Sobre el origen de las privilegiadas relaciones de la Iglesia católica con el Estado español, Ángel Munárriz en Twitter

mayo 23, 2019

Hilo en Twitter de Ángel Munárriz

Hilo en Twitter de Ángel Munárriz

23 de mayo de 2019

Ángel Munárriz, periodista que desde 2016 investiga y escribe en InfoLibre sobre la iglesia católica, su financiación y su influencia en la cultura española, que recientemente ha escrito Iglesia S.A,  publicado por Akal y que va ya por la segunda edición, mantenía un más que interesante hilo en Twitter sobre el origen de las privilegiadas  relaciones de la iglesia católica con el estado español.

El hilo llega a los acuerdos de los 50, aunque promete continuar con los Acuerdos del 76-79 que reforman, no derogan, los acuerdos del 53.

Recogemos el hilo de @angel_munarriz

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Análisis de la inconstitucionalidad y nulidad de pleno derecho de los acuerdos con el Estado del Vaticano

mayo 19, 2019

Alfonso José Vicente Vázquez Vaamonde, Laicismo.org, 19 de mayo de 2019

Preámbulo

40 años después del fin de la dictadura militar, más del tiempo que duró, no sólo rigen los acuerdos con el Estado de la Ciudad del Vaticano (ECV) firmados por D. Marcelino Oreja, último Ministro de Asuntos Exteriores preconstitucional, que entró en vigor el 04.12.1979, incumple la CE78 y no respeta el ordenamiento jurídico al interpretarse sin tenerlo en cuenta.

Es inconstitucional porque no cumple el art. 95.1 CE78; “La celebración de un tratado internacional que contenga estipulaciones contrarias a la Constitución exigirá la previa revisión constitucional”, porque estableciendo diversas “estipulaciones contrarias a la Constitución” nunca hubo esa previa revisión imprescindible para acabar con los errores materiales. Se trata de estipulaciones contrarias a la Constitución que incumplen los principios que consagra el art. 9.3 CE78: La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos.

El principio de legalidad exige que los derechos estén reconocidos en algún instrumento legal válidamente promulgado. Éste, como luego veremos no lo es pues no se cumple el art. 95.1 CE78 arriba citado. Se trata de un error material que tiene la ventaja de que se puede corregir porque no incurre en prescripción tal y como precisa el art. 109.2 de la ley 39/2015. Hasta tanto se corrija la CE78, o en su caso el acuerdo con el ECV, lo que en éste se establece es nulo de pleno derecho.

El principio de legalidad exige interpretar el Acuerdo con el ECV conforme el art. 3.1 CC:  Las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquellas“. Lee el resto de esta entrada »


La izquierda se olvida del Acuerdo con la Santa Sede

mayo 13, 2019

Antonio Gómez Movellán

El entonces ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja, firma en Madrid los acuerdos en enero de 1979 junto al cardenal Giovanni Villot, secretario de Estado vaticano.

Suscriben también este artículo los siguientes miembros del Grupo de Pensamiento Laico: Nazanín Armanian, Enrique J. Díez Gutiérrez, Pedro López López, Rosa Regás, Javier Sádaba y Waleed Saleh

Público, 13 de mayo de 2019

Todo el mundo sabe que en estas elecciones no se trata de asaltar los cielos sino, todo lo más, revalidar una mayoría parlamentaria que permita formar un gobierno soportado legislativamente por una amalgama de fuerzas de izquierda y del nacionalismo vasco y catalán. Hace ya años que las aspiraciones de un cambio político profundo en España, inspirado en valores republicanos, y que se resumió en el lema del 15 M “no nos representan”, han quedado  apartadas y sepultadas por el patriotismo de bandera y por el escepticismo público ante la democracia tan oligárquica existente en nuestro país y ante un desasosiego social larvado, en uno de los países de Europa donde más ha crecido  la desigualdad.   En estas elecciones se trata de  frenar el ascenso de un bloque político involucionista que quiere quebrar los avances  y conquistas sociales que se han venido realizando en el ámbito de la solidaridad social, es decir de los servicios públicos  universales, y  ello en nombre de la libertad. No es por casualidad que el PP de Casado y sus acólitos de Ciudadanos y Vox hayan lanzado, al unísono, una campaña en favor de la libertad de educación, confundiendo ésta con la segregación social y la desigualdad.

La derecha española, por razones históricas y muchas otras, ve con suspicacia algunos de los principios de la democracia, entre ellos el laicismo; éste no es ninguna ideología  ni ningún movimiento social, es un principio indisociable de la democracia, como lo pueda ser el sufragio universal o  la separación de poderes,  y que se podría resumir en la garantía pública  de la libertad de conciencia de las personas. La historia de la lucha por la democracia en España ha sido, históricamente, la lucha por la libertad de conciencia, por el laicismo, por la escuela universal, pública y laica y por la  Republica. Por eso la derecha española, traicionando la historia de una gran parte del liberalismo español, es incapaz de asumir la historia de la democracia;  al contrario, sigue reivindicado y abrazando los elementos constitutivos de atraso finisecular de España, entre los que se encuentra el confesionalismo católico del Estado, y  por eso esta derecha es tan beligerante y tan suspicaz con algunos principios básicos de  la democracia, entre ellos el  laicismo. Lee el resto de esta entrada »


Campaña electoral 2019: ¿Por qué financiamos a la iglesia católica?

abril 27, 2019

Lidia Falcón, Público, 27 de abril de 2019

Concluida la campaña electoral no se ha oído una palabra en los discursos de los candidatos de izquierda sobre la relación que debe establecer el Estado Español con la Iglesia Católica, la institución que apoyó el golpe de Estado fascista inmediatamente que se declaró, y consideró la Guerra Civil una Cruzada de los ejércitos franquistas, nazis y fascistas, contra los enemigos de la patria. Una institución que se caracteriza por la segregación y humillación de las mujeres y el mantenimiento de una jerarquía masculina en el más anacrónico orden patriarcal. Una ideología, la católica, que ha sido secularmente defensora de la inferioridad social, moral y hasta mental de la mujer. Y un Estado que se declara aconfesional en nuestra Constitución y que sin embargo le entrega a esa institución decenas de millones de euros para que mantenga un poder que hoy ya no tiene el soporte ideológico del pueblo.

Desde los acuerdos con la Santa Sede, firmados en enero de 1979, cuando ya se había aprobado la Constitución, el Estado Español mantiene con la Iglesia Católica una relación de permisividad, protección y financiación inaceptable en un Estado laico. Los Acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede de 1979 son cuatro acuerdos firmados por el Gobierno de España y la Santa Sede el 3 de enero de 1979 mediante los que se reformó el Concordato de 1953 —firmado por el Gobierno franquista bajo los principios del nacionalcatolicismo—, para adecuarlo a la proclamación de la aconfesionalidad del Estado por la Constitución española de 1978.

Estos acuerdos estuvieron precedidos por otro firmado el 28 de julio de 1976, por el que se adjudicaba al rey Juan Carlos I el nombramiento del vicario general castrense con la graduación de general de división.

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La izquierda se olvida del Acuerdo con la Santa Sede, artículo de Antonio Gómez Movellán

abril 12, 2019

El artículo del Presidente de Europa Laica lo suscriben también los siguientes miembros del Grupo de Pensamiento Laico: Nazanín Armanian, Enrique J. Díez Gutiérrez, Pedro López López, Rosa Regás, Javier Sádaba y Waleed Saleh

El ministro Marcelino Oreja y el cardenal Jean Villot tras la firma del Concordato de 1979 / EFE

Público, 12 de abril de 2019

Todo el mundo sabe que en estas elecciones no se trata de asaltar los cielos sino, todo lo más, revalidar una mayoría parlamentaria que permita formar un gobierno soportado legislativamente por una amalgama de fuerzas de izquierda y del nacionalismo vasco y catalán.

Hace ya años que las aspiraciones de un cambio político profundo en España, inspirado en valores republicanos, y que se resumió en el lema del 15 M “no nos representan”, han quedado  apartadas y sepultadas por el patriotismo de bandera y por el escepticismo público ante la democracia tan oligárquica existente en nuestro país y ante un desasosiego social larvado, en uno de los países de Europa donde más ha crecido  la desigualdad.

En estas elecciones se trata de  frenar el ascenso de un bloque político involucionista que quiere quebrar los avances  y conquistas sociales que se han venido realizando en el ámbito de la solidaridad social, es decir de los servicios públicos  universales, y  ello en nombre de la libertad. No es por casualidad que el PP de Casado y sus acólitos de Ciudadanos y Vox hayan lanzado, al unísono, una campaña en favor de la libertad de educación, confundiendo ésta con la segregación social y la desigualdad.

La derecha española, por razones históricas y muchas otras, ve con suspicacia algunos de los principios de la democracia, entre ellos el laicismo; éste no es ninguna ideología  ni ningún movimiento social, es un principio indisociable de la democracia, como lo pueda ser el sufragio universal o  la separación de poderes,  y que se podría resumir en la garantía pública  de la libertad de conciencia de las personas. La historia de la lucha por la democracia en España ha sido, históricamente, la lucha por la libertad de conciencia, por el laicismo, por la escuela universal, pública y laica y por la  República. Por eso la derecha española, traicionando la historia de una gran parte del liberalismo español, es incapaz de asumir la historia de la democracia;  al contrario, sigue reivindicado y abrazando los elementos constitutivos de atraso finisecular de España, entre los que se encuentra el confesionalismo católico del Estado, y  por eso esta derecha es tan beligerante y tan suspicaz con algunos principios básicos de  la democracia, entre ellos el  laicismo. Lee el resto de esta entrada »


Manuel Menor: La ley Celáa, la X del IRPF y los conciertos educativos

marzo 29, 2019

El proyecto de Ley escolar del PSOE pretende erradicar algunos principios organizativos de la LOMCE, pero deja intactos el núcleo de los desacuerdos educativos

Manuel Menor, Mundiario, 29 de marzo de 2019

Estamos prácticamente en campaña electoral en un momento de gran incertidumbre política y no es raro volver a oír, cuando ya nos urgen con el IRPF, de grupúsculos con muchísimo poder. Como quiera que los colegios concertados también han entrado en campaña para reafirmar sus cuotas de fidelizados, cabe referirse a dos entes poderosos en ese y otros procesos: la Iglesia católica –que, según estudia Ángel Munárriz, podría llamarse Iglesia. S.A.– y los empresarios que han visto en la enseñanza un sector de creciente interés rentable a poco que se amplíen subvenciones, conciertos y deducciones fiscales.

Las raíces históricas

Lo que denominamos Iglesia abarca un conglomerado de instituciones, organizaciones y creyentes con diversas tendencias, genéricamente en sintonía con el Vaticano. Su atención al mundo educativo viene de una historia potenciada desde el siglo IV, cuando la querencia del poder político romano facilitó a sus jerarcas controlar el valor simbólico de maestros de la verdad y propagar esa unicidad contra toda  heterodoxia discrepante. Lo recursos para la apología de esa razón vital procedieron de dos vías complementarias: los pobres como excusa para recibir y gestionar donativos, y la muerte como razón religiosa –subyacente a muchos rituales desde los orígenes de la humanidad- fundante de su existencia. De ambas fluyeron las limosnas y legados fundacionales que alimentaron los feudos monásticos y episcopales desde los albores medievales. ¿Son un precedente de fundaciones de algunos colegios privados? Lee el resto de esta entrada »


La educación, el gobierno socialista y el cretinismo parlamentario, por Antonio Gómez Movellán

enero 14, 2019

Antonio Gómez Movellán, presidente de Europa Laica
Público, 14 de enero de 2019

En un ambiente político enrarecido y viciado, presagio de tormentas y vendavales, el partido del gobierno está incumpliendo lo que prometió en la oposición. Desde muchos lados  se achaca al partido socialista  que esté utilizando el gobierno como plataforma electoral  pensando que, a través de algunos gestos izquierdistas, pueda recuperar la credibilidad de un electorado perdido. Pero tienen razón los independentistas catalanes: los gestos no son suficientes. Los sindicatos también lo han dicho con toda claridad: hay que comenzar a derogar la reforma laboral y emprender acciones contra la situación  intolerable de pobreza y precariedad laboral que existe en nuestro país. Hay poca ambición y mucha efervescencia publicitaria. Algunos gestos, además, rayan en el esperpento como la exhumación de la momia de Franco. ¿Cómo es posible que un gobierno soberano tenga que arrodillarse, ante la Iglesia católica, para enterrar, donde le venga en gana, al último dictador del fascismo europeo?

En el caso de la educación, la ambición no parece existir. Ni siquiera para parar las medidas de los recortes, ya que el proyecto de ley que se ha tramitado deja en manos de las Comunidades Autónomas la determinación final de la carga del  horario lectivo del profesorado y del número de alumnos por aula. Además, la reforma y pseudoderogación de la LOMCE proyectada plantea  un regreso a la ley anterior manteniendo, en esencia, los equilibrios existentes en el sistema educativo en España. No existe un propósito de política de largo aliento en educación. Lee el resto de esta entrada »