El 18 de marzo del año 2021 se aprobó en España la ley que regula la eutanasia. Ese día los poderes públicos soltaron todas las amarras que les ataban aún a la teología y la superstición religiosas y nos devolvieron el derecho a decidir sobre nuestra muerte, es decir, sobre nuestras vidas
Concentración de la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD) en la Puerta del Sol, a 25 de junio de 2021, en Madrid, (España) para celebrara la entrada en vigor de la ley de la eutanasia | Cézaro De Luca / Europa Press __________________
El día que murió mi abuelo Benigno yo tenía que preparar un examen de Historia. Mi hermana y yo sabíamos que nuestro abuelo estaba muy mal porque mis padres nos habían mandado a casa de mis tíos para poder estar todo el tiempo posible con él en el hospital, pero ninguna de las dos habíamos siquiera imaginado la posibilidad de que mi abuelo fuera a morirse. Hasta que llegamos de clase y mi tía nos contó con toda la delicadeza posible que mi abuelo había fallecido. Y para su sorpresa mi hermana y yo nos tomamos la noticia con calma y serenidad, y al rato las dos estábamos absortas en hacer los deberes y, en mi caso, preparar aquel examen de Historia que quería bordar.
Hasta que llegó la noche y a mi hermana y a mí se nos desbordó el dolor y, sobre todo, nos golpeó la certeza, aterradora, desgarradora, de saber que nunca más íbamos a volver a ver a mi abuelo Benigno. Porque Benigno ya no era. Y se desató el llanto y nos inundó una pena inconsolable pero también una desesperación animal de querer volver a verle, volver a oírle reír, escuchar su voz y sentir sus abrazos una última vez. Una desesperación irracional que coqueteaba también con la fantasía y el pensamiento mágico del «y si»: Y si no está muerto, y si en realidad se han confundido, y si y si…
La familia cree decidir por amor, la religión cree decidir por fe, la política cree decidir por principios, y entre todos terminan decidiendo por otro.
La eutanasia incomoda porque obliga a tomarse en serio la libertad. Mientras la libertad consiste en votar, en divorciarse o en cambiar de trabajo, la sociedad la celebra con entusiasmo, pero cuando la libertad alcanza el territorio de la vida y de la muerte, entonces deja de parecernos una conquista y empieza a resultarnos una amenaza. El caso de Noelia Castillo no reabre el debate de la eutanasia, reabre una discusión mucho más incómoda: decidir a quién pertenece una vida cuando esa vida depende de los cuidados de los demás y… del permiso de los demás.
España dispone de una ley de eutanasia. El Estado ha asumido la responsabilidad de regular la muerte asistida con un sistema de garantías extremadamente riguroso, de modo que la eutanasia no aparece como una improvisación ni como un capricho, sino como una decisión sometida a informes, evaluaciones y plazos de reflexión. Y aun así cada caso termina convertido en una batalla judicial, moral y política, como si la voluntad del interesado fuera el elemento menos importante de todos. O como si haber cumplido 25 años con «toda la vida por delante» –el ejemplo de Noelia– tuviera que aceptarse como un límite normativo inaceptable.
Europa Laica-Observatorio del Laicismo, 7 de marzo de 2026
Europa Laica denuncia el genocidio de Israel contra el pueblo Palestino, del que las mujeres, niñas y niños son especialmente víctimas. Este exterminio es una muestra más del cruel fundamentalismo religiosos y colonialista del estado teocrático de Israel.
Se eligió el 8 de marzo para recordar la importancia y necesidad imprescindible del reconocimiento de igualdad de derechos de las mujeres, en una sociedad modelada en una profunda segregación y discriminación.
Valoramos lo ya logrado por el movimiento feminista, la conquista de derechos y el compromiso de las instituciones internacionales y de muchos estados pero no olvidamos que las mujeres son tratadas en muchos lugares del mundo de forma abominable.
Llegadas estas fechas y ante la proximidad de las fiestas de invierno se promueve la proliferación de belenes, representaciones y otras actividades de tipo claramente religioso en numerosos centros escolares públicos
Llegadas estas fechas y ante la proximidad de las fiestas de invierno se promueve la proliferación de belenes, representaciones y otras actividades de tipo claramente religioso en numerosos centros escolares públicos de la Comunidad Autónoma de Andalucía, utilizando diferentes espacios de dichos Centros públicos los cuales —tanto la totalidad del alumnado como trabajadores y trabajadoras— han de utilizar obligatoriamente en su quehacer diario.
Europa Laica-Andalucía pone de manifiesto y denuncia públicamente ante las instituciones y autoridades con responsabilidades en el ámbito educativo, pero también ante la opinión pública, la creciente ola de actividades confesionales que venimos observando, junto al crecimiento también de denuncias de la ciudadanía al respecto, en distintos Centros Educativos Públicos de Andalucía, en los cuales reiteradamente se vienen permitiendo por las autoridades educativas, y las Direcciones de los Centros y sus órganos colegiados.
El laicismo exige de las administraciones públicas respetar la separación entre el ámbito de lo público y el ámbito de lo privado, entre las Iglesias y el Estado
____________________
Ximo Estal Lizondo, Nueva Tribuna, 14 de diciembre de 2025
La laicidad en un municipio es un principio de convivencia democrática que garantiza el derecho a la Libertad de Conciencia, a la Libertad de Pensamiento, Expresión, Opinión e Información, así como la Igualdad de derechos ante la Ley, sin que quepa discriminación ni privilegios por razón de conciencia.
El laicismo exige de las administraciones públicas, en todos los niveles del Estado, y, cómo no, también en todos los municipios de nuestro país, respetar la separación entre el ámbito de lo público y el ámbito de lo privado, entre las Iglesias y el Estado, a la vez que exige la estricta neutralidad de trato del Estado respecto a cualquier creencia o convicción de carácter particular, administrando valores universales válidos para el conjunto y no solo para una parte.
La situación actual en nuestro país muestra claros incumplimientos y carencias en la legislación, normas y comportamientos por parte de las instituciones, funcionarios y cargos públicos respecto al mandato constitucional del artículo 16 CE: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal”, siendo necesario acometer cambios reales en favor de la laicidad para tener una democracia plena.
Europa Laica-Observatorio del Laicismo, 9 de diciembre de 2025
Manifiesto de Europa Laica
Cada 9 de diciembre celebramos el Día Internacional del Laicismo y la Libertad de Conciencia. Se conmemora que ese día de 1905, entró en vigor la revolucionaria ley francesa que separó el Estado de las Iglesias y religiones. También un 9 de diciembre de 1931 se aprobó la Constitución de la II República española, una carta magna que garantizaba la laicidad del Estado, mucho más avanzada y democrática que la aprobada en 1978 tras la larga dictadura teocrática.
La calculada ambigüedad de la Constitución española en materia de aconfesionalidad-laicidad permitió aprobar los acuerdos con la Santa Sede de 1979 (Concordato) asegurando desmesuradas prerrogativas económicas, educativas y de otros tipos para la Iglesia católica, ratificadas y extendidas por la Ley de libertad religiosa de 1980 y la de Mecenazgo en 2002, lo que hace que el Estado no pueda considerarse aconfesional (sin confesión, laico) sino más bien católico con tintes policonfesionales.
La Iglesia católica es un relevante actor político, con medios de comunicación propios. En democracia ha ejercido fuertes presiones políticas contra derechos civiles como el divorcio, los métodos anticonceptivos, el aborto, el matrimonio igualitario y la eutanasia.
El martes se celebra el Día Internacional del Laicismo y la Libertad de Conciencia y desde el colectivo Asturias Laica quieren aprovechar esta fecha para reclamar avances efectivos en la separación entre las confesiones religiosas y las instituciones públicas, al considerar que España mantiene “importantes restos del nacionalcatolicismo” que limitan la plena igualdad de la ciudadanía.
En un comunicado difundido este lunes, la asociación recordó que la fecha conmemora la aprobación en Francia, en 1905, de la Ley de Separación entre las Iglesias y el Estado, un hito histórico del laicismo europeo. Sin embargo, advirtieron de que en el caso español “hay poco que celebrar”, ya que la creciente secularización social “no se ha traducido en un Estado laico”, sino en “una confusa multirreligiosidad”.
El movimiento laicista sostiene que la neutralidad institucional requiere garantizar tanto la libertad de conciencia como la igualdad de trato a todas las convicciones, lo que implica “avanzar en la separación iglesias/Estado”. En este sentido, denuncian que la Iglesia católica conserva “amplios privilegios”, entre ellos una financiación pública estimada en unos 12.000 millones anuales, beneficios fiscales y la apropiación de cerca de 100.000 bienes mediante el mecanismo de las inmatriculaciones.
Aprovechemos la celebración del 9 de diciembre para llamar a construir conciencias libres y críticas
_________________________
Asturias Laica, 8 de diciembre de 2025
Llega otro 9 de diciembre. De nuevo, en recuerdo de aquella proclamación por ley de la separación de las iglesias y el Estado realizada en Francia en el ya lejano 1905, celebramos esta fecha como Día Internacional del Laicismo y la Libertad de Conciencia.
Poco que celebrar. Poco hemos avanzado en la aproximación a un Estado Laico. La secularización progresiva de la sociedad española, el paulatino abandono general de la religión, no se traduce en la sensibilización hacia la necesidad de articular un Estado de y para toda la ciudanía, un Estado Laico. Más bien parece dar paso a una confusa multirreligiosidad.
El Estado Laico se apoya en dos principios: la libertad de conciencia y la igualdad de trato a todas las conciencias. Dado que cada conciencia está constituida por los principios morales que la configuran y las religiones se presentan como paquetes cerrados, dogmáticos y excluyentes de estos principios (conciencias predefinidas y controladas) aparece un procedimiento imprescindible para acercarse a ese Estado Laico: la separación iglesias/Estado.
Europa Laica-Observatorio del Laicismo, 18 de noviembre de 2025
Comunicado
El 20 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Infancia debido a que en esa fecha de 1959 la ONU aprobó la Declaración Universal de los Derechos del Niño, y, ese mismo día de 1989, la Convención de Derechos del Niño, un tratado internacional de obligado cumplimiento para España y otros 195 países firmantes.
Desde Europa Laica exigimos hoy y cada día el cumplimiento de esos derechos, en particular del artículo 14.1 de la Convención de 1989, que proclama «el derecho del niño a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión», y del artículo 19, que pide proteger a la infancia «contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental». El criterio prioritario de actuación debe ser «el interés superior del menor».
El laicismo defiende la igualdad, la libertad de conciencia y la neutralidad del Estado democrático.
Imagen de archivo ________________
Ximo Estal Lizondo, Nueva Tribuna, 21 de octubre de 2025
El laicismo no es un ideal de confrontación, sino de concordia. Tampoco es un ideal que defiendan quienes tienen intereses particulares encarnados en él; se trata más bien de una defensa altruista de quienes creen en un sistema político más justo.
Libertad de conciencia, igualdad para todo el pueblo son dos de los principios del laicismo, principios que, como vemos, son los que deberían sostener una democracia, pues ninguna democracia será completa si existen discriminaciones por religión, por género, por donde procedas.
En una democracia laica, el pueblo es ciudadano de pleno derecho e independiente de sus distintas particularidades