Estamos asistiendo a la creación de una nueva religión monoteísta internacional que se caracteriza por los discursos de odio
Rezo en la parroquia del Inmaculado Corazón de María, esquina con la calle Ferraz, donde se concentran para protestar contra Pedro Sánchez, 2024 | Claudio Álvarez – Fuente _________________
Juan José Tamayo, InfoLibre, 26 de octubre de 2026
Estamos asistiendo a una ola neofascista que está cambiando la relación entre política y religión. En concreto, las tres religiones monoteístas –judaísmo, cristianismo e islam– están siendo sometidas hoy al secuestro de los diferentes sistemas de dominación y de sus líderes:
Del necrocapitalismo neoliberal, que ejerce la violencia económica estructural contra las mayorías populares por todo el planeta, siembra el mundo de cadáveres por la voraz acumulación de riqueza en manos de unos pocos y busca la legitimación en las religiones.
Del cristoneofascismo de Trump, que ha creado la Oficina de la Fe para defender las creencias religiosas, cuenta con el apoyo de los movimientos cristianos fundamentalistas para legitimar sus políticas belicistas, xenófobas, racistas, supremacistas, homófobas, transgresoras del Derecho Internacional y de los Derechos humanos.
Partidos, fundaciones, asociaciones religiosas, medios y plataformas digitales forman una red de influencia que disputa qué se enseña, quién decide y para qué sirve la educación.
Fuente Julián Macías Tovar en X ____________________
¿Quién está intentando definir qué debe conocer la sociedad? ¿Cómo se disputa la hegemonía cultural y se reconstruye el “sentido común” social? ¿Cuáles son los discursos que presentan determinadas políticas educativas como una amenaza? ¿Qué red consigue que ideas promovidas desde espacios políticos, religiosos o culturales de extrema derecha se difundan y lleguen al debate público y condicionen la agenda educativa?
Estas preguntas están en el centro de la investigación publicada recientemente en la revista científica Comunicar, en la que participan varias universidades públicas españolas (Universidad de León, Universidad de La Rioja, Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Málaga). El estudio, titulado Ecosistema neofascista en educación: el «mapa educativo» de la extrema derecha en España, analiza las conexiones entre los actores que intervienen en esta disputa.
El sustrato sobre el que descansan la mayoría de las falsas tradiciones es la religión, el sentimiento religioso popular
La Legión en la Semana Santa de Málaga, Plaza de Santo Domingo |Fuente ________________
Pedro Luis Angosto, Nueva Tribuna, 9 de mayo de 2026
Decía Eugenio D’Ors, padre del fascismo español y nacionalista catalán en su primera juventud, que “todo lo que no es tradición es plagio”. Pretendía explicar de esa manera que nadie podía llegar a pintar como Pablo Picasso si antes no había intentado hacerlo como los grandes maestros clásicos.
La ciencia, el arte, el conocimiento no brotan de la nada, sino que lo hacen del tiempo, de lo que otros seres humanos hicieron en otra época, en un contexto diferente, buscando la belleza, la expresión y la mejora de la vida de sus semejantes. Si no se conoce el pasado, la posibilidad de estar plagiando la obra realizada por otro aumenta considerablemente, también la posibilidad de errar, de obrar fuera del tiempo, en un mundo que ya existió y dejó de ser.
El feminismo que necesitamos hoy tiene que ser capaz de ver la imagen completa del patriarcado y del colonialismo, de la violencia de género y de la violencia imperialista, sobre los cuerpos de las mujeres, pero también de los hombres y de las niñas y niños que habitan los territorios saqueados y bombardeados
Un grupo de pastores evangélicos rezan con Donald Trump en el Despacho Oval |Casa Blanca __________________
La imagen de Trump rodeado de líderes religiosos, hombres y mujeres que rezan mientras le imponen las manos, no es una escena espiritual. Es una imagen de poder. Representa la alianza entre la extrema derecha política y la extrema derecha religiosa, una alianza que no busca solo ganar elecciones, sino ante todo gobernar las conciencias. Su agenda es global y coordinada, profundamente contraria a los derechos humanos.
El dios que bendice esta alianza es un dios militarista, negacionista del cambio climático, cómplice de la violencia de género, que persigue según el origen y el color de la piel, legitimador de guerras y genocidios… Es un dios vengativo y cruel. Es el dios que usa la religión como dispositivo de odio.
«Si no estamos alerta no va a ser solo Rosalía la que se vista de monja con fines comerciales sino tu compañera, tu madre o tu hermana, y no precisamente para vender discos, sino para que no la quemen en una hoguera», escribe Barbara Celis.
Una escena de la película ‘Los domingos’, de Alauda Ruiz de Azúa |BTEAM PICTURES _______________
Aterrizo en Madrid y escucho hablar sin parar de la película Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa. Yo vivo en Italia, patria del Vaticano, donde me han dicho cosas como «yo voy poco a misa, solo los domingos». Pero visto que en el último año he sido fagocitada por un jubileo y un cónclave, decido que –de perdidos al río– voy a ver la película, aunque intuyo que hay algo raro en el ambiente porque no es normal que todo pase a la vez: Rosalía se viste de monja y habla de Dios, Javier Cercas se forra vendiendo libros sobre un viaje con el papa Bergoglio, el Madrid institucional celebra la Navidad invitando a cantar a un grupo de dudosa calidad musical pero fervor indiscutible llamado Hakuna y una serie tan alejada de la religión como Machos Alfa incluye en su última temporada la conversión a cura de uno de sus protagonistas más golfos.
En los periódicos españoles no dejan de aparecer artículos analizando precisamente la coincidencia de esos fenómenos. En Francia avisan de que hay un auge de bautismos entre adultos. En Italia, cantantes como Elodie o Annalisa también han recuperado la iconografía católica que hace décadas convirtió a Madonna en hereje oficial, pero sobre todo hay un boom de influencers que te enseñan cómo vestirte para ir a misa o te leen la Biblia por si tú no eres capaz. El fenómeno de los tiktokers que evangelizan es global: también se da en España, Latinoamérica y, a lo bestia, en Estados Unidos.
Cada vez más prospera el discurso que trata de ofrecer certezas a los jóvenes en supuesta contraposición al “pensamiento único” progresista. Su objetivo, sostiene Nuria Alabao, es “redefinir qué conflictos son políticamente legítimos y desplazar el debate social y redistributivo hacia guerras culturales”
Gregorio Luri, Jacques Philippe, Juan Manuel de Prada, Jano García, Ana Iris Simón, Antonini de Jiménez y Juan Soto Ivars | infoLibre __________________
“El péndulo da señales de estar recorriendo el camino inverso”. La frase es de Juan Soto Ivars y fue incluida en un artículo del diario conservador Abc de hace apenas unos días. En él, este periodista y escritor, considerado uno de los intelectuales más influyentes en la construcción del discurso neotradicionalista en España, razonaba la tesis de que, después de décadas de hegemonía cultural de la izquierda, “ha empezado a percibirse un cambio que corre parejo a las opciones de gobierno de los partidos conservadores en Occidente”.
Un ejemplo de ese movimiento pendular ha sido el evento El Despertar, organizado por el laboratorio de ideas It’s Time To Think (ITTT) en el Palacio Vistalegre de Madrid el pasado fin de semana, que congregó a más de 6.000 jóvenes en una jornada que contó con ponentes como Antonini de Jiménez (economista y youtuber neoliberal), Jano García (evangelista contra el consenso progresista, la justicia social y la multiculturalidad), Ana Iris Simón (figura puente entre el tradicionalismo y la crítica materialista), el sacerdote Jacques Philippe (profeta de la reflexión interior frente a la sociedad de consumo) y el propio Soto Ivars.
En España, el PP de la Región de Murcia y de la Comunidad de Madrid lleva años acercándose a los líderes religiosos evangélicos neopentecostales para tratar de sacarle rédito electoral a un fenómeno en pleno crecimiento. Vox, Hazte Oír o el Opus Dei también participan en el entramado global que boicotea la agenda progresista.
La predicadora de la Iglesia de Cristo Viene, Yadira Maestre, junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en un acto en Madrid organizado por el Partido Popular en el barrio madrileño de Usera | Foto: Iglesia de Cristo Viene ______________________
Familia, orden y valores tradicionales. Religión, neoliberalismo y políticos de extrema derecha. Esta combinación de conceptos siempre ha estado presente en el ecosistema de la derecha reaccionaria, pero en la última década ha aparecido un denominador común que los conecta: el evangelismo, y más específicamente la rama neopentecostal, su vertiente más ultraconservadora.
El ascenso global de la extrema derecha, y los cambios sociales que lo están propiciando, encuentran una cámara de resonancia en el evangelismo, que está transformando los mapas religiosos, especialmente en América Latina. Hasta los años 80, el continente era el bastión más sólido del catolicismo a nivel mundial, con más del 90% de la población declarándose católica. Sin embargo, a mediados de los 2010 ese porcentaje había caído más de un 30%.
El patronato que gestiona estos colegios se renovó en verano, doblando sus miembros, la mayoría vinculados al Opus Dei, Legionarios y los Propagandistas
Fachada de la escuela Santa Teresa de Lisieux en Barcelona, uno de los centros que forman parte de la Fundación de Escuelas Parroquiales | Albert Garcia ______________________
Ivanna Vallespín, El País, 29 de noviembre de 2025
Giro ideológico en la fundación que gestiona la veintena de escuelas parroquiales pertenecientes al Arzobispado de Barcelona. El patronato de la entidad se renovó en julio y pasó de siete miembros de perfil progresista a 13, la mayoría de los cuales pertenecen a movimientos ultracatólicos como el Opus Dei, los Legionarios de Cristo y la Asociación Católica de Propagandistas, según ha podido comprobar en una investigación conjunta EL PAÍS y SER Catalunya. Sectores progresistas de la diócesis expresan su preocupación por este cambio y temen que ello se traduzca en un viraje conservador en sus escuelas. “Los sectores ultras se han hecho suyo el patronato”, expresa una fuente cercana a la fundación.
El patronato nació en 1985, cuando el entonces arzobispo de Barcelona, Narcís Jubany, decidió agrupar las diferentes escuelas de la diócesis bajo un mismo paraguas y se creó la Fundación de Escuelas Parroquiales (FEP). En total, son 18 centros concertados, entre los cuales hay una guardería y cinco escuelas de educación especial; la mayoría tiene un perfil social muy marcado, ya que se ubican en barrios humildes.
A través del Opus Dei, HazteOír, CitizenGo, la Red Política de Valores del exministro Mayor Oreja y Vox, la ultraderecha española desempeña un papel clave en la difusión global de la agenda antiderechos, según un informe de la Asociación de Derechos Sexuales y Reproductivos
El fundador y presidente de HazteOír Ignacio Arsuaga | Eduardo Parra / Europa Press _______________________
En 2010, mientras Argentina debatía la ley que convertiría al país en el primero de la región en aprobar el matrimonio homosexual, las calles se llenaban de pancartas con el lema “los chicos tenemos derecho a una mamá y un papa”. Detrás de las consignas resonaban ecos conocidos: los de la cruzada ultraconservadora que cinco años antes había intentado frenar el mismo derecho en España.
Entonces, entre sus puntas de lanza estaba el fundador de HazteOír Ignacio Arsuaga, que con la experiencia a sus espaldas viajaría a Buenos Aires para sumarse a la ofensiva. Desde allí llegó a afirmar: “Si nosotros participamos en esta batalla cultural y llegamos a las conciencias y corazones de la gente, la mayoría seguirá posicionándose a favor de la vida, la familia y las libertades”.
El Old Glory Club tiene 26 delegaciones por todo el país y una investigación de The Guardian revela que entre sus miembros hay militares, abogados y funcionarios del Estado
Miembros del grupo de extrema derecha Patriot Front, durante una concentración en Washington en enero de 2025 / Dominic Gwinn/Middle East Images/AFP _________________
En EEUU hay una red formada por decenas de fraternidades de extrema derecha, solo para hombres, con centenares de participantes, según sostienen sus propios miembros. Una investigación de The Guardian ha identificado a militares en activo y retirados dentro de esta red, así como abogados, empleados públicos y conocidos influencers antisemitas.
El Old Glory Club [Club del Antiguo Esplendor] está compuesto por un mínimo de 26 delegaciones en 20 estados del país. Hasta ahora había llamado poco la atención, pero es un ejemplo del crecimiento alarmante que en los últimos años han registrado las formaciones políticas racistas, especialmente con el ascenso de Donald Trump y su regreso a la Casa Blanca.
El grupo se dedica a organizar conferencias y encuentros, entre otros eventos. Algunos de sus miembros clave, como el podcaster Pete Quinones, aprovechan sus plataformas en redes para difundir ideas de la extrema derecha sobre inmigrantes y judíos. Otros usan sus atalayas online para reaccionar ante acontecimientos políticos y proponer medidas, como la de crear un “seguro de cancelación” para miembros de la red que vean dificultada su vida profesional debido al extremismo de sus opiniones políticas.