La Iglesia se aferra al paraíso español de la enseñanza concertada

agosto 4, 2018

La “demanda social” como criterio rector de oferta educativa, que el Gobierno quiere quitar de la Lomce, estrecha el margen para limitar el avance de la red católica

Comisión Permanente, junio 2018 / Flickr, CEE

Ángel Munárriz, InfoLibre, 4 de agosto de 2018

“Vuelve la dictadura totalitaria“, ha clamado el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz. “Con su habitual liberticidio intervienen nuestra libertad. Tienen miedo de la verdad que nos hace libres de veras, y por eso la quieren controlar, expulsando a los padres de la educación de sus hijos e imponiendo ellos una ética de Estado”. Las apocalípticas manifestaciones invitarían a pensar que el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez (PSOE) ha decidido acabar de sopetón con la escuela concertada, católica en más del 60% y a la que el Estado dedica más de 6.000 millones de euros anuales. Pero no. Ni mucho menos tiene previsto ir tan lejos. La ministra de Educación, Isabel Celaá, se ha limitado a anunciar, tras declarar que la concertada no tiene “nada que temer”, que eliminará la asignación de plazas en razón de la llamada “demanda social” recogida en la Lomce. La Plataforma Concertada, que agrupa a las organizaciones CECE, Cofapa y Escuelas Católicas, ha puesto el grito en el cielo. Y hasta la Conferencia Episcopal ha emitido una nota expresando su “profunda preocupación” e invocando la “libertad” de los padres.

¿Están justificadas las suspicacias? La respuesta sólo puede ser afirmativa con la lógica de la defensa de un marco actual privilegiado, pero no porque exista una amenaza al modelo de doble red. La concertada no depende de la Lomce. Ya era sólida antes. Lo que hace es estrechar aún más los márgenes para que gobiernos progresistas intenten limitar su ascenso. “Las familias son las primeras responsables de la educación de sus hijos y por ello el sistema educativo tiene que contar con la familia y confiar en sus decisiones”, señala la ley. Es decir, lo que hace la Ley Wert es consagrar legalmente la interpretación constitucional sobre la pugna entre derecho a la educación y libertad de elección más favorable a la Iglesia, que ya disponía desde antes de un paraíso para el desarrollo de su propia red. Una red generosamente financiada por el Estado.

El dinero público dedicado a la concertada en España ha subido más de un 40% en la última década. En 2016, según el Ministerio de Educación, el Estado gastó en conciertos 6.000 millones, la cifra más alta de una serie que arranca en 1992. En cambio, la enseñanza pública sigue por debajo de los umbrales previos a la crisis. En 2016 la inversión alcanzó los 41.500 millones, todavía 6.400 millones menos que en 2009. España es el quinto país la UE que más ha recortado en educación desde el inicio de la crisis, dedicándole un 4,1% del PIB, sólo por delante de Rumanía, Irlanda, Bulgaria e Italia, según Eurostat. Y lejos de Dinamarca, Suecia, Finlandia, Estonia y Portugal. Lee el resto de esta entrada »


Doctrina con dinero público

julio 23, 2018

El Estado dedica más de 5.000 millones de euros anuales a los centros privados católicos, cuya enseñanza contradice la ciencia y la igualdad.

Un colegio / Álvaro Minguito / La Marea

Cristina Fallarás, La Marea, 23 de julio de 2018

La niña llamada Carolina S. F. estudia Primaria en un colegio concertado del madrileño distrito de Moncloa-Aravaca. Entre los libros que carga en la mochila, uno titulado El regalo de la creación, de la Editorial SM. Dicho volumen arranca así: “Vivimos en un mundo maravilloso que es creación de Dios. Es muy importante que las personas lo cuidemos y vivamos en él sin estropearlo”. En una primera ojeada, no queda claro si se trata de un manual para el alumnado o para los docentes. De lo que no cabe duda es de que, ya desde el principio, muestra su encontronazo con la base científica del conocimiento. Para la cría que vuelve a casa con la mochila cargada, la Creación será obra de alguien llamado Dios, y que por supuesto nada tiene que ver ni con la evolución ni con el saber desarrollado en los últimos siglos. Dos páginas después, el librillo reproduce el arranque del Génesis, y lo anuncia: “El Génesis es el primer libro de la Biblia. En él podemos leer que Dios creó el universo y todos los seres vivos que existen”. Las siglas de la editorial SM vienen de Santa María, grupo nacido en 1937 a partir de un núcleo de sacerdotes marianistas.

Carolina es una del más del millón (1.073.165) de alumnas y alumnos que cursa la asignatura de Religión en España en Primaria. En Secundaria son 537.876; en Bachillerato, 129.639; y en Educación Infantil, 423.194 escolares. En total, más de dos millones (2.163.874) en los niveles no universitarios, la inmensa mayoría, religión católica. A todos ellos les cuenta las calificaciones de esta materia en la nota media de final de curso. Hace unos días, la nueva ministra de Educación, Isabel Celaá, anunció que dejará de computar para la nota, tanto para la media como para la beca. “Propongo la creación de una asignatura obligatoria de valores cívicos y éticos, centrada en el tratamiento y análisis de los derechos humanos y de las virtudes cívico-democráticas”, afirmó en el Congreso, donde enumeró algunas medidas con las que el nuevo gobierno de Pedro Sánchez pretende revertir la Lomce, conocida como ley Wert.

Mientras tanto, observemos estos datos: entre los docentes financiados con fondos públicos, 3 son judíos, 48 son musulmanes, 235 son evangelistas y 16.500 son católicos. En cifras: el coste de los docentes católicos a las arcas públicas es de 600 millones de euros mientras el de los evangélicos es de 5,5 y el de los musulmanes, de 1,2 millones. Lee el resto de esta entrada »


A cuestas con la asignatura de religión

julio 18, 2018

“El franquismo supo darle a la iglesia católica uno de los mejores regalos: que la enseñanza formal estuviera siempre bajo su control directo o indirecto”

Imagen nuevatribuna.es

Jesús Parra Montero, (catedrático de Filosofía) / nuevatribuna.es, 18 de julio de 2018

Lo que fue un pacto indebido, a conveniencia de parte, por mor a la dignidad e independencia de una institución que “se considera portadora de valores como la dignidad de la persona humana, la convivencia fraterna y la auténtica solidaridad entre los hombres, no puede correr el riesgo de filtrar su doctrina a través de una determinada ideología política, pretendiendo conformar el cristianismo con ella”. Así lo afirmaba el cardenal Tarancón en el curso de su carta cristiana, en marzo de 1978, titulada “El cristiano y las ideologías”. El franquismo ha sido una “excrecencia y anomalía ideológica e histórica”, un régimen tóxico que todo cuanto tocó lo contaminó; por desgracia, su “nacional-catolicismo” (identificó su perversa dictadura fascista como “una cruzada”) significó la exclusión política de los disconformes y la total sumisión, cuando no la supresión, de los desafectos, un acentuado uniformismo político y administrativo, un descarado y arbitrario protagonismo del ejército y la responsable aquiescencia de una gran parte de la jerarquía católica, a la que, bajo “palio” cobijó y dotó de un poder poco evangélico sobre “cuerpos y almas”; a su régimen se unieron militares, falangistas, tradicionalistas, monárquicos y católicos conservadores e integristas (entre ellos, asociaciones católicas, una parte del clero y no pocas congregaciones de religiosos y religiosas), entre los que supo repartir cargos y prebendas – como señala Antonio Viñao en su artículo “La educación en el franquismo” (***)-, intentado conciliar sus intereses y acallar sus conciencias, con el objetivo de que nadie pusiera en cuestión su preeminencia, hasta ser considerado “Caudillo de España por la Gracia de Dios”. El régimen franquista nació católico. Desde su inicio la religión católica fue declarada religión oficial, prohibiendo el ejercicio de cualquier otra.

En lo que la educación se refiere, dentro de ese reparto de “cargos y prebendas”, el franquismo supo darle a la Iglesia católica uno de los mejores regalos: que la enseñanza formal estuviera siempre bajo su control directo o indirecto. La mayoría de los obispos, fueron partidarios, como establecía el anacrónico “Syllabus” (***), promulgado por Pío IX, de una educación católica controlada, dogmática y teocéntrica, que estuviera siempre bajo la tutela de la Iglesia. El dictador vio en la Iglesia Católica un factor proclive a su régimen y propicio para la unificación de España, viendo en la religión católica el único cuerpo de creencias común y fácilmente utilizable; para ello se propuso como meta homogenizar la lengua y el cuerpo de creencias y actitudes a través de la escolarización; imponiendo la inclusión en el currículum de la lengua castellana y la religión católica a toda la población, instrumentada ésta última por las congregaciones religiosas y el clero secular principalmente. La religión católica pasó a ser una materia obligatoria en todos los niveles y modalidades de enseñanza, incluida la universidad, prodigándose en todos ellos, en especial en la enseñanza primaria, las actividades, símbolos y espacios religiosos; en relación con la iniciativa privada y el principio de libre elección de centros docentes por las familias, se redujo dicha posibilidad de elección a las escuelas católicas o las de un sector público asimismo “recatolizado”. Lee el resto de esta entrada »


Sanz Montes: “Vuelve el laicismo que practica la intolerancia, en contra del ejemplo de nuestra transición”

julio 17, 2018
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Sanz Montes en el arzobispado / LNE

El arzobispo de Oviedo vuelve a la carga.

Sus comentarios en Twitter considerando que las reformas propuestas por Celaá a la LOMCE significaban una vuelta “a la dictadura totalitaria”, recibieron en prensa una contestación de IU y también, desde este mismo blog, por parte de Luis Fernández, presidente de Asturias Laica.

En un fallido intento de explicación-justificación a sus palabras, vuelve ahora Sanz Montes. Y lo hace añadiendo a su discurso sobre las dictaduras una nueva “entrega” de cómo el laicismo pretende arrinconar el hecho cristiano, es decir, esas conocidas tesis laicistas que así practican su intolerancia anacrónica e injusta, incapaces de un verdadero diálogo y de una pacífica convivencia… El medio no es en esta ocasión  Twitter sino una entrevista de Pablo Álvarez en La Nueva España, (17 de julio de 2018):

Jesús Sanz Montes: “Se quiere adoctrinar a los niños con una ética de Estado”

El pasado viernes, un tuit suyo encendió la polémica: “Vuelve la dictadura totalitaria”, proclamó el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, como respuesta a los planes del Gobierno central del PSOE sobre la asignatura de Religión, cuya nota ya no contará, y el proyecto de otorgar preminencia a la escuela pública sobre la concertada. Izquierda Unida de Asturias replicó que el Arzobispo está más cerca de “las posiciones de la extrema derecha que de lo que debería ser la doctrina de la Iglesia católica del Papa Francisco”. En la entrevista que sigue, Sanz Montes (Madrid, 1955), religioso franciscano al frente de la diócesis de Oviedo desde 2010, explica con detalle el porqué del mensaje que causó tanto revuelo dentro y fuera de Asturias.

¿Cuál es el motivo de fondo que le llevó a emplear una expresión tan fuerte como “dictadura totalitaria”?

-Hay dictaduras que son la resulta de un golpe de Estado, y las hay también que se transforman en tales después de una legítima elección democrática. La dictadura no explica únicamente cómo se llega al poder sino cómo se ejerce. Cuando el modo es invadente y se conculcan derechos fundamentales de las personas y de los pueblos, entonces estamos ante una “dictadura democrática”. No por haber llegado al poder por un cauce democrático se excluyen los modos y formas totalitarias. Esto es enormemente peligroso y genera sobresaltos, intolerancias, estatalismos que minan la libertad. Lo haga quien lo haga. Lee el resto de esta entrada »


Asturias: El Consejero y la educación laica. Circular de inicio de curso 2018-2019

julio 17, 2018

Una circular, un recordatorio, tres efemérides y unos consejos…

Genaro Alonso en la reapertura del Museo de Covadonga (junio de 2018), con motivo de la triple efemérides en 2018

En Edición del 13 de julio, publicaba la Consejería de Educación del Principado una “Circular de inicio de curso 2018-2019 para Centros Docentes Públicos”, cuya página de presentación finaliza recordando al profesorado la importancia, y la oportunidad educativa, de tres efemérides que se celebran en 2018:

Los 1.300 años del origen del reino de Asturias

El centenario de que Alfonso XIII sancionara la Ley por la que se declaraba el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga como primer parque nacional de España (22 de julio de 1918) y

El centenario de la coronación canónica (8 de septiembre de 2018) de las imágenes de la Virgen de Covadonga y del Niño Jesús que porta en brazos.

El documento

La presentación de la circular, que firma Genaro Alonso Megido, a la sazón Consejero de Educación y Cultura, comienza con una cita prometedora de Emilio Lledó Íñigo: “Educar es crear libertad, dar posibilidades, hacer pensar”, continúa con una afirmación rotunda: “El propósito de esta Circular es colaborar con los centros docentes, especialmente con los equipos directivos, en la organización del curso escolar” , añade que  “El documento exige una atenta lectura, un análisis riguroso…”,  y finaliza, como adelantamos en parte con un:

“Para terminar, quiero recordar la importancia de las efemérides que celebraremos en este 2018. Son una extraordinaria oportunidad educativa para profundizar en el conocimiento de nuestra historia, de cuanto sabemos, de cuanto somos: 1300 años del origen del Reino de Asturias, centenario de la creación del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga y de la coronación canónica de la Virgen de Covadonga. Podéis contar con todos los recursos que el gobierno ha puesto en marcha para esta celebración, que espero que sea enriquecedora y memorable

Centremos ahora esa atenta lectura y análisis riguroso de que habla el Consejero a este párrafo final. Lee el resto de esta entrada »


Ejercicio de cinismo

julio 14, 2018

Conversaciones de Covadonga 2018 / Flickr Arzobispado de Oviedo

El ciudadano Jesús Sanz Montes nace en Madrid en  1955. Estudia bachillerato, hace estudios profesionales y trabaja muy poco tiempo en un Banco. En 1975 (con 20 años) ingresa en el seminario de Toledo. El ciudadano Sanz Montes es, por lo tanto, de mi generación. El ciudadano Sanz Montes estudió, como yo, en una escuela aplastada por el nacional-catolicismo que acaba de consolidar un golpe de estado. Escuela construida sobre la sangre de una gran cantidad de maestras y maestros ejecutados por el dictador por el sólo hecho de no serle sumisos y con el objetivo de aterrorizar a los supervivientes (Francisco Franco, Caudillo de España por la gracia de Dios, de su dios ¡maldita gracia!). Escuela sometida a un terrorismo de estado, de un estado cuyo dictador pasea bendecido bajo el palio de la iglesia católica. Escuela sometida, por tanto, a los poderes de esa iglesia católica. Sumisión rubricada por unos acuerdos con el Vaticano que le dan derecho de censura sobre todo aquello que pueda ser enseñado. Escuela donde no tiene cabida nada que no sea lo dictado por esa iglesia que convierte en cruzada un cruento golpe de estado de inspiración fascista para darle cobertura moral (cobertura de su moral).

Es posible que entonces el ciudadano Sanz Montes no se percatase del hecho. Todos nuestros sistemas de percepción son diferenciales (percibimos la diferencia) y si los suyos no se estimulaban es que no notaba diferencias entre lo que él quería que fuera y lo que realmente era. Normal, porque él era uno “de los suyos”, de los que se aprovechaban del golpe de estado para imponer sus creencias. Para aplastar cruelmente a todo aquel sospechoso de pensar diferente.

Pero el ciudadano Sanz Montes ya ha recorrido mucha parte de su vida (la mayor). Ha tenido tiempo de (y dinero para) leer, viajar, cruzar sus opiniones con otras muchas. Ha tenido, en resumen, la posibilidad de enriquecer sus sistemas de percepción y ampliar su capacidad de interpretar los hechos.

Cuando la Ministra de Educación del Gobierno de un país (aconfesional según su constitución) dice que hay que modificar una ley impuesta por el PP (el que cree que los muertos del franquismo están muy bien en las cunetas) para que la nota de religión no compute (para que no se confunda con un mérito una creencia confesional) y cuando esa Ministra declara que para el Gobierno la Educación Pública es prioritaria, el ciudadano Sanz Montes exclama desde el púlpito electrónico (twitter) que le concede la iglesia católica: Lee el resto de esta entrada »


Educación segregada. También por sexos

abril 14, 2018

Igualmente erróneo y pernicioso a la educación cristiana es el método llamado de la coeducación, fundado también, según muchos, en el naturalismo negador del pecado original, y, además, según todos los sostenedores de este método, en una deplorable confusión de ideas que trueca la legítima convivencia humana en una promiscuidad e igualdad niveladora... (Divini illius magistri)

Pío XI., autor de la carta encíclica Divini illius magistri (1929)

Enrique del Teso, La Voz de Asturias, 14 de abril de 2018

Abundan los cantores al capitalismo y su intrínseca perfección. Pero con el capitalismo pasa como con la inmortalidad que, como decía Borges, es una convicción rarísima. De hecho, las palabras que definen la esencia del capitalismo se refieren siempre a una parte de la población, nunca se dicen para todos, como sería el caso si se dijeran en serio. Cuando se habla de competitividad o eficiencia se habla siempre a los de abajo. La competitividad y la eficiencia se invocan para despidos, bajadas de salarios o mermas de los servicios públicos. Los grandes sólo compiten cuando no hay más remedio.

Los grandes de verdad intentan siempre eludir la competencia. Prefieren tratar con los poderes públicos como decía aquel personaje de Chirbes, «se necesitan cere­moniales, ritos, saber […] cuándo tienes que seducir­, acariciarle la nuca a alguien, hablarle suavemente al oído, rozándole con los labios la oreja, cogerlo por los riñones, abra­zarlo, acariciarle los lomos, […] cuándo toca dejar caer una frase que sabes que se le ajusta al otro entre dos miedos y trabaja como una palanca […] conocer en qué punto una pizca más de presión quiebra el caparazón». Sin embargo, cuando se utiliza la palabra libertad, nunca se habla para los de abajo. Los cantos a la libertad siempre son para proteger intereses de las alturas. La enseñanza sabe mucho de esas cosas. Si oímos sostenibilidad o eficiencia, es que aumentará el número de alumnos por aula o desaparecerán desdobles de idiomas. Si oímos libertad, siempre habla el Opus, el obispado, el PP o la Concapa. Precisamente ellos, a quienes nada debe ninguna de nuestras libertades. Siempre es algún poderoso o representante de poderosos porque a ellos se dirige la palabra libertad, por hermosa que sea tal como está en el diccionario. Lee el resto de esta entrada »