El poder de la Iglesia Católica en España, sustentado en un patrimonio inmenso, una financiación privilegiada y una influencia social arraigada, plantea interrogantes sobre el secularismo y la equidad
La Iglesia Católica en España ha mantenido durante siglos un poder e influencia que trascienden lo espiritual, consolidándose como una institución con un vasto patrimonio, una financiación privilegiada y un papel destacado en la sociedad, a menudo a costa de un secularismo incompleto. A pesar de los avances hacia un Estado laico, su arraigo histórico, reforzado durante el franquismo, y su presencia en ámbitos como la caridad y la educación, evidencian que sigue siendo un actor clave en el panorama español. Este artículo examina su poder económico y social, así como las críticas sobre su falta de transparencia y su relación con el Estado.
Patrimonio: Un imperio inmobiliario
La Iglesia Católica es una de las mayores propietarias inmobiliarias de España, con un patrimonio que abarca más de 100.000 propiedades, según estimaciones de organizaciones como la Coordinadora Recuperando.
Europa Laica considera que «la libertad religiosa es un derecho individual a respetar, pero la atención espiritual debería ser sufragada en su totalidad por las confesiones e iglesias o sus propios fieles».
El arzobispo José Ángel Saiz, el consejero Antonio Sanz y el arzobispo José María Gilen la firma del convenio, junio de 2026 | Fuente foto _________________
El Gobierno andaluz ha renovado en fechas recientes el acuerdo con la Iglesia católica para la atención religiosa en los hospitales públicos del Servicio Andaluz de Salud (SAS). El gasto previsto, según consta en el propio convenio, que tiene una vigencia para cuatro años, prorrogables, y fue rubricado por el consejero Antonio Sanz (PP) y por los arzobispos de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, y de Granada, José María Gil Tamayo, es de 1.849.676 euros anuales destinados al pago de los salarios de 117 capellanes, de los que 34 serán contratados con jornada parcial. El acuerdo recoge que la «contraprestación económica» se hará «a las provincias eclesiásticas de Andalucía», es decir, a los obispados. La cantidad total destinada a esos sacerdotes ha aumentado de los 1,4 millones de 2018, el último año de Gobierno del PSOE en la comunidad, a los 1,8 millones de ahora.
También el número se ha incrementado desde los 96 de entonces a los 117 de ahora.
La Conferencia Episcopal afirma a ‘Público’ que no dispone de los datos agregados de la gestión del patrimonio, del que destacan en su memoria anual su valor «evangelizador» y «cultural». | El turismo religioso se «consolida como un fenómeno social, cultural y, sobre todo, económico de primer orden», según un estudio al respecto promovido por empresas del sector | Europa Laica acusa de «opacidad» a la Iglesia y destaca que estos ingresos no tributan por IVA. Algunos de los monumentos fueron inmatriculados, lo que cuestiona la asociación Recuperando.
Turistas fotografían el interior de la Mezquita-Catedral de Córdoba, este lunes cuando según informe del Cabildo en el año 2024 se ha registrado el número récord de 2.186.774 visitantes, una cifra superior en un 5% a la registrada en 2019 y un 13% a la contabilizada en 2023 | EFE/Salas ___________
Diferentes entidades católicas gestionan el inmenso patrimonio que acumula la Iglesia en España. Son exactamente 3.161 bienes de interés cultural (BIC) los que son propiedad de las instituciones católicas, según los datos que ofrece la Conferencia Episcopal en su última memoria. Los viajes vinculados a la fe y al conocimiento de los monumentos mueven millones de personas al año. Los 12 templos y catedrales más visitadas -la Iglesia tiene 87 y 638 santuarios en toda España, según sus datos- superan ya los 23 millones de visitantes en los dos últimos años, según el estudio Turismo Religioso en España, un viaje al interior de un segmento en transformación, de ObservaTur, creado por relevantes empresas del sector. «Esta tradición se ha consolidado como un fenómeno social, cultural y, sobre todo, económico de primer orden», afirma ese trabajo. ¿Cuánto recauda la Iglesia por la gestión de todo este patrimonio y por el cobro de entradas a los monumentos? ¿A qué destina ese dinero?
Ante las recientes declaraciones[1]del presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, en las que ha tildado al Estado de «banda de ladrones» y ha reprochado una supuesta «falta de ética» en las instituciones públicas, Europa Laica quiere manifestar su más absoluto rechazo a la hipocresía institucional que arrastra la jerarquía católica en España.
Resulta un ejercicio de cinismo que la misma institución que se beneficia históricamente de un paraíso fiscal legalizado en nuestro país acuse de «ladrón» al Estado que la sostiene de forma millonaria. Si la Iglesia católica deseara un sistema más ético, renunciaría a prebendas económicas y fiscales que extrae anualmente de las arcas públicas, es decir, del esfuerzo de toda la ciudadanía, sea cual sea su conciencia.
Por todo ello, y manteniendo nuestra firme defensa de la separación absoluta entre las Iglesias y el Estado, Europa Laica reclama al Gobierno y a los representantes de la ciudadanía:
Entre el 6 y 12 de junio visitó España León XIV. En esos días nos han abrumado con docenas de horas de televisión y miles de páginas de beatifica publicidad. La televisión pública ha hecho el mayor despliegue de recursos hasta el momento como si del equipo de propaganda del Vaticano se tratara (Europa Laica lo ha denunciado en una carta abierta a la dirección de RTVE).
En un país donde el 40% de la población se declara no creyente y sólo un 18% practicante, no se ha dedicado casi ningún espacio mediático a la opinión de los colectivos laicistas que han denunciado la utilización del Congreso para una homilía del papa y muy pocos se han hecho eco del manifiesto firmado por docenas de colectivos y cientos de personalidades pidiendo la ruptura de los Acuerdos con la Santa Sede.
En el programa de esta semana, José Antonio Naz y Ana Baragaña nos brindan la oportunidad de escuchar, de primera mano, las vivencias y las reflexiones de una mujer, Isabel Alonso Dávila, que sufrió en sus propias carnes la represión franquista, ya que fue encarcelada tres veces por su compromiso político con PCE (Partido Comunista de España). La tercera, estando incluso embarazada.
La lucha por la libertad y, más siendo mujer, suponía no solo un posicionamiento político, sino una ruptura con la moral y normas sociales establecidas por un régimen totalitario y misógino que limitaba el papel de la mujer al ámbito doméstico donde debía servicio y sumisión al hombre.
La organización denuncia que la propuesta de despenalizar el delito de «ofensas a los sentimientos religiosos» (artículo 525) y dejar intactos los artículos 522, 523 y 524 del Código Penal, perpetua la sumisión del Estado de derecho a dogmas religiosos.
Ante el reciente anuncio de acuerdo parlamentario entre el PSOE y Sumar para reformar la denominada ‘Ley Mordaza’ y despenalizar las injurias a la Corona y el delito de «ofensas a los sentimientos religiosos», Europa Laica quiere manifestar su rechazo ante lo que considera una reforma a medias, claramente insuficiente.
Valorando positivamente cualquier avance que suponga eliminar el anacrónico artículo 525 del Código Penal, utilizado históricamente por sectores ultracatólicos como un ariete de censura y persecución civil contra creadores, activistas y librepensadores, alertamos de que esta medida se queda coja si no va acompañada de la derogación o reforma profunda de los artículos 522, 523 y 524.
Al acotar la reforma exclusivamente a las «ofensas» (blasfemias) del artículo 525, el Gobierno de coalición consolida un marco jurídico de excepción que sigue blindando los privilegios de las confesiones religiosas, y muy especialmente de la Iglesia católica. Europa Laica denuncia que mantener el resto del articulado penal supone:
Europa Laica expresa su más enérgico rechazo ante la asistencia del Gobierno de España a un culto religioso católico en representación de toda la ciudadanía. La presencia del presidente Pedro Sánchez y catorce de sus ministros en la misa oficiada por el papa León XIV, en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, supone una flagrante vulneración del principio de neutralidad religiosa del Estado y una inaceptable confusión entre las funciones públicas y los ritos privados.
Mientras que en democracias plenas los actos estatales se disocian de forma escrupulosa de los ritos eclesiásticos, el Ejecutivo central prefiere arrastrarse ante la jerarquía católica. Su objetivo es instrumentalizar políticamente los mensajes del pontífice en un burdo intento de rentabilizar su agenda partidista en el altar, amplificando mediáticamente sus mensajes más solidarios… ocultando los más reaccionarios. La defensa de los derechos humanos, las migraciones o la paz se ejerce en los parlamentos y mediante leyes, no rindiendo pleitesía a un líder religioso.
A la atención de la Presidencia de la Corporación RTVE, del Consejo de Administración y de la Oficina del Defensor del Espectador
Desde Europa Laica, como asociación que agrupa a ciudadanas y ciudadanos comprometidos con la libertad de conciencia y la laicidad institucional, manifestamos nuestro más profundo rechazo ante el desmesurado despliegue mediático, ideológico y económico que RTVE ha dedicado a la visita del papa León XIV a nuestro país.
Durante estos días, tanto las emisiones de TVE (en especial La 1, Canal 24 Horas y TVE Internacional) como las de Radio Nacional(sobre todo RN1 y RN5),así como sus correspondientes páginas web (con “seguimiento minuto a minuto” de la agenda papal), han dejado de pertenecer al conjunto de la ciudadanía para transformarse, de facto, en el canal oficial de propaganda de la Conferencia Episcopal y del Vaticano.
José Antonio Naz Valverde, Europa Laica, 12 de junio de 2026
Estas palabras pronunciadas por el papa a las pocas horas de haber dado un discurso a congresistas y senadores, con representación de los poderes del Estado, mostraban el júbilo del jugador que ha sentenciado el partido. El lunes 8 Prevost, con el sermón del Congreso en el que se erigió en referente moral de los poderes del Estado español, aplaudido hasta la extenuación por todos ellos, marcó un golazo por toda la escuadra derecha a la democracia y a la aconfesionalidad proclamada en la constitución. Ese gol marcó la victoria del catolicismo y de su Iglesia sobre derechos humanos como la libertad de conciencia y la no discriminación ni privilegios por razón de creencias. El gol ha sido tan magnífico que dejó hundido y humillado al equipo de la laicidad del Estado, de la soberanía popular representada en los legisladores, de la separación de poderes y de la separación del Estado y las religiones.
En la jugada se han impuesto todos los argumentos del equipo visitante: la supeditación de las leyes a la supremacía moral; el ataque a la legislación sobre libertades sexuales, sobre los derechos reproductivos, sobre el derecho a una muerte digna; la libertad de las familias para exigir el adoctrinamiento a su gusto de los menores, pagándolo con dinero del común.