Iglesia y Estado: ¿cuánto dinero público se embolsa la Iglesia por la educación?

febrero 9, 2020

La educación católica recibe anualmente 4.866 millones de euros de dinero público y la tendencia va en aumento. Cada vez se refuerza más el sistema concertado, en detrimento del sistema público. ¿Por qué el Estado tiene que financiar los centros católicos privados?

Clara Mallo, IzquierdaDiario.es,  9 de febrero de 2020

Los privilegios de la Iglesia: la no separación de la Iglesia y el Estado

A pesar de que formalmente el Estado español es un estado aconfesional, los acuerdos firmados con el Vaticano en 1979 aseguraron la unión real de la Iglesia católica con el Estado y sus áreas de influencia. Un aspecto más de la herencia del franquismo como la Corona, la Judicatura o la “sagrada” unión nacional. Sin embargo, en este caso y en el marco de un nuevo régimen interesado en la integración internacional, se trataba de dar una imagen de aconfesionalidad en el marco constitucional. Y decimos Estado (solo) formalmente aconfesional porque después de constitucionalizar que “ninguna confesión tendrá carácter estatal” se apresuró a firmar un pacto de Estado con el Vaticano.

Como explica Ángel Munárriz en su libro Iglesia S.A. (Akal, 2019) “Los textos del 79 son un fascinante producto jurídico-político que acomoda un ancestral pacto cívico-religioso al marco institucional naciente de un sistema parlamentario.”

Y es que se trataba de cambiar las apariencias para que, en el fondo, poco cambiase. El nuevo Régimen del 78 no se encontró incomodo con la idea de integrar a esta institución, los acuerdos con el Vaticano fueron firmados el 3 de enero de 1979, menos de un mes después de la aprobación de la Constitución. Y la Iglesia tampoco parecía sentirse “fuera de lugar” en el nuevo marco constitucional. Su pragmatismo histórico le ayudó a cambiar rápido a la sotana constitucionalista. El marco de la nueva Constitución le permitía mantener lo esencial de sus privilegios, fundamentalmente dos de ellos: su influencia en las aulas y la financiación pública.

La Iglesia en las aulas Lee el resto de esta entrada »


¿ Educar sin adoctrinar?

febrero 2, 2020

Ilustración Javier Joaquín

 

José Manuel Barreal San Martín, 2 de febrero de 2020

¿Se puede educar sin adoctrinar?, es una pregunta que tiene  validez para intentar dar claridad al penúltimo debate,  a raíz del “Pin parental”. Así, dependiendo de lo que entendamos por ambos conceptos, nos aclararemos en mayor o menor medida.

No es ocioso comenzar por algo que en su momento fue premisa crítica de la izquierda sesentayochista y años posteriores; que se debatió mucho y que aún se considera fundamental en el debate sobre si se educa o se adoctrina o ambas cosas a la vez. Me refiero al supuesto muy argumentado de ” La educación como aparato ideológico del Estado”; es decir,  la utilización del sistema educativo como instrumento de reproducción social, política, económica e ideológica, que todos los gobiernos tienen a su disposición para  favorecer unos intereses con el conocimiento de determinadas disciplinas; así como la transmisión de ideas, actitudes y valores relacionados con la política, el civismo, etc. Es decir se intentaría desde los gobiernos inculcar determinadas ideas y determinados  conocimientos  como  conjunto de medidas y prácticas educativas  encaminadas a  adquirir  valores o formas de pensar en los sujetos para que puedan desempeñar su vida futura. Si esto se supone que es así, diremos ¿ que estamos “educando” o “adoctrinando” o de todo un poco?  Que no imponiendo, acción distinta de lo anterior.

Puede resultar ciertamente angelical, a mi juicio, pensar y defender la neutralidad del Estado y su objetividad en materia educativa.  Lo anterior no va en menoscabo de la educación pública ( otro tema es la educación privada, que no tocaré aquí) que los gobiernos en mayor o menor medida propician para la ciudadanía; sencillamente quiero huir de ingenuidades y situar el debate en su justo término. El problema estaría en  quién educa, cómo se hace y para quién se educa. ¿ Qué valores y qué ética se quieren “inculcar” al niño o la niña o en la posterior adolescencia y juventud?  La respuesta a la pregunta  nos dirá las  diferencias entre ambas concepciones, que las hay, también parecidos; pero solapándose las dos en muchos casos. Lee el resto de esta entrada »


Del Tribunal de Cuentas a la ‘ley Celaá’: 8 frentes abiertos para la Iglesia católica

febrero 2, 2020
Pedro Sánchez, en el acto de toma de posesión como presidente.

Pedro Sánchez, en el acto de toma de posesión como presidente, sin símbolos religiosos. EFE

Ángel Munárriz, InfoLibre, 2 de febrero de 20120

Las conclusiones provisionales del informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas sobre el dinero público que recibe la Iglesia, publicadas por infoLibre, abren nuevos frentes a la institución católica, o desprotegen aún más frentes ya abiertos. El órgano fiscalizador, que aún debe aprobar un informe que podría experimentar cambios de última hora, pone de relieve en sus conclusiones la opacidad con la que la Iglesia maneja el dinero público, su falta de pasos hacia la autofinanciación y la escasez de control sobre sus exenciones, entre otros problemas. Incluso pone las ayudas que recibe bajo sospecha de ser “ayudas de Estado”, aconsejando al Estado tomar medidas para evitarlo [ver aquí y aquí las informaciones sobre la auditoría]. La Conferencia Episcopal, presidida por Ricardo Blázquez, vuelve al punto de mira, precisamente por el tema por el que menos le gusta a los obispos que se hable de ella: el dinero.

Tras la moción de censura que sacó del poder a Mariano Rajoy, el recién elegido presidente Pedro Sánchez tomó posesión en agosto de 2018 en una ceremonia sin la presencia de la Biblia ni del crucifijo, un gesto replicado por sus ministros que elevó las expectativas de los sectores laicistas. Había material para fundar tales expectativas. Sánchez se había presentado a las generales de 2016 y a las primarias del PSOE de 2017 con programas decididamente rupturistas, que llegaban incluso a la derogación de los Acuerdos del Estado español con la Santa Sede de 1976 y 1979. Pero los propósitos quedaron en casi nada. El Gobierno centró sus iniciativas relacionadas con la Iglesia en la exhumación de Francisco Franco, a la que dio carácter prioritario.

No hubo denuncia del conocido como “Concordato” –aunque en rigor ya no lo es–, ni se tocó la Lomce –que favorece a la enseñanza concertada, mayoritariamente católica, y hace evaluable la Religión–, ni se publicó el listado de inmatriculaciones, ni se revisó la exención del IBI y el resto de ventajas fiscales… Hubo una muy mediática reunión de la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, pero los compromisos reformistas alcanzados acabaron en nada. Eso sí, quedar “en nada” no significa quedar “enterrados”. PSOE y Unidas Podemos han recuperado, en su programa de Gobierno, medidas fuerte afectación a la Iglesia.

A la auditoría del Tribunal de Cuentas y el programa de Gobierno se suman problemas largamente arrastrados por la Iglesia, como la desolación vocacional y la secularización. Es observable además una falta de sintonía de un sector significativo de la jerarquía española con el papa Francisco, que aún no ha visitado el país. Corren tiempos inciertos para una vieja casa que tiene dos factores a favor: es la única institución en España con experiencia en pensar a siglos vista, y la historia dice que, al menos en España, siempre acaba saliendo de todos los atolladeros conservando un poder y una influencia significativas sobre la sociedad. infoLibre repasa los principales frentes que tiene abiertos en España la Iglesia católica, sea porque deberá dar explicaciones por los mismos, introducir reformas, o porque tocan áreas donde tiene importantes intereses.

1.- Dinero público sin control Lee el resto de esta entrada »


Opus, Legionarios y el largo brazo educativo de la Iglesia: cuando la escuela sí adoctrina (y paga el Estado)

enero 26, 2020

El debate sobre el veto parental eclipsa el punto de mayor carga ideológica del sistema: más de 2.400 concertados católicos con casi 1,5 millones de estudiantes

Imagen de archivo de un aula escolar.

Alumnado en un centro escolar / E.P.

Ángel Munárriz, InfoLibre, 26 de enero de 2020

Es cierto: en España hay adoctrinamiento de menores en el medio escolar. En ideas que podrían calificarse como radicales. Y sí, pagado con dinero público. Aunque el fenómeno no se produce allí donde está ahora situado el debate, en torno al bautizado por la extrema derecha como “pin parental“, sino en el intocable espacio de influencia educativa de la Iglesia.

Las instituciones públicas, sobre todo las comunidades autónomas, gastan cada año en educación concertada más de 6.000 millones. Es una partida que bate cada año su récord, mientras el gasto en la red pública sigue por debajo de las cifras anteriores a la crisis. Más de un 60% de la educación concertada en España es católica, según Escuelas Católicas. De los 2.706 colegios con ideario confesional en España, 2.446 son concertados,según los últimos datos del INE, de 2014-2015, o 2.452, según la Conferencia Episcopal. En cualquier caso, más del 90%. Es el Estado, con el dinero de los impuestos de todos, al margen de sus creencias, el que sufraga el ejercicio de los padres de la tan nombrada “libertad de elección” de centro.

Son centros con una ideología más o menos marcada según la congregación. Las comunidades financian colegios controlados por organizaciones de corte integrista y vocación elitista como los Legionarios de Cristo –concretamente, un centro de Regnum Christi– o el Opus Dei. Al igual que estas dos entidades, hay otras como el Movimiento Apostólico de Schönstatt, Educatio Servanda, Fundación Chesterton y Discípulos de Jesús y María que gestionan centros concertados donde se educa a los niños y a las niñas por separado.

Capacidades diferentes

La filosofía subyacente, de base religiosa tradicionalista, es que niños y niñas tienen capacidades diferentes y están llamados a desempeñar papeles distintos en el mundo. No en vano, el Opus otorga a la mujer, en su estructura interna, un papel subordinado al del varón. Ahí está como indicador la figura de las “numerarias auxiliares”, sólo mujeres, dedicadas a que las familias sean auténticos hogares en Cristo, un rol en sintonía plena con la estricta división hombre-mujer de la España nacionalcatólica.

La financiación con fondos públicos de centros que segregan por sexos por motivos religiosos es la expresión del fenómeno más llamativo desde el punto de vista de la aconfesionalidad del Estado. No obstante, esta financiación está reconocida y blindada por la Lomce y, todavía más relevante, avalada por el Tribunal Constitucional en una sentencia. “La educación diferenciada es una opción pedagógica que no puede conceptuarse como discriminatoria”, señalaba el fallo, de marzo de 2018, que reconoce el “derecho del centro privado a establecer su ideario”.

Del fallo fue ponente Alfredo Montoya, profesor emérito, entre otras universidades, de la San Pablo CEU, dependiente de la Asociación Católica de Propagandistas, y de la mexicana Anáhuac, de Los Legionarios de Cristo. Uno de los firmantes fue Andrés Ollero, miembro de la Obra y diputado del PP durante cinco legislaturas. Ningún otro magistrado planteó objeción de ningún tipo, a pesar de que 62 de los 72 colegios que reciben subvenciones públicas aunque segregan a su alumnado por sexos tienen vínculos con el Opus. No se consideró que Ollero tuviera un conflicto de lealtades.

“Acusan de adoctrinamiento los que tienen los confesionarios metidos en los colegios”, señala la profesora Marian Moreno, experta en coeducación

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La censura educativa, una reivindicación de la educación nacionalcatólica

enero 20, 2020

En España apenas ha existido la libertad de enseñanza porque todo el sistema educativo estuvo durante siglos dirigido y contaminado por el dogma católico…

El facherío y la libertad de enseñanza

Pedro Luis Angosto, Nueva Tribuna, 20 de enero de 2020

En España apenas ha existido la libertad de enseñanza porque todo el sistema educativo estuvo durante siglos dirigido y contaminado por el dogma católico, hecho que indudablemente contribuyó a mantener al país fuera de las modernas corrientes filosóficas, científicas, literarias y políticas. Dependientes de la Iglesia desde la Edad Media, universidades, institutos y escuelas fueron adoctrinando a quienes podían acceder a la educación para posteriormente formar parte de las élites que dirigirían la política nacional, siendo muy pocos los escritores, pensadores, científicos y artistas que pudieron investigar o crear con entera libertad.

Fue en el siglo XIX, a raíz de los distintos procesos revolucionarios, cuando se planteó la necesidad de que el Estado asumiese la obligación de educar al pueblo, de construir escuelas, institutos y universidades al margen de la Iglesia. Aunque entre 1868 y 1874 se quiso dar un impulso a la política educativa racionalista, la corta duración de ese periodo liberal imposibilitó que los proyectos que albergaban Benot, Salmerón y Pi y Margall llegasen a buen puerto. La restauración de la monarquía borbónica en la cabeza de Alfonso XII fue como la entrada de un hipopótamo en una fábrica de cristales. Los vientos de libertad, la posibilidad de recuperar el tiempo perdido respecto a Europa, la ocasión de educar al pueblo a la manera que lo hacían nuestros vecinos fue barrida por el decreto del ministro de Su Majestad Manuel Orovio, quien en 1875 decretó la prohibición de enseñar cuestiones que pusieran en duda o atacasen al dogma católico, único verdadero e inmutable a través de los siglos dijese lo que dijese Darwin: Lee el resto de esta entrada »


¡¡Saquen sus manos de nuestras familias!!

enero 18, 2020

Javier Balboa, Nueva Tribuna, 18 de enero de 2020

Al principio pensé ¡hombre!, por fin la derecha (una de ellas la del Sr. Casado, hay más pero no se diferencian mucho), le va a leer la cartilla a los curas. Mi gozo en un pozo. Era por lo del “pin parental”, que inocente suena ¿verdad?, se refería a los niños, pero no en el sentido que yo pensaba, pues no, los ateos vamos a poder seguir disfrutando de nuestra libertad, de coger las vacaciones o los días de descanso cuando ellos quieran, ver las misas y procesiones en la tele pública y seguir subvencionado con nuestros impuestos su maquinaria recolectora de dinero B e inmuebles públicos. He oído en algún sitio, que un lumbreras de Obispo quiere poner dos años de cursillo prematrimonial, ¡bien pensado!.

Lo raro del tema es que ahora dan una vuelta de tuerca más y adelantan, por la derecha, no podría ser de otra manera, a los Testigos de Jehová, o como se escriba ese invento,”MIS HIJOS SON MÍOS Y NO DEL ESTADO” dice el Bifachito + C´s (que no sabe, no contesta, pero gobierna en comandita).

¿No os suena a los Testigos de Jehová  cuando no autorizan las transfusiones de sangre o intervenciones a sus hijos aunque les causen la muerte?,  ¿Es más o menos eso a lo que se refieren?. Mis niños que tienen que ver con las obligaciones y derechos del estado democrático, otra cosa seria analizar las materias a tratar y los contenidos, ¿Por qué tienen miedo de que los chicos aprendan sobre las cosas que se van a encontrar a lo largo de su vida?. Conviene tener una idea de que van ciertos asuntos (sexualidad, civismo, solidaridad, drogas, etc.,). Claro, eso ya se lo enseñamos en religión (católica, por supuesto, la verdadera), que al día de hoy sigue sirviendo para nota media y el que no quiera religión tiene que estudiar otra materia, por narices. Lee el resto de esta entrada »


El pin parental, nueva trinchera de la extrema derecha

enero 18, 2020

Una nueva guerra cultural al servicio de la reacción.

Josefina Martínez, CTXT, 18 de enero de 2020

Las campañas antigénero de la extrema derecha encuentran un campo de batalla propicio en la educación pública, donde el “derecho parental” se erige como trinchera contra la diversidad sexual. El “pin parental” de Vox, adoptado por el Gobierno de Murcia para que los padres conservadores puedan impedir la asistencia de sus hijos a contenidos sobre diversidad afectivo-sexual en la escuela, es una nueva bandera en esta cruzada.

Según los investigadores eslovacos Roman Kuhar y Aleš Zobec “uno de los objetivos más importantes del movimiento antigénero en Europa son las escuelas públicas y el sistema educativo”. Grupos de “padres preocupados” se organizan para protestar contra la supuesta violación del derecho a educar a sus hijos de acuerdo con sus convicciones religiosas y filosóficas. Estas iniciativas tratan de limitar a los maestros para que no hablen en clase de temas como la diversidad sexual o las familias no tradicionales. Los ultras sostienen que la teoría de género se ha infiltrado en las aulas y que a los alumnos se les está “sexualizando” y adoctrinando con la ideología feminista y la propaganda de la homosexualidad.

Los grupos conservadores quieren establecer que el “derecho de los padres” sobre la educación de sus hijos se encuentra por encima de cualquier criterio social. Este argumento se basa en un sentido común que prioriza la protección de la intimidad familiar frente a lo que se vería como una intromisión del Estado. La trampa es mostrar como un movimiento defensivo –proteger a los menores– lo que es una ofensiva reaccionaria contra las mujeres, la comunidad LGTBI y los propios niños y jóvenes. La idea de que se trata de “nuestros hijos” busca dotar de legitimidad lo que es una política de discriminación.

El concepto de “ideología de género” fue una creación del Vaticano para demonizar las teorías feministas y queer. Se trata de un dispositivo retórico reaccionario con el objetivo de oponerse a la desnaturalización del orden sexual. También funciona como “un enemigo multipropósito” que unifica a corrientes religiosas, colectivos antiderechos y partidos de extrema derecha. Lee el resto de esta entrada »