Los viajes papales no son únicamente instrumentos pastorales o rituales de devoción: han funcionado históricamente como recursos de acción geopolítica. Desde la Edad Media hasta la actualidad, los viajes del pontífice han servido para reconfigurar relaciones de fuerza, afirmar soberanías y establecer alianzas que trascienden lo religioso. Los viajes papales son instrumentos de diplomacia pública . Allí donde viaja el Papa, no solo se despliega una liturgia: se activa una forma de diplomacia pública, dotada de una capacidad de penetración mediática y simbólica que ningún otro actor -ni político ni religioso- puede igualar.
El viaje a España del Pontífice no puede entenderse únicamente como una visita pastoral ni como un gesto de diplomacia espiritual. Se inscribe en una tradición de complicidades entre el Estado español y el papado que hunde sus raíces en uno de los artefactos jurídicos más decisivos del siglo XX español.
Decenas de personas se han concentrado el pasado día 4 en la Plaza Juan Goytisolo, frente al Museo Reina Sofía de Madrid, para exigir un Estado laico ante la visita del Papa León XIV a España, que se desarrollaentre el 6 y el 9 de junio. La movilización, convocada bajo el lema «Exigimos un Estado laico», ha reunido a organizaciones laicistas, sindicales, memorialistas y de derechos civiles, y ha tenido como telón de fondo el anuncio de que el pontífice intervendrá ante las Cortes Generales en sesión solemne el próximo 8 de junio, un acto sin precedentes en la historia democrática española.
Una protesta en continuidad con la campaña laicista
La concentración no es un hecho aislado. Se enmarca en la intensa campaña que ha impulsado Europa Laica y decenas de organizaciones asociadas en las últimas semanas. El pasado 27 de mayo, una primera movilización frente al Congreso de los Diputados reunió a activistas y representantes de más de 60 entidades para registrar en la cámara elManifiesto por la derogación de los Acuerdos con la Santa Sede, respaldado ya por más de 60 organizaciones y más de 140 personalidades de la sociedad civil.
Entre el 6 y el 12 de Junio León XIV, jefe de la Iglesia católica, realizará en nuestro país una visita «Apostólica». Según la conferencia episcopal es, ante todo, un acontecimiento de fe. Viene a reforzar la fe de los creyentes y a evangelizar a la sociedad española, anunciando a Jesucristo «en las familias, en las parroquias, en la cultura y en el servicio a los más vulnerables». Según las propias palabras del papa, viene a remover las conciencias de los fieles para que eleven la mirada (el eslogan es «alzad la mirada») hacia la fe, pero se comprometan en la misión en la tierra, para extender la fe a su alrededor. Se trata de un plan de reconversión al catolicismo de un país que está cada vez más secularizado y el 40% de la población se declara no creyente.
Si esto es así, ¿qué pinta el Gobierno y las distintas Administraciones de un Estado aconfesional preparando, promoviendo, apoyando por todos los medios este viaje? Y lo que es más sangrante, ¿a cuento de qué la mesa del Congreso y del Senado, por unanimidad, invitan al papa a dar un discurso a congresistas y senadores en sede parlamentaria?
Rueda de prensa esta mañana en la Sala Campoamor del Congreso de los Diputados con intervención de José Antonio Naz (Europa Laica), Loren Arseguet, Asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), Sergio López (campaña “Religión fuera de la escuela”), Miguel Hurtado (primer denunciante de abusos en Montserrat) y Francisco Delgado, firmante del manifiesto.
Momento de la rueda de prensa _______________________
Europa Laica-Observatorio del laicismo, 27 de mayo de 2026
Decenas de entidades y centenares de personalidades firmaron un manifiesto exigiendo la derogación de los acuerdos concordatarios con la Santa Sede de 1979, y rechazando que las Cortes Generales reciban al papa católico con honores de jefe de Estado.
La campaña laicista ha reclamado a los grupos parlamentarios que no asistan a la sesión especial conjunta del Senado y el Congreso ante la que intervendrá el pontífice. El BNG y Podemos han anunciado que sus diputadas y diputados no asistirán.
La asociación Europa Laica, la asociación Derecho a Morir Dignamente, la campaña «Por una escuela pública y laica: ¡religión fuera de la escuela!» en representación de otras 69 asociaciones, sindicatos y colectivos; y Miguel Hurtado y Francisco Delgado en representación de los cientos de personalidades firmantes, han registrado en el Congreso de Diputados, un manifiesto, exigiendo la derogación de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979 y los privilegios del catolicismo en España. Asimismo, en el contexto de la visita del Papa, han condenado la invitación que ha cursado la mesa del Congreso al Papa para intervenir en una sesión solemne especial de las dos cámaras. Esto, en opinión del presidente de Europa Laica, José Antonio Naz, «viola claramente la supuesta no confesionalidad del Estado».
La Iglesia católica continúa, impasible el ademán, escaqueándose de las infinitas acusaciones de pederastia que vamos conociendo por cuentagotas de agua bendita. Acabamos de saber que el Vaticano ha archivado una investigación contra el ex obispo de Cádiz y Ceuta por abusar de un seminarista menor durante años. Eludo el presuntamente, porque al parecer todas las partes (menos las partes del acusado) admiten los sicalípticos hechos. Incluso hubo testigos que declararon haber sorprendido al obispo con la frente muy alta y la sotana muy corta en el lecho del chaval.
Este debate sobre el sexo de los ángeles se dirime a favor del sexo del obispo y en contra de la pureza de los ángeles, porque los graciosos cardenales vaticanos no se ponen de acuerdo en si el chaval tenía 14 ó 16 años. Lo que viene a decir el Derecho Canónico de la época (hace 25 años) es que los obispos podían follarse a niños y niñas en cuanto cumplían los 16 con la bendición de dios y sus leguleyos, y por eso este tal monseñor Rafael Zornoza puede seguir disfrutando de su plácida jubilación
Europa Laica-Observatorio del Laicismo, 28 de marzo de 2026
Ante la publicación en el Boletín Oficial del Estado de seis indultos con motivo de la festividad religiosa de la Semana Santa, Europa Laica manifiesta su más enérgico rechazo a una práctica que considera propia de regímenes teocráticos, radicalmente incompatible con un Estado de Derecho moderno.
Europa Laica denuncia que la concesión por parte del gobierno “progresista” (PSOE+Sumar) de estas medidas de gracia, supeditadas a la intervención de cofradías católicas, supone una quiebra flagrante de los principios constitucionales de aconfesionalidad del Estado (Art. 16.3) y de igualdad de todos los ciudadanos ante la ley (Art. 14).
Es inaceptable que el gobierno siga plegándose a los intereses de asociaciones religiosas para dotar de “protagonistas” a sus desfiles procesionales. La justicia debe ser un servicio público basado en criterios jurídicos, de reinserción y de equidad, y no puede quedar al arbitrio de tradiciones medievales o de la «intercesión» de símbolos religiosos.
A petición de las cofradías nuevos indultos gubernamentales. -uno de ellos para un condenado por la Audiencia Provincial de Asturias, con sede en Gijón, a petición de la Hermandad de Jesús Cautivo de Oviedo-, para condenados y condenadas por delitos de estafa (dos), contra la salud pública (otros dos), tráfico de drogas y lesiones.
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Fuentes: Eva Belmonte, Civio |El Comercio, María Báscones y Alberto Arce, 26 de marzo de 2026
El BOE de hoy recoge seis indultos a las puertas de la Semana Santa, como pasa cada año. Son para condenados y condenadas por delitos de estafa (dos), contra la salud pública (otros dos), tráfico de drogas y lesiones. En todos los casos, el indulto elimina la pena de prisión pendiente de cumplimiento.}
Denuncia la «claudicación del Estado», pide boicotear la presencia del Papa en el Congreso de los Diputados y que no se le reconozca como «jefe de Estado»
Congreso de los Diputados _________________
Fuente Europa Laica-Observatorio del Laicismo, 5 de marzo de 2026
La organización laicista considera que la sesión conjunta de las Cortes del 8 de junio vulnera gravemente la aconfesionalidad constitucional y solicita a los grupos parlamentarios que no participen en un acto de «exaltación religiosa» en pleno corazón de la soberanía popular.
Ante el reciente anuncio del acuerdo entre el Vaticano y la Mesa del Congreso para que el Papa León XIV intervenga en una sesión extraordinaria de las Cortes Generales el próximo 8 de junio, Europa Laica manifiesta su más absoluto rechazo a lo que considera una vulneración flagrante del principio constitucional de aconfesionalidad.
Javier Sádaba, El Obrero (Vía Observatorio del Laicismo)
Desde una perspectiva que arranca del comienzo del franquismo una vez finalizada la Guerra Civil con la derrota de la República, se ofrecen diferentes etapas. Etapas que van en tobogán, suben y bajan al unísono de lo que pasa en España y en los países que la rodean. En el franquismo surge un potente nacionalcatolicismo. España es un país teocrático en donde el Estado y la Religión van en pareja. Bien estudiado por el jesuita Álvarez Bolado[1], la Religión todo lo domina. La Iglesia es todopoderosa y se incrusta en cualquier rincón de la sociedad.
La religiosidad es fuertemente eclesial. Se teme más a la Iglesia que a Dios. Se llenan los seminarios y los Obispos, políticos también franquistas, se enorgullecen de ello. Los curas ocupan las calles y es muy difícil escudarse contra esta marea ultracatólica.
La Iglesia católica en España, en vez de cada vez tener menos privilegios, no solo los mantiene, sino que año tras año los aumenta
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Ximo Estal Lizondo, Nueva Tribuna, 16 de septiembre de 2025
Se entiende como burla a la acción, ademán o palabras con que se procura poner en ridículo a alguien o algo. Y según esta escueta definición de la RAE, es lo que podríamos decir que está haciendo una parte de los dirigentes de la Iglesia católica, en España, no solo con sus adeptos feligreses sino también con todos aquellos y aquellas que no creemos en ella y, sobre todo, no profesamos ningún tipo de religión. En pocas palabras, creemos que la laicidad es el camino a seguir, aun considerando y respetando a aquellos que piensan lo contrario y que profesan una religión, son creyentes e incluso algunos ultraortodoxos religiosos. Pero opino que las creencias religiosas, su creencia y su implicación deben estar siempre en un ámbito privativo y nunca ese ámbito debe superar, condicionar ni usurpar las libertades, entre ellas la libertad de conciencia.
En resumen y siendo objetivo: España no puede caminar —y determinados partidos exigir, incluso con amenazas— hacia un nacionalcatolicismo, en pleno siglo XXI, y más cuando solo el 17% de la población es creyente en todos los sentidos, y un poco menos practicante. Aunque cuando vamos a determinados pueblos vemos que el ámbito religioso, en sus fiestas, supera a los actos culturales laicos.