El modelo italiano que quiere imitar el Gobierno de Sánchez impide a la Iglesia hacer negocios con ventaja fiscal

enero 7, 2019

El decreto de Mario Monti de 2012 que inspira la anunciada reforma del IBI prohíbe la exención cuando otorga una ventaja competitiva

Ángel Munárriz, InfoLibre, 7 de enero de 2019

El modelo italiano de fiscalidad de la Iglesia que el Gobierno quiere implantar en España obliga a la institución católica a pagar la contribución urbana por inmuebles en los que desarrolle actividades comerciales desde una posición de ventaja competitiva. La aplicación en España del sistema transalpino tendría efectos directos sobre la actividad de la Iglesia, poniendo fin al negocio de sus tiendas y al alquiler de inmuebles sin pagar el IBI. Es incierto el impacto que podría tener en los colegios católicos, el principal bastión de influencia de la Iglesia en España, porque el marco legal de esta actividad iguala a la institución católica con el resto de promotores educativos.

La ventajosa fiscalidad eclesial es objeto recurrente de controversia social y política en Italia, al igual que en España. El foco en los últimos años ha estado en la contribución urbana, que en España es el IBI y en Italia ha sido el ICI primero y ahora el IMU, un impuesto similar. No es un tema menor económicamente. Aunque no hay datos oficiales –en el país italiano la Iglesia es también reservada sobre sus bienes–, se estima que entre el 20% y el 30% del patrimonio inmobiliario italiano pertenece a la institución católica. Ahí caben viviendas, parroquias, escuelas, centros hospitalarios, casas asistenciales, infinidad de locales de todo tipo. Parecido a España, en suma.

También igual que en España, Italia fue golpeada por la crisis. Al Gobierno del tecnócrata Mario Monti (2011-2013) le tocó poner en marcha un programa de recortes y subidas de impuestos. La enervada opinión pública reparó entonces en el privilegiado estatus fiscal de la Iglesia en Italia, donde desde una ley de 1992, con el Gobierno de Giuliano Amato, del Partido Demócrata, gozaba de la total exención de la Imposta Comunale Sugli Inmobili (el ICI). En 2006, en uno de esos juegos de sombras a los que tan aficionada es la política italiana, el Gobierno de Romano Prodi había acotado aparentemente los privilegios estableciendo la exención para los inmuebles en los que la Iglesia realizara actividades “no exclusivamente comerciales”. Es un poco enrevesado, pero el resultado es que si en un establecimiento en el que se realizaba una tarea comercial, la Iglesia plantaba una capilla, pues ya no habría actividad “exclusivamente comercial” y por lo tanto la exención seguiría en pie. El propio cardenal Angelo Bagnasco, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, tuvo que admitir que esa reforma dejaba “zonas grises”. Lee el resto de esta entrada »


La secularización sigue atascada a los 40 años de los Acuerdos con el Vaticano, por Juan G. Bedoya

enero 4, 2019

La financiación de la Iglesia y la enseñanza del catolicismo con dinero público, los puntos más conflictivos

Juan G. Bedoya

Juan G. Bedoya, El País, 4 de enero de 2019

Cuarenta años después de la firma en Roma, el 3 de enero de 1979, de los Acuerdos entre España y el Estado de la Santa Sede, se discute si deben ser reformados o suprimidos. El debate se centra en la neutralidad del Estado ante el hecho religioso; la financiación de la Iglesia: la revisión de sus privilegios fiscales; la enseñanza del catolicismo por docentes pagados con dinero público; los salarios de prelados y sacerdotes a cargo de Hacienda, y, en los últimos años, la inmatriculación de bienes del pueblo e, incluso, privados registrados por las diócesis con la sola firma de un obispo.

Una mayoría de partidos con presencia en las Cortes querrían reflejar en la legislación, por primera vez en la Transición, la secularización de la sociedad. No se hará en esta Legislatura. El Gobierno presidido por Pedro Sánchez pide esperar, pese a mantener que “hay que plantearse seriamente la laicidad del Estado”. Lo ha dicho su ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell. La visita de la vicepresidenta Carmen Calvo al Vaticano, el 29 de octubre pasado, para entrevistarse con el número dos’ del Papa, Pietro Parolín, rebajó las expectativas del encuentro ante la complicada exhumación de los restos de Franco, ahora en la basílica del Valle de los Caídos.

Plan Pastoral 2016-2020

Tampoco los obispos son partidarios de abordar ahora una reforma. En primer lugar, la competencia le corresponde al Vaticano, de Estado a Estado, no a la Conferencia Episcopal Española (CEE). Esto dijo ayer a EL PAÍS un portavoz: “Los acuerdos surgieron de la Constitución. Es uno de los primeros frutos de la llamada que hace a garantizar la libertad ideológica, religiosa y de culto. Como se dice en su artículo 16, los acuerdos hacen visible el mandato constitucional de mantener relaciones de cooperación con la Iglesia católica”. Pero la CEE ve imparable una reforma o la denuncia de los Acuerdos. Su llamado Plan Pastoral para 2016-2020 reconoce “la poca valoración social de la religión” por los españoles y, en esa misma línea, su presidente, el cardenal Ricardo Blázquez, señala al laicismo como uno de los peligros que amenazan “el próximo futuro nacional”. Lee el resto de esta entrada »


40 años de los acuerdos de España con la Iglesia católica / #TalDíaComoHoy

enero 3, 2019

Marcelino Oreja y el cardenal Villot, durante la firma del tratado entre España y la Santa Sede en 1979. EFE

Hoy, 3 de enero de 2019, se cumplen 40 años de la firma de los Acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede de 1979.

Se trata de cuatro acuerdos (Asuntos Jurídicos; Enseñanza y Asuntos Culturales; asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas y el servicio militar de clérigos y religiosos; y Asuntos Económicos) que, junto con el firmado en 1976, suponían la revisión del Concordato de 1953 firmado por el Gobierno franquista bajo los principios del nacionalcatolicismo, y que a día de hoy suponen una subordinación a la iglesia católica que continúa manteniendo intactos sus privilegios y cuya derogación es urgente.

Nueva Tribuna lo recuerda históricamente con una adaptación del epígrafe ‘Los acuerdos estatales con la Iglesia católica’, perteneciente al libro del autor José Luis Ibáñez Salas, La Transición (Sílex ediciones, 2015).

Se cumplen 40 años de los acuerdos de España con la Iglesia católica

Lee el resto de esta entrada »


40 años del Acuerdo España-Santa Sede: la Iglesia se aleja de la autofinanciación e incumple su parte del trato

enero 2, 2019

El ‘Concordato bis’ firmado el 3 de enero de 1979 señala: “La Iglesia católica declara su propósito de lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades”

El papa Francisco preside el rezo del Ángelus desde unas de los ventanales del Vaticano en la Plaza de San Pedro del Vaticano, este martes / EFE / InfoLibre

Ángel Munárriz, InfoLibre, 2 de enero de 2019

En política las palabras nunca son del todo inocentes. En diplomacia, menos. Y si anda por medio el Estado Vaticano, hay que leer con lupa cada coma. Los Acuerdos del Estado Español con la Santa Sede, una reforma –no una derogación– del Concordato de 1953, son una obra político-jurídica en que todo cuenta. Es relevante lo que se dice, y cómo se dice. Y lo que se omite, y cómo se omite. Sólo sobre esta premisa puede entenderse que 40 años después de dichos Acuerdos, firmados el 3 de enero de 1979, la Iglesia católica haya incumplido de forma flagrante su principal compromiso conforme a los mismos: autofinanciarse. Es decir, financiarse con cargo al dinero de sus fieles. Ni tal cosa ha ocurrido, ni hay visos de que ocurra. Al contrario, desde 1979 hasta hoy, y pese a la galopante secularización de la sociedad española, la Iglesia se ha amorrado a la fuente de recursos del Estado hasta quedar en una situación de completa dependencia de lo público.

Alejandro Torres, profesor de Derecho Eclesiástico de la Universidad de Navarra, que se cuenta entre los más exhaustivos conocedores de los entresijos de las relaciones entre Estado e Iglesia, ha sintetizado la cuestión con una frase con vocación de titular: la Iglesia “es el eterno adolescente de 40 años que nunca se va de casa”. Lee el resto de esta entrada »


Pretextar “la ideología” del otro para sostener el inmovilismo

diciembre 22, 2018

La nostalgia de “poder fáctico” en democracia se aviene mal con la ejemplaridad que los obispos han de desarrollar para ser coherentes.

comision_permanente_septiembre

Fuente Imagen: CEE

Manuel Menor, Mundiario, 22 de diciembre de 2018

Poco se sabe de lo que hayan dialogado y concluido la ministra Pilar Celáa y el obispo Argüello a propósito del confesionalismo católico en diversos aspectos del sistema educativo. Al término del encuentro, ha habido buenas palabras acerca de lo fluido y fructífero que pueda haber sido, pero no faltó tiempo para que, desde La Razón, un profesor de Teología Moral  esgrimiera   el pretexto de “la ideología” de los demás como impedimento de un “pacto educativo” por parte de la CEE.

Antimodernismo

Por la edad,  es probable que haya obispos que se sientan obligados por  el  Juramento antimodernista que, para ser sacerdotes, debieron hacer antes de 1967, en que fue suprimido. Esa generación tal vez no vea como “ideológicas” sus posturas sobre relaciones de la Iglesia con su entorno, y es fácil que coincidan con ellos muchos de los elevados al episcopado después de 1978. En general, desde Juan Pablo II la selección y cooptación de  candidatos siguió baremos en los que el curriculum vitae acreditaba seguridades apropiadas a lo que se quería promocionar; nada que ver con las que habían prevalecido con Juan XXIII o Pablo VI. Esto facilita entender que, incluso desde 2013 y del Papa Francisco, observadores atentos puedan apreciar diversidad de juicios de valor que, cuando son doctrinales, han de ser considerados al menos como corriente ideológica.

En todo sistema de conocimiento son normales las variaciones interpretativas. El catolicismo también está sometido a esa condición. No obstante, fue en tiempos  de cristiandad dominante cuando el cuerpo doctrinal que debía ser entendido por los fieles fue denominado “Doctrina cristiana”. Reducida a breve sinopsis como “Catecismo” podía parecer más unitaria, y su “vigilancia” fue constante durante casi toda la historia del sistema educativo español, siempre más como obligado recitado memorístico que como entendimiento. El propio Catecismo de la Doctrina cristiana, del que el del  P. Gaspar Astete (1537-1601)  fue todavía preceptivo para muchos, imponía un criterio cognitivo tan corto en torno a qué creer, que no se aventuraba más allá de que se supiera mecánicamente el Credo. Acerca de “otras cosas”, debía responderse: “Eso no me lo preguntéis a mi que soy ignorante. Doctores tiene la santa madre Iglesia que lo sabrán responder”, y concluía: “Bien decís que a los Doctores conviene, y no a vosotros, dar cuenta por extenso de las cosas de la Fe; a vosotros bástaos darla de los Artículos como se contiene en el Credo” (Madrid: Imprenta Real, 1832, pág. 18).

Doctrinarismo apologético

A los clérigos, por su parte, la Filosofía y Teología que se les enseñaba siempre estuvo estructurada a la defensiva, contra los adversarii. Era el reflejo de una historia apologética con multitud de prácticas no menos ideologizadas. Por ejemplo, el trato con “los paganos” desde Teodosio a finales del siglo IV d.C., en que pronto se empezó a juzgar civilmente –y eliminar- a herejes y heterodoxos o a destruir su patrimonio artístico y cultural. Tampoco tienen desperdicio las largas guerras de religión, y cómo desde finales del XVIII la Iglesia, a medida que perdió poder temporal, se especializó en alianzas con que retenerlo en alguna medida. Hitos de gran interés para ver cómo se decantó después la posición política de la Iglesia son la reacción restauradora desde 1815 en Viena, la pérdida de los Estados Pontificios en 1870, o que se erigiera desde 1891 en mediadora “caritativa” de “la cuestión social” cuando los obreros urbanos ya llevaban décadas exigiendo justicia. Más cerca, cuando el 09.12.1905 se independizaron el Estado francés y el Vaticano, el ideologizado abanico de argumentos vaticanistas fue bien explícito frente a los de quienes pugnaron en pro de los intereses de la República francesa.

Con esta historia detrás –y sin mentar las posturas inspiradas desde el Vaticano en la etapa de entreguerras-, el pretexto de “la ideología”  no es  inocente. Entre las argucias reunidas en el Arte de tener siempre razón, de Schopenhauer, figuran las que, para salir exitosos de cualquier debate tratan de anular al otro con  argumentos ad hominem.  Al personalizar al adversario con “la ideología”, fabrica un espantajo contra el que dirigir todos los ataques mostrándole como “insultante, maligno, ofensivo y grosero. Es –dice el filósofo alemán- una apelación de las facultades del intelecto a las del cuerpo, o a la animalidad”. Lee el resto de esta entrada »


Obispos rebeldes ante la Justicia

septiembre 4, 2018

¿Es posible un pacto educativo sobre la enseñanza de la religión (o de las religiones) en las escuelas sin reformar o anular lo concordado con el Vaticano en esa materia por el entonces dirigente de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), Marcelino Oreja, que actuó entonces más como súbdito del Vaticano que como ministro de Exteriores en el Gobierno de Adolfo Suárez?

Adolfo González Montes, obispo de Almería / Foto El Plural

Juan G. Bedoya, El País, 4 de septiembre de 2018

Si los obispos creen que seleccionar a los profesores de catolicismo en todas las escuelas españolas es como “la elección de un párroco o decidir el horario de las misas” (así ha opinado el de Almería durante 17 años, empecinado en incumplir leyes y sentencias españolas), prepárense quienes vayan a negociar, más pronto que tarde, el necesario pacto educativo. La idea de la Conferencia Episcopal es que quien manda en la enseñanza religiosa escolar, tan conveniente para acabar con el analfabetismo religioso de los jóvenes, es el Estado vaticano y que sus docentes, escogidos por cada obispo pero contratados y pagados por el Estado (se gasta cada curso en pagarlos 700 millones), deben someterse a sus caprichos, sin derechos laborales y, por tanto, susceptibles de ser despedidos por irse de copas, presentarse a las elecciones por un partido de izquierdas, vivir con un hombre que no es su marido y casarse por lo civil. O porque sí.

Miles de profesores han sido enviados al paro por motivos tan extravagantes o sin motivo alguno, y cuando los tribunales declaran nulos esos despidos, la jerarquía católica no hace caso de las sentencias. Docentes hay que suman una docena. Lo extravagante es que quien paga las indemnizaciones no es la Iglesia romana, sino el Ministerio de Educación o las correspondientes consejerías autonómicas, allí donde la materia ha sido transferida. Este es el punto del conflicto que le ha parecido “surrealista”, textualmente, al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, cuando anuló por cuarta vez el despido de la profesora Resurrección Galera, enviada al paro por casarse por lo civil, hace 17 años, con el exfuncionario del Parlamento alemán, Johannes Romes.

Comoquiera que sea, los obispos, al negarse a cumplir ocho sentencias que les obligaban a readmitir a Galera, abrieron un debate inevitable: ¿Es posible un pacto educativo sobre la enseñanza de la religión (o de las religiones) en las escuelas sin reformar o anular lo concordado con el Vaticano en esa materia por el entonces dirigente de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), Marcelino Oreja, que actuó entonces más como súbdito del Vaticano que como ministro de Exteriores en el Gobierno de Adolfo Suárez? Por cierto, la Constitución nada dice sobre que la religión confesional deba enseñarse en las escuelas. Afirma sólo lo lógico, en su artículo 27.3: que “los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. Lee el resto de esta entrada »


Los secretos de la Iglesia: En España todavía tiene potestad para guardar archivos secretos que pueden ocultar casos de abusos sexuales

agosto 31, 2018

Uno de los cuatro acuerdos (***) que el Estado Español y la Santa Sede mantienen desde 1979 garantiza la “inviolabilidad de los archivos, registros y demás documentos pertenecientes a la Conferencia Episcopal Española, a las Curias Episcopales, a las Curias de 1os Superiores Mayores de las Órdenes y Congregaciones religiosas, a las Parroquias y a otras Instituciones y Entidades eclesiásticas”.

Pablo Morán, Cadena SER, Punto de Fuga, 31 de agosto de 2018

“Más de mil menores fueron identificados como víctimas de abusos, aunque este jurado cree que fueron miles más”. Dos años de investigación han dado lugar a un informe de más de 1.300 páginas que recoge los abusos sexuales perpetrados por más de 300 clérigos durante setenta años en seis de las ocho diócesis de la Iglesia católica en Pensilvania.

Una de las cuestiones más reveladoras de este escándalo es la constatación de que cada una de las diócesis “tenía la llave a archivos secretos que contenían las denuncias y los reconocimientos de esos abusos y su encubrimiento”. La Iglesia española también tiene capacidad de guardar sus casos de pederastia en secreto en expedientes confidenciales y protegidos por el derecho canónico. Uno de los cuatro acuerdos que el Estado Español y la Santa Sede mantienen desde 1979 garantiza la “inviolabilidad de los archivos, registros y demás documentos pertenecientes a la Conferencia Episcopal Española, a las Curias Episcopales, a las Curias de 1os Superiores Mayores de las Órdenes y Congregaciones religiosas, a las Parroquias y a otras Instituciones y Entidades eclesiásticas”.

Gil Sáez, canonista y vicario judicial de la diócesis de Cartagena, cree que en España no hay tradición de guardar archivos de esos casos. En el archivo secreto que tiene que tener cada curia de cada diócesis se guardan normalmente documentos de matrimonios celebrados de forma secreta, las actas de los consejos de gobierno, según explica Sáez, “pero en España a diferencia de otros países, no se guardan traslados ni el porqué del traslado de una persona que haya sido denunciada por abusos sexuales, esa cultura en España no la tenemos, así que si la justicia nos pidiera a una diócesis que le entregara los archivos, no iba a encontrar nada. Todo esto o bien el obispo saliente se lo dice al entrante o bien no se lo dice y luego se encuentra con la realidad”, asegura. “La Iglesia y cada pastor debe conocer lo que tiene, la inmensa mayoría de los obispos lo saben y lo conocen, pero falta ahora que, sin menoscabar el derecho a la presunción de inocencia y a la intimidad, hicieran una relación de lo que ha pasado para que así, aunque haya prescrito todo, haya al menos una reparación para las víctimas”. Lee el resto de esta entrada »