Tribuna erigida en la Pradera de San Isidro de Valladolid para la celebración del segundo aniversario del Alzamiento Nacional el 18 de julio de 1938. En la imagen, sacerdotes católicos celebran una misa | Wikipedia ________________
Pedro María Fernández Sandino, Errepublika Plaza, 18 de julio de 2026
El golpe que abrió las puertas al fascismo: Consecuencias, memoria y lecciones para el presente
Cuando en la tarde del 17 de julio de 1936 las primeras unidades del Ejército de África se sublevaron en Melilla, culminaba un proceso conspirativo que se había gestado durante años. La insurrección militar no fue el fruto de un arrebato provocado por el deterioro del orden público durante la primavera de 1936, ni la respuesta inevitable a una supuesta revolución en marcha. Fue la consecuencia de la decisión adoptada por una parte del Ejército, respaldada por importantes sectores económicos, políticos, religiosos y sociales, de impedir por la fuerza la continuidad de un régimen democrático cuya legitimidad emanaba de las urnas.
La historia posterior ha demostrado que el objetivo inicial de los conspiradores no consistía en desencadenar una guerra prolongada. Su propósito era reproducir el modelo clásico del pronunciamiento militar español: ocupar los centros de poder, detener a las autoridades republicanas, controlar las principales ciudades y constituir un gobierno de excepción que liquidara el orden constitucional. No lo consiguieron.
«Lamentablemente, estas características del “fascismo eterno” también serían identificables en otras asociaciones católicas»
Luis Fernando Figari, fundador del Sodalicio de la Vida Cristiana / Logo del Sodalicio ______________________
Martin Scheuch, exsodálite, Religión Digital, 7 de enero de 2026
En 1995, Umberto Eco publicó su ensayo “Eternal Fascism” (“El fascismo eterno”), identificando 14 características típicas de esta ideología, la cual él también denomina ur-fascismo, es decir, el fascismo primordial, arquetípico o eterno, es decir, una forma esencial y subyacente del fascismo que trasciende las manifestaciones históricas concretas (como el fascismo italiano de Mussolini o el nazismo alemán). Según Eco, el ur-fascismo no es un sistema ideológico rígido y coherente, sino una nebulosa de actitudes, impulsos y características que pueden aparecer en combinaciones variables y que sobreviven al fascismo histórico del siglo XX. Estas características pueden manifestarse en movimientos políticos modernos, incluso bajo apariencias inocentes o democráticas, sin que necesariamente se declare abiertamente fascista.
Las reflexiones del filósofo italiano revisten suma actualidad, y nos sirven para identificar los diferentes fascismos que han tomado carta de ciudadanía no sólo en la política actual a nivel mundial, sino también en el ámbito religioso.
El periodista norteamericano publica una nueva traducción de ‘La Familia’, su libro sobre una organización religiosa fundamentalista tan poderosa como poco conocida. Este movimiento lleva años intentando minar la democracia estadounidense. «Y tal vez ya lo haya conseguido», advierte.
Jeff Sharlet, periodista y autor de ‘La Familia’ / Dartmouth College _________________
“Lo cierto es que en La Familia me equivoqué en algo fundamental”, escribe el periodista Jeff Sharlet (Scotia, Nueva York, 1971) en el prólogo a la nueva traducción española (Capitán Swing) de un libro que publicó en 2008 y que, en 2019, inspiró una serie documental en Netflix. “El movimiento religioso del que daba cuenta en el libro llevaba tanto tiempo minando la democracia estadounidense sin llegar a desplazarla totalmente, que yo creí que no llegaría a conseguirlo, que no sería capaz. Hoy, sin embargo, lo está intentando descaradamente. Es más, tal vez ya lo haya conseguido”.
Aunque las investigaciones de Sharlet que inspiraron el libro se realizaron hace dos décadas, no ha perdido un ápice de interés lo que revela sobre “La Familia” (o “la Hermandad”), una organización religiosa tan poderosa como poco conocida que opera desde una discreta casa suburbana en Virginia llamada Ivanwald.
El documental Milicianas1de Tania Batlló identifica y reconstruye la vida de cinco milicianas de las Milicias Femeninas del PSUC ejecutadas en Manacor por los fascistas dirigidos por el Conde Rossi. El documental, a partir de las investigaciones del historiador Gonzalo Berger, Tania Balló y Jaume Miró, se basa en diversos documentos, entre ellos Diario de una miliciana1cuya autoría corresponde a la ahora identificada.
Las cinco milicianas fusiladas en Manacor en el 36, las hasta ahora identificadasTeresa Bellera, María García Sanchís, Daría y Mercedes Buixadé; a la izquierda Josefina García Prats / Fotografía: Antoni Maria Thomàs ________________________
Es la hipótesis que barajan los investigadores Jaume Miró y Julià Rodríguez, que proponen a la barcelonesa Josefina Garcia Prats como la integrante de las Milicias Femeninas del PSUC que aún faltaba por identificar y que fue una de las ejecutadas en Manacor por los fascistas dirigidos por el Conde Rossi
“Creo que hemos encontrado la identidad de la autora del Diari d’una miliciana”, anuncia a este Diario de Mallorca el historiador y dramaturgo Jaume Miró. Después de años de investigación, en concreto desde 2009, está preparado para afirmar junto al investigador Julià Rodríguez que es “muy posible” que la miliciana en cuestión sea Josefina Garcia Prats, la quinta miliciana, la que quedaba por identificar de las que fueron ejecutadas en Manacor por los fascistas el 5 de septiembre de 1936.
Los discursos de odio han inaugurado el nuevo año en España con la denuncia de Hazte Oír y la Asociación de Abogados Cristianos contra RTVE, el presidente de la corporación pública y la humorista Lalachus por mostrar una estampita del Sagrado Corazón de Jesús personalizada con la vaquilla del programa “Grand Prix” en el programa de las Campanadas. No parece que dichos discursos se detengan, todo lo contrario: me temo que vayan in crescendo.
Los discursos de odio son hoy una de las más graves amenazas contra la democracia, los derechos humanos, la convivencia cívica y los valores originarios de las religiones, que pervierten y convierten en sus contrarios. Tengo la impresión de que en la guerra cultural que los autores de tales discursos han iniciado, están ganando el relato y marcando la agenda de los debates políticos, culturales y religiosos. A continuación, voy a ofrecer una reflexión que espero contribuya a identificar estos discursos y a sugerir cuál debe ser, a mi juicio, la respuesta de la ciudadanía para frenarlos.
No quiero dar ideas, pero, según parece, un holocausto nuclear no sería el fin de la vida. La mosca de la fruta y las hormigas, entre otros, soportarían el chaparrón radiactivo. Y también las plantas. Parece ser que las que sobrevivieron en Chernóbil se adaptaron a la radiactividad en tres años. Si nos asomamos por las grietas de la democracia, veremos fuera un paisaje tóxico de impiedad y autoritarismo cada vez más extenso. V-Dem utiliza 400 indicadores de democracia para describir el estado de todos los países del mundo. Su informe de 2022 señala que el 72% de la población mundial vive en un sistema autoritario. Esa era la cifra aproximada en 1986. La democracia es una rareza en el planeta que se va encogiendo. Pero, como pasa con el holocausto nuclear, y sigo sin querer dar ideas, parece que el infierno autoritario no sería el fin de la felicidad. Hay instituciones, grupos e individuos que se adaptarían bien a tal ecosistema. Los síntomas están a la vista.
El autoritarismo solo puede avanzar con apoyo social. Eso no lo hace bueno ni justo. Solo por si ayuda a entendernos, el terrorismo necesita siempre tres patas: financiación, apoyo social e ideología compulsiva. Que tenga apoyo social no hace bonito un tiro en la nuca o un camión atropellando gente. Siempre hay valores compartidos que pueden ser muy movilizadores. El apoyo social se logra anclando la dictadura en esos valores compartidos. Para la mayoría son vicios la cobardía, la hipocresía, la pereza, la indignidad, el servilismo, el despilfarro o el parasitismo. Y son virtudes sus opuestos, la valentía, la franqueza, el esfuerzo, la dignidad, la rebeldía, el ahorro o la laboriosidad. Que la segunda lista se asocie con el autoritarismo y la primera con la democracia será señal de que el fascismo arraiga.
El neofascismo actual se retroalimenta del fenómeno fundamentalista, que suele darse en sistemas rígidos de creencias religiosas que se sustentan, a su vez, en textos revelados, definiciones dogmáticas y magisterios infalibles. Sin que el fundamentalismo sea inherente a las religiones monoteístas, hay que reconocer que se produce muy especialmente en ellas debido a la creencia en un solo y único Dios verdadero, considerado universal, que revela su voluntad a un profeta, quien la escribe en un libro sagrado, considerado «Palabra de Dios». Al tener como autor a Dios, las personas fundamentalistas de estas religiones consideran que el libro sagrado dice verdad en todos los campos: científico, filosófico, histórico, geográfico y es, por tanto, inerrante, y quien no lo cree así es considerado hereje.
El término “fundamentalista” tiende a aplicarse a creyentes de las distintas religiones, sobre todo a los judíos ultraortodoxos, a los musulmanes integristas y a los cristianos tradicionalistas. Pero también debe extenderse a las personas creyentes de otras tradiciones religiosas como el budismo, el hinduismo y en no pocos de los llamados “nuevos movimientos religiosos”.
El intelectual católico francés Georges Bernanos escribió un testimonio brutal sobre la Guerra civil: ‘Los grandes cementerios bajo la luna’. Una lectura muy recomendable tras ver a Le Senne rompiendo la foto de una víctima
Rosas junto a una placa de homenaje a Aurora Picornell / Gobierno Balear ________________
Georges Bernanos (1888-1948) fue un gran intelectual francés, al que el golpe de Estado de Franco sorprendió en Mallorca. Católico practicante, conservador, con un hijo falangista, escandalizado por los ataques contra la Iglesia en la zona republicana, era un firme partidario del bando fascista. Sin embargo, cuando contempló la magnitud y la crueldad de la represión en Mallorca, horrorizado por lo que vio, escribió una obra maestra, Los grandes cementerios bajo la luna, uno de los testimonios más significativos sobre la Guerra Civil española y un monumento a la honestidad intelectual. Hannah Arendt lo calificó como “el libro más importante escrito contra el fascismo”. Bernanos no cambió de bando, sencillamente eligió la humanidad.
El presidente del Parlamento balear, el ultraderechista de Vox Gabriel Le Senne, protagonizó este martes un lamentable espectáculo al romper una foto de Aurora Picornell, una mujer asesinada por las mismas huestes que contempló Bernanos en acción en los primeros meses de la guerra. Si tuviese una mínima curiosidad, el señor Le Senne podría consultar el libro del novelista francés, porque ha aparecido recientemente una nueva edición castellana, en Pepitas de Calabaza, traducido por Juan Vivanco. “Por una anomalía que no me explico, llevaba años descatalogado e inencontrable en español. En Francia, en cambio, es un libro muy conocido”, escribió Sergio del Molino en este diario cuando apareció la nueva edición del libro.
El régimen franquista, al igual que el resto de los regímenes antidemocráticos que se extendieron por la Europa del periodo de entreguerras, mostró una intensa preocupación por desarrollar estrategias de propaganda de masas
El fascismo vuelve a querer tomar los espacios públicos con desfiles, conmemoraciones y rituales. En España esa costumbre propagandística -si exceptuamos sus precedentes en la dictadura primoriverista- tiene su origen en el conjunto de ceremonias político- religiosas llevadas a cabo durante la guerra civil. Conviene, pues, trazar aunque sea brevemente el arco histórico que nos ayuda a comprender este fenómeno.
El régimen franquista, al igual que el resto de los regímenes antidemocráticos que se extendieron por la Europa del periodo de entreguerras, mostró una intensa preocupación por desarrollar estrategias de propaganda de masas. Desde el comienzo del Alzamiento el discurso religioso se convirtió en un recurso propagandístico para movilizar a la población y sumarla al empeño colectivo de la victoria bélica.
Una carta desvela que Pacelli(1) fue informado de la existencia de crematorios donde “morían cada día hasta 6.000 hombres, principalmente polacos y judíos”, y desmonta la tesis oficial de que el Papa no supo hasta mucho más tarde de la ‘solución final’
Pío XII, tras los bombardeos de Roma / Vatican Media _______________
Pío XII supo de la existencia del Holocausto nazi, al menos, desde diciembre de 1942, según una carta inédita hallada en los Archivos Vaticanos y cuyo contenido ha dado a conocer Il Corriere della Sera. La misiva, fechada el 14 de diciembre de 1942, informaba al Papa Pacelli de la existencia de crematorios de las SS en el lager de Belzec, el plena Polonia ocupada, en cuyo “alto horno”, se confirma, “morían cada día hasta 6.000 hombres, principalmente polacos y judíos”.
La carta fue enviada por el jesuita alemán Lothar Köring, encargado de asuntos alemanes en la Compañía de Jesús, al secretario personal de Pío XII, Robert Leiber, y fue descubierta por el archivero vaticano Giovanni Coco después de que, en 2020, la Santa Sede. decidió abrir a los estudiosos los archivos del pontificado del pontífice que vivió la II Guerra Mundial (1939-1958) y cuya actitud respecto al Holocausto fue puesta en cuestión por las autoridades judías.
La carta, tal y como revela al diario italiano el archivero vaticano Giovanni Coco, «representa la única prueba de una correspondencia que debía alimentarse y prolongarse en el tiempo», y supone un prueba fundamental que demostraría que la Santa Sede conocía los crímenes ordenados por Hitler al mismo tiempo en que se llevaba a cabo el Holocausto.