Lo que hoy se siembra en las mentes de la infancia y la juventud no es un fenómeno pasajero, sino una estructura con notable probabilidad de perdurar y de proyectarse sobre la siguiente generación.
«Marcha por una tolerancia cero». Roma, 23 de febrero de 2019 | ®REUTERS/Yara Nardi _________________
Juan Antonio Aguilera Mochón, Nueva Tribuna, 2 de noviembre de 2026
Tercera y última entrega [entrega 1 – Entrega 2 ] | Esta parte trata sobre los dos últimos mitos -que los abusos sexuales a menores en la Iglesia ya están bajo control y que hay una mayoría no creyente que augura el desplome del adoctrinamiento infantil-, analiza la posible relación del repunte religioso con la derechización de parte de la juventud, y concluye, con las elecciones generales del 29 de noviembre a la vista, con la exigencia de medidas concretas para quienes aspiran a gobernar.
Mito 1. «Los abusos sexuales a menores en la Iglesia ya están bajo control»
«No se trata solo de una indemnización, sino de una reparación integral», que incluye «ayudas psicológicas, espirituales y la posibilidad de facilitar un encuentro reparador…». Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española [32]
El deán de la catedral de Oviedo niega a Netflix el rodaje de una actualización de la novela de Clarín.
«¡Viva Clarín!» | Fuente La Provincia _______________________
Asturias Laica, 1 de noviembre de 2026
«Había creído sentir sobre la boca el vientre viscoso y frío de un sapo¨ Frase final de La Regenta (sensación de Ana Ozores al despertar de su desmayo en la catedral de Oviedo, tras ser besada por el acólito Celedonio)
Nos recuerda Ricardo Labra, (El caso Alas Clarín. La memoria y el canon literario), que en 1885 el obispo de Oviedo, Ramón Martín Vigil, fue el primero en hacer una lectura ideológica de La Regenta -nada más aparecer su primer volumen, sin esperar a la publicación del segundo- que no solo predeterminó su recepción en Oviedo, sino que reforzó su condición de novela de clave a nivel nacional; así como igualmente fue el solapado responsable de la pastoral que decretó la damnatio memoriae ((“un deliberado silencio que pronto se extenderá a toda la obra literaria de Leopoldo Alas envolviéndola con su olvido”) sobre el legado intelectual de Clarín, que siguió a su muerte y tardó años en levantarse.
En su pastoral, -cuyo fragmento reproducimos, recogido por Félix Población en su Diario del Aire, a través de Macrino Fernández Riera-, el obispo señalaba el «escarnio a las prácticas cristianas» que suponía la novela y se hacía hacía eco, además, de la falsa noticia de que Clarín repartía ejemplares de su primera narración a cada uno de sus discípulos. Pastoral explica el porqué del ostracismo al que se sometió a Clarín y a su obra:
La Ley estatal de Memoria Democrática designó esta fecha como la oficial para el recuerdo y homenaje de las víctimas.
El Sucu, cementerio de Ceares, Gijón | Foto Javier López ___________________
Javier López, Asturias Laica, 31 de octubre de 2026
La Ley estatal de Memoria Democrática designó esta fecha como la oficial para el recuerdo y homenaje de las víctimas. En Asturias, organizado por la Asociación Memorialista Asturias, este acto se celebró de manera simultánea en la Fosa Común de Oviedo; en el muro de la memoria de La Carriona, en Avilés; en la Fosa Común del Sucu, en Gijón; y en el monolito del Pinar de Salinas, en Castrillón.
En la Fosa común de El Sucu [1] (incluida en el Catálogo de Lugares de la Memoria Democrática de Asturias en octubre de 2026), el acto comenzó con un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo).
Una breve historia de la recuperación de la fosa, en la que tuvo un empeño decisivo Rafaela Lozana[2], dio paso a que varios familiares, nietas en su mayoría (Flor, Dolores, Esther, Eva, Dolores y Amelia), recordaran la historia de sus abuelos y abuelas represaliados, desaparecidos y/o fusilados, cuyas fotografías estuvieron presentes alrededor de la fosa.
Ayer publicaba el B.O.E. la resolución por la que se acuerda la declaración de Lugar de Memoria Democrática del «Patronato de Protección a la Mujer. En Instagram las supervivientes del Patronato de Protección a la Mujer publicaban ese mismo día dos post en los que, valorando el paso histórico que el Gobierno ha dado al declarar el Patronato de Protección a la Mujer como Lugar de Memoria Democrática, se manifestaban decepcionadas en la medida de que el reconocimiento debería traducirse en algo más y en la resolución de este 28 de octubre nada se dice, por ejemplo de la constitución del grupo de trabajo al que se comprometía en el Acuerdo de incoación del procedimiento de declaración de Lugar de Memoria Democrática del «Patronato de Protección a la Mujer (1941-1985)»:
En cuanto a las actuaciones previstas, la Secretaría de Estado se compromete a constituir un grupo de trabajo específico destinado a investigar en profundidad este asunto, cuyo funcionamiento y alcance han permanecido durante décadas insuficientemente conocidos y en muchos aspectos opacos, con el objetivo de avanzar en el esclarecimiento histórico, la documentación de los hechos y la identificación de responsabilidades institucionales. Del mismo modo, esta cuestión será abordada como uno de los asuntos troncales en el seno del Consejo de la Memoria Democrática, adscrito al Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, donde se analizará en colaboración con especialistas, universidades, asociaciones de víctimas y representantes institucionales, con el fin de impulsar nuevas medidas orientadas a garantizar la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición. («BOE» núm. 70, de 20 de marzo de 2026, páginas 43194 a 43199)
Recogemos en el blog los textos de ambos post en los que se reflejan también lo que continúan reclamando.
Si se suprime el Ministerio de Igualdad, ¿quién velará por que se desarrollen políticas justas cuyos costes no recaigan, una vez más, sobre las espaldas de las mujeres?
Aimar Bretos entrevista al candidato del PP a la presidencia del Gobierno, Alberto Núñez Feijóo | Foto: Álvaro García – Fuente ____________________________
María José Frápolli, InfoLibre, 29 de octubre de 2026
Janis Joplin cantaba en Me and Bobby McGee (1971) que la libertad no es más que otra palabra para decir que no queda nada que perder. Esa es la libertad más extrema. Es la libertad que ejerció Ana Orantes: le costó la vida, pero cambió para siempre la historia de España. Es la libertad que ejerció Noelia: mucho sufrimiento por su parte y muchos recursos institucionales para que pudiera llevar a término una decisión libremente tomada. Su caso, sin embargo, hizo visible el sufrimiento y la tragedia de quienes se encuentran en una situación imposible. Es la libertad que ejerció Maricarmen. Lo pagó muy caro, pero su caso se ha convertido en un símbolo.
Mujeres. Siempre mujeres. Mujeres que dan la cara y, a veces, la vida por otras personas, por otras mujeres.
“Vamos a eliminar el Ministerio de Igualdad”, dice Feijóo. Muy comprensible. Hay que quitar fuerza y visibilidad a las mujeres, porque ellas ya no tienen miedo, y el miedo es el motor de la involución política. Si se suprime el Ministerio de Igualdad, ¿quién velará por que se desarrollen políticas justas, políticas cuyos costes no recaigan, una vez más, sobre las espaldas de las mujeres? Sin ese ministerio, ni siquiera habrá quien registre las desigualdades.
La iniciativa denuncia que las personas adoptadas, aun teniendo reconocidos legalmente a sus padres de origen, pueden ver limitados los derechos que les corresponden como hijos por el hecho de existir legalmente como adoptadas. Esta discriminación revictimiza especialmente a los «bebés robados» sometidos después a una adopción.
Olmo Gómez Aldaz con su padre | Cedida ___________________
Nos hacemos eco de la nota de prensa enviada por Olmo Gómez Aldaz, 28 de octubre de 2026
Nota de prensa
La Fundación Internacional Baltasar Garzón (FIBGAR) se ha adherido a la iniciativa presentada el pasado 6 de septiembre ante el Defensor del Pueblo contra la discriminación de las personas adoptadas y los «bebés robados» respecto de su filiación e identidad de origen. Promovida por Olmo Gómez Aldaz, vecino de Tudela de Duero, reclama que ser adoptado no reduzca los derechos que corresponden como hijo de sus padres de origen.
La reclamación señala que la adopción se ha utilizado para enmascarar el tráfico y el robo de bebés, manteniendo a las víctimas durante décadas identificadas únicamente como personas adoptadas. Denuncia que, incluso después de descubrirse la sustracción y reconocerse legalmente a sus padres de origen, esa condición jurídica puede seguir limitando sus derechos. La adopción que encubrió lo ocurrido se convierte así en un obstáculo para su reparación y en una fuente de revictimización.
El problema alcanza también a quienes fueron adoptados legalmente. La iniciativa cuestiona que una filiación por naturaleza reconocida tenga efectos diferentes según exista o no una adopción. Pide que las limitaciones sobre el parentesco, los apellidos y los derechos familiares tengan una justificación concreta, en lugar de derivarse de forma general de la condición adoptiva. Recuperar esos derechos debe ser posible también para quienes desean conservar su adopción y sus apellidos adoptivos.
El procedimiento para declarar el Patronato de Protección a la Mujer (1941-1985) como Lugar de Memoria Democrática se inició formalmente con la publicación del acuerdo en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 20 de marzo de 2026. El 28 de octubre se publica en el B.O.E la resolución por la que pasa a ser declarado Lugar de Memoria Democrática.
Paritorio «la Dolorosa» de Peñagrande | Fuente: Directorio Institucional de Cultura de la Junta de Andalucía/ El Salto ____________________
El Gobierno ha declarado este miércoles lugar de memoria democrática el Patronato de Protección a la Mujer, que se mantuvo activo tras la muerte del dictador Francisco Franco, al considerarlo una «expresión institucionalizada de la represión específica ejercida sobre las mujeres» durante el franquismo.
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este miércoles esta declaración de lugar de memoria, una figura recogida en la ley de memoria democrática de 2022 con la que el Gobierno pretende reconocer y explicar la historia que hay detrás de espacios físicos o de patrimonios inmateriales vinculados a la represión franquista o a la lucha por la democracia.
«El Patronato de Protección a la Mujer posee un destacado valor histórico e intangible como expresión institucionalizada de la represión específica ejercida sobre las mujeres durante la dictadura franquista«, señala el texto del BOE.
Partidos, fundaciones, asociaciones, grupos religiosos, medios y plataformas digitales trabajan de manera conjunta, aunque no necesariamente centralizada, para “controlar y orientar la educación para sus fines”, según un estudio que trata de dibujar un mapa de quién es quién en el movimiento
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Daniel Sánchez Caballero, El Diario, 27 de octubre de 2026
Desde Vox hasta la Universidad San Pablo CEU; de Cayetana Álvarez de Toledo a HazteOir, pasando por la Fundación Educatio Servanda[1], dueña de varios colegios católicos, derecha y ultraderecha están dando la batalla cultural en la educación con todo lo que tienen. “Hay toda una red de partidos, fundaciones, asociaciones, grupos religiosos, medios y plataformas digitales que están interviniendo en esta disputa y que pretenden controlarla y orientarla hacia los fines que ellos entienden”, sostiene Enrique Díez, catedrático en la Facultad de Educación en la Universidad de León, autor principal de una investigación que pretende “identificar a los principales actores que la integran y caracterizar los postulados y discursos que promueven”.
Díez lleva años observando con preocupación el avance de la ultraderecha en las aulas y, casi con más preocupación, cómo se minimiza el problema. “Ahora ser el malote de una clase ya no es ir con cresta, vestido de punk, o ser heavy, sino que es ser de Vox. Los jóvenes consideran que ser de Vox es ser antisistema. Parece que para mucha gente es una moda pasajera, es algo que sin más va a desaparecer, como un sarampión. Pero han venido para quedarse y están transformando no sólo el mapa político, sino la concepción de la propia política”, expone. Y para combatirla, continúa este experto, autor de varias publicaciones sobre el fenómeno, hay que conocerla.
Un artículo premiado[1]con el William Nelson Prize de Estados Unidos reconstruye cómo los sambenitos colgados en los claustros de la catedral cordobesa decidían quién podía prosperar y quién quedaba marcado, a veces durante siglos
Imagine el lector el Patio de los Naranjos de la Mezquita de Córdoba hacia 1620. Olvídese del trajín de turistas y guías, de sus muros tapiados. Imagine las galerías que lo rodean cubiertas, de arco en arco, por hileras de paños amarillos separados por líneas negras. Unos llevan una gran aspa roja; otros, llamas. En cada uno, un nombre, una ciudad y un año. Imagine, en fin, que son unos 4.000 y que cualquiera, solo con pasear, puede leerlos: es el libro abierto de apellidos malditos de toda una ciudad.
Esa imagen es la que han reconstruido Cloe Cavero de Carondelet y Yonatan Glazer-Eytan, ambos investigadores de la Universidad de Princeton, en Infamy within Sight: Making and Unmaking Sambenitos in the Early Modern Iberian World. El trabajo, publicado en Renaissance Quarterly en 2024, ha sido distinguido con el William Nelson Prize de la Renaissance Society of America.
Estamos asistiendo a la creación de una nueva religión monoteísta internacional que se caracteriza por los discursos de odio
Rezo en la parroquia del Inmaculado Corazón de María, esquina con la calle Ferraz, donde se concentran para protestar contra Pedro Sánchez, 2024 | Claudio Álvarez – Fuente _________________
Juan José Tamayo, InfoLibre, 26 de octubre de 2026
Estamos asistiendo a una ola neofascista que está cambiando la relación entre política y religión. En concreto, las tres religiones monoteístas –judaísmo, cristianismo e islam– están siendo sometidas hoy al secuestro de los diferentes sistemas de dominación y de sus líderes:
Del necrocapitalismo neoliberal, que ejerce la violencia económica estructural contra las mayorías populares por todo el planeta, siembra el mundo de cadáveres por la voraz acumulación de riqueza en manos de unos pocos y busca la legitimación en las religiones.
Del cristoneofascismo de Trump, que ha creado la Oficina de la Fe para defender las creencias religiosas, cuenta con el apoyo de los movimientos cristianos fundamentalistas para legitimar sus políticas belicistas, xenófobas, racistas, supremacistas, homófobas, transgresoras del Derecho Internacional y de los Derechos humanos.