Esta mañana hemos podido confirmar a través de la prensa lo que ya nos había llegado en forma de preocupación de varias familias del centro: la escuela pública Villafría de Otero de Uviéu celebrará hoy miércoles una procesión. Así se anuncia que a media mañana, en plena jornada escolar, “sesenta niños” que cursan la materia de Religión Católica portarán “vestidos de nazarenos y con capirotes” dos pasos: un Cristo Crucificado y una Virgen de la Esperanza.
Se confirma también que la agrupación musical Sagrado Corazón de Jesús, habitual de celebraciones religiosas en distintas localidades asturianas, proporcionará el acompañamiento musical al acto. Lo que no se explica en la noticia es quien orienta a los y las menores en la forma de portar las imágenes, ya que hasta el día de hoy las familias del alumnado que no cursa religión no han recibido información sobre la actividad que se realizará, si la meteorología impide procesionar por las calles del barrio, dentro de las instalaciones de este centro público.
Procesión infantil organizada por el colegio público de Villafría con alumnos de infantil a primaria en el barrio de Otero: Sesenta escolares, vestidos de nazarenos y con capirotes, llevarán un paso de un Cristo crucificado y de la Virgen de la Esperanza
C.P. de Villafría | Foto Piña/Fuente __________________
Este miércoles 25 de marzo, el barrio de Otero acoge una iniciativa organizada por el colegio público de Villafría. Se trata de una procesión infantil en la que participan sesenta niños y que recorre parte del entorno del centro educativo, integrando a los alumnos de las clases de religión, desde infantil hasta sexto de primaria. Esta actividad forma parte del currículo del centro y cuenta con la aprobación del consejo escolar, planteada como una forma de acercar esta tradición a los más pequeños. La propuesta, que da cobertura a los barrios de San Lázaro y Otero, permite a las familias y vecinos seguir de cerca el trabajo realizado por los alumnos y el profesorado en esta jornada.
La procesión contará con dos pasos: uno dedicado a un Cristo crucificado y otro a la Virgen de la Esperanza, que lucirá su manto verde. En total, sesenta niños participarán en el recorrido vestidos de nazarenos con sus respectivos capirotes. Para acompañar el desfile, se contará con la presencia de la agrupación musical Sagrado Corazón de Oviedo, que pondrá el acompañamiento sonoro durante el trayecto. La organización ha previsto que el inicio sea a las doce y media de la mañana, momento en el que los alumnos comenzarán su recorrido por las calles del barrio.
Adrián Barbón. Jesús Sanz: Un momento del acto de Celebración del milenario del Monasterio de Cornellana Montes/ Luisma Murias / Fuente LNE _______________
El prelado de las Asturias de Oviedo, máximo representante de la iglesia católica en aquella región, se siente discriminado porque el Tribunal Supremo ha dado la razón al gobierno del Principado de Asturias, tres años después de que el propio arzobispo impugnase una decreto del ejecutivo del presidente Barbón para regular la asignatura de Religión en el bachillerato: los alumnos que elijan cursarla deberán tener 31 y no 30 horas lectivas a la semana, sin que se vulnere con ello, según el citado tribunal el acuerdo con la Santa Sede ni suponga discriminación constitucional alguna[1].
Para el arzobispado de Oviedo y para su titular, muy escorado como se sabe a identificarse con los sectores más integristas de la iglesia vaticana, al no ofrecerse al alumnado una asignatura alternativa a la de religión, el decreto suponía un trato desigual, pues la enseñanza religiosa como materia de estudio debería equipararse con el resto de las ofrecidas.
El Alto Tribunal estima el recurso de casación del Principado de Asturias contra una sentencia del TSJA que daba la razón al Arzobispado de Oviedo. La sentencia anula el recurso contencioso-administrativo interpuesto por esta institución eclesiástica contra el decreto por el que se regula la ordenación y se establece el currículo de Bachillerato
Un crucifijo en un aula. Archivo | AFP __________________
Pilar Araque Conde, Público, 3 de noviembre de 2025
El Tribunal Supremo declara que en Bachillerato no es obligatorio ofrecer una asignatura alternativa a Religión, y que esta ausencia no supone una discriminación con respecto a quien cursa esta materia (estos tienen 31 horas lectivas semanales, en lugar de las 30 de los demás).
Así lo señaló recientemente la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, que estimó el recurso de casación del Principado de Asturias contra la sentencia de del Tribunal Superior de Justicia de Asturias. Dicha resolución (fechada el 29 de mayo de 2023) daba la razón al Arzobispado de Oviedo contra el decreto autonómico del 30 de agosto de 2022 –en el que se establecía el currículo de Bachillerato– por entender que discrimina la asignatura de Religión.
La concertada emerge como el gran bastión de la enseñanza religiosa en España y lastra la secularización de la escuela. El 85% de su alumnado cursa esta asignatura en primaria frente al 46,6% que lo hace en la pública.
Alumnado del colegio concertado Sagrado Corazón de Jesús, Ponrevedra, donde la iconografía católica es habitual en aulas y pasillos/ Gonzalo García – Fuente ____________________
El camino hacia la laicidad en las aulas del país durante la etapa de enseñanza obligatoria avanza con lentitud, lastrado sobre todo por el poder de los centros privados concertados, que son habitualmente católicos y están financiados con fondos públicos, y también, aunque en menor medida, de los privados.
Aún hoy son mayoría quienes cursan religión católica en España en los colegios e institutos. En primaria, de 6 a 12 años, el 58,27% del alumnado total recibió esta materia en el curso 2021-2022 (el último con datos oficiales y accesibles del Ministerio de Educación) frente al 40,6% que no la escogió. Y en secundaria, de 12 a 16, aunque se reduce un poco el porcentaje, también son más quienes optan por la doctrina católica: el 54,89% frente al 44,74% que eligen una alternativa.
La asignatura de Religión agoniza en los institutos asturianos. La legislación actual (LOMLOE) ha dejado marginada la materia en el Bachillerato a la séptima hora, fuera del horario lectivo, como una «extraescolar». Esto significa que mientras los matriculados tienen que quedarse una hora más en el centros, los demás se van a sus casas. «En estas condiciones y siendo adolescentes, ¿quién se va a apuntar», se quejan los profesores de la materia en la pública, que han visto cómo, desde la entrada de la reforma educativa, las aulas se vacían. «No hay prácticamente alumnos. Los grupos que hay en Asturias son ínfimos», denuncia Alfredo Mieres, delegado de ANPE del profesorado de Religión. Que aún así haya todavía matrículas, apunta USO, es un hecho «heroico».
Como consecuencia de la escasez de alumnado, los docentes se enfrentan a una seria reducción de sus jornadas. «El curso que viene la mitad de los docentes quedarán a media jornada», advierte ANPE. USO cifra ya la pérdida de horas desde la aplicación de la nueva ley en «un 40%». Y la Consejería de Educación del Principado, critican los sindicatos, lejos de ayudar, ponen más piedras en el camino. «El pasado curso se presentó una demanda en la que se pedía la invalidez del tratamiento horario que marcaba la directriz de la Consejería. El TSJA falló que existía discriminación de esta materia, al dejarla al margen del periodo lectivo obligatorio común a todo el alumnado», explica Alfredo Mieres, de ANPE. Pero el Principado recurrió ante el Supremo, «manteniendo la discriminación».
El Arzobispado de Oviedo denunciaba el carácter disuasorio y discriminatorio al relegar la materia a última hora y sin alternativa
El abogado José Luis Lafuente, miembro de la Comisión Jurídica Nacional por la Libertad de Educación y Miguel Ángel Solís (dcha.), Delegado Episcopal de Enseñanza _____________________
El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha estimado un recurso presentado por el Arzobispado de Oviedo contra el Decreto autonómico 60/2022 de 30 de agosto, que regula la ordenación y establece el currículo de Bachillerato, por entender que discrimina la asignatura de Religión.
La decisión de denunciar este decreto se tomó al considerar que, tal y como estaba articulado, discriminaba a aquellos alumnos o familias que querían elegir libremente la asignatura de Religión en la escuela. “Con este decreto, los alumnos que cursaban la asignatura de Religión tenían que tener 31 horas de clase, mientras que sus compañeros tenían 30”, explica Miguel Ángel Solís, Delegado episcopal de Enseñanza. “Así las cosas, aquellos alumnos que elegían cursar la asignatura eran prácticamente héroes, por lo que consideramos que se daba una circunstancia claramente disuasoria, porque además en casi todos los sitios se había situado a última hora, aspecto que dificultaba aún más la asistencia porque muchos alumnos tenían que coger el transporte escolar, e incluso se daban situaciones en las que les hacían ir por la tarde solo para esa clase”, describe el Delegado episcopal de Enseñanza.
Siempre en el centro de la polémica, la asignatura de Religión Católica volverá a sufrir un nuevo cambio con la entrada en vigor de la nueva ley educativa. La materia ya no contará a efectos de la nota media del expediente, esto es, para matricularse en un grado o recibir una beca. Pero sí se mantiene en la oferta educativa y con un ‘problema’ añadido para las comunidades: no tendrá una asignatura alternativa como hasta ahora, por lo que se debe planificar qué harán los alumnos que no elijan estudiar Religión Católica ni ninguna otra religión, teniendo en cuenta que no podrán avanzar el resto de materias en ese tiempo. Mientras, la Conferencia Episcopal diseña el nuevo currículm de la materia y lucha por mantener su presencia en las aulas, aunque las estadísticas dicen que ha ido perdiendo peso.
Al menos, en la etapa de Primaria, donde Religión Católica ha perdido un 14% de sus alumnos en los últimos diez cursos. Si en el curso 2010-2011 el 80% de los estudiantes asturianos de Primaria elegía esta materia, frente al 0,2 que solicitaba estudiar otra religión y el 19,6% que no cursaba ninguna materia religiosa, los porcentajes han cambiado de forma considerable con el tiempo.
Como sabemos, la enseñanza de la religión católica y de las otras religiones con las que el Estado español ha suscrito los correspondientes acuerdos (evangélica, judía e islámica), se imparten en el segundo ciclo de E. Infantil, E. Primaria, ESO y Bachillerato, tanto en centros públicos como privados. Tales enseñanzas son de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario para el alumnado.
El Ministerio de Educación, en su informe anual sobre el estado del sistema educativo, (relativo al curso 2019-2020), ha dedicado un apartado a la enseñanza de la religión. Presenta la distribución porcentual del alumnado, según opción elegida en la enseñanza de religión, por titularidad/financiación del centro para E. Primaria y ESO, y para Bachillerato ordinario respecto al total de alumnado de esta enseñanza. Se incluye, también un gráfico combinando opciones de porcentaje y comunidad.
Desde este curso en Asturias (y desde antes en otras Comunidades Autónomas que también se habían resistido a ello) por sentencia del Tribunal Supremo habrá en 2º de bachillerato una materia de Religión que no ha existido en ese nivel en toda la historia de nuestra democracia
Mariano Martín Gordillo, Mácula, 20 de octubre de 2020
¿Qué pensaría usted si para acceder a estudios universitarios de gran demanda en su país se tuvieran en cuenta las calificaciones obtenidas en una materia confesional cuyo currículo es determinado por autoridades religiosas que son también las encargadas de designar a quienes la enseñan? ¿Qué pensaría usted si más de un 10 % de la calificación media del bachillerato pudiera depender de tales enseñanzas?
Seguramente pensaría que toda la parafernalia meritocrática que caracteriza a ese rito de paso que llamamos EvBAU (con sus notas de corte de tres decimales y con sus exámenes masivos en tiempos pandémicos) no deja de ser hasta cierto punto un simulacro si para entrar en el grado de Medicina o en los dobles grados más demandados puede resultar más recomendable cursar la materia de religión en bachillerato que esforzarse por arañar unas décimas en la dichosa prueba.
¿Y qué pensaría usted si en su país la materia de Religión no hubiera existido nunca en 2º de bachillerato ni en el COU (ni siquiera en la época anterior a los Acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede) pero deba existir en el curso 2020-2021 porque el Tribunal Supremo ha obligado a las Comunidades Autónomas a incluirla en sus currículos?
Seguramente no se creería que algo así haya podido suceder porque, aunque sepa que su país es bastante menos laico que Francia, nunca habría pensado que en la tercera década del siglo XXI las enseñanzas de religión tendrán más valor para entrar en la universidad española del que tenían antes de 1978. Antes de que se aprobara la Constitución y antes de que se firmaran los Acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede que supuestamente obligan ahora (pero no en los cuarenta años anteriores) a incluir las enseñanzas de religión en el último curso del bachillerato.
Pero donde manda patrón no manda marinero, así que desde este curso en Asturias (y desde antes en otras Comunidades Autónomas que también se habían resistido a ello) por sentencia del Tribunal Supremo habrá en 2º de bachillerato una materia de Religión que no ha existido en ese nivel en toda la historia de nuestra democracia. De hecho, ya se imparte en las aulas asturianas de 2º de bachillerato desde septiembre, desde antes de que se publicara en el Boletín Oficial del Principado de Asturias el Decreto de modificación del currículo de bachillerato. Read the rest of this entry »