófanos pudiera compensarse con una ampliación del acompañamiento espiritual.
Vista de los carteles en protesta colgados en el exterior del edificio número 2 de la Calle Angosto de los Mancebos, uno de los trece edificios vendidos por la Iglesia, y de los que quieren expulsar a los inquilinos, en 2025 | César Vallejo Rodríguez – Fuente _________________
Asturias Laica | Fuentes: Infovaticana, El Diario (Lourdes Barragán), El País (Juan José Mateo-Óscar Oliván), 27 de septiembre de 2026
El desalojo de Maricarmen, una vecina de 87 años del barrio del Retiro con contrato de renta antigua, ha desatado una intensa movilización vecinal y una ofensiva política de primer orden. En el Arzobispado de Madrid, con el caso Fusara todavía abierto en los tribunales y dos centenares de familias inquilinas en los edificios que vendió su fundación, la polémica se sigue con evidente inquietud, señalan en Infovaticana
La polémica [de su desalojo] llega en un momento especialmente delicado para la diócesis de Madrid, que arrastra su propio expediente inmobiliario con familias dentro. La Fundación Santamarca y de San Ramón y San Antonio (Fusara), cuya presidencia corresponde al arzobispo de Madrid, administraba edificios del centro de la capital procedentes del legado de dos viudas que los destinaron a personas en situación de exclusión social.
Hay lugares que forman parte de la historia y otros que, con el paso de los años, se convierten en algo más: memoria viva, conciencia colectiva y espacios desde los que interpretar el presente y construir el futuro. El Mazucu pertenece a estos últimos. Cada septiembre regresamos al Alto de la Tornería, en Llanes, para recordar a quienes combatieron y murieron defendiendo la República; para honrar a quienes continuaron la lucha contra el franquismo cuando la guerra ya había terminado; y para recuperar los nombres de quienes fueron asesinados, encarcelados, perseguidos y condenados al silencio. Pero no regresamos únicamente para mirar hacia atrás: el Mazucu es ayer, es hoy y es mañana.
Este 19 de septiembre, FAMyR y Ahaztuak 1936-1977 hemos vuelto a reunirnos en el XIX Homenaje a los Luchadores Antifascistas, en un año especialmente significativo. El Principado de Asturias acaba de iniciar el procedimiento para declarar el monolito y su entorno Lugar de la Memoria Democrática de Asturias, después de que FAMyR solicitara formalmente esa declaración en octubre de 2024. La resolución reconoce la especial relevancia histórica, memorial y simbólica del enclave y establece su anotación preventiva en el catálogo asturiano de lugares de memoria.
«La lista de los sufrimientos físicos no es corta y la de los psicológicos no le queda a la zaga. Teniendo todo esto en cuenta, ¿no merezco acaso más dignidad?»
Luis Belzunce Martínez ha fallecido. El certificado dirá que la defunción se produjo el 23 de septiembre de 2026, pero en realidad él murió el 21, sólo y a escondidas, como un criminal. El resto del tiempo es el sufrimiento, agotamiento y dolor que nos ha regalado a él y a sus seres queridos la soberbia y falta de humanidad de algunas personas que se creen con la superioridad suficiente como para decidir si alguien realmente sufre o no, si alguien realmente quiere seguir viviendo o no, a pesar de que esa persona, en su sano juicio y completamente cabal, haya repetido por activa y por pasiva que no le compensa la vida, que está sufriendo intolerablemente física, psicológica y emocionalmente y que quiere terminar cuanto antes. Y así, unas personas que por lo visto están por encima del bien y del mal, le deniegan la posibilidad de haberse podido despedir en condiciones de sus seres queridos y le deniegan una muerte digna, rápida, indolora, controlada y sintiendo el cariño y apoyo de quienes hubiéramos estado ahí, acompañándolo.
El resto del escrito está redactado por él mismo. Nos pidió que lo publicáramos tras su muerte y va íntegro:
Someter a la infancia a la amenaza del castigo eterno, a la culpa por los procesos biológicos naturales o a la adscripción obligatoria a un credo particular no es educar, es amputar la libertad de conciencia antes de que esta pueda manifestarse.
Un aula con mensajes que defienden el derecho de los niños al pensamiento independiente | IA _______________________
Pedro María Fernández Sandino, 24 de septiembre de 2026
La infancia no es una propiedad privada, ni un territorio conquistado por la genealogía, ni un lienzo en blanco destinado a la reproducción servil de los prejuicios, mitos y dogmas de sus progenitores.
Durante siglos, la institución familiar, estructurada bajo la lógica del patriarcado y la propiedad, ha operado como un espacio de impunidad donde los derechos del menor quedan subordinados a las creencias, herencias e impulsos identitarios de los adultos. Sin embargo, la dignidad humana exige romper de manera drástica con la premisa de que los hijos pertenecen a sus padres. Los niños y niñas son sujetos de derecho, de pleno derecho, seres en proceso de formación cuyo interés superior debe ser protegido no solo frente al abuso físico o económico, sino frente a la colonización temprana de sus mentes y la mutilación simbólica o material de su autonomía futura.
Después de que EL PAÍS revelara las acusaciones de agresiones de Miguel Parrilla en las décadas de 1970 y 1980, cinco exinternos han presentado el caso ante la Fiscalía
Niños miembros de la Colonia Piraí en la década de 1973 en el albergue, en una foto tomada del libro ‘Colonia Piraí- Forja de Hombres’ | Llibro Colonia Piraí Forja de hombres __________________
Los exmiembros de Colonia Piraí, un albergue en Bolivia para niños en situación de calle, que denunciaron a este medio los abusos sexuales que sufrieron en ese lugar, presentaron el martes una denuncia penal ante la Fiscalía contra su presunto abusador, el fallecido cura español Miguel Parrilla, y otros religiosos. Las víctimas se querellan contra Parrilla y el exsecretario adjunto de la Conferencia Episcopal Boliviana, Fernando Rojas, por agresión sexual infantil que dicen haber sufrido en las décadas de 1970 y 1980, cuando tenían entre 7 y 13 años.
Además, han sido acusados de encubrimiento los que fundaron Piraí junto al sacerdote español: los jesuitas bolivianos Rafael y Álvaro Puente. Figuran también otros dos altos cargos eclesiásticos que supieron de las denuncias desde 2019 y no presentaron el caso al Ministerio Público.
Aunque la muerte extingue la acción penal, el abogado de los demandantes, Jhonny Arratia, incluyó en la imputación a Parrilla, fallecido en 2014, y a Rafael Puente, en 2025, para establecer conexiones que los vinculen al resto de los demandados vivos. “La Fiscalía desestimará a los fallecidos con el tiempo, pero a mí me sirve como antecedente en la investigación para revelar una red de encubrimiento”, explicó Arratia.
En Gijón, lugar de partida desde el puerto de El Musel un 23 de septiembre de 1937, y en Candás, donde se celebró el Día de la Memoria Democrática de Asturias, se rindió homenaje a esas niñas y niños que fueron enviados a Rusia huyendo de los ataques del «Almirante Cervera» y de las bombas que diariamente caían sobre Gijón.
Niñas de la Guerra en el homenaje ayer en Gijón | Pablo Xurde Merino- El Comercio ____________________
Recordando…Un 23 de septiembre de 1937 del puerto gijonés partieron unos 1.200 niños y niñas, con su profesorado, evacuados a Rusia, rumbo a Leningrado. Partirían en el buque Dairiguerrme rumbo a Saint Nazaire (Francia) y allí tendría lugar el transbordo al Kooperatzia, (en él irían todos los niños y niñas asturianos) que zarpa con 1.400 personas en dirección a Inglaterra. En Gravesend (puerto en el Támesis), 750 pasajeros fueron transferidos al Felix Dzerjinsky, barco gemelo. Ambos navíos llegaron juntos a Leningrado.
Al frente de toda la expedición iba Pablo Miaja, asumiendo esa responsabilidad ante la Junta de Defensa de Asturias y León ayudado por enseñantes y cuidadores. La mayor parte se quedó junto a los niños y tuvieron un papel determinante tanto en su educación y cultura españolas, como en que conservaran el castellano como lengua principal entre ellos.
La Trókola publica el documento coincidiendo con el homenaje de Candás a los menores evacuados a la URSS.
Niños y niñas huérfanos de los milicianos del Refugio Santo Ángel y del Orfanato de la calle Ezcurdia de Gijón, recibiendo los juguetes enviados por el Socorro Popular de Francia, antes Socorro Rojo, imagen tomada el día 12 de febrero de 1937. Al acto asistieron Layret René y el camarada Ocejo, representantes del Socorro Rojo de Francia y de Asturias respectivamente, más el abogado Loredo Aparicio, secretario de la Delegación del Gobierno de Oviedo. | Muséu del Pueblu d’Asturies Colección: Constantino Suárez (FF) _________________
Una relación manuscrita conserva los nombres, edades, lugares de nacimiento, padres y residencia de 265 niños y niñas admitidos en orfanatos asturianos durante la Guerra Civil. La Trókola ha localizado y publicado ahora el documento, que permite además identificar a algunos de los menores que salieron de Asturias rumbo a la Unión Soviética.
Las hojas recogen también el centro en el que estaba acogido cada menor, las fechas de ingreso y salida y un apartado de observaciones. En numerosas filas aparece una fecha, 23 de septiembre de 1937, acompañada de una escueta anotación: “1.ª expedición de niños a la U.R.S.S.”. No todos los incluidos en la lista fueron evacuados: la propia documentación permite distinguir a quienes participaron en aquella salida.
El pasado 19 de septiembre se presentó oficialmente la asociación Las Olvidadas, en el Ateneo Maliciosa de Madrid ante un aforo completo.
La asociación, creada en este septiembre, nace con el fin de romper el silencio, recuperar la memoria histórica, exigir justicia, para exigir que las mujeres supervivientes del Patronato de Protección a la Mujer participen en todas las decisiones sobre su memoria y reparación.
«Trabajamos para recuperar la memoria de las niñas, adolescentes y mujeres que pasaron por el Patronato de Protección a la Mujer entre 1941 a 1985. Queremos preservar su memoria, sus testimonios, facilitar el acceso a la verdad y promover medidas de justicia, reparación y garantías de no repetición» «Nuestra labor se articula en seis grandes ámbitos que consideramos esenciales para afrontar esta historia desde los derechos humanos, la memoria democrática y, especialmente, desde la voz y la experiencia de las supervivientes», afirman en su web.