«No hay sorpresa, era lo esperado», dice la directora general de Memoria Democrática de la decisión de los jesuitas de recurrir a los tribunales para paralizar la orden de retirada. «Es una nueva afrenta a los víctimas del franquismo», reprochan las entidades memorialistas a los jesuitas
El monumento franquista del Simancas en la fachada del colegio de la Inmaculada/ Marcos León ______________________
Desde el respeto pero sin intención de dar un paso atrás en su posición se ha recibido en la Consejería de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, que encabeza Ovidio Zapico (IU), la decisión de la Compañía de Jesús de presentar un recurso judicial contra su resolución ordenándoles retirar el monumento al Simancas por ser un símbolo de exaltación franquista que incumple la legislación de memoria democrática.
«Respeto a la decisión de la Compañía de Jesús, cuyo planteamiento entra dentro de lo esperado. No hay sorpresa. En cualquier caso, entendemos que existe una ley nacional de memoria histórica y una ley autonómica que avalan nuestras actuaciones, que continuarán, obviamente en el máximo respeto a la legislación», concretó Begoña Collado, directora general de Memoria Democrática en el organigrama de la Consejería.
Ofrenda floral en el 81 aniversario de la Liberación de Mauthausen y el 103 del fallecimiento de Rosario de Acuña, ante el monolito que reconoce a quienes murieron asesinados por los nazis en el campo de concentración y ante la placa que recuerda la figura de Rosario de Acuña al lado de su casa en el Cervigón.
Ayer, 9 de mayo, Gijón recordó en un doble acto, a quienes fueron allí asesinados por el nazismo en Mauthausen, en el 81 aniversario de la liberación del campo de concentración, y a Rosario de Acuña en el 103 aniversario de su fallecimiento en Gijón.
Organizados por el Ateneo Obrero de Gijón, FAMYR (Federación Asturiana Memoria y República), la Logia Rosario Acuña, la Sociedad Cultural Gijonesa y la Tertulia Feminista Les Comadres, contó con la presencia de un nutrido grupo de asistentes, incluidos numerosos representantes de varias entidades además de las «anfitrionas», como Alejandro Villa, del Ateneo Republicano de Asturias, Luis Fernández, de Asturias Laica o el cronista oficial de Gijón, Luis Miguel Piñera; y políticos como Carmen Eva Pérez Ordieres, Tino Vaquero y Rodrigo Sánchez, del PSOE, o Alejandro Farpón, de IU.
No faltó Ricardo Cortés, hijo de Manuel Cortés, que estuvo en Mauthausen y, tras liberarse el campo, pudo regresar. «Es un día para recordar a la familia», afirmó quien, además del ramo colectivo, depositaría a los pies del monolito una rosa a modo de cariñoso recuerdo, señala La Nueva España.
Durante casi setenta años, el monumento del Simancas ha seguido ahí. Visible, intocable, presidiendo una de las fachadas del Colegio de la Inmaculada de Gijón como si formara parte natural del paisaje. Como si aquella cruz de piedra y aquella inscripción dedicada a los “caídos por Dios y por la Patria” no fueran una exaltación explícita del golpe militar de 1936 y de quienes instauraron después cuarenta años de dictadura. Eso es, precisamente, lo más revelador del Simancas, no solo lo que representa, sino el tiempo que ha conseguido sobrevivir.
Porque no estamos hablando de una ruina olvidada ni de un vestigio perdido en un almacén. Hablamos de un monumento levantado en pleno franquismo, inaugurado en 1958 con autoridades de la dictadura y concebido para glorificar a los sublevados atrincherados en el antiguo cuartel de Simancas durante la guerra. Propaganda política convertida en piedra. Un relato construido por los vencedores para imponer su memoria sobre todas las demás. Y, sin embargo, ahí ha seguido durante décadas.
Adiós al monumento franquista a los «Héroes del Simancas» en Gijón: se retirará en un plazo de cuatro meses. El Colegio de la Inmaculada tendrá que hacerse cargo de las obras, al encontrarse dentro de su propiedad.
Concentración de Núcleo Nacional frente al monumento ___________________
Fuentes: Nortes (Diego Díaz Alonso) |El Comercio (Carlos Amado) |El Diario (Pilar Campos), 5 de mayo de 2026
El Gobierno del Principado de Asturias ha ordenado la retirada del monumento de exaltación franquista situado en la fachada del Colegio de La Inmaculada de Xixón, en homenaje a los militares sublevados en julio de 1936 en ese mismo lugar, anterior cuartel de Simancas. La decisión, pone así fin a un largo proceso administrativo marcado por la presión de los colectivos memorialistas para que se cumpliera la legislación sobre memoria democrática, pero también a la movilización, en sentido contrario, de grupos ultras.
La resolución, firmada por el consejero Ovidio Zapico (IU), responsable de Ordenación, Vivienda y Derechos Ciudadanos, que pone fin a la vía administrativa y establece que el conjunto escultórico, inaugurado en 1958, constituye un elemento contrario a la memoria democrática y debe ser retirado en un plazo de cuatro meses por su propietario, la Compañía de Jesús. En caso de incumplimiento, la administración autonómica podrá ejecutar la retirada de forma subsidiaria y repercutir el coste.
De Rodrigo Cuevas y Nacho Vegas a Ione Belarra y Antonio Maíllo: más de un centenar de representantes políticos, sindicales, sociales y del ámbito académico y cultural respaldan un manifiesto, presentado esta mañana en rueda de prensa, contra cualquier posible «resignificación»
Monumento franquista a los «Héroes del Simancas». Gijón, fachada del colegio concertado de la Inmaculada | Ángel González ______________
«Ni en el cuartel de Simancas hubo ‘héroes’, ni la escultura tiene un valor artístico que justifique su presencia en la ciudad». Representantes políticos, sindicales y del movimiento memorialista reclamaron esta mañana en el Ayuntamiento de Gijón la retirada inmediata del monumento conocido como ‘Héroes del Simancas‘ que preside desde finales de los años 50 una de las fachadas del actual Colegio de la Inmaculada, en su momento cuartel militar. Lo hicieron con la lectura de un manifiesto en el que se rechaza cualquier resignificación de esta escultura y se insta a hacer efectiva cuanto antes una medida que, tras el nuevo proceso puesto en marcha por el Principado y la presentación de alegaciones por parte de la Compañía de Jesús como propietaria del edificio, en estos momentos está pendiente de los oportunos informes de la Consejería de Cultura.
«No es un lugar histórico neutro, sino un monolito de exaltación de una dictadura», recoge el manifiesto, respaldado por 116 firmas y abierto a nuevas adhesiones.
La consejería de Ordenación del Territorio, Vivienda y Derechos Ciudadanos, de la que depende el área de Memoria Democrática, se mantiene firme en su compromiso político de trabajar para que el denominado monumento a los «Héroes del Simanca»s sea retirado de la fachada que ocupa en el colegio de la Inmaculada. Un compromiso que refrendaba hoy a su paso por Gijón la viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González Prieto, y que llega después de que la Compañía de Jesús, propietaria del inmueble,planteara vía alegación que la consejería desistiera de dar pasos para la retirada de la escultura y apostara por un proceso consensuado de resignificación.
«Ya lo dijo el consejero (por Ovidio Zapico) dentro de los procedimientos administrativos y hasta donde nos permita la ley la intención es eliminar ese símbolo», concretó la viceconsejera, que no quiso entrar en valoraciones concretas sobre la petición de los Jesuitas. Sí matizó González que la ley de Memoria Democrática de Asturias plantea permutar la eliminación por una resignificación cuando esté protegida como bien de interés cultural. No es el caso del Simancas.
No es resignificar: es retirar la impunidad franquista
La escultura «Héroes del Simancas», 1958, adosada a una de las fachadas del colegio de La Inmaculada. Incluye la inscripción «Caídos por Dios y por la patria. ¡Presentes!» – Fragmento _______________
Cada vez que se plantea la retirada del monumento a los llamados “Héroes del Simancas” se repite el mismo guion: que si queremos borrar la historia, que si manipulamos el pasado, que si imponemos ideología.
Curiosamente, quienes levantaron, mantuvieron y defendieron durante décadas un relato único sobre la Guerra Civil ahora se presentan como guardianes neutrales de la memoria.
Conviene remarcar que no estamos ante un debate historiográfico, estamos ante un símbolo erigido en plena dictadura para glorificar a los golpistas franquistas. El monumento no nació como pieza artística inocente ni como recordatorio aséptico de un episodio bélico, fue concebido dentro del aparato de legitimación del régimen franquista[1]. Su función era política. Y lo sigue siendo.
Javier López, Asturias Laica, 11 de febrero de 2026
Resumen de la reunión celebrada ayer martes
Con asistencia de representantes de Oviedo, Avilés y Gijón (Asturias Laica, Famyr y Ateneo Republicano de Asturias, entre otros) se reúne el Grupo Marcha por la República de Asturias (MRA), el martes, 10 de febrero a las 18:00 h. en el local del CMX (Conseyu de Mocedá de Xixón), para tratar el siguiente Orden del Día:
1.- Breve explicación del último Encuentro presencial con el Grupo Motor estatal.
Por más que se insistió desde el MRA en presentar como ocasión inmejorable la asistencia reivindicativa de la República a la concentración Premios Princesa de Asturias, el Grupo motor no lo ve así y remite la petición al Encuentro estatal por la República, plataforma que aglutina a varios partidos, organizaciones y ateneos.
Se da ya por seguro el sábado 13 de Junio (y hora 18 h.) para la celebración de la Marcha a Madrid.
Luz verde para empezar a retirar el monumento franquista a los Héroes del Simancas en Gijón. El Principado exige a los jesuitas la «retirada o eliminación» del monumento al Simancas
Monumento a los Héroes del Simancas. JOSÉ SIMAL ___________________
Fuentes: El Comercio (R.G.), MiGijón (Peio H. Riaño), 10 de febrero de 2026
La Federación Asturiana de Memoria y República (FAMYR) comunicó que ha recibido la notificación del Gobierno del Principado por la que se inicia el procedimiento administrativo para la retirada del monumento franquista a los Héroes del Simancas, actualmente visible en la fachada del colegio de la Inmaculada.
La Consejería de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos ha resuelto iniciar el procedimiento para la retirada o eliminación de los símbolos de exaltación del franquismo que se reflejan en la fachada del Colegio La Inmaculada, en Gijón, tal y como acaba de conocer este periódico. Dos semanas después de informar que había caducado el proceso para desmontar de la vía pública el homenaje a los soldados golpistas del cuartel de Simancas, la consejería de Ovidio Zapico notifica a la Compañía de Jesús Provincia de España la obligación de desmontar la escultura, erigida por el arquitecto Manuel Álvarez Laviada en colaboración con Luis Moya Blanco, inaugurada en 1958[1]
El Gobierno de Asturias asegura que mantiene el objetivo de eliminar el monumento y dice que abrirá un nuevo expediente para garantizar la seguridad jurídica del proceso. El portavoz de la Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR), Rafael Velasco, denuncia que las instituciones “no han hecho nada” desde 2024 y siguen incumpliendo la Ley de Memoria Democrática
Fachada del colegio La Inmaculada, en Gijón/Xixón. A la derecha, el monumento a los ‘Héroes del Simancas’ |elDiario.es Asturias/ Archivo _________________
Fuente: Pilar Campo, El Diario, 4 de febrero de 2026
El expediente para la retirada del monumento dedicado a ‘Los héroes del Simancas’, que está ubicado en el colegio de La Inmaculada, conocido popularmente como “el de los jesuitas” en Gijón/Xixón, ha caducado. La Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR), que lleva años intentando que desde el Ayuntamiento de Gijón y el Principado de Asturias se realice una política activa para suprimirla de su emplazamiento como símbolo de exaltación franquista, ha denunciado que con esta inacción se sigue incumpliendo la Ley de Memoria Democrática[1].