Un 24,8% de los españoles que hicieron la Declaración de la Renta correspondiente a los ingresos de 2025 destinaron el 0,7% del IRPF a la Iglesia Católica, ya sea marcando solo la casilla de la Iglesia o ambas casillas, la de la Iglesia y la de Fines Sociales, según el avance de resultados de Opinión Pública y Política Fiscal, publicado este miércoles por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
Así, de los datos se desprende que un 11,1% de los entrevistados que hicieron la Declaración de la Renta marcó la casilla de la Iglesia católica y un 13,7% dice haber marcado ambas, la de la Iglesia y la de Fines Sociales.
Un 66,9% ha dejado sin marcar la casilla de la iglesia (7,6% NS/NR)
Además, según el CIS, un 29,2% de los españoles asegura haber marcado solo la casilla de Fines Sociales y otro 37,7% señala que no ha marcado ninguna de las casillas.
Un análisis de las tarifas de acceso a las principales catedrales, mezquitas y basílicas de la Iglesia católica española, la mayoría inmatriculadas con los privilegios franquistas, revela una recaudación multimillonaria exenta de impuestos
Sagrada Familia, Barcelona | Fuente ___________________
Los datos recopilados por Europa Laica sobre 55 templos españoles confirman que la Iglesia católica obtiene una recaudación superior a los 312 millones de euros anuales solo por la venta de entradas turísticas, una cifra que se suma a sus ya conocidas exenciones fiscales.
Un negocio de más de 23 millones de visitantes
El monumento religioso más visitado y más rentable es la Sagrada Familia de Barcelona, con 4.877.567 visitas y 126,8 millones de euros de ingresos, seguido por la Catedral de Sevilla (2,4 millones de visitas, 33,6 millones de euros) y la Mezquita de Córdoba (más de 2 millones de visitas, casi 33 millones de euros). Esta última cifra coincide con recientes informes periodísticos que sitúan la recaudación de la mezquita cordobesa en torno a los 22-35 millones de euros anuales. En conjunto, los templos analizados suman más de 23,4 millones de visitas registradas en 2025 y 2026.
El nombre de este insecto le viene por su postura de rezo cuando se prepara para la caza y es conocida por comerse a su pareja durante el apareamiento.
Es la imagen que me ha venido a la cabeza, como una buena metáfora, al leer las recientes declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal, señor Argüello. Declaraciones que no sólo son un insulto a los sectores o personas a las que se refiere, sino también una provocación moral e intelectual a la ciudadanía en general, viniendo del máximo representante de la Iglesia Católica en nuestro país.
Se ha remitido a las pruebas para decir que el Estado, sin ética, se convierte en una banda de ladrones. Y lo dice desde la “autoridad moral” de quien representa a una institución que se ha apropiado del 80% del patrimonio Nacional que explota en beneficio propio y de más de 100.000 propiedades inmuebles de todo tipo. Una institución que recibe de ese Estado “ladrón” todo tipo de privilegios económicos, estimados en unos 13.000 m€ anuales, permitiéndole lucrarse con la educación, la sanidad, los servicios sociales, los geriátricos y hasta con la caridad, todo exento de cualquier tipo de impuestos.
Ante las recientes declaraciones[1]del presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, en las que ha tildado al Estado de «banda de ladrones» y ha reprochado una supuesta «falta de ética» en las instituciones públicas, Europa Laica quiere manifestar su más absoluto rechazo a la hipocresía institucional que arrastra la jerarquía católica en España.
Resulta un ejercicio de cinismo que la misma institución que se beneficia históricamente de un paraíso fiscal legalizado en nuestro país acuse de «ladrón» al Estado que la sostiene de forma millonaria. Si la Iglesia católica deseara un sistema más ético, renunciaría a prebendas económicas y fiscales que extrae anualmente de las arcas públicas, es decir, del esfuerzo de toda la ciudadanía, sea cual sea su conciencia.
Por todo ello, y manteniendo nuestra firme defensa de la separación absoluta entre las Iglesias y el Estado, Europa Laica reclama al Gobierno y a los representantes de la ciudadanía:
Resulta ser cierta aquella expresión del Siglo de Oro “cree el ladrón que todos son de su condición”. Porque es difícil encontrar una afirmación que refleje mejor la actuación de la propia institución a la que representa. Una institución que, gracias a un privilegio jurídico heredado del franquismo y ampliado en 1998 por el Gobierno de José María Aznar, ha promovido la inmatriculación de más de 100.000 bienes inmuebles desde 1946 mediante un procedimiento excepcional que le permitía inscribir propiedades con la simple declaración escrita de un obispo; sin ningún otro tipo de garantía.
Y, además, realizado con una opacidad difícilmente compatible con una sociedad democrática. Las inmatriculaciones se hicieron sin publicidad efectiva, sin conocimiento de los pueblos, sin que los vecinos pudieran defender sus derechos, sin informar a los ayuntamientos y, en no pocas ocasiones, incluso sin que los propios párrocos conocieran que iglesias, ermitas, cementerios, huertos, casas rectorales, fincas o monumentos históricos estaban siendo inscritos a nombre de la diócesis correspondiente.
Una visión laica y republicana sobre el mayor proceso de apropiación patrimonial de la historia contemporánea de España
Santa Cristina de Lena, Asturias. Construida hacia el año 850 es uno de los ejemplos más interesantes del arte prerrománico asturiano, incluido en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Inmatriculada por la iglesia | Fuente foto ____________________
Pedro María Fernández Sandino, Errepublika Plaza, 6 de julio de 2026
Pocas cuestiones simbolizan con tanta claridad la persistencia de los privilegios históricos de la Iglesia católica en España como el fenómeno de las inmatriculaciones. Nos encontramos ante un proceso que, constituye uno de los mayores episodios de privatización de patrimonio colectivo de la historia contemporánea española. No se trata únicamente de una controversia jurídica o registral. Estamos ante un problema político, histórico, patrimonial y democrático que afecta a miles de iglesias, ermitas, cementerios, casas rectorales, huertas, plazas, terrenos comunales y edificios históricos que durante siglos fueron considerados bienes de uso público, comunal o perteneciente al patrimonio histórico de la nación.
La cuestión de las inmatriculaciones no puede analizarse únicamente desde la reforma hipotecaria impulsada por José María Aznar en 1998. Sus raíces se hunden en una larga evolución histórica que incluye la legislación republicana de 1931-1933, la ruptura producida por la Guerra de España, el Concordato franquista de 1953 y los Acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede de 1976 y 1979.
Estos días la noticia se llama ZP y otras cuestiones judiciales y mediáticas, además de la preocupante crispación política que paraliza políticas, pero no me resigno a volver con el eterno tema, una vez más y sin solución. De origen bíblico “predicar en el desierto” hoy, en el argot común, tiene varios significados: “esfuerzo inútil” y/o “nadie se da por aludido”.
Antes y posterior a la visita del jefe de las y los católicos a España, ningún político de todo sexo y colorín (salvo muy escasas excepciones) se daban/dan por aludidos, hacen oídos sordos. Es más, practican, institucionalmente, de forma muy generalizada un catolicismo cutre y casposo, más cercano a la época del nacionalcatolicismo que a un Estado de derecho y de democracia formal que la Constitución, remarca: “ninguna confesión tendrá carácter estatal”. Y en ello están la inmensa mayoría de alcaldes/as, concejales/as, presidencias de las CCAA diputados provinciales y autonómicos, cargos públicos estatales, ministras y ministros, con el presidente al frente.
Al final, lo que queda de esta semana no es un mensaje, no es una doctrina, no es siquiera una promesa concreta. Lo que queda es una producción. Un despliegue técnico de primer nivel mundial
El Papa se dispone a celebrar la última Santa Misa en el Puerto de Santa Cruz, al concluir su Viaje Apostólico a España | Fuente @Vatican Media-Vatican News ___________________
Fuente Txema García, Lo Que Somos, 15 de junio de 2026
Hector Sole-Bradshaw es un técnico británico especializado en grandes producciones de espectáculos. Su currículum incluye algunos de los eventos más mediáticos del planeta. La cadena pública catalana 3Cat lo contrató como consultor para retransmitir la ceremonia del Papa en la Sagrada Familia. La tecnología que desplegaron —llamada “Cinema Live”, una combinación de producción televisiva y efectos cinematográficos— apenas se había usado antes en Estados Unidos para el espectáculo del descanso de la Super Bowl. Para una misa. Para una misa papal en Barcelona lo que se montó fue, en su factura técnica y en su ambición escenográfica, exactamente lo mismo que para el show de medio tiempo del partido de fútbol americano más visto del mundo. Si alguien todavía tenía dudas sobre qué era realmente este viaje, ahí tiene la respuesta.
Hemos pasado una semana entera -siete días completos- con León XIV como monotema absoluto de la vida pública en esto que se llama Estado español.
El paso del papa León XIV por España deja una inyección millonaria en materia de turismo religioso, mientras siguen creciendo, no el número de declarantes, pero sí las aportaciones a la iglesia en la declaración de la renta. Sin embargo, en esta visita se están pasando por alto varios privilegios económicos como la exención del pago del IBI o las inmatriculaciones. Lo analizamos con José Antonio Naz Valverde, presidente de Europa Laica.
El podcast completo puede oírse tras el fragmento sobre el negocio de las inmatriculaciones de la iglesia que recoge la Plataforma Mezquita Córdoba | sosmezquitacordoba, en Instagram:
La ciudadanía de este país hace tiempo que inició un proceso de normalización de determinadas propuestas y decisiones políticas que tan solo hace una década hubieran sido inaceptables y que hoy en día se perciben como hechos consumados y, por tanto, como una realidad inevitable. El electorado de derechas ya no se asusta cuando el PP pacta con VOX allá donde puede hacerlo para gobernar. Lo da por hecho, como lógico y natural (y no solo el electorado de derechas). Cuando escuchan a sus dirigentes políticos pactar la “prioridad nacional” (criterio para discriminar a las personas según su origen), los votantes de la ultraderecha aplauden y los de la derecha menos ultra asienten.
El resto de la sociedad se ha acostumbrado, y lo que hace unos años hubiera motivado la ocupación de las calles con la indignación contra esta propuesta xenófoba, hoy no produce más que un rechazo verbal acompañado de una gran dosis de resignación. Como sociedad, se está normalizando la idea de que entre personas que conviven, el ser español (español normativo, claro) se convierta en el criterio definitivo para beneficiarse de las medidas de protección que puede ofrecer este Estado. La derecha política está haciendo su propio camino y lo hace con éxito.