Finanzas municipales y religión

octubre 14, 2019

Por Luis Fernández, presidente de Asturias Laica

Federación Libre Pensée, Marsella

14 de octubre de 2019

Por iniciativa de la Oficina Europea de Coordinación del Libre Pensamiento tuvo lugar en Marsella, el pasado 12 de octubre, un Simposio internacional sobreEl laicismo y el régimen de culto en las instituciones locales en Europa”en el que han participado representantes de Europa Laica (España), Unión de Ateos y Librepensadores de Cataluña, CLP-KVD (Bélgica), Federación Nacional de Libre Pensamiento(Francia), Asociación de Amigos electos de Libre Pensamiento (Francia).

En este encuentro internacional participó también Luis Fernández, presidente de Asturias Laica, que presentó la ponencia “Finanzas municipales y religión”:

Texto

Un enfoque

Planteada en general, la relación entre la religión y el primer escalón de la Administración Pública en las sociedades modernas, los Ayuntamientos, resulta un tema excesivamente amplio tanto para el espacio de este comunicado como para los conocimientos del ponente. Obviamente deberemos ceñirnos a las finanzas municipales de una determinada organización estatal, en este caso la del Estado Español. Y ya dentro de él, a pesar de su diversidad cultural y de que las más recientes encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas constaten que los reconocidos como católicos son menos de la mitad, dada su peculiar historia, es necesario referirse a la religión católica. Es decir que, con su autorización, voy a limitar mis reflexiones a la singular relación entre las finanzas municipales españolas y la religión católica.

Para hablar de financiación, un primer criterio para iniciar el análisis puede ser  el cuantitativo. Por ello puede resultar interesante situar el marco de financiación y las cantidades que aportan a las arcas municipales los recursos tributarios.

En la tabla que se adjunta en el Anexo 1, se puede comprobar que de los impuestos directos, que suponen un 70% de la recaudación total de los Ayuntamientos, el 67% son los ingresos debidos al IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles). En el mismo cuadro también se puede comprobar que, de los impuestos indirectos, el 41% son ingresos proporcionados por el ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras). Como consecuencia, de la recaudación total de impuestos cobrados por las arcas municipales algo más del 65% lo constituyen el IBI y el ICIO.

Este cuadro permite dar una dimensión cuantitativa al singular  panorama que muestran las relaciones fiscales entre el poder municipal y la iglesia católica.

Las razones

Las razones de la singularidad de estas relaciones son, como no podían ser menos, históricas. España sufrió una temprana cristianización como parte de un imperio que asumió esa religión como herramienta de homogenización. Cerrada en su dependencia papal se bloqueó ante la reforma del cristianismo y exacerbó su papismo tanto en la extensión de su imperio por Europa como en la asunción de la decadencia y desmembración del mismo. Consecuentemente las estructuras de poder que fueron constituyendo el estado utilizaron como herramienta de control social la religión católica, pretendiendo convertirla en la principal seña identitaria del estado en formación (No es banal la narración orquestada de esta conformación estatal como una “reconquista” por las “fuerzas cristianas” de un territorio “invadido” por los “musulmanes” que pretende negar el inmenso papel civilizador del conocimiento llegado a la península por mediación de los pueblos árabes. Narración que intentan despertar hoy las fuerzas de ultraderecha que, desgajadas del Partido Popular, toman voz individual en las instituciones democráticas actuales, para justificar las políticas nacionalcatólicas de dicho Partido Popular).

En el devenir de la historia, la fase republicana, de corta duración, supuso una objeción crítica a la sumisión confesional de las estructuras de poder. Sus esfuerzos modernizadores se vieron respondidos por una alianza entre el naciente fascismo europeo, la iglesia católica y las clases dominantes que, tras una cruenta guerra impusieron una dictadura a la que identificaron como “cruzada”. La posguerra fue, para los golpistas vencedores, una larga pugna entre las fuerzas más decididamente fascista (nucleadas por la Falange) y las fuerzas ultracatólicas. Con la derrota del fascismo en Europa, el dictador prefirió ir abandonando su apoyo en la Falange desplazándose hacia el poder de la iglesia católica que lo acogía como “Caudillo de España por la gracia de Dios” (de su dios) y lo paseaba bajo palio. La consecuencia de este desplazamiento fue una sumisión total de las estructuras del estado a las exigencias del Vaticano que, como contrapartida, le ofrecía un lavado de imagen (después llegaron Eisenhower, sus bases y su feroz anticomunismo, y fortalecieron a los “cruzados anticomunistas”).

Aunque ya hace más de cuarenta años que falleció (en el poder) el dictador, es necesario retrotraerse a su acción porque, a pesar de la transición política experimentada en España desde entonces, y seguramente porque éste sea uno de los mayores déficits de esa transición, el poder de la iglesia católica en el estado español, a pesar de la manifiesta secularización del país, se ha mantenido incólume (dando razón a la conocida expresión de Franco de dejarlo todo “atado y bien atado”). Un conocido crítico de esta realidad pone imagen a la situación identificando a la iglesia católica como una tenia incrustada en la maquinaria del estado a cuya costa vive.

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Así es la auditoría a la Iglesia: el Tribunal de Cuentas investiga las exenciones fiscales y comprueba los controles del Gobierno

octubre 2, 2019

InfoLibre accede al documento que guía la fiscalización del Tribunal de Cuentas, que prevé tener elaborado un anteproyecto este mes

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Ricardo Blázquez.

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Ricardo Blázquez.

Ángel Munárriz, InfoLibre, 2 de octubre de 2019

Pocas veces una auditoría del Tribunal de Cuentas ha suscitado tanta expectación. El inicial rechazo del órgano público de control a fiscalizar a la Iglesia católica, desvelado por este periódico en enero de 2017, abrió un intenso debate sobre la necesidad de estrechar la supervisión de la institución religiosa, generosamente regada de fondos públicos pero sin obligaciones de transparencia acordes a su estatus. Un ejemplo: el Gobierno ni siquiera fiscaliza la memoria anual de justificación de los fondos de la casilla de la Iglesia. Finalmente, en medio de un clima de creciente exigencia política y social, el Tribunal de Cuentas aprobó a finales de 2017 realizar la primera fiscalización de la Iglesia y el resto de confesiones religiosas con apoyo público estable. Fue un compromiso histórico.

Casi dos años después, los trabajos no han terminado, desatando todo tipo de especulaciones. Hasta ahora tampoco se dado a conocer el alcance exacto de la investigación. Pero eso no significa que la institución no haya avanzado discretamente y que el ámbito de estudio no haya quedado delimitado por el órgano responsable. El Tribunal de Cuentas ha perfilado las características esenciales del informe en un documento de directrices técnicas que guía toda la auditoría en marcha a la institución privada más influyente de la historia de España.

infoLibre ha tenido acceso a ese documento. Estas son todas las claves de una auditoría que incluirá las exenciones fiscales de las que se beneficia la Iglesia y que comprobará los controles que lleva a cabo la Administración General del Estado sobre la memoria anual con la que los obispos justifican el dinero ingresado vía IRPF.

1. ¿Qué confesiones abarca?

No se trata sólo de la Iglesia católica. La fiscalización abarca “las actuaciones desarrolladas por la Administración General del Estado en materia de cooperación económica con las confesiones religiosas a través de los programas de ingresos y gastos contenidos en los Presupuestos Generales del Estado”. De este modo, también quedan incluidas la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas (Ferede), la Federación de Comunidades Judías (FCJE) y la Comisión Islámica (CIE) [ver el programa del Tribunal de Cuentas de 2018 y 2019].

No obstante, la diferencia entre la asignación de fondos públicos a la Iglesia católica y al resto de confesiones religiosas es abismal. Para empezar, sólo la Iglesia católica tiene una casilla propia en el IRPF. Por todo ello, la institución católica es inevitablemente el sujeto principal de interés de la auditoría. Lee el resto de esta entrada »


La anunciada transparencia sigue a la espera en la Iglesia

septiembre 28, 2019

Lagunas y equívocos lastran la memoria publicada por la Conferencia Episcopal

Ángel Munárriz, InfoLibre, 28 de septiembre de 2019

Han pasado más de cuarenta años de los acuerdos del Estado español con el Vaticano de 1979, que reformaron el Concordato de 1953. La Iglesia solemnizaba con estos acuerdos su “propósito” de autofinanciación a cambio del mantenimiento, ya en un régimen aconfesional, del grueso de sus centenarios privilegios económicos, simbólicos y educativos, traducidos al lenguaje democrático. La Iglesia ha incumplido su parte. La “dejación de funciones del Estado”, en palabras del profesor de Derecho Eclesiástico Alejandro Torres, le ha permitido mantenerse con total dependencia del erario público, que la surte de recursos directamente a través del IRPF e indirectamente a través de exenciones fiscales, a las que se suma una miríada de subvenciones, ayudas, retribuciones y conciertos por valor de miles de millones. Y ello a pesar de que no sólo no ha avanzado hacia la autofinanciación, requisito al que se aspiraba en el arranque de la democracia, sino que tampoco ha alcanzado la transparencia, exigencia que sobre el papel se le hace ahora, una vez constatado que la autofinanciación es una quimera. Este déficit de transparencia, pese a los avances en este terreno durante la última década, ha sido ahora puesto de relieve por un informe de Europa Laica, que concluye que la Iglesia disfruta de un “paraíso jurídico” sólo posible por una opacidad consentida por el Estado.

Aunque más cerca en el tiempo que el Concordato bis de 1979, también pasan los años para el Canje de Notas entre el Ministerio de Exteriores de España y la Nunciatura Apostólica para subir del 0,523% al 0,7% la aportación a la institución religiosa por cada equis marcada en la casilla de la Iglesia. Eso fue en 2006, hace trece años. La Iglesia pasó de ingresar directamente de las arcas públicas menos de 175 millones a 250 al año. ¿A cambio de qué? Esto es clave. Hubo dos concesiones. La primera, una supuesta “renuncia” de la Iglesia a la exención del IVA, que no era tal porque la Comisión Europea obligaba a España acabar con este privilegio. La segunda, laobligación de presentar anualmente una memoria justificativa del uso dado al dinero ingresado vía IRPF. Según proclamaba en 2006 la entonces vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, se trataba de introducir mayor “transparencia”.

Ese término, “transparencia”, ha pasado desde entonces a formar parte del catálogo habitual de las autoridades eclesiásticas españolas. La Conferencia Episcopal tiene un “portal de transparencia”, las páginas webs de las diócesis tienen apartados de “transparencia”, la Iglesia tiene firmado un convenio con Transparencia Internacional… Pero lo cierto es que, trece años después, las cuentas de la Iglesia en general, pero también el uso de los recursos públicos obtenidos, siguen protegidas del escrutinio de la opinión pública por un manto de confusión y opacidad. Lee el resto de esta entrada »


La violación de la Mezquita de Córdoba por la iglesia católica

septiembre 24, 2019

¿Qué tiene que pasar para que se respete la Constitución en el punto de la fe y se trate a la Iglesia Católica como una más? ¿Qué tiene que pasar para parar los pies a ese poder fáctico tan y tan poderoso, despojándola de los privilegios que mantiene? / Escribe Víctor Claudín en Diario del Aire

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Parte de la exposición ‘Por tu cruz redimiste al mundo’, en el interior de la Mezquita. / Juan Ayala / Fuente

24 de septiembre de 2019. Víctor Claudín en Diario del Aire

La Mezquita de Córdoba (me vais a perdonar, pero me niego a llamarla catedral) fue de titularidad pública hasta hace 12 años, cuando en la famosa campaña de apropiación de bienes terrenales por parte de la Santa Iglesia Católica, ésta cambió la propiedad a su favor. Desde entonces ya es esa cosa híbrida convertida en espléndida fuente de beneficios.

Es conveniente recordar que el obispo de Córdoba celebró el “espectacular” vuelco electoral en Andalucía en favor de PP, Ciudadanos y VOX, explicándolo desde el argumento de que: “No se puede atacar a la libertad religiosa”. Y sentenció que: “Andalucía se sitúa como pionera de un cambio social que esperamos en la sociedad española”.

Entiéndase libertad religiosa como el arzobispado lo entiende: yo hago lo me sale en gana, los demás lo que puedan.

El mismo obispo que ha declarado que no quiere mezquita, sino sólo “catedral”, pidiendo que se suprima el nombre de “mezquita” al popular templo cordobés para que pase a ser sólo el que se supone que le corresponde por gracia divina.

Mientras, expertos piden que se impugne la propiedad ante el Tribunal Constitucional, que se anule la inmatriculación de la Mezquita. Pero el gobierno que es pero no está, que está pero que no se le espera, que dice ser y es todo lo contrario, etc., no hace nada porque, claro, con la Iglesia hemos topado.

Todo este preámbulo para contar mi indignación como persona laica que vive en un estado aconfesional y que exige un respeto a la historia y a las demás confesiones del Estado. Lee el resto de esta entrada »


Devota

septiembre 9, 2019

La Iglesia interfiere en la vida pública con autoridad vergonzosa

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Marta Sanz, El País, 9 de septiembre

Comulgué con guirnalda de flores azules. Asistí a catequesis y aprendí oraciones —“Dios te salve, María, llena eres de gracia”— que me daban que pensar: gracia, para mí, tenía otro significado. Celebramos mi comunión en un restaurante en el que había papagayos vivos. Los mayores se agarraron una cogorza y yo disfruté de mis regalos. Éramos ateos y no ricos —comíamos carne congelada—, pero nunca desaprovechamos una ocasión para divertirnos. Jugué a oficiar misas: la liturgia y el rezo del Jesusito de mi vida antes de acostarme eran experiencias exóticas que vivía cuando me quedaba a dormir con mis abuelos maternos. Los paternos —ateos, antitaurinos, republicanos, melómanos, enciclopédicos, urbanos y quizá supersticiosos— celebraban los santos: cantábamos “Santa Marta, santa Marta tiene tren, pero no tiene tranvía…” Cometíamos sacrilegio y caíamos en contradicciones justificadas porque santa Marta es patrona de la hostelería. Me escucho diciendo “¡Ay, Señor!” y a mi papi le encantan las yemas de santa Teresa. Mi tía me regaló un Antiguo Testamento ilustrado que seguramente inspira la procesión bíblica de Lorca con sus corceles y su reina de Saba. De aquel libro me fascinaban las indumentarias femeninas tanto como lostriquinis con capa transparente de Dale Arden en Flash Gordon. Siempre me gustaron las iglesias y encender una velita y besar el manto de la Virgen del Pilar. El darnos la paz y la experimentación. Confieso —verbo muy propio—: soy, religiosamente, esteta y frívola.


La Iglesia destina decenas de millones que recibe a través del IRPF a rescatar la ruinosa Trece TV

septiembre 2, 2019

Los obispos financian con dinero público su televisión, pese a una sentencia de la UE que considera que subvenciones para actividades empresariales privadas son incompatibles con el mercado único.

Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española.

Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española / EFE

Fernando Cano, El Español, 2 de septiembre de 2019

Trece, el canal de televisión de los obispos, es financiado en buena parte por el dinero recaudado a través del IRPF. Así consta en las Memorias Financieras de la Conferencia Episcopal Española (CEE) de los años 2016 y 2017 -las últimas disponibles- en las que la institución detalla cómo gasta los más de 265 millones de euros recibidas a través de la casilla de la Renta.

Estas memorias indican que de los 532 millones que recibió la Iglesia Católica como asignación tributaria en estos dos años, 20 millones se destinaron a “aportación de fondos propios de Trece TV”, utilizados en 2017 para rescatar a la empresa de la insolvencia. Unos recursos que, sin embargo, no son incluidos como gastos directos en ninguna partida, sino que se recogen del superávit generado en las cuentas de la entidad.

De esta manera, en 2016 la Conferencia Episcopal –cuyos ingresos provienen en un 99,8% de la Operación Rentaregistró un superávit de 19,3 millones de euros y se destinaron nueve millones a fondos propios de Trece, mientras que en 2017 el beneficio fue de 15,9 millones y 11 millones llegaron a la cadena de la que son los socios mayoritarios con el 80% de las acciones.

Una financiación que ya ha sido cuestionada en una sentencia de junio de 2017 en la que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea indicó que no corresponde utilizar ayudas públicas, similares a las que recibe el canal, sin una finalidad estrictamente religiosa, por lo que podrían estar prohibidas si tales actividades son de carácter económico, como es el caso de Trece.

Recordemos que las cuentas de la Iglesia no pasan ningún control de una institución pública y que solo están sujetas a una auditoría -en los dos últimos años de PwC- como si fuera una empresa privada. La diferencia es que el dinero que recibe la Iglesia es público ya que es íntegramente aportado por los españoles que marcan la casilla de la Iglesia en sus declaraciones anuales de la Renta.

En el caso de Trece la situación es aún más escandalosa, ya que estos 20 millones de euros están siendo utilizado en una compañía totalmente ruinosa que desde su fundación en el año 2010 acumulapérdidas de más de 91 millones de euros. Sólo en 2018 registró pérdidas de 7,6 millones, mientras que en 2016 y 2017, los años que recogen las últimas dos memorias de la CEE, perdió 10 y 10,1 millones, respectivamente.

Las pérdidas de Trece estos dos años coinciden casi exactamente con los nueve y once millones aportados como “fondos propios” por la Conferencia Episcopal y representaron el equivalente a todos los ingresos de la televisión estos dos años (11,2 y 11 millones de euros). Las pérdidas de la cadena se generan por sus elevados costes que se elevan por encima de los 20 millones de euros.

¿Cómo se ha usado el dinero en Trece?

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Enrique Ruiz del Rosal: Preguntas sin respuesta en la Memoria de la Conferencia Episcopal

septiembre 1, 2019

Ruiz del Rosal, autor del Informe sobre de la Memoria Anual de Actividades del ejercicio 2017 presentada por la Conferencia Episcopal Española, repasa las muchas cuestiones sobra las que la memoria no ofrece respuesta / Memoria en PDF

Enrique Ruiz del Rosal (miembro de la Junta Directiva de Europa Laica y socio de Asociación Laica de Rivas), Laicismo.org, 1 de septiembre de 2019

PREGUNTAS SIN RESPUESTA EN LA MEMORIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL (I)

Informe sobre de la Memoria Anual de Actividades del ejercicio 2017 presentada por la Conferencia Episcopal Española

1.- ¿Por qué no ofrece en la Memoria episcopal el importe del Fondo de Reserva acumulado, que se nutre también de las X del IRPF?

2.- ¿Por qué  ha desaparecido de la Memoria la referencia central al Fondo Común Interdiocesano (FCI), que se constituye con lo obtenido por las X del IRPF, y cuyo presupuesto aprueba anualmente la Asamblea Plenaria de los obispos?

3.- ¿Por qué se oculta en la Memoria la aportación de las diócesis al FCI?

4.- ¿Por qué se oculta el montante de la retribución de los sacerdotes con cargo a las X del IRPF, a cuántos afecta y por qué conceptos?

5.- ¿Por qué se omite la información sobre prestaciones sociales que recibe el clero con cargo a las X del IRPF?

6.- ¿Por qué no se informa la Memoria de la cantidad con que se retribuye a seglares, de las X del IRPF, toda vez que las diócesis se gastaron por este concepto 119 M€ en 2017?

7.- ¿Por qué ha desaparecido la retribución individual establecida para los obispos, así como se omite a cuántos se retribuye o su contribución a la Seguridad social o el IRPF?

8.- ¿Por qué se oculta la cantidad que procedente del FCI se dedicó en 2017 a actividades pastorales, que ya no está disponible ni siquiera en el Presupuesto del FCI?

9.- ¿Por qué se omite la información acerca de los medios a través de los que  se canalizan los casi 5 M€ de las campañas publicitarias?

10.- ¿Por qué estando obligada a presentar una Memoria de las cantidades recibidas a través de la denominada Asignación tributaria, dedica el 89,5 % de la Memoria a contarnos sus actividades de evangelización, enseñanza, caridad y asistencia social, que no tienen nada que ver con las X del IRPF? Lee el resto de esta entrada »