De aquí a la eternidad

noviembre 26, 2020

El trato escandalosamente favorable por parte del Estado a la Iglesia lleva camino de eternizarse

De aquí a la eternidad / GREGOR

Antonio Piazuelo, El Periódico de Aragón, 26 de noviembre de 2020

Tomo el título prestado de una famosa y oscarizada película de mediados de la centuria pasada porque viene al pelo con el tema de estas líneas: nuestra santa y costosísima madre Iglesia, que lleva veinte siglos empeñada en hacernos la eternidad más llevadera a los mortales (queramos o no) y cuyo trato escandalosamente favorable por parte del Estado, eso que llamamos concordato para entendernos, lleva camino también de eternizarse. Como llevo camino de eternizarme yo recordando una vez tras otra las promesas de los gobernantes que, cuando son de izquierdas y están en la oposición, se llenan la boca asegurando que denunciarán esos abusivos acuerdos con el Vaticano nada más llegar al poder y sufren una amnesia repentina cuando pisan los despachos de Moncloa y los ministerios.

Bueno, lo de la amnesia es una forma de hablar, porque me consta que a algunos no se nos han olvidado esas promesas, realizadas en el comité federal ¡hace 40 años!

Mientras, los purpurados monseñores no se están quietos, no. En lugar de agradecer esa votación, lanzan una feroz ofensiva desde los púlpitos, la prensa cavernaria y los escaños de la derecha extrema y la extrema derecha contra el tímido anuncio gubernamental de que la futura Ley de Educación establecerá la prioridad de la enseñanza pública frente a la concertada. Otro mecanismo, este de la enseñanza concertada, que proporciona a la Iglesia católica no solo el privilegio de adoctrinar a millones de ciudadan@s desde su más tierna infancia, sino también pingües beneficios económicos. Esto es lo que no quieren de la ley Celaá. O sea, lo que es de Dios y lo que es del César, que todo aprovecha para el convento.

Intolerables beneficios

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El Sistema Educativo y su dependencia del Concordato de 1979

octubre 3, 2020

Por Francisco Delgado

Francisco Delgado, Laicismo.org, 3 de octubre de 2020

Antecedentes 

Tras diversas propuestas fallidas en el siglo XVII, sería en la Constitución -de corte liberal- de1812, casi al final de la Guerra de la Independencia, cuando se plantea en el título IX la necesidad de establecer un modelo de enseñanza organizada, aunque en el marco de un Estado confesional, donde se afirma, en el artículo 12, que “la religión de la Nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única y verdadera”. Ese legado ideológico, ha sido la “guía espiritual y política” de los futuros Sistemas educativos que han ido surgiendo, antes y después de la Ley Moyano (1857) y hasta la LOMCE, ley que está vigente cuando escribo este artículo, salvo en  muy brevísimos periodos de finales del siglo XIX y durante la II República que proclamó la laicidad del Estado y de la Enseñanza.  

Después de diversidad de intentos, es el Plan de Claudio Moyano en 1857, cuando se avanza en un proyecto organizado de Sistema educativo. Bases para una Ley que, con diversidad de avatares, se extenderían hasta la Ley General de Educación de 1970. En todas ellas, salvo el ya comentado breve periodo republicano de 1931 a 1939, la religión confesional ha formado parte, en mayor o menor medida, de los programas educativos. 

Como es sobradamente conocido, la sedición nacional-católica y militar de 1936 y la instauración posterior del Régimen franquista hace que, hasta la Constitución de 1978, la religión del Estado fuera la “católica apostólica y romana” y, por ende, de la estructura y de los programas educativos. 

Los Concordatos isabelino de 1851 y el franquista de 1953 (todavía -en 2020- no derogado en su totalidad), consagran los privilegios que la Iglesia católica mantiene en materia de Enseñanza. Ambos, en parte, ratificados por los Acuerdos concordatarios de 1979, sellados tras la aprobación de la Constitución de 1978, que aunque el Art 16.3 establece los principios de un Estado no confesional (Ninguna confesión tendrá carácter estatal), anuncia, a continuación, la posibilidad de mantener relaciones de cooperación con la Iglesia católica y otras religiones.

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Europa Laica reclama la denuncia inmediata del Concordato

enero 31, 2020

La organización, que en sus ‘contrainformes’ sobre la Iglesia detectó descontrol antes que el Tribunal de Cuentas, exige al Gobierno que elimine la casilla de la Iglesia del IRPF y de manera inmediata reclama a la Agencia Tributaria que elimine cualquier aviso en favor de las «casillas de asignación tributaria» en la Declaración de la Renta

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Ángel Munárriz, InfoLibre, 31 de enero de 2020

Existe una elevada “coincidencia” del informe provisional del Tribunal de Cuentas con las “críticas” de Europa Laica. Lo señala en un comunicado la propia organización que preside Antonio Gómez Movellán, reforzada tras publicar infoLibre las conclusiones iniciales de la fiscalización del órgano supervisor sobre las relaciones del Estado con las confesiones religiosas, especialmente con la Iglesia católica. Antes incluso de que el informe sea llevado al pleno de la institución fiscalizadora para su aprobación, Europa Laica apunta contra el fondo de las relaciones entre el Estado y la Iglesia y pide la reforma clave, la que mayor incidencia tendría, la que enterraría el actual statu quo. “Es el momento de que el Gobierno progresista cumpla con las promesas electorales de los partidos que lo componen, proceda a denunciar los Acuerdos con la Santa Sede del año 1979 [conocidos coloquialmente como ‘Concordato’, por ser continuadores del Concordato de 1953] y acabe con este vergonzoso sistema de detraer de nuestros impuestos dinero para una Iglesia que, de forma arrogante, ni siquiera justifica sus gastos, además de contradecir el principio constitucional de aconfesionalidad del Estado”, señala la organización, que hace hincapié “en ladesidia de los gobiernos y las administraciones en el control del dinero público cuando se trata de regalárselo a la Iglesia católica”.

“El Tribunal de Cuentas”, señala Europa Laica, ha comprobado que “la única obligación que tiene la Iglesia de justificar estos ingresos públicos” es a través de la entrega de una “memoria justificativa de gastos” que, en opinión del órgano fiscalizador y en sintonía con lo que Gómez Movellán viene denunciando, “no es tal”. La memoria es una “patraña”, añade, y sólo debería considerarse “una memoria de actividades”. El documento con el que la Conferencia Episcopal da cuenta del destino de los fondos asignados por el Estado “no responde a lo acordado de justificar el gasto de los ingresos tributarios” y el Gobierno debería “exigir una memoria en verdad justificativa con criterios analíticos y de contabilidad, acordados con la Administración del Estado”, señala la organización defensora de la separación estricta entre la esfera pública y la religiosa.

Una denuncia continuada

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Los acuerdos con el Vaticano, trampa democrática

enero 2, 2020

Escribe Juan José Tamayo

Los acuerdos con el Vaticano, trampa democrática

Juan José Tamayo, El Periódico, 2 de enero de 2020

Cuarenta y un años ha que se firmaron los llamados “Acuerdos entre la Santa Sede y el Gobierno Español”. Digo ‘llamados’ porque en realidad eran un concordato encubierto como los propios Acuerdos reconocen al afirmar que constituían “la revisión de los textos concordatarios” de 1953. Aun cuando se firmaron el 3 de enero de 1979, una semana después de la aprobación de la Constitución, son preconstitucionales porque se cocinaron antes de dicha aprobación, e incluso anticonstitucionales porque transgreden principios constitucionales como la laicidad del Estado, la neutralidad de los poderes públicos en materia religiosa y la igualdad de todas las religiones ante la ley.

Dicho llanamente, fueron una trampa democrática en toda regla y una de las primeras incoherencias de la tan elogiada Transición, que empezaba conduciendo en dirección contraria, porque seguía concediendo buena parte de los privilegios del franquismo a la Iglesia católica. Por eso, de todas las transiciones producidas en España después de la muerte del dictador, la más retrasada es la transición religiosa del Estado nacionalcatólico al Estado laico. Todavía quedan importantes restos de nacional-catolicismo en la esfera pública y no pocas muestras de injerencia de la Iglesia en el Estado.

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Entrevista al teólogo José María Castillo: “Los obispos comercian con las catedrales”

noviembre 2, 2019

El sacerdote y teólogo califica de “escándalo” las inmatriculaciones de inmuebles que ha realizado la Iglesia en España, y dice que todos estos bienes deben ser devueltos al Estado. Defiende que el pontificado del papa Francisco está suponiendo un cambio importante en la Iglesia. “Cuando tomó las riendas, tiró de la manta y apareció toda la corrupción en asuntos de moralidad relacionada con el abuso de menores, que era una cosa que venía de antiguo”.

El sacerdote y teólogo José María Castillo con el papa Francisco.

El sacerdote y teólogo José María Castillo con el papa Francisco

A. Moreno, Público, 2 de noviembre de 2019

Una noche poco antes de cenar, José María Castillo, sacerdote y teólogo, recibió una llamada por teléfono. Era un número oculto. Al otro lado, emergió la voz serena y cálida del papa Francisco. Jorge Mario Bergoglio, pontífice del Vaticano, quería agradecer al prolífico y renovador teólogo granadino, autor de una extensísima obra ensayística, su público apoyo frente al creciente acoso de sectores eclesiásticos ultra conservadores. Y le suplicó: “Rece por mí. Lo necesito mucho”. José María Castillo es un referente imprescindible entre las comunidades cristianas de base de España. De sólida formación teológica, su lectura transformadora del Evangelio le ha ocasionado no pocos sinsabores en el interior de la Iglesia. En 1981, le fue retirada la cátedra de Teología. Y en 1988 le prohibieron de por vida enseñar en una institución católica. Muchos de sus libros han sido proscritos por la Conferencia Episcopal Española. A sus 90 años (Puebla de don Fadrique, 1929), mantiene una lucidez conmovedora a través del teléfono. Su verbo es cristalino, rotundo y punzante como un bisturí.

No se ha llevado usted muy bien con la jerarquía eclesiástica

Me retiraron la “venia docendi” y me lo comunicaron oralmente, sin juicio y sin explicarme los motivos. Me dijeron que había venido la decisión desde Roma. ¿Por qué? Me voy a morir sin saberlo. Hice indagaciones en la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe y, por lo que me pude enterar, según me dijo el provincial de los jesuitas, la decisión fue el resultado de una entrevista entre Joseph Ratzinger, que luego fue el papa Benedicto XVI, con el cardenal de Madrid, el secretario general de la Conferencia Episcopal Española y el cardenal Javierre.

¿Qué temen los obispos de usted?

No sé qué motivos adujeron. Nadie me lo ha contado. Fui dos veces a Roma, hablé largamente con el superior general de los jesuitas y no conseguí sacarle qué motivos habían dado. No me lo explico. He tenido buen cuidado de no enseñar ninguna doctrina contraria a la fe. Lo que pasa es que me daba cuenta de que la sociedad avanzaba y la Iglesia estaba estancada en sus ideas, en sus prácticas, en sus leyes. Estaba como en la Edad Media. Poco más. Y yo decía que la Iglesia tenía que actualizarse y eso no me lo callaba. Lee el resto de esta entrada »


El Concordato, Franco y la autodeterminacion se cuelan en la campaña electoral

octubre 31, 2019

Antonio Gómez Movellán, presidente de Europa Laica

Los asistentes al acto de Falange realizan el saludo fascista en el Ateneo.

26O: Los asistentes al acto de Falange realizan el saludo fascista en el Ateneo de Madrid / Fuente

Antonio Gómez Movellán, Público, 31 de octubre de 2019

En las últimas semanas se ha hablado mucho en nuestro país de la reasignación de los símbolos. La exhumación de la momia de Franco, en medio de una retrasmisión televisa con cierto olor a naftalina ha concitado, por un lado, la alegría de todas las personas que sufrieron la represión franquista y por otro, la incomodidad de una derecha española que nunca ha roto su cordón umbilical con el franquismo. Ha sido Nicolás Sánchez de Albornoz quien ha puesto los puntos sobre las ies sobre el futuro del monumento nacional católico: “tengo la esperanza de que un día al mirar la gran cruz, ésta haya desaparecido”.

En España los símbolos del franquismo se han mantenido durante más de cuarenta años y todavía muchos persisten por aquí o por allá. Por ejemplo, en la ciudad de Santander la estatua ecuestre de Franco presidió la plaza central de la ciudad desde el año 1964 hasta el año 2009 y con la aquiescencia explicita de todos los partidos políticos de la ciudad. La realidad es difícil de explicar, pero en España, tras la muerte de Franco, se produjo una reforma, lo que se vino en denominar transición, que fue dirigida por los capitostes del régimen franquista en un contexto de fortísimas movilizaciones sociales. En cierta forma la Constitución española de 1978 tiene, como dice Pérez Royo, más de Carta otorgada que de Constitución radicalmente democrática. La transición española requiere de una urgente revisión histórica y de su desmitificación y el régimen surgido de ella de un reseteo que abra la vía a cambios políticos y constitucionales profundos. El resultado de estas elecciones de 10 N determinará, en gran medida, si se avanza en un sentido de ruptura o bien se consolida un bipartidismo monárquico que ya no cabe en sus costuras.  Desde luego, las reformas que se puedan emprender necesitarán de una fuerte presión popular. Lee el resto de esta entrada »


La Iglesia y el Estado, asignatura pendiente

octubre 11, 2019

La mención de la Iglesia Católica en el artículo 16 de la Constitución y los Acuerdos con la Santa Sede que se publicaron en el BOE el 4 de enero de 1979 son una herencia del régimen del general Franco que todavía gravita sobre la democracia española, como estamos pudiendo comprobar con la exhumación del dictador

El nuncio de la Santa Sede, Renzo Fratini, en una audiencia con el entonces rey, Juan Carlos I / EFE

El nuncio de la Santa Sede, Renzo Fratini, en una audiencia con el rey Juan Carlos I, ahora emérito. / EFE

Javier Pérez Royo, El Diario, 11 de octubre de 2019

Nada de lo que está ocurriendo con la exhumación del general Franco se explica sin volver al momento constituyente. La Iglesia católica consiguió ser mencionada expresamente en el artículo 16 de la Constitución y consiguió negociar con el Gobierno presidido por Adolfo Suárez unos Acuerdos a lo largo del año 78, es decir, al mismo tiempo que se estaba haciendo la Constitución. El contenido de dichos acuerdos estaba fijado antes de que la Constitución se publicara y entrara en vigor el día 29 de diciembre. Los Acuerdos, sin embargo, se publicaron el 4 de enero de 1979. Son por tanto unos Acuerdos materialmente preconstitucionales, pero formalmente posconstitucionales. La Iglesia sabía que esos Acuerdos no hubieran podido ser negociados una vez la Constitución estuviera en vigor y con un gobierno constitucional. Pero era importante que la publicación de los Acuerdos se hiciera después de la entrada en vigor de la Constitución, porque de esta manera gozaban de una presunción de constitucionalidad mucho más fuerte que la que hubieran tenido de haberse publicado antes.

Con estos Acuerdos, la Iglesia consiguió conservar parte de la situación de privilegio de la que había gozado durante el Régimen del general Franco. La Iglesia española, que había sido una pieza clave en la lucha contra la democracia antes de que se iniciara la Guerra Civil, continuó siendo una pieza todavía más importante durante la Guerra Civil y las décadas posteriores. Entendió perfectamente que no podría mantener íntegramente la situación de privilegio que había venido disfrutando desde 1936, pero sí supo maniobrar para intentar conservar lo más posible. Lee el resto de esta entrada »


¿Quién manda aquí?

octubre 10, 2019

Los Acuerdos existen y ofrecen una cierta verosimilitud a la posición del prior Cantera

Tumba de Franco en el Valle de los Caídos.

Tumba de Franco en el Valle de los Caídos / SAMUEL SANCHEZ

Juan G. Bedoya, El País, 11 de octubre de 2019

Cuando Franco se vio forzado a abrir una cárcel en Zamora solo para curas, el ministro de Gobernación, Camilo Alonso Vega, planteó si no era el momento de romper con el Estado vaticano y tratar a la Iglesia católica como una simple religión. “Camilo, no te metas con los curas, que la carne de cura indigesta”, dicen que dijo el dictador a su jefe de policía. Corría el año 1969 y Franco llevaba tiempo irritado con los papas Juan XXIII y Pablo VI, y con el mismísimo Concilio Vaticano II, por su alejamiento del nacionalcatolicismo que tanto mimo y dinero había puesto en proteger. Tampoco el Vaticano se decía contento. Pero los dos estados estaban atados (y bien atados) por el Concordato firmado en Roma en 1953 y publicado en el BOE con este encabezamiento: “En el nombre de la Santísima Trinidad”.


#TalDíaComoHoy, en 1979, el Congreso aprobaba la ratificación de los Acuerdos con la Santa Sede

septiembre 13, 2019

Se aprobó con la oposición de parte de los partidos de izquierda (especialmente el Partido comunista que presentó una enmienda a la totalidad) por considerar que atentaba contra la aconfesionalidad del Estado

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13 de septiembre de 2019

Fuente: Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados,

El Congreso de los Diputados, un 13 de septiembre de 1979, en Sesión Plenaria (número 29) y bajo la presidencia de Landelino Lavilla, ratificaba 4 Acuerdos Internacionales:

Acuerdo entre el Estado español y la Santa sede sobre enseñanza y asuntos culturales, y protocolo final (Boletín Oficial de las Cortes Generales número 9-11, serie C, de 8 de septiembre de 1979).

Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre asuntos económicos, y protocolo adicional (Boletín  Oficial de las Cortes Generales número 10-11, serie C, de 6 de septiembre de 1979).

Acuerdo entre el Estado español y 41 Santa sede sobre asuntos jurídicos, y protocolo final (Boletín Oficial de las Cortes Generales número 11-11, serie C, de 6 de septiembre de 1979).

Convenio entre el Estado español y la Santa Sede sobre asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas y servicio militar de clérigos y rligiosos y dos anexos complementarios (Boletín Oficial de las Cortes Generales número 1244 serie C, de 6 de septiembre de 1979).

La enmienda a la totalidad del Acuerdo sobre enseñanza y asuntos culturales, del Grupo Parlamentario Comunista, fue rechazada por 170 votos contra 128, con tres abstenciones. La autorización para la ratificación de dicho Acuerdo fue aprobada por 178 votos contra 125, con una abstención.

La enmienda del Grupo Parlamentario Comunista, en relación con el Acuerdo sobre asuntos económicos, y protocolo adicional, fue rechazada por 167 votos contra 21, con 111 abstenciones. La autorización para la ratificación de dicho Acuerdo fue aprobada por 273 votos contra 21, con cinco abstenciones.

La autorización para la ratificación del Acuerdo sobre asuntos jurídicos, y protocolo final, fue aprobada por 293 votos contra dos, con dos abstenciones, y, finalmente, la autorización para la ratificación del Acuerdo sobre la asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas y servicio militar de clérigos y religiosos,
con dos anexos complementarios, fue aprobada por 294 votos contra uno, con una abstención.

El País  informaba, al día siguiente, de la sesión en las Cortes:

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41 años de criptoconfesionalismo

septiembre 12, 2019

Esteban Rosador, Menéame, 12 de septiembre de 2019

A Gonzalo Puente Ojea, preclaro debelador del mito religioso, le resultaba tremendamente revelador lo cómoda que se siente la iglesia católica con el régimen surgido en España tras la aprobación de la constitución de 1978. Basta considerar la historia de intolerancia que arrastra desde sus comienzos como religión oficial de imperio romano en tiempos de Constantino para sospechar de esa comodidad. En particular, es suficiente examinar el previo periodo dictatorial nacionalcatólico, instaurado tras un fracasado golpe de estado, que la iglesia amparó y justificó sin ambages desde el primer momento, y la posterior guerra civil que acabó a sangre y fuego con el legítimo régimen democrático de la Segunda República.

Tras la muerte del dictador, unas elecciones semidemocráticas surgidas de la Ley de Reforma Política de 1976 no podían otorgar en absoluto el carácter de constituyentes a las cortes elegidas. Aún así, en un lamentable proceso llevado a cabo de tapadillo y a espaldas de la opinión pública se elaboró el texto constitucional que se sometió a referendo a continuación.

Nada bueno podía salir de un proceso realizado bajo la vigilancia efectiva del incólume aparato estatal franquista: ejército, policía y poderes judiciales. Sin olvidarnos de la jefatura del estado, encarnada en el monarca borbón elegido por decisión personal del genocida dictador anterior, en evidente desafío a la legalidad republicana liquidada por la fuerza de las armas.

Y el texto constitucional evidenció que la supuesta oposición democrática resultante de las previas elecciones seudodemocráticas había mantenido incólumes los dos pilares básicos de la estructura dictatorial franquista: La monarquía borbónica personificada en el sucesor elegido por el dictador y los privilegios de la iglesia católica característicos del nacionalcatolicismo inherente a la dictadura. Lee el resto de esta entrada »