Más ‘mártires’ de la Guerra civil

abril 28, 2021

A estas alturas resulta ridículo que la Iglesia proclame la inocencia de sus mártires, beatificándolos, y olvide a posta la beligerancia antidemocrática que ella, sus obispos y sacerdotes mostraron durante la República

Víctor Moreno, Nueva Tribuna, 28 de abril de 2021

“Los mártires están por encima de las trágicas circunstancias que los han llevado a la muerte. Con su beatificación se trata ante todo de glorificar a Dios por la fe que vence al mundo y que transciende las oscuridades de la historia y las culpas de los hombres” (“Conferencia Episcopal Española”, El País, 28.4.2007).

¡¡Más madera!!

Nuevamente, los periódicos se han hecho eco de la decisión papal -se supone que inspirada por el santo Pichón-, de reconocer urbi et orbi el “martirio por odio de la fe” del sacerdote Vicente Nicasio Renuncio Toribio y otros 11 compañeros, cinco de ellos también curas, y seis laicos, pertenecientes a la Congregación del Santísimo Redentor en Madrid y que fueron asesinados durante la Guerra Civil española (1936-1939). Motivo por el cual serán beatificados.

No es la primera vez que esto sucede. En noviembre de 2020, el papa reconoció el “martirio” por “odio de la Fe” del sacerdote Juan Medina y otros 126 entre laicos y religiosos de la provincia de Córdoba, asesinados durante la Guerra Civil española (1936-1939.

Al contrario de lo que sucedía con los beatos y santos clásicos, a los que se les exigía aportar un “milagro científico” para ser elevados a los altares del reconocimiento de la santidad, a esta doble hornada beatífica solo ha bastado con que “fueran asesinados por odio de la fe”, una expresión talismán convertida en razón más que suficiente a los ojos de la Iglesia católica, apostólica y romana, para convertirlos en testigos de la fe y, por tanto, mártires.

Si en algo es experta la Iglesia es en inventarse santos

Lee el resto de esta entrada »

El mito de la persecución religiosa republicana

abril 4, 2021

Foto-1-Santa_Maria_del_Mar

Interior de la nave central de Santa María del Mar. Foto: Josep Renalies CC BY-SA 3.0 (original en color)Fuente

Ángel Luis López Villaverde, Conversaciones sobre la Historia, 4 de abril de 2021

En el mundo académico, el empleo de conceptos más propios del pasado (valga como ejemplo “fascismo”) suele provocar debates enconados si se trata de actualizarlos en formas y expresiones del presente, saliendo a colación el necesario rigor mientras se denuncian deslices presentistas. Sin embargo, hay otras expresiones o usos del pasado que han derivado del orden propagandístico al historiográfico sin pasar suficientemente por sus filtros. Es el caso de la denominada “persecución religiosa republicana”.

La magnitud de la tragedia ha facilitado las cosas. Pero en unos tiempos tan dados a la hipérbole, conviene separar mito y logos. No se puede negar lo obvio. Los 6.832 clérigos asesinados durante la violencia revolucionaria de 1936 indican que una de cada nueve de las víctimas mortales del denominado “terror rojo” era eclesiástico. No menos grave es que, al derramamiento de sangre, se añadan ataques masivos a objetos y espacios sagrados, perdiéndose irreparablemente buena parte del patrimonio artístico y religioso a causa de la “ira sagrada”, en expresión del antropólogo Manuel Delgado. Ahora bien, reconocer la trascendencia de la violencia ejercida contra el clero y los bienes y símbolos religiosos no implica mantener sin más que formara parte de una verdadera “persecución”, o que su base fuera esencialmente “religiosa”. Menos aún que formara parte de un proyecto gestado en los albores de la República y culminado durante la guerra.

Este artículo trata de traducir en lenguaje comprensible lo que suele quedar en terrenos más eruditos y separar la realidad histórica de la mitificación interesada. Para ello, recuperaré y actualizaré lo que ya he escrito en algunas de mis publicaciones, que figuran citadas al final, deudoras del resto de autores referenciados.

La importancia del relato

Lee el resto de esta entrada »

Religión católica y su relación con la ultraderecha española

diciembre 8, 2020

Entrada 1- Spanish 2020 (LJN) - YouTube

Cruzados del siglo XX. Alegoría de Franco y la Cruzada / Arturo Renque Meruvía

Adrián Juste, AlDescubierto, 8 de diciembre de 2020

La religión y las creencias espirituales de todo tipo han regado la Historia de la Humanidad prácticamente desde que se tiene constancia del paso del ser humano por el planeta. Se cree, de hecho, que la primera construcción donde las personas empezaron a cooperar y, por lo tanto, a funcionar como sociedad (aunque fuera de manera muy primitiva), data de hace unos 12.000 años y tuvo un motivo religioso.

Podría decirse, por una cuestión lógica, que desde que el ser humano tiene la capacidad de hacerse preguntas sobre el sentido de la vida y el origen de todo lo que le rodea, existe la religión. Y, como tal, creencias de este tipo hay prácticamente tantas como culturas en el mundo.

Según el autor Kenneth Shoulder en su libro The Everything World’s Religions Book, existen cerca de 4.200 religiones vivas en la actualidad. A estas habría que sumar todas las que ya han desaparecido y las que nunca se llegarán a conocer.

No es de extrañar, por lo tanto, que la religión haya formado parte de infinidad de procesos históricos y de cambios sociales, políticos, culturales, económicos y de casi cualquier índole. En las expansiones territoriales de Oriente Medio, por ejemplo, entender el papel del Islam es fundamental, del mismo modo que el Cristianismo en el caso del Imperio Español.

Al final, las religiones no son más que un sistema de creencias, costumbres, valores y símbolos establecidos en torno a una idea de la divinidad, de lo sagrado o de lo espiritual que distintos grupos humanos adoptan como guía en sus vidas, para dar sentido a la misma y como guía de lo que es correcto o incorrecto. Lee el resto de esta entrada »


La Iglesia, el franquismo y la Constitución: de la ‘Carta Colectiva’ al fin del nacionalcatolicismo. ¿O no?

diciembre 6, 2020

A lo largo de los últimos cien años, los obispos españoles han dado su visión (con diversos documentos) ante los procesos electorales o los momentos históricos, e incluso los bélicos, que ha vivido el estado español

Tarancón vota la Constitución

Tarancón vota la Constitución

Josep Miquel Bausset, Religión Digital, 6 de diciembre de 2020

A lo largo de los últimos cien años, la Iglesia, o mejor dicho, los obispos españoles, han dado su visión (con diversos documentos) ante los procesos electorales o los momentos históricos, e incluso los bélicos, que ha vivido el estado español.

En este siglo que ha pasado, cabe recordar en primer lugar la Carta Colectiva del episcopado español del 1 de julio de 1937, redactada por el cardenal Isidre Gomà, arzobispo de Burgos, un texto dirigido a los obispos de todo el mundo, con la intención de dar a conocer la situación de la guerra de 1936. Este documento, de carácter histórico-doctrinal, fue redactado por el mismo cardenal Gomà a instancias del general Franco, para mostrar el apoyo y la adhesión de la mayoría de los obispos españoles a la sublevación fascista y para informar a los obispos de todo el mundo de la situación que se vivía con la guerra.

Cabe recordar que no hubo unanimidad entre los obispos a la hora de firmar esta Carta. Aunque solo cinco de ellos no la firmaron, la Carta apareció como un texto del episcopado español. Los obispos que no firmaron este texto fueron el de Vitoria, Mateo Múgika, el de Menorca, Joan Torres, el de Sevilla, Pedro Segura, exiliado en Roma, el arzobispo de Tarragona, Francesc Vidal i Barraquer y el Administrador Apostólico (sin jurisdicción diocesana), Javier Irastorza.

La Carta Colectiva, divulgada por la propaganda franquista, apoyaba el “Movimiento Nacional, reconocía la sublevación franquista y era una llamada patriótico-militar contra el comunismo. De hecho, la Carta Colectiva responsabilizaba a los dirigentes republicanos de ser los que, “con sus prácticas de gobierno se empeñaron en torcer bruscamente la ruta de nuestra historia en un sentido totalmente contrario a la naturaleza y exigencias del espíritu nacional y especialmente opuesto al sentido religioso predominante en el país”. La Carta Colectiva afirmaba que los gobernantes republicanos, con su política, estaban “anulando los derechos de Dios y vejada la Iglesia” y por eso el episcopado español defendía “el derecho a la resistencia defensiva por la fuerza”. Y es que la Iglesia, según decían los obispos que firmaron la Carta Colectiva, “no podía ser indiferente en la lucha” y por eso este texto calificaba el “Alzamiento” con un doble significado: “el sentido patriótico y el sentido religioso”. Lee el resto de esta entrada »


En cumplimiento de la ley laica

septiembre 7, 2020

La detención en Langreo de tres sacerdotes, el 16 de junio de 1932, que se saltaron la normativa de la época contra los símbolos religiosos

Imagen Alfonso Zapico

Ernesto Burgos, La Nueva España, 7 de septiembre de 2020

En la tarde del 19 de junio de 1911 una procesión recorría el barrio de La Villa, en Mieres, cuando el fraile que la encabezaba observó al cruzarse con un grupo de jóvenes que permanecía en la acera, como uno de ellos no se descubría ante el paso de las imágenes. Considerando que aquello era una señal de desacato, se acercó hasta el rapaz y de un manotazo le arrojó al suelo la boina; pero no contento con esto, otro de sus compañeros que portaba el estandarte de la cofradía también se fue hacia él para golpearle con el mástil antes de volverlo por el lado del recatón y colocárselo en el pecho para empujarlo contra una pared.

Al ver esta lamentable embestida (palabra nunca mejor empleada, ya que se trataba de un religioso apellidado Toro), una parte del público asistente reaccionó con indignación y fue necesaria la intervención de la Guardia Civil, de manera que, para evitar males mayores, la procesión tuvo que ser suspendida.

Dos décadas más tarde el artículo 27 de la Constitución republicana estableció la libertad de conciencia y el derecho de profesar y practicar libremente cualquier religión, pero siempre en el ámbito privado, lo que suponía someter los cementerios exclusivamente a la jurisdicción civil y prohibir las manifestaciones públicas de cualquier culto, que desde entonces tuvieron que solicitar el permiso correspondiente para cada ocasión a las autoridades. Lee el resto de esta entrada »


Guía del Exilio español de 1939: Archivos Estatales

noviembre 6, 2019

Esta guía del exilio español, se elabora como contribución y homenaje de los Archivos Estatales del Ministerio de Cultura y Deporte con motivo del 80 aniversario del inicio del exilio español de 1939

Campo de Bram / Agustí Centelles

Centro de Información Documental de Archivos (CIDA), 6 de noviembre de 2019

En el Año Iberoamericano de los Archivos la Subdirección General de los Archivos Estatales presenta esta Guía de Exilio Español de la Guerra Civil, pues una parte importante de nuestros compatriotas, que se tuvieron que marchar a partir de 1939, eligieron los países iberoamericanos como su nuevo hogar. En palabras de José Gaos no se sintieron “desterrados” sino “transterrados” como si su patria de origen se hubiera trasladado a la de asilo.

Este trabajo representa una contribución y homenaje de los Archivos Estatales del Ministerio de Cultura y Deporte con motivo del 80 aniversario del inicio del exilio español de 1939

Se estructura en seis bloques.

El primer bloque, Archiveros y Bibliotecarios Exiliados, está dedicado a resaltar la figura de algunos de los miembros del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, los cuales defendieron el patrimonio histórico durante la II República y la Guerra Civil, y que se exiliaron tras la contienda. En sus nuevos países de destino intentaron continuar su labor profesional.

En el segundo bloque damos testimonio de los principales barcos de refugiados, que llevaron a los exiliados españoles a aquellos países que les ofrecieron su ayuda para reiniciar una nueva vida. En algunos casos, no encontraron acomodo y tuvieron que reemigrar a terceros países realizando nuevas travesías en barco.

En el tercero se presentan algunos de los organismos de ayuda humanitaria, que creó el gobierno de la II República para organizar el éxodo masivo de los españoles, tras la caída de Cataluña, a principios de 1939. Su labor sólo se pudo llevar a cabo gracias a la cooperación de políticos, diplomáticos y escritores iberoamericanos como Lázaro Cárdenas, Narciso Bassols o Pablo Neruda, entre otros.

El cuarto bloque rememora la evacuación y repatriación de menores, el exilio temporal -o definitivo en algunos casos- de los conocidos como Niños de la Guerra.

El quinto bloque está dedicado a dar testimonio de los campos de refugiados que Francia levantó en 1939 para internar a los españoles que cruzaban la frontera huyendo de la represión franquista.

Finalmente, se ofrece un último bloque de recursos informativos, documentales y bibliográficos, para todos aquellos que quieran profundizar en el tema y sepan dónde pueden consultar más datos.

“El exilio es una herencia viva abierta a quienes quieran acercarse y aprender a valorarla” (Luisa Capella).

Bloques

Lee el resto de esta entrada »


Así se puso la Iglesia de lado de Franco

septiembre 22, 2019

En contra de lo que aseguran hoy los revisionistas de la extrema derecha, documentos históricos como pastorales de obispos, cartas y grabaciones de radio prueban que la curia católica española tomó partido por los sublevados desde el primer momento

El cardenal Enrique Pla y Deniel, en compañía de jefes franquistas en Toledo

José Antequera, Diario 16, 22 de septiembre de 2019

Apenas dos meses. Ese fue el tiempo que tardó la Iglesia católica española en dar carta de legitimidad al golpe de Estado de Franco y bendecir la guerra civil como “cruzada nacional” contra la República. Sin embargo, 83 años después, la curia aún no ha pedido perdón por situarse de lado de unos sublevados cuya aventura costó un millón de muertos y sangrientas tropelías y crímenes contra la humanidad como nunca antes se habían visto. Hoy existen suficientes documentos, tanto escritos como radiofónicos, para saber con meridiana exactitud qué fue lo que pasó y cuál fue la posición de los obispos españoles en aquellos momentos trágicos para el país. Los revisionistas de la historia, esos mismos que apuestan por resucitar el franquismo en pleno siglo XXI, tratan de darle la vuelta a la realidad. Pero los hechos son los hechos.

Tras el golpe del 36, y nada más tener noticia de la toma de Toledo, el cardenal Isidro Gomá adoptó la más rotunda posición beligerante en una alocución transmitida por Radio Navarra: “Judíos y masones, fuera de ley o contra ley, o con la ley cuando llegó su hora, envenenaron el alma nacional con doctrinas absurdas, con cuentos tártaros o mongoles aderezados y convertidos en sistema político y social en las sociedades tenebrosas manejadas por el internacionalismo semita y que eran diametralmente opuestas a las doctrinas del Evangelio, que han alboreado en siglos nuestra historia y nuestra alma nacional”. Lee el resto de esta entrada »


La resurrección y el infierno

julio 19, 2019

Las recientes disputas con el Vaticano a propósito de la exhumación de Franco, nos llevan a recordar los estrechos vínculos de la Iglesia con el fascismo y a ponernos de nuevo en guardia ante quienes buscan deshumanizar y exterminar al otro.

Collage ‘El fascismo os hará libres’ / Marcos Crespo Arnold – Carlos Crespo Arnold

Ricardo Crespo, El Salto, 19 de julio de 2019

La exhumación de los restos del dictador Francisco Franco, aprobada por unanimidad en el Parlamento, encuentra resistencia en la familia y sus defensores políticos, y las declaraciones hace unos días del Nuncio del Vaticano, Renzo Fratini, afirmando que tal medida “pretende provocar la división de la sociedad y resucita a Franco” y ensalzando la figura del dictador porque “evitó una guerra civil”, obligó al Gobierno a una protesta formal y dejó atónitos a la mayoría de los españoles.

Que Franco comandó el golpe de Estado que dio lugar a la guerra civil no podía ser desconocimiento del Nuncio sino declaraciones que le salían del cuerpo y del alma. Fratini dimitió pero, según noticia de prensa, el Papa la aceptó, no por estas declaraciones alucinantes y de injerencia en la política de nuestro país, sino por haber alcanzado el límite de edad de 75 años. Pudo ser una justificación diplomática pero, en todo caso, el Vaticano no entró en el fondo de la cuestión. El Nuncio se disculpó.

Tal vez se deba recordar que fueron los primeros que reconocieron a Hitler y a Franco, quien entraba bajo palio en las iglesias. La relación del nacionalsocialismo (nazismo) y el nacionalsindicalismo (fascismo) recorre nuestra historia reciente más allá de la derrota de la Alemania nazi. Solo podemos imaginar lo que hubiera pasado si el Tercer Reich vence. Lo que fue el nazismo y el fascismo empezamos a olvidarlo. Lee el resto de esta entrada »


El 18 de julio

julio 18, 2019

El 18 de julio fue el origen de la versión maniquea y manipuladora que la dictadura de Franco, apoyada por la Iglesia, transmitió de la guerra, del “plebiscito armado”: que el “Movimiento Nacional” encarnaba las virtudes de la mejor tradición cristina y el Gobierno republicano todos los vicios inherentes al comunismo ruso.

 

Franco, Queipo de Llano y el cardenal Pla y Deniel durante la Guerra Civil en Toledo. / Fuente foto

Julián Casanova, InfoLibre, 18 de julio de 2019

Desde febrero de 1936 la prensa católica y de extrema derecha incitaban a la rebelión frente al desorden que atribuían al “Gobierno tiránico del Frente Popular”, “enemigo de Dios y de la Iglesia”. La CEDA inició un proceso de acercamiento definitivo a las posiciones autoritarias, que era muy visible desde hacía ya meses en sus juventudes, en el lenguaje y saludo fascista que utilizaban y en los uniformes que vestían.

A partir de la derrota electoral de febrero de 1936, todos captaron el mensaje: había que abandonar las urnas y tomar las armas.

El lenguaje integrista, el del “derecho a la rebeldía” al que había apelado ya en un libro de 1934 el canónigo magistral de Salamanca Aniceto Castro Albarrán, el de una rebelión en forma de cruzada patriótica y religiosa contra la República atea, ganó adeptos. Las Juventudes de Acción Popular engrosaban las filas de Falange, alrededor de quince mil afiliados se pasaron de una organización a otra, y Gil Robles secundaba en las Cortes la violencia verbal y antisistema de José Calvo Sotelo.

Pero toda esa ofensiva de las viejas oligarquías servidoras de la Monarquía y de las masas católicas de la CEDA no habría dado los frutos deseados, echar abajo la República y extirpar la amenaza socialista y libertaria, si no hubiera podido contar con las armas de un sector importante del Ejército.

De la organización de la conspiración se encargaron algunos militares de extrema derecha y la Unión Militar Española (UME), una organización semisecreta, antiizquierdista, que incluía a unos cuantos centenares de jefes y oficiales. El 8 de marzo de 1936, Francisco Franco, los generales Mola, Orgaz, Villegas, Fanjul, Rodríguez del Barrio, García de Herrán, Varela, González Carrasco, Ponte, Saliquet y el teniente coronel Valentín Galarza se reunieron en Madrid, en casa de José Delgado, corredor de bolsa y amigo de Gil Robles, “para acordar un alzamiento que restableciera el orden en el interior y el prestigio internacional de España”, según consta en los documentos conservados sobre “la preparación y desarrollo del Alzamiento Nacional”. Y los asistentes mostraron también su acuerdo en que el general Sanjurjo, que vivía entonces en Portugal, encabezara la sublevación. Lee el resto de esta entrada »


La Iglesia regatea el ‘mea culpa’ por el franquismo (aunque ha pedido perdón a otras víctimas y pueblos)

julio 7, 2019

Las declaraciones de nuncio –”algunos dicen que Franco ha liberado a España”– agitan el debate en torno a la postura de lavarse las manos de la Conferencia Episcopal

El exnuncio Renzo Fratini, que se sitúa equidistante entre quienes llaman “dictador” a Franco y quienes creen que “liberó a España de una guerra civil” / Foto

Ángel Munárriz, InfoLibre, 7 de julio de 2019

A menudo se olvida: la Iglesia española, además de una organización atomizada en más de 40.000 terminales por todo el territorio nacional, es la delegación local de un Estado extranjero, el Vaticano, con el que mantiene una singular relación bilateral que le da un acceso privilegiado a las aulas, las arcas y las almas de nuestro país, como señala Ángel Luis López Villaverde, profesor de Historia Contemporánea, en El poder de la Iglesia en la España contemporánea (Catarata, 2013). Ese Estado extranjero, de carácter teocrático, tiene en el papa a su jefe supremo. Y ese jefe supremo, hoy Jorge Mario Bergoglio, conocido como Francisco, tiene su primer representante diplomático en España en la figura del nuncio, valedor de los intereses y voz aquí del Estado vaticano. Pues bien, el que hasta esta misma semana ha sido nuncio del Vaticano en España,Renzo Fratini, afirmó antes de certificar su salida del cargo que el Gobierno español “ha resucitado a Franco” por intentar exhumar sus restos del Valle de los Caídos.

Las palabras de Fratini han provocado una queja del Gobierno de España, que ha pedido al Vaticano que lo desautorice y ha denunciado una “injerencia” por parte del diplomático vaticano. La reacción de la vicepresidenta Carmen Calvo ha sido calificada por la jerarquía católica como “impresentable” y “amenazante”. Fratini había dicho: “Dejarlo en paz [a Franco] era mejor, la mayoría de la gente, de los políticos, tiene esta idea porque han pasado 40 años de la muerte, ha hecho lo que ha hecho, Dios juzgará. No ayuda a vivir mejor recordar algo que ha provocado una guerra civil”. Y añadió: “A Franco algunos lo llaman dictador, algunos dicen que ha liberado a España de una guerra civil, que ha solucionado un problema. No continuemos peleándonos sobre si tenía razón o culpa”.

Ni el Vaticano lo ha desautorizado ni Fratini ha rectificado.Si piensan que la Iglesia es franquista, se equivocan“, ha dicho el ya exnuncio. Técnicamente es difícil ser hoy franquista, cuando Franco lleva más de cuatro décadas muerto. En todo caso, se puede ser nostálgico o neofranquista. Pero sí fue franquista. Vaya que si lo fue. Más que franquista, la Iglesia fue consustancial al Estado franquista, al que le suministró su caudal ideológico fundamental, que resultó en el nacionalcatolicismo. También le dio cobertura diplomática y moral. Y le mantuvo el apoyo hasta el final (aunque no puedan negarse corrientes reformistas y hasta rupturistas en el seno de la Iglesia, sobre todo en la recta final de la dictadura).

Complicidad con el franquismo

Lee el resto de esta entrada »