Decenas de personas se han concentrado el pasado día 4 en la Plaza Juan Goytisolo, frente al Museo Reina Sofía de Madrid, para exigir un Estado laico ante la visita del Papa León XIV a España, que se desarrollaentre el 6 y el 9 de junio. La movilización, convocada bajo el lema «Exigimos un Estado laico», ha reunido a organizaciones laicistas, sindicales, memorialistas y de derechos civiles, y ha tenido como telón de fondo el anuncio de que el pontífice intervendrá ante las Cortes Generales en sesión solemne el próximo 8 de junio, un acto sin precedentes en la historia democrática española.
Una protesta en continuidad con la campaña laicista
La concentración no es un hecho aislado. Se enmarca en la intensa campaña que ha impulsado Europa Laica y decenas de organizaciones asociadas en las últimas semanas. El pasado 27 de mayo, una primera movilización frente al Congreso de los Diputados reunió a activistas y representantes de más de 60 entidades para registrar en la cámara elManifiesto por la derogación de los Acuerdos con la Santa Sede, respaldado ya por más de 60 organizaciones y más de 140 personalidades de la sociedad civil.
Partidos políticos, sindicatos y colectivos navarros han pedido al Papa León XIV, en un comunicado conjunto, su intervención ante la Conferencia Episcopal Española y sus diócesis para que la Iglesia «devuelva voluntariamente» los bienes inmatriculados «indebidamente apropiados».
El Papa León XIV aterriza en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas | A. Pérez Meca – Europa Press ________________
El comunicado está firmado por la Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro, el Colectivo Republicano de Euskal Herria, el sindicato LAB, Contigo-Zurekin, Izquierda Unida de Navarra, Podemos Navarra, Batzarre, Colectivo de Personas Independientes de Navarra, Sasoia y Junta de Irazarra Elkartea.
Las entidades que suscriben este comunicado parten del principio de que los bienes destinados al servicio religioso, de la comunidad y del bien común no pueden convertirse en objeto de apropiación patrimonial, acumulación inmobiliaria o enriquecimiento particular. En el Estado español, durante décadas, la jerarquía de la Iglesia Católica ha actuado en sentido contrario a esos principios. Aprovechándose de un privilegio hipotecario nacido en el marco del nacionalcatolicismo franquista, pudo inscribir a su nombre miles de bienes inmuebles sin aportar título de propiedad, mediante una simple certificación expedida por el propio obispo. Mientras cualquier ciudadano o entidad debía acreditar documentalmente su derecho, la Iglesia fue situada en una posición excepcional, como si pudiera otorgarse fe pública a sí misma. Un «privilegio, originado en la legislación hipotecaria de 1946», que «fue ampliado en 1998 y permaneció vigente hasta 2015».
El libro Las inmatriculaciones de la Iglesia católica, presentado este martes en Pamplona de la mano de la Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro, reúne once artículos que abordan desde distintos enfoques históricos, jurídicos y sociales el proceso por el que la Iglesia inscribió a su nombre miles de bienes en todo el Estado durante décadas.
La obra, subvencionada por el Gobierno de Navarra, ha sido concebida como un volumen coral que recoge aportaciones de especialistas y activistas vinculados al estudio y la defensa del patrimonio.
Su coordinadora y presidenta de la Plataforma, Cristina Contreras, ha explicado a EFE que el objetivo ha sido «ofrecer una visión plural» del fenómeno de las inmatriculaciones y evitar un único relato, combinando análisis académicos con estudios de casos concretos.
El arzobispo de Iruñea, como cada año, ha vuelto a recibir carbón tras una movilización en la que se ha reclamado el retorno a la sociedad de los bienes inmatriculados por la Iglesia católica
Olentzero y Mari Domingi encabezan la protesta por las calles de Alde Zaharra | Jagoba MANTEROLA/ FOKU ___________________
Un “Devolved el patrimonio robado” bien claro en la pancarta principal, custodiada por los tres reyes magos. Y detrás pequeños mensajes que tampoco ofrecían dudas sobre el sentido de la marcha: “Cristo no inmatriculaba”, “Lapurrak infernua”, “Inmatriculaciones escándalo monumental”, “herriarrena, herriarentzat” o “Pecadores: el 7º no robarás”.
La Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro ha llevado a cabo este lunes un recorrido por Alde Zaharra de Iruñea en señal de protesta por la inmatriculación de bienes por parte de la Iglesia católica, una movilización que ha concluido con una «ofrenda» simbólica de carbón ante la sede del Arzobispado.
La marcha, que ha partido desde el Ayuntamiento de Iruñea, ha recorrido las calles de Alde Zaharra. Cuatro personas, ataviadas como los reyes magos, Olentzero y Mari Domingi, han encabezado el recorrido portando una pancarta con el lema ‘Devuelvan el patrimonio robado’. Y ya van 14 ediciones de su tradicional kalejira reivindicativa.
Tal y como ha relatado en ‘La primera llamada del día’ de SER Navarra, Cristina Contreras, «es una reivindicación con un cierto sentido de humor, pacífica por supuesto, para decir que el tema de las inmatriculaciones no está terminado, no está arreglado y queremos la devolución de todo este patrimonio público que está en manos privadas».
Coincidiendo con el 30 aniversario de la asociación, APUDEPA (Acción Pública para la Defensa del Patrimonio) organiza en Teruel el próximo 29 de noviembre una jornada sobre El compromiso con el patrimonio cultural desde la sociedad civil
Con la colaboración de Recuperando y la Plataforma en Defensa del Patrimonio Navarro (también con la Plataforma en Defensa del Ferrocarril de Teruel), APUDEPA organiza el 29 de noviembre, en el Casino de Teruel, una jornada de reflexión de 16:30 a 20:30 h. en que el debate con participación del público y la presentación de conclusiones pondrán punto final a la jornada.
La presentación correrá a cargo de Enrique Moradell, fiscal de Medio Ambiente, Patrimonio y Urbanismo de Teruel, y de Derechos Humanos y Memoria Democrática, que también la presidirá, a la que seguirá las intervención de Belén Boloqui, presidenta de APUDEPA, que recordará los 30 años de ejercicio de la Asociación.
En la Jornada se presentarán distintas comunicaciones, entre ellas una ponencia sobre inmatriculaciones «Inmatriculaciones de la Iglesia en España: un expolio consentido», de Cristina Contreras, presidenta de la Plataforma en Defensa del Patrimonio Navarro y de la Ejecutiva de RECUPERANDO.
Hace más de dos años, el 13 de marzo de 2023, publiqué en varios digitales un artículo con el título: Laicismo: A mí ya no me toman más el pelo *(con la búsqueda del título se accede al mismo).
Comenzaba de esta forma: Es una evidencia tozuda que poder político y religión forman “parte de un mismo todo”, gobierne quien gobierne. Esto lo he aprendido tras décadas de una amplia experiencia política y societaria, bajando “al barro” y remando, en muchas ocasiones, contra corriente…. Pero a mí ya no me van a “tomar más el pelo”.
Mientras nos adentramos en el más que caluroso verano del 2025 (fruto del cambio climático y de otros fenómenos atmosféricos), la política está cada vez más revuelta, polarizada y bochornosa, las cámaras legislativas, en unos días, se disponen a coger las vacaciones veraniegas, el gobierno trata de «tomar aire» y «hacer un triple salto mortal», como consecuencia de sus cuitas internas, tras los escándalos surgidos en el seno del partido mayoritario…Y, mientras, la confesionalidad (sobre todo católica) de las instituciones del Estado español siguen en su cenit más alto y casposo. Nada ha variado, en todo caso ha empeorado en estos dos últimos años.
El Gobierno foral logra identificar documentalmente casi 300 bienes comunales inmatriculados por el Arzobispado de Pamplona y calcula que la cifra final podría ser de más de 1.700.
Un grupo de personas participa en una concentración contra las inmatriculaciones de la Iglesia en Pamplona / Foto de archivo Eduardo Sanz / Europa Press ____________________
Navarra es la única comunidad de España que se ha tomado en serio la recuperación de bienes inmatriculados por la Iglesia católica. Tiene una ventaja respecto al resto del país: cuenta con un inventario pormenorizado de bienes comunales pertenecientes a los municipios. Y además dispone de una ley específica que los protege como terrenos de dominio público. Tras 14 meses de trabajo, la Consejería de Desarrollo Rural ha logrado identificar documentalmente casi 300 bienes comunales inmatriculados por el Arzobispado de Pamplona. Y este tipo de fincas, al igual que las de dominio público, son inalienables, inembargables e imprescriptibles. Es decir: si se demuestra fehacientemente su naturaleza comunal, la Iglesia se habría apropiado de parcelas públicas y estaría obligada a devolverlas.
Pero hay más. En un primer rastreo, la Consejería navarra calcula que la cifra final de bienes comunales inscritos por el Arzobispado puede superar los 1.700. Si se confirma el dato, estaríamos hablando del mayor volumen de fincas públicas registradas por la Iglesia desde que estalló el escándalo de las inmatriculaciones hace ya casi veinte años. El hecho confirmaría los peores presagios de las organizaciones patrimonialistas que denuncian la «apropiación masiva» por parte de la jerarquía católica de terrenos y edificios en toda España.
Según los cálculos del Ejecutivo navarro son unos 272, que representan solo una pequeña parte del total de 2.952 bienes con los que la Iglesia engrosó su patrimonio en la comunidad foral, según un informe elaborado por el Ejecutivo navarro en 2021.
El Gobierno navarro está realizando, en colaboración con la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC), una investigación en los archivos municipales para reunir documentación que acredite que esos bienes eran en efecto propiedad de los vecinos y que la Iglesia se los inmatriculó. Para ello se ha contratado a una persona que está llevando a cabo este trabajo.
El atrio del Parlamento de Navarra ha acogido este martes la inauguración de una exposición organizada por la Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro sobre las inmatriculaciones de la Iglesia Católica. La muestra, abierta al público hasta el día 22, expone los principales hechos relacionados con los expolios de los bienes públicos y los 20 años de lucha contra las inmatriculaciones de la Iglesia a través de ilustraciones del humorista gráfico ‘Tasio’.
La exposición Inmatriculaciones, una muestra que, promovida por la Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro, busca sensibilizar al público sobre la necesidad de dar solución al fenómeno de las inmatriculaciones y la recuperación de todo el patrimonio usurpado por la Iglesia católica, que en el caso de Navarra alcanza la cifra de los 3000 bienes, ha sido inaugurada esta mañana por el Presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde.
El Presidente del Parlamento de Navarra ha subrayado el “inmenso y buen trabajo” que han realizado la Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro y las entidades locales “en defensa de lo público, de nuestro patrimonio, de nuestra historia”, una “minuciosa” labor de investigación en colaboración con las instituciones que ha situado a Navarra en la vanguardia y que ha servido de referente para desarrollar movimientos similares en otras Comunidades Autónomas.