“La civilización europea es ante todo una civilización pluralista”, defendió Albert Camus ya en los años cincuenta cuando el proyecto de Unión apenas había arrancado
Monumento dedicado a Spinoza, en Ámsterdam / Robert vt Hoenderdaal (Getty Images) ___________________
George Brassens, el juglar francés heredero de François Villon y de toda una estela de creadores libres e impertinentes, fue además un gran filósofo. Una de sus canciones más célebres, Morir por las ideas, es una burla despiadada —y muy graciosa— de todos los fanatismos. En uno de los momentos más lúcidos de la canción, explica que morir por una idea es una mala opción porque siempre existe la posibilidad de acabar en el más allá por las creencias equivocadas. “Si hay una cosa amarga, desoladora / es que al entregar el alma a dios / nos demos cuenta de que hemos tomado el camino equivocado / que nos hemos equivocado de ideas / morir por las ideas / de acuerdo, pero de muerte lenta”.
Este rodeo viene a cuenta de la última embestida que ha lanzado la ultraderecha contra cualquiera que se atreva a cuestionar la idea de que Europa solo puede ser cristiana. Un grupo de investigadores, que incluye a una prestigiosa profesora del CSIC, Mercedes García-Arenal, se han visto atacados políticamente por atreverse a estudiar la historia del Corán en Europa y sus diferentes traducciones entre los siglos XII y XIX.
Mientras Berlín reconsidera su controvertida política de laicismo, Europa sigue debatiendo los límites de la expresión religiosa en la vida pública reflejada especialmente en el hiyab, el niqab o el burka
Mujer pasea con hijab en su atuendo (Foto: Archivo) / Fuente foto
En el corazón de la capital alemana se ha reavivado un acalorado debate político sobre los límites de la libertad religiosa en la esfera pública. El grupo del Partido Verde del Bundestag ha presentado una moción para abolir la Ley de Neutralidad de Berlín (‘Neutralitätsgesetz’), una ley que prohíbe a los empleados públicos, incluidos profesores, policías y personal judicial, llevar símbolos religiosos visibles mientras estén de servicio.
La propuesta ha introducido a Berlín en un debate europeo más amplio sobre la intersección entre laicismo, libertad religiosa y neutralidad en el lugar de trabajo. En todo el continente, los diferentes enfoques jurídicos y culturales ponen de manifiesto la falta de consenso sobre si los símbolos religiosos, en particular, los pañuelos y velos islámicos, deben permitirse en las instituciones estatales.
En una Europa dividida, las identidades nacionales, las experiencias históricas y las prioridades políticas influyen profundamente en la respuesta de las sociedades a la expresión religiosa en la vida pública.
Las personas con ideas de derechas son más proclives a elegir un líder que comparta sus mismas creencias religiosas, según declaró a ‘Euronews’ el Centro de Investigación Pew.
Alrededor del 84% de la población mundial está afiliada a una religión determinada. Según el Centro de Investigación Pew, se espera que esta cifra aumente hasta el 87,6% en 2060.
El laboratorio de ideas estadounidense ha publicado recientemente un estudio sobre 35 países que demuestra que la orientación religiosa de los líderes políticos sigue siendo muy importante para los votantes y las elecciones.
Los países donde el vínculo entre religión y política parece más fuerte, según el estudio de Pew, son todos asiáticos, con Bangladesh (91%), Indonesia (90%) y otros a la cabeza de la tabla, seguidos de varios países africanos.
Pero también hay tasas muy relevantes en muchos países europeos y de Oriente Próximo. En Turquía, por ejemplo, el 69% de los encuestados cree que es importante que su líder comparta las mismas creencias religiosas. En Israel, es el 55%.
Cien organizaciones de una treintena de países europeos, entre las que figuran Hazte Oír o Vox, pretenden que “el orden natural” vuelva a reinar en el viejo continente
___________________________
Paula Requeijo / Yanna G. Franco, CTXT, 17 de agosto de 2024
Estos días, a raíz de la Convención Nacional Republicana, se ha publicado en diferentes medios información sobre el Proyecto 2025, un documento de más de 900 páginas elaborado por la Fundación ultraconservadora Heritage. El texto establece una serie de objetivos de cara a los primeros seis meses del segundo mandato de Donald Trump y detalla las estrategias jurídicas y comunicativas para alcanzarlos. Entre estos objetivos, es central el refuerzo de la familia heteropatriarcal dificultando el derecho al aborto o derogando las leyes que reconocen derechos al colectivo LGTBIQ+.
Lo que recoge Proyecto 2025 no es novedoso en lo que se refiere a la eliminación de los derechos sexuales y reproductivos. De hecho, hace ya seis años que el EPF (Foro Parlamentario Europeo de Población y Desarrollo) alertó de la existencia de un documento similar titulado “An Agenda For Europe: Restoring The Natural Order” en el que una red de más de cien organizaciones de una treintena de países europeos, entre las que figuran Hazte Oír o Vox aquí en España, detallaba estrategias para lograr que “el orden natural” volviera a reinar en el viejo continente. Este “orden natural” supone que la familia heteropatriarcal sea la única forma posible de organización en todas las esferas. No debe existir ninguna estructura o imaginario en el que no sea nuclear. Y, para lograrlo, es necesario revertir las conquistas de derechos humanos en materia de sexualidad y salud reproductiva.
Donald Trump les marca la dirección y quien fuera su gurú, Steve Bannon, les enseña los métodos y ‘mandamientos’. La derecha de la vieja y secularizada Europa vive una pulsión identitaria frente a lo que considera las nuevas invasiones bárbaras (también ideológicas) y apela a la religión cristiana, aunque, sobre todo, a lo que podríamos llamar el “espíritu de las Cruzadas”. No hay más que ver los resultados de las recientes elecciones al Parlamento Europeo, o cómo Francia reaccionó ante las orejas de la ultraderecha de Marine Le Pen.
Inspirados por el éxito de la derecha cristiana en Estados Unidos, los partidos de derecha intentan influir en la política y la sociedad europeas. A menudo utilizan ideas cristianas para ello. Una antología, recién publicada, ofrece ahora una visión de cómo funciona y colabora la derecha de Europa, (aún no en castellano), La derecha cristiana en Europa. Movimientos, redes y denominaciones[1], editada por el politólogo Gionathan Lo Mascolo radiografía a esta derecha ‘cristiana’ en 20 países europeos a través de varios ensayos que firman distintos especialistas y donde ofrecen información sobre los actores y las redes que trabajan en segundo plano para ejercer una influencia cada vez mayor en la política y la sociedad europeas.
En el punto de mira de esta telaraña cristiana ultra conservadora está el derecho al aborto y las personas LGTBI+
Ilustración de Simon Toupet para Mediapart ____________________
Rozenn Le Carboulec (Mediapart), InfoLibre, 16 de junio de 2024
Figuritas con forma de feto enviadas por correo postal, o fotos tomadas con ellas en la palma de la mano y enviadas por correo electrónico a todos los eurodiputados. El llamamiento a ver un vídeo, que ha tenido casi 10.000 visualizaciones desde el 22 de marzo, en el que tres mujeres anónimas hablan de sus traumáticos abortos a los que, dicen, «se sometieron» porque la sociedad «no había tomado ninguna medida para protegerlas de la presión». O, tan recientemente como el 15 de mayo, una invitación a una reunión entre parlamentarios y «un grupo de mujeres» que han abortado. Estos son algunos de los métodos utilizados por European Centre for Law & Justice (ECLJ), ONG acreditada por la ONU y asociación católica conservadora local, para intentar impedir la constitucionalización del aborto en Francia o la aprobación de una resolución para incluir el aborto en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.
El ECLJ, derivado del influyente American Center for Law and Justice (ACLJ), organización cristiana conservadora de Estados Unidos, es actualmente uno de los principales grupos de presión antiabortistas de Europa, que se ha ido federando desde hace unos diez años y ganando influencia.
Actualmente son más de 20 países recogiendo firmas de manera conjunta en la iniciativa Mi voz Mi decisión.
Este pasado lunes en Gijón: En la mesa Cristina Fallarás, Kika Funero y Sofía Castañón / Foto Facebook de Verónica Rodríguez __________________
Asturias Laica, 8 de mayo de 2024
El pasado lunes 6 se presentó en el local de la Sociedad Cultural Gijonesa, ante un nutrido grupo de representantes de entidades, colectivos y asociaciones -Asturias Laica incluida-, la campaña Mi Voz. Mi decisión. En la presentación, Cristina Fallarás y Kika Fumero, acompañadas en Asturias por Sofía Castañón y Alba González.
Se trata de una iniciativa europea con la que se pretende blindar en Europa, -donde más de 20 millones de mujeres no tienen acceso a la interrupción voluntaria del embarazo de forma segura y gratuita-, el derecho al aborto libre, seguro y gratuito, y para lo que necesita recoger un millón de firmas.
El porqué de la campaña lo explicaba Cristina Fallarás en una entrevista que puede leerse en Mi Gijón: Por dos razones. La primera de ellas, que más de veinte millones de mujeres en la Unión Europea no tienen derecho al aborto seguro y gratuito, aunque uno se pregunte «¿Cómo puede ser eso, en la Unión Europea, que es el centro de los derechos del mundo, y en el siglo XXI?». Y la segunda, por el avance de la extrema derecha y de la derecha en general, tanto en Europa como en Estados Unidos, en Argentina… Es algo que está poniendo en peligro ciertos derechos de las mujeres que ya dábamos por logrados. Y el primero que tocan es el del aborto.
La instrumentalización nacionalista y xenófoba de la iconografía navideña, que se sirve de bulos sobre un supuesto prohibicionismo laicista, se extiende por Europa tras probar su éxito en EEUU
La imagen que subió Jorge Buxadé a sus redes sociales / Twitter de @Jorgebuxade _______________
Ángel Munárriz, InfoLibre, 29 de diciembre de 2023
La postal reúne una Virgen con seis dedos, la siniestra imagen de lo que podría parecer un bebé muerto en la esquina inferior derecha y una bandera española, históricamente fuera de lugar, envolviendo al niño Jesús y sujetada por un individuo acuclillado y de manos imposibles. La imagen, compartida por el dirigente de Vox Jorge Buxadé, ha provocado un sinnúmero de comentarios, no pocos de ellos de mofa.
Pero lo que hay tras esta felicitación no es baladí. Y no se limita a Vox, ni a España.
Belenes en peligro
Vox está inmerso en una amplia campaña de utilización de la imagen del nacimiento de Cristo en concreto y de la Navidad en general con fines políticos. En Andalucía lleva desde 2019 reclamando la instalación de un belén en «un lugar preminente» [sic] del Parlamento para homenajear los «valores» y «tradiciones cristianas”. También ha elevado una protesta por la celebración en Almería de un teatro con Peter Pan, Campanilla y Garfio, según Vox inapropiado para las fechas. El resbalón ha llegado en Mallorca, donde Vox puso el grito en el cielo por un vídeo en el que sonaba Els Segadors como música de un belén viviente. Nada podía haber más contrario a una celebración que, según Vox, es cristiana y españolísima. En realidad, era un vídeo editado, luego su resultado era falso.
La Iglesia francesa habilitó un fondo de 20 millones de euros, el Fonds Selam, que hasta el pasado mes de junio ya había reparado a las víctimas con 6,9 millones de euros
El presidente de la Conferencia Episcopal, Juan José Omella, en una reunión de la Comisión Permanente / Jesus Hellin / EP ______________
Álvaro Sánchez Castrillo / InfoLibre, 2 de noviembre de 2023
La primera gran investigación oficial sobre pederastia en el seno de la Iglesia española no arroja ninguna cifra concluyente de abusos o agresiones sexuales. Al fin y al cabo, no formaba parte del cometido del Defensor del Pueblo realizar un cálculo cerrado sobre el número de casos durante las últimas décadas. Pero eso no quita que el estudio no sea muy revelador en muchos aspectos. Así, habla de las «dinámicas de encubrimiento y ocultación» de esta lacra por parte de la jerarquía eclesiástica. Y de la falta de reparación a las víctimas que sufrieron este infierno. Por eso plantea, entre otras medidas, poner en marcha procedimientos de compensación económica. Una factura que la Iglesia ya ha tenido que afrontar en algunos países.
La Conferencia Episcopal Española emitió este jueves, un día después de hacerse público el informe del Defensor, un comunicado en el que únicamente señalaba que trabajará “conjuntamente en la reparación integral de las víctimas” y profundizará “en los caminos para su protección, su acompañamiento y la prevención de los abusos”.
Entrevista / Ilya Topper: «La religión sin velo y sin alcohol defendida por el AKP es parte de un movimiento fundamentalista que no tiene ningún parecido con el estilo de vida de la clase trabajadora», y añade: «El primer partido islamista de Turquía no fue fundado por trabajadores…»
Erdoğan y otras autoridades en la inauguración de la mezquita abierta al culto en la Academia de Gendarmería y Guardacostas / Foto Kayhan Özer – Agencia Anadolu _______________
Ilya U. Topper es un periodista nacido en Almería (España). Corresponsal en Estambul de la Agencia Española de Noticias EFE. Su historia de vida incluye un poquito de Alemania, un poquito de España, un poquito de Marruecos… Un pie es Europa, el otro pie es el Norte de África y Oriente Medio. Se nutrió de las lenguas y culturas de estos lugares. Conoce de cerca tanto el mundo islámico como el mundo cristiano. Su último libro, “Dios: Marca registrada”, se publicó en España este año. Según Topper, el secularismo es un tema muy importante para Europa y, lamentablemente, ¡a los secularistas no les queda mucho por hacer en la política europea!
Topper habló con BirGün sobre su último libro, que limitó al contexto europeo y mediterráneo, y sus reflexiones sobre religión, política y secularismo.
Samuel Huntington dice que hay un conflicto inevitable, un «choque de civilizaciones», entre el «Occidente», es decir, los países con un pasado cristiano, y el mundo islámico, como se puede comprobar fácilmente en muchas guerras y conflictos… Según Topper, ¡esto no es cierto en absoluto! El Islam y el cristianismo no están en conflicto, son aliados incondicionales contra su enemigo común, la idea del laicismo.