«No hay sorpresa, era lo esperado», dice la directora general de Memoria Democrática de la decisión de los jesuitas de recurrir a los tribunales para paralizar la orden de retirada. «Es una nueva afrenta a los víctimas del franquismo», reprochan las entidades memorialistas a los jesuitas
El monumento franquista del Simancas en la fachada del colegio de la Inmaculada/ Marcos León ______________________
Desde el respeto pero sin intención de dar un paso atrás en su posición se ha recibido en la Consejería de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, que encabeza Ovidio Zapico (IU), la decisión de la Compañía de Jesús de presentar un recurso judicial contra su resolución ordenándoles retirar el monumento al Simancas por ser un símbolo de exaltación franquista que incumple la legislación de memoria democrática.
«Respeto a la decisión de la Compañía de Jesús, cuyo planteamiento entra dentro de lo esperado. No hay sorpresa. En cualquier caso, entendemos que existe una ley nacional de memoria histórica y una ley autonómica que avalan nuestras actuaciones, que continuarán, obviamente en el máximo respeto a la legislación», concretó Begoña Collado, directora general de Memoria Democrática en el organigrama de la Consejería.
Adiós al monumento franquista a los «Héroes del Simancas» en Gijón: se retirará en un plazo de cuatro meses. El Colegio de la Inmaculada tendrá que hacerse cargo de las obras, al encontrarse dentro de su propiedad.
Concentración de Núcleo Nacional frente al monumento ___________________
Fuentes: Nortes (Diego Díaz Alonso) |El Comercio (Carlos Amado) |El Diario (Pilar Campos), 5 de mayo de 2026
El Gobierno del Principado de Asturias ha ordenado la retirada del monumento de exaltación franquista situado en la fachada del Colegio de La Inmaculada de Xixón, en homenaje a los militares sublevados en julio de 1936 en ese mismo lugar, anterior cuartel de Simancas. La decisión, pone así fin a un largo proceso administrativo marcado por la presión de los colectivos memorialistas para que se cumpliera la legislación sobre memoria democrática, pero también a la movilización, en sentido contrario, de grupos ultras.
La resolución, firmada por el consejero Ovidio Zapico (IU), responsable de Ordenación, Vivienda y Derechos Ciudadanos, que pone fin a la vía administrativa y establece que el conjunto escultórico, inaugurado en 1958, constituye un elemento contrario a la memoria democrática y debe ser retirado en un plazo de cuatro meses por su propietario, la Compañía de Jesús. En caso de incumplimiento, la administración autonómica podrá ejecutar la retirada de forma subsidiaria y repercutir el coste.
De Rodrigo Cuevas y Nacho Vegas a Ione Belarra y Antonio Maíllo: más de un centenar de representantes políticos, sindicales, sociales y del ámbito académico y cultural respaldan un manifiesto, presentado esta mañana en rueda de prensa, contra cualquier posible «resignificación»
Monumento franquista a los «Héroes del Simancas». Gijón, fachada del colegio concertado de la Inmaculada | Ángel González ______________
«Ni en el cuartel de Simancas hubo ‘héroes’, ni la escultura tiene un valor artístico que justifique su presencia en la ciudad». Representantes políticos, sindicales y del movimiento memorialista reclamaron esta mañana en el Ayuntamiento de Gijón la retirada inmediata del monumento conocido como ‘Héroes del Simancas‘ que preside desde finales de los años 50 una de las fachadas del actual Colegio de la Inmaculada, en su momento cuartel militar. Lo hicieron con la lectura de un manifiesto en el que se rechaza cualquier resignificación de esta escultura y se insta a hacer efectiva cuanto antes una medida que, tras el nuevo proceso puesto en marcha por el Principado y la presentación de alegaciones por parte de la Compañía de Jesús como propietaria del edificio, en estos momentos está pendiente de los oportunos informes de la Consejería de Cultura.
«No es un lugar histórico neutro, sino un monolito de exaltación de una dictadura», recoge el manifiesto, respaldado por 116 firmas y abierto a nuevas adhesiones.
Los trabajos se centrarán ahora en una zona específica donde esperan hallar más resultados para esclarecer la represión de finales de los años treinta del siglo XX. Arqueólogos de la Universidad de Oviedo reanudaron este lunes la exhumación en la fosa común de Castrillón, que parte de una investigación basada en documentos históricos y testimonios orales.
Los trabajos de exhumación en la fosa común de La Lloba[1] continúan este lunes tras el parón invernal. Las labores del equipo arqueológico de la Universidad de Oviedo, dirigido por Avelino Gutiérrez, se desarrollarán ahora en una zona concreta, más localizada, donde esperan encontrar más restos óseos de víctimas de la represión franquista de los últimos años treinta del siglo XX, principalmente.
La excavación arqueológica parte ahora de los resultados hallados en los últimos días de trabajo del pasado año, cuando localizaron primero restos de huesos de pies y unas botas «claveteadas», además de fragmentos de un cráneo y un fémur. «Casi seguro que esos restos óseos no son de la misma persona», señala Gutiérrez. Esos restos están siendo analizados para ser cotejados posteriormente con el ADN de las familias de los desaparecidos.
«Caídos por Dios y por la Patria», texto en el monumento franquista a los «Héroes del Simancas» |Fuente _______________
Marcha Republicana de Asturias (MRA), Facebook, 18 de febrero de 2021
En la entrada del Colegio de la Inmaculada en Gijón, continúa el monumento dedicado a los llamados “Héroes del Simancas”, en referencia a los sublevados que participaron en el levantamiento militar de 1936 contra la Segunda República. Para algunos, se trata de un vestigio histórico; para muchos otros, representa la exaltación de quienes protagonizaron el golpe que dió paso a una dictadura de casi cuarenta años bajo el régimen de Franco.
La polémica no es nueva. Movimientos memorialistas, Asociaciones republicanas y Colectivos ciudadanos llevan años solicitando su retirada, apelando no solo a la sensibilidad democrática, sino también al cumplimiento de la legislación vigente, como la Ley de Memoria Histórica y la Ley de Memoria Democrática, que instan a eliminar símbolos que supongan exaltación del golpe militar o de la dictadura.
No es resignificar: es retirar la impunidad franquista
La escultura «Héroes del Simancas», 1958, adosada a una de las fachadas del colegio de La Inmaculada. Incluye la inscripción «Caídos por Dios y por la patria. ¡Presentes!» – Fragmento _______________
Cada vez que se plantea la retirada del monumento a los llamados “Héroes del Simancas” se repite el mismo guion: que si queremos borrar la historia, que si manipulamos el pasado, que si imponemos ideología.
Curiosamente, quienes levantaron, mantuvieron y defendieron durante décadas un relato único sobre la Guerra Civil ahora se presentan como guardianes neutrales de la memoria.
Conviene remarcar que no estamos ante un debate historiográfico, estamos ante un símbolo erigido en plena dictadura para glorificar a los golpistas franquistas. El monumento no nació como pieza artística inocente ni como recordatorio aséptico de un episodio bélico, fue concebido dentro del aparato de legitimación del régimen franquista[1]. Su función era política. Y lo sigue siendo.
El monumento no es un vestigio neutral del pasado, es la exaltación explícita del ejército sublevado, de un regimiento que participó activamente en la represión y en el terror. Su mera proyección en el espacio público constituye una ofensa
Composición a partir de la imagen de El Comercio | Asturias Laica ______________________
Juan Cigarría, El Comercio, 5 de noviembre de 2025
Desde la Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR), y muchas otras asociaciones de memoria asturianas, llevamos meses reclamando que quiten el monumento franquista del Simancas en Gijón. Una demanda amparada en la ley de memoria histórica asturiana y española y sostenida en la memoria de las víctimas del fascismo. Sin embargo, en las últimas semanas hemos asistido a un intento de blanquear lo que es, sin matices, un símbolo de la dictadura, un monumento erigido para glorificar a los golpistas y a su ejército criminal. Lo que debería ser un paso firme hacia la eliminación total de la simbología franquista en Asturias, se está convirtiendo en un debate sobre ‘resignificación’. Y con ello, una vez más, un intento de diluir la justicia en nombre de una supuesta reconciliación que siempre acaba beneficiando a los verdugos.
Es evidente para cualquier demócrata que el monumento del Simancas en Gijón no es un vestigio neutral del pasado, es la exaltación explícita del ejército sublevado, de un regimiento que participó activamente en la represión y en el terror. Su mera proyección en el espacio público constituye una ofensa a las víctimas del franquismo, a sus familiares y a toda la sociedad democrática.
El gobierno municipal insiste en que el Principado debe decidir si quita la pieza o si coloca una placa explicativa a su lado para respetar la historia del edificio
Monumento a los «Héroes de Simancas» | J.P. _________________
«Ni la legislación autonómica ni la estatal otorgan al Ayuntamiento de Gijón competencia para iniciar actuaciones de retirada o resignificación de elementos considerados contrarios a la memoria democrática en inmuebles privados». Así se recoge en un informe municipal, elaborado desde la dirección general de Alcaldía, respecto a las solicitudes de las entidades memorialistas de retirar el monumento «Héroes del Simancas», instalado en la fachada del colegio la Inmaculada, y que a juicio de las asociaciones es una apología al franquismo y «una ofensa para sus víctimas».
Las entidades memorialistas(1), con la Federación Asturiana Memoria y República (Famyr) al frente, volvieron a reprochar la permanencia de este conjunto escultórico esta semana. Acusaban al Ayuntamiento de «inacción» y trasladaban su petición al Principado para que «cumpla con la ley y con la ética democrática».
Las principales asociaciones memorialistas de Asturias han expresado su “más firme rechazo” a la decisión del Ayuntamiento de no impulsar la retirada del monumento franquista del Simancas, ubicado en la fachada del Colegio de la Inmaculada. Una decisión que, se explicó en su momento por parte del Ayuntamiento, compete al Principado. En un comunicado conjunto, las entidades firmantes acusan al Consistorio de “escudarse en tecnicismos legales” y en una «supuesta falta» de competencias para evitar actuar ante un “símbolo de exaltación franquista” que, aseguran, “constituye una afrenta a la memoria histórica y a la dignidad de las víctimas del franquismo”.
El Ayuntamiento se ha limitado, según denuncian, a trasladar la responsabilidad al Gobierno del Principado de Asturias. Sin embargo, las asociaciones consideran “inaceptable que, en pleno 2025, sigan en pie en Gijón símbolos de la dictadura” mientras las instituciones “eluden su deber de aplicar las leyes de memoria histórica”. Las críticas también alcanzan al Gobierno asturiano, al que reprochan no haber respondido a la solicitud formal de retirada presentada por la Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR) en julio de 2024. Este “silencio administrativo”, sumado a la negativa municipal, evidencia —según las entidades— “una preocupante falta de compromiso real con la memoria histórica”.
Diecisiete asociaciones de memoria democrática de Asturias han expresado este jueves su «profunda preocupación» por lo que han calificado como un «enorme retraso» del Gobierno autonómico en el desarrollo de las políticas de memoria democrática. Ante este escenario, han denunciado varios incumplimientos contemplados en la normativa vigente.
En un escrito conjunto enviado a la presa, critican como «incumplimiento más grave» la no constitución del Consejo de la Memoria Democrática, previsto como órgano de participación de asociaciones y víctimas, lo que, según señalan, impide la coordinación y el diálogo entre la administración y la sociedad civil. Así, lamentan que su ausencia impide la participación efectiva y transparente en la Definición y aplicación de las políticas públicas de memoria.
A ello se suman otros incumplimientos igualmente preocupantes contemplados en la normativa vigente.