La fiscalía considera prescrita la denuncia más reciente y el juzgado da por hecho que otra anterior correrá la misma suerte. El sacerdote, defendido por un abogado contratado por la orden, ha admitido que abusó de niños desde 1972
Francesc Peris, con un alumno en Bolívia. | Jordi Otix – Fuente foto _________________
Guillem Sánchez, El Periódico, 30 de enero de 2026
El sacerdote jesuita Francesc Peris, un profesor que ha agredido sexualmente a menores en España y en Bolivia, finalmente no será juzgado por ninguno de los abusos que ha perpetrado a lo largo de casi 50 años. Según las fuentes consultadas por EL PERIÓDICO, una de las dos denuncias que mantenían abierta una causa en el juzgado de instrucción número 29 de Barcelona ha sido archivada porque la fiscalía considera que está prescrita. Se trata, además, de la denuncia que relataba hechos más recientes, y tras el informe de la fiscalía, fuentes de este juzgado apuntan a que la otra denuncia, al ser más antigua, correrá la misma suerte.
El titular de este juzgado, el magistrado Santiago García, había iniciado una instrucción contra Peris al interpretar que estas dos denuncias, presentadas por exalumnas del colegio Casp de Barcelona por abusos sexuales cometidos en 1999 y 2004, podían considerarse aún vigentes y permitir así un proceso contra el pederasta. Pero la fiscalía ya ha concluido que los delitos de 2004 deben considerarse prescritos, lo cual indica que con los de 1999, de una gravedad muy similar, llegará a la misma conclusión.
La documentación requisada por la policía incluye cartas y denuncias por agresión sexual contra al menos una docena de religiosos a los que los jesuitas encubrieron
El exprovincial de los jesuitas bolivianos Ramón Alaix sale de una audiencia el 17 de abril en Cochabamba, acusado de encubrir un caso de pederastia / Jorge Abrego (EFE) ___________________
La documentación incautada en abril de 2023 por la policía boliviana en los registros de las sedes de la Compañía en La Paz y Cochabamba contiene decenas de cartas e informes internos de la orden que prueban cómo la jerarquía de la orden ―entre los que se encuentran los dos superiores que se sientan en el banquillo, los españoles Ramon Alaix y Marcos Recolons― recibieron denuncias internas y decidieron taparlas, trasladar a los acusados o comprar el silencio de las víctimas.
Después de dos casos en Salesianos, Jesuitas Tudela reconoce el dolor causado a un abusado en los años 70 y les indemniza tras un proceso de justicia restaurativa
Pasillo de las instalaciones del colegio Jesuitas de Tudela hace décadas, cuando sucedieron los hechos denunciados / Cedida ______________________
El proceso de reparación a las víctimas en Navarra de abusos sexuales en el entorno de la Iglesia católica se está empezando a construir con la nueva postura del Arzobispado, debido a la llegada al cargo de Florencio Roselló, y también con la receptividad y el cambio de paradigma por parte de algunas de las órdenes religiosas que arrastran casos de pederastia a sus espaldas. Sin embargo, hay otras compañías como Reparadores y Maristas que siguen sin dar pasos adelante.
Ahora bien, aunque no exista una única hoja de ruta para llevar a cabo dicha reparación, lo cierto es que la orden de Salesianos ya fue la primera que llevó a cabo dos reparaciones económicas en la Comunidad Foral por dos casos de distintos profesores que ejercieron en el colegio de Pamplona. Y a ellos se ha unido la congregación de Jesuitas que recientemente ha llegado a un acuerdo indemnizatorio a favor de un hombre que fue victima de pederastia en el colegio de Tudela en los años 70. La cantidad en este último caso es acorde al dinero que están recibiendo víctimas similares en otros países europeos.
El difunto líder jesuita mundial, Pedro Arrupe, es candidato a la santidad, pero la demanda de una víctima de abuso reveló evidencia de que no impidió que el abusador de menores Donald Dickerson fuera ordenado después de enterarse de las acusaciones.
Pedro Arrupe en 1967 / Fotografía: Archivo Smith/Obtenida por The Guardian _______________
Ramón Antonio Vargas y David Hammer de WWL, The Guardian, 25 de julio de 2025
Pedro Arrupe, el difunto ex líder mundial de la orden religiosa jesuita y candidato a la santidad católica , reconoció en registros presentados como parte de un caso judicial en Nueva Orleans que fue advertido sobre cómo uno de los aspirantes a sacerdotes del grupo había sido acusado de abusar sexualmente de dos menores y reconoció haber hecho insinuaciones sexuales a un tercero.
El hombre fue finalmente ordenado, y no hay indicios en los registros del caso en el tribunal estatal de Luisiana de que Arrupe -quien acuñó el lema de los jesuitas » hombres para los demás «- tomara medidas para impedirle convertirse en sacerdote. Posteriormente, el hombre fue acusado de abusar sexualmente de otros menores que conoció a través de su ministerio.
Han pasado más de dos años desde que las principales instituciones de Bolivia se pusieron en pie y prometieron investigar los casos de pederastia cometidos por clérigos en las últimas décadas. Lo anunció el Ministerio de Educación, la Fiscalía y el procurador general. En el parlamento se registró un proyecto de ley para hacer estos delitos imprescriptibles y el senado dio luz verde a una comisión de la verdad. Incluso el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce, prometió públicamente justicia a las víctimas[1]y exigió por carta al papa Francisco los archivos sobre los casos de los que tuviera conocimiento el Vaticano.
Pero poco se ha materializado. La iniciativa legislativa no salió adelante, la comisión del senado se paralizó tras meses de entrevistas, el presidente no ha vuelto a sacar el tema y las denuncias de las víctimas a las autoridades ―que contabilizan casi medio centenar― no han sido suficientes para que los tribunales atisben la posibilidad de una reparación integral para los afectados. “Se han olvidado de las víctimas de pederastia en la Iglesia boliviana”, dice Edwin Alvarado, portavoz de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes.
La Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS) alertó sobre el retraso en los procesos contra los exprovinciales españoles de la Compañía de Jesús acusados de encubrir supuestos abusos a menores por parte de sacerdotes, la mayoría fallecidos, en casos que salieron a la luz el 30 de abril de 2023.
Vemos mucha lentitud en nuestra justicia», dijo a EFE el presidente de la CBS, Wilder Flores, tras identificar que el proceso con mayor avance es el que involucra al jesuita español Alfonso Pedrajas, conocido como ‘Pica’, fallecido en 2009[1].
En ese caso, la Fiscalía presentó la imputación formal contra los exprovinciales españoles Marcos Recolons y Ramón Alaix, por lo que el inicio del juicio oral debía realizarse en enero, pero quedó pospuesto aún sin fecha.
El aplazamiento del juicio se debió a que los exprovinciales no pudieron asistir a la audiencia por problemas de salud, al tener más de 80 años.
Organizaciones como los Jesuitas, el Opus Dei o la Asociación Católica de Propagandistas, entre otras, son dueñas de un porcentaje significativo de universidades privadas, en un mercado donde fondos como Permira, EQT, CVC o Portobello ya han protagonizado ‘megaoperaciones’, algunas valoradas en más de 2.000 millones de euros.
Campus del IESE a las afueras de Madrid / IESE ___________________
Gabriel Santamarina, El Periódico, 13 de abril de 2025
En los últimos años, los fondos de capital privado han irrumpido en el sector de las universidades privadas en España, ahora en boga por la intención del Gobierno de endurecer la proliferación de nuevas entidades. Hablamos de un mercado que genera una cifra de negocio de unos 3.700 millones de euros, que ha registrado importantes crecimientos en los últimos años y que está conformado por poco más de cuarenta instituciones, en su mayoría controladas por fundaciones o asociaciones vinculadas a la Iglesia católica y algunas de sus ramificaciones, como los Jesuitas o el Opus Dei.
Aunque parezca lo contrario, la irrupción de los fondos en este negocio es relativamente reciente. Sin ir más lejos, Permira (accionista de eDreams), que compró la Europea de Madrid hace siete años, traspasó en abril de 2024 el 60% de la entidad al sueco EQT (antiguo dueño de Idealista), hito que demuestra el fuerte apetito existente por desembarcar en este mercado.
12 nuevos testimonios se suman a las denuncias judiciales contra el enfermero jesuita del colegio, para el que la fiscalía pide 20 añosde cárcel por abusos a alumnas (el caso penal más grave que afronta la Compañía y una de las peticiones fiscales[1]más elevadas contra un religioso)
El colegio de los Jesuïtes de Casp, en Barcelona. | Jordi Otix _______________________
Paula Ericsson Navarro, El Periódico, 25 de marzo de 2025
¿Qué ocurría en la enfermería del colegio de los jesuitas de Casp? Fiscalía pide 20 años de cárcel para el enfermero jesuita Amado Ardid, de 79 años, por dos presuntos delitos de abuso sexual infantil. Peromás allá de estos dos casos, otros 12 testimonios, sumados a seis denuncias judicializadas, abundan, según la acusación, en un patrón de supuestos abusos, tocamientos y conductas inapropiadas que sufrieron alumnas de primero a sexto de primaria entre 1992 y 2005. «Me tocó y me masturbó, me quedé petrificada», afirma una antigua alumna. «Tras ponerme la mano en los genitales, la imagen se me queda en negro”, asegura otra. La mayoría de afectadas no han acudido a denunciar porque o bien sus casos se encuentran prescritos o no se han visto con fuerzas para enfrentarse a la maquinaria judicial.
Sea como sea, los testimonios recabados en esta investigación –17 mujeres y un hombre que han pedido anonimato, por lo que los nombres que aparecen en esta pieza no son reales– recuerdan con nitidez que al fondo a la derecha de la enfermería había «una sala pequeña, oscura, con una camilla blanca». Una estancia que se cerraba por dentro y donde el alumnado se quedaba a solas con el enfermero, quien utilizaba este cuarto tanto para la revisión médica como para las consultas puntuales. La fiscal es contundente: un enfermero no puede explorar los genitales de una menor. Ardid, por su parte, niega las acusaciones.
La Fiscalía acusa a los españoles Marcos Recolons y Ramón Alaix de proteger al sacerdote Alfonso Pedrajas, ya fallecido, quien admitió en sus memorias que abusó de al menos 85 menores con el amparo de sus superiores
Marcos Recolons, ex alto cargo de los jesuitas en Bolivia y el Vaticano, acusado de encubrir varios casos de abusos, en una imagen de 2018 __________________
Día histórico para las víctimas bolivianas de pederastia clerical. La justicia sienta este jueves en el banquillo a los españoles y ex altos cargos de la Compañía de Jesús en Bolivia Marcos Recolons y Ramón Alaix por proteger al sacerdote español Alfonso Pedrajas, fallecido en 2009, quien admitió en sus memorias que abusó de al menos 85 menores entre 1972 y comienzos de los años 2000 en varios colegios de la orden con el amparo de sus superiores. Tanto Recolons (ahora con 81 años) como Alaix (de 83) aparecen citados por Pedrajas en su diario como dos de los siete superiores que le ayudaron a eludir las denuncias de sus víctimas. La Compañía de Jesús es la orden religiosa a la que pertenece el Papa Francisco.
El diario del jesuita estuvo oculto hasta abril de 2023, cuando salió a la luz en EL PAÍS. Tras la publicación, la Fiscalía boliviana reaccionó y abrió una investigación: entró en la sede de los jesuitas para recabar documentos, recibió denuncias de víctimas y tomó declaración a los responsables de la orden. El pasado marzo acabó imputando a estos dos jesuitas por encubrimiento. Cabe destacar que, mientras que en España solo los jueces tienen la potestad para imputar a una o varias personas de un delito, el ministerio fiscal boliviano puede hacerlo siempre “que existan suficientes indicios sobre la existencia del hecho y la participación del imputado, debiendo emitir un requerimiento debidamente fundamentado de acuerdo”. Los acusados se sentarán en el Juzgado de Sentencia Penal Anticorrupción y contra la Violencia hacia las Mujeres Número 4 de Cochabamba.
Exalumnos de los colegios de Casp y Sarrià piden a la Fiscalía en una carta una investigación a fondo sobre la presunta ocultación de los delitos por parte de la Compañía de Jesús
Protesta frente al Parlament de Catalunya de víctimas de abusos sexuales por parte de la Iglesia católica, el 10 de septiembre de 2024 / Gianluca Battista ____________________
Exalumnos de los colegios de los Jesuitas de Casp y Sarrià y víctimas de abusos por parte de miembros de la Compañía de Jesús (CJ) han pedido este jueves a la Físcalía que, igual que está haciendo su institución homóloga en Bolivia, investigue si la orden pudo haber encubierto casos de pederastia. En una carta abierta titulada Cielo en otra vida, infierno en esta, avanzada este jueves por El Periódico, emplazan a la Fiscalía a investigar si hay más casos de los denunciados y a que investigue si los jesuitas han podido cometer un delito de encubrimiento. EL PAÍS, en el marco de su investigación de la pederastia en la Iglesia española iniciada en 2018, ha recogido los últimos años testimonios de víctimas de abusos de los Jesuitas de Casp.
Los Jesuitas de Cataluña reconocieron el pasado mes de julio que tenían contabilizados un total de 145 denuncias por abusos sexuales a menores desde el año 1948, aunque en la mayoría de casos sostenían que no había recorrido penal por prescripción del delito o la muerte del agresor.
La orden presentó un informe sobre violencia sexual dentro de su propia institución, con la colaboración del bufete de abogados Roca Junyent, donde el delegado y portavoz de la Compañía en Cataluña, Pau Vidal, hizo público el nombre de 14 agresores sexuales.