Europa Laica-Asturias Laica en jornadas de memoria histórica en Galicia

octubre 20, 2019

Días 18 y 19 en Redondela y Ribeira

En los extremos de la mesa Luis Fernández, presidente de Asturias Laica, y Karina Mouriño, coordinadora de Galicia Laica.

20 de octubre de 2019

Ribeira, 19 de octubre: ENCONTRO DE ASOCIACIÓNS DA MEMORIA HISTÓRICA

Por invitación de la “Comisión pola recuperación memoria histórica de Barbanza” a Europa Laica, el presidente de Asturias Laica, Luis Fernández, desarrolló una ponencia sobre “A usurpación de bens pola igrexa”.

Tras agradecer la invitación y pedir disculpas porque sus limitaciones lingüísticas no le permitían dirigirse a los presentes en su lengua, el ponente planteó la necesidad de interpretar con amplitud el concepto de “bien usurpado”

Consecuentemente señaló que el más importante bien usurpado fue la vida de las innumerables personas que habían sido asesinadas por la intervención delatora de la iglesia en la función represora.  Pidió que cuando en la ponencia siguiente se analizase el estado de las exhumaciones se recordase por qué estaban allí esos muertos.

Continuó reflexionando sobre la venta de vidas humanas: el negocio de los niños robados. Recorrió el periodo del 36 al 96. Primero las víctimas fueron las madres republicanas, después a las madres solteras, después a las mujeres desarraigadas. Pero siempre un negocio.

Se detuvo a continuación en el secuestro de la Educación (continuador de la masacre de maestros republicanos impuesta por el régimen) analizando el concordato de 53 y la sumisión absoluta del Sistema Educativo a la iglesia católica, así como la continuidad de este secuestro hasta el momento presente.

Finalizó analizando la usurpación directa de bienes inmuebles: el escándalo de la inmatricualciones. Tras un recorrido por el proceso y un análisis de las razones, presentó, para dimensionar el problema en Galicia, documentación que probaba que en el pequeño concejo de Ribadavia, en dos jornadas (18-02-2009 y 21-02-2009) se habían inmatriculado 34 bienes (iglesias, capillas, terrenos, cementerios, casas, locales, etc.). Lee el resto de esta entrada »


Finanzas municipales y religión

octubre 14, 2019

Por Luis Fernández, presidente de Asturias Laica

Federación Libre Pensée, Marsella

14 de octubre de 2019

Por iniciativa de la Oficina Europea de Coordinación del Libre Pensamiento tuvo lugar en Marsella, el pasado 12 de octubre, un Simposio internacional sobreEl laicismo y el régimen de culto en las instituciones locales en Europa”en el que han participado representantes de Europa Laica (España), Unión de Ateos y Librepensadores de Cataluña, CLP-KVD (Bélgica), Federación Nacional de Libre Pensamiento(Francia), Asociación de Amigos electos de Libre Pensamiento (Francia).

En este encuentro internacional participó también Luis Fernández, presidente de Asturias Laica, que presentó la ponencia “Finanzas municipales y religión”:

Texto

Un enfoque

Planteada en general, la relación entre la religión y el primer escalón de la Administración Pública en las sociedades modernas, los Ayuntamientos, resulta un tema excesivamente amplio tanto para el espacio de este comunicado como para los conocimientos del ponente. Obviamente deberemos ceñirnos a las finanzas municipales de una determinada organización estatal, en este caso la del Estado Español. Y ya dentro de él, a pesar de su diversidad cultural y de que las más recientes encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas constaten que los reconocidos como católicos son menos de la mitad, dada su peculiar historia, es necesario referirse a la religión católica. Es decir que, con su autorización, voy a limitar mis reflexiones a la singular relación entre las finanzas municipales españolas y la religión católica.

Para hablar de financiación, un primer criterio para iniciar el análisis puede ser  el cuantitativo. Por ello puede resultar interesante situar el marco de financiación y las cantidades que aportan a las arcas municipales los recursos tributarios.

En la tabla que se adjunta en el Anexo 1, se puede comprobar que de los impuestos directos, que suponen un 70% de la recaudación total de los Ayuntamientos, el 67% son los ingresos debidos al IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles). En el mismo cuadro también se puede comprobar que, de los impuestos indirectos, el 41% son ingresos proporcionados por el ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras). Como consecuencia, de la recaudación total de impuestos cobrados por las arcas municipales algo más del 65% lo constituyen el IBI y el ICIO.

Este cuadro permite dar una dimensión cuantitativa al singular  panorama que muestran las relaciones fiscales entre el poder municipal y la iglesia católica.

Las razones

Las razones de la singularidad de estas relaciones son, como no podían ser menos, históricas. España sufrió una temprana cristianización como parte de un imperio que asumió esa religión como herramienta de homogenización. Cerrada en su dependencia papal se bloqueó ante la reforma del cristianismo y exacerbó su papismo tanto en la extensión de su imperio por Europa como en la asunción de la decadencia y desmembración del mismo. Consecuentemente las estructuras de poder que fueron constituyendo el estado utilizaron como herramienta de control social la religión católica, pretendiendo convertirla en la principal seña identitaria del estado en formación (No es banal la narración orquestada de esta conformación estatal como una “reconquista” por las “fuerzas cristianas” de un territorio “invadido” por los “musulmanes” que pretende negar el inmenso papel civilizador del conocimiento llegado a la península por mediación de los pueblos árabes. Narración que intentan despertar hoy las fuerzas de ultraderecha que, desgajadas del Partido Popular, toman voz individual en las instituciones democráticas actuales, para justificar las políticas nacionalcatólicas de dicho Partido Popular).

En el devenir de la historia, la fase republicana, de corta duración, supuso una objeción crítica a la sumisión confesional de las estructuras de poder. Sus esfuerzos modernizadores se vieron respondidos por una alianza entre el naciente fascismo europeo, la iglesia católica y las clases dominantes que, tras una cruenta guerra impusieron una dictadura a la que identificaron como “cruzada”. La posguerra fue, para los golpistas vencedores, una larga pugna entre las fuerzas más decididamente fascista (nucleadas por la Falange) y las fuerzas ultracatólicas. Con la derrota del fascismo en Europa, el dictador prefirió ir abandonando su apoyo en la Falange desplazándose hacia el poder de la iglesia católica que lo acogía como “Caudillo de España por la gracia de Dios” (de su dios) y lo paseaba bajo palio. La consecuencia de este desplazamiento fue una sumisión total de las estructuras del estado a las exigencias del Vaticano que, como contrapartida, le ofrecía un lavado de imagen (después llegaron Eisenhower, sus bases y su feroz anticomunismo, y fortalecieron a los “cruzados anticomunistas”).

Aunque ya hace más de cuarenta años que falleció (en el poder) el dictador, es necesario retrotraerse a su acción porque, a pesar de la transición política experimentada en España desde entonces, y seguramente porque éste sea uno de los mayores déficits de esa transición, el poder de la iglesia católica en el estado español, a pesar de la manifiesta secularización del país, se ha mantenido incólume (dando razón a la conocida expresión de Franco de dejarlo todo “atado y bien atado”). Un conocido crítico de esta realidad pone imagen a la situación identificando a la iglesia católica como una tenia incrustada en la maquinaria del estado a cuya costa vive.

La situación general Lee el resto de esta entrada »


Un chollo fiscal que ni el papa defiende: así son las exenciones que la auditoría a la Iglesia ha puesto en el punto de mira

octubre 12, 2019

La justicia europea falló contra Italia por ventajas iguales a las que la Iglesia disfruta en España, donde el blindaje resiste 40 años después del acuerdo con el Vaticano.

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Ángel Munárriz, InfoLibre, 12 de octubre de 2019

Era una duda tan razonable como relevante: ¿aprovecharía el Tribunal de Cuentas la auditoría a la Iglesia católica, aprobada a finales de 2017 y aún sin finalizar, para adentrarse en el pantanoso terreno de las exenciones fiscales y su justificación legal? La decisión fue de maduración lenta. Pero finalmente se impuso el sí, dado que las exenciones constituyen, a su modo, un recurso público dedicado a la Iglesia, aunque sea por lo que el Estado deja de ingresar. El documento de directrices técnicas de la fiscalización, adelantado por infoLibre, establece que el órgano público de control verificará “las exenciones tributarias y los beneficios fiscales” de la institución. De tal modo que serán sometidos a escrutinio –ya se verá con qué profundidad– los privilegios tributarios de la Iglesia, que disfruta en la práctica de una exención generalizada de impuestos.

Las exenciones son un terreno delicado para la Iglesia. Es un privilegio bajo cuestionamiento, aunque las amenazas provienen sobre todo de fuera de España. La justicia europea ya ha rechazado mediante una sentencia referida a Italia exenciones iguales que las que disfruta en España la Iglesia católica. Un ejemplo da idea del alcance de los beneficios tributarios de la Iglesia: la cobertura de la que disfruta le permite hacer negocio mediante alquileres sin pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Y algo más elocuente aún: incluso el papa Francisco afirma que la Iglesia sólo debería exenta del pago de impuestos en casos en los que haya justificación religiosa o caritativa.

Las cifras de Europa Laica

Europa Laica cifra los beneficios que para la Iglesia suponen las exenciones fiscales en 2.000 millones al año, 700 de ellos de IBI. A juicio del economista Enrique Ruiz del Rosal, miembro de la junta directiva de Europa Laica y autor del contrainforme anual para destripar las cuentas de la Iglesia, se trata de una exención “indiscriminada” que se beneficia de la falta de control del Estado.

La Conferencia Episcopal (CEE) no opone un dato a este de los 2.000 millones, pero tampoco lo da por bueno. Para ofrecer un dato alternativo, claro, tendría en primer lugar que explicar cuál es su patrimonio, ahora desconocido y disperso en más de 40.000 entidades imposibles de rastrear. La memoria que anualmente presentan los obispos para justificar el uso dado a sus ingresos de dinero público vía casilla de la Iglesia no da la menor pista del patrimonio, no sólo de la Iglesia en sentido amplio –con sus hermandades, parroquias, ONG…–, sino tampoco de la Iglesia diocesana, la compuesta por los 70 obispados. Así que la opacidad es el primer obstáculo para dimensionar adecuadamente las exenciones. Lee el resto de esta entrada »


La Iglesia y el Estado, asignatura pendiente

octubre 11, 2019

La mención de la Iglesia Católica en el artículo 16 de la Constitución y los Acuerdos con la Santa Sede que se publicaron en el BOE el 4 de enero de 1979 son una herencia del régimen del general Franco que todavía gravita sobre la democracia española, como estamos pudiendo comprobar con la exhumación del dictador

El nuncio de la Santa Sede, Renzo Fratini, en una audiencia con el entonces rey, Juan Carlos I / EFE

El nuncio de la Santa Sede, Renzo Fratini, en una audiencia con el rey Juan Carlos I, ahora emérito. / EFE

Javier Pérez Royo, El Diario, 11 de octubre de 2019

Nada de lo que está ocurriendo con la exhumación del general Franco se explica sin volver al momento constituyente. La Iglesia católica consiguió ser mencionada expresamente en el artículo 16 de la Constitución y consiguió negociar con el Gobierno presidido por Adolfo Suárez unos Acuerdos a lo largo del año 78, es decir, al mismo tiempo que se estaba haciendo la Constitución. El contenido de dichos acuerdos estaba fijado antes de que la Constitución se publicara y entrara en vigor el día 29 de diciembre. Los Acuerdos, sin embargo, se publicaron el 4 de enero de 1979. Son por tanto unos Acuerdos materialmente preconstitucionales, pero formalmente posconstitucionales. La Iglesia sabía que esos Acuerdos no hubieran podido ser negociados una vez la Constitución estuviera en vigor y con un gobierno constitucional. Pero era importante que la publicación de los Acuerdos se hiciera después de la entrada en vigor de la Constitución, porque de esta manera gozaban de una presunción de constitucionalidad mucho más fuerte que la que hubieran tenido de haberse publicado antes.

Con estos Acuerdos, la Iglesia consiguió conservar parte de la situación de privilegio de la que había gozado durante el Régimen del general Franco. La Iglesia española, que había sido una pieza clave en la lucha contra la democracia antes de que se iniciara la Guerra Civil, continuó siendo una pieza todavía más importante durante la Guerra Civil y las décadas posteriores. Entendió perfectamente que no podría mantener íntegramente la situación de privilegio que había venido disfrutando desde 1936, pero sí supo maniobrar para intentar conservar lo más posible. Lee el resto de esta entrada »


¿Quién manda aquí?

octubre 10, 2019

Los Acuerdos existen y ofrecen una cierta verosimilitud a la posición del prior Cantera

Tumba de Franco en el Valle de los Caídos.

Tumba de Franco en el Valle de los Caídos / SAMUEL SANCHEZ

Juan G. Bedoya, El País, 11 de octubre de 2019

Cuando Franco se vio forzado a abrir una cárcel en Zamora solo para curas, el ministro de Gobernación, Camilo Alonso Vega, planteó si no era el momento de romper con el Estado vaticano y tratar a la Iglesia católica como una simple religión. “Camilo, no te metas con los curas, que la carne de cura indigesta”, dicen que dijo el dictador a su jefe de policía. Corría el año 1969 y Franco llevaba tiempo irritado con los papas Juan XXIII y Pablo VI, y con el mismísimo Concilio Vaticano II, por su alejamiento del nacionalcatolicismo que tanto mimo y dinero había puesto en proteger. Tampoco el Vaticano se decía contento. Pero los dos estados estaban atados (y bien atados) por el Concordato firmado en Roma en 1953 y publicado en el BOE con este encabezamiento: “En el nombre de la Santísima Trinidad”.


#TalDíaComoHoy, en 1979, el Congreso aprobaba la ratificación de los Acuerdos con la Santa Sede

septiembre 13, 2019

Se aprobó con la oposición de parte de los partidos de izquierda (especialmente el Partido comunista que presentó una enmienda a la totalidad) por considerar que atentaba contra la aconfesionalidad del Estado

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13 de septiembre de 2019

Fuente: Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados,

El Congreso de los Diputados, un 13 de septiembre de 1979, en Sesión Plenaria (número 29) y bajo la presidencia de Landelino Lavilla, ratificaba 4 Acuerdos Internacionales:

Acuerdo entre el Estado español y la Santa sede sobre enseñanza y asuntos culturales, y protocolo final (Boletín Oficial de las Cortes Generales número 9-11, serie C, de 8 de septiembre de 1979).

Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre asuntos económicos, y protocolo adicional (Boletín  Oficial de las Cortes Generales número 10-11, serie C, de 6 de septiembre de 1979).

Acuerdo entre el Estado español y 41 Santa sede sobre asuntos jurídicos, y protocolo final (Boletín Oficial de las Cortes Generales número 11-11, serie C, de 6 de septiembre de 1979).

Convenio entre el Estado español y la Santa Sede sobre asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas y servicio militar de clérigos y rligiosos y dos anexos complementarios (Boletín Oficial de las Cortes Generales número 1244 serie C, de 6 de septiembre de 1979).

La enmienda a la totalidad del Acuerdo sobre enseñanza y asuntos culturales, del Grupo Parlamentario Comunista, fue rechazada por 170 votos contra 128, con tres abstenciones. La autorización para la ratificación de dicho Acuerdo fue aprobada por 178 votos contra 125, con una abstención.

La enmienda del Grupo Parlamentario Comunista, en relación con el Acuerdo sobre asuntos económicos, y protocolo adicional, fue rechazada por 167 votos contra 21, con 111 abstenciones. La autorización para la ratificación de dicho Acuerdo fue aprobada por 273 votos contra 21, con cinco abstenciones.

La autorización para la ratificación del Acuerdo sobre asuntos jurídicos, y protocolo final, fue aprobada por 293 votos contra dos, con dos abstenciones, y, finalmente, la autorización para la ratificación del Acuerdo sobre la asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas y servicio militar de clérigos y religiosos,
con dos anexos complementarios, fue aprobada por 294 votos contra uno, con una abstención.

El País  informaba, al día siguiente, de la sesión en las Cortes:

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41 años de criptoconfesionalismo

septiembre 12, 2019

Esteban Rosador, Menéame, 12 de septiembre de 2019

A Gonzalo Puente Ojea, preclaro debelador del mito religioso, le resultaba tremendamente revelador lo cómoda que se siente la iglesia católica con el régimen surgido en España tras la aprobación de la constitución de 1978. Basta considerar la historia de intolerancia que arrastra desde sus comienzos como religión oficial de imperio romano en tiempos de Constantino para sospechar de esa comodidad. En particular, es suficiente examinar el previo periodo dictatorial nacionalcatólico, instaurado tras un fracasado golpe de estado, que la iglesia amparó y justificó sin ambages desde el primer momento, y la posterior guerra civil que acabó a sangre y fuego con el legítimo régimen democrático de la Segunda República.

Tras la muerte del dictador, unas elecciones semidemocráticas surgidas de la Ley de Reforma Política de 1976 no podían otorgar en absoluto el carácter de constituyentes a las cortes elegidas. Aún así, en un lamentable proceso llevado a cabo de tapadillo y a espaldas de la opinión pública se elaboró el texto constitucional que se sometió a referendo a continuación.

Nada bueno podía salir de un proceso realizado bajo la vigilancia efectiva del incólume aparato estatal franquista: ejército, policía y poderes judiciales. Sin olvidarnos de la jefatura del estado, encarnada en el monarca borbón elegido por decisión personal del genocida dictador anterior, en evidente desafío a la legalidad republicana liquidada por la fuerza de las armas.

Y el texto constitucional evidenció que la supuesta oposición democrática resultante de las previas elecciones seudodemocráticas había mantenido incólumes los dos pilares básicos de la estructura dictatorial franquista: La monarquía borbónica personificada en el sucesor elegido por el dictador y los privilegios de la iglesia católica característicos del nacionalcatolicismo inherente a la dictadura. Lee el resto de esta entrada »