Meter las procesiones con calzador en ciudades donde no tenían tradición las convierte en espectáculos vacíos de su sentido original, poco más que cabalgatas orientadas al turismo
Uno de los pasos de la procesión del Santo Entierroa la salida de la iglesiade San Pedro, Gijón 2026 | Fuente foto ___________________
Me gustan mucho más las vacaciones de Navidad que las de Semana Santa. Y tengo razones más que convincentes para defender las primeras frente a las segundas. En primer lugar porque las vacaciones de Navidad son más largas y en segundo lugar, pero no menos importante, porque me gusta tanto dar como recibir regalos. Y además, cuando terminan, comienzan las rebajas. Son todo ventajas. Sin embargo las de Semana Santa se me hacen cortas, mi madrina y mi padrino hace ya muchos años que nos dejaron –demasiado pronto– y mi ahijado –mi hermanín pequeño– es ya un señor con barba, así que cero regalos para dar y recibir. Como punto a su favor, eso sí, hay que reconocer que es bastante probable que durante la Semana Santa tengamos buen tiempo, o algo parecido.
Y como a mí lo de ser creyente me duró de los nueve a los once años, estas fechas son simplemente días de asueto adornados con una serie de rituales vaciados de su sentido original, por lo que prefiero mil veces las Saturnales que los cristianos robaron a los romanos que esta apología del luto, la peineta, el himno nacional y la Legión y su uniforme XXXS de botones reventones y pecho depilado que acabamos de pasar.
En algún momento cantan «soy un novio de la Muerte», «un», no «el»; se ve que ella mantiene relaciones abiertas, pero dicen asimismo que es «leal», de modo que son relaciones consentidas por todas las partes
Imágenes del traslado y entronización del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Ánimas. Málaga 2026 | Ayto. de Málaga ___________________
Juan Antonio Aguilera Mochón, Nueva Tribuna, 9 de abril de 2026
Cuando desperté, la Legión todavía estaba allí.
En la tele. Durante horas. Ahora los soldados llevaban, brazos y mentones en alto, al Cristo de la Buena Muerte, sin duda un guiño en defensa del derecho a la eutanasia y a la muerte digna en general. También lo llamaban en la tele el Cristo de Mena, seguro que otro gesto progresista, en este caso a favor de los menores extranjeros no acompañados.
Unas horas antes me había dormido –tras pasar una noche regulera por la literalmente conmovedora música cofrade–, viendo en la misma TVE o en la pública andaluza Canal Cofrade –también llamada Canal Sur– el espectáculo de la Legión desembarcando en Málaga para trasladar a ese Cristo a 160-180 pulsaciones por minuto, o algo así. No veía esos saltitos rápidos y en fila desde que, de pequeño, el profe falangista de gimnasia nos decía «¡marquen puntas!». Emociona ver cómo algunos a quienes la camisa se les ha quedado estrecha –y no siempre a la altura del pecho– llevan el ritmo sin importarles la taquicardia. Son tan machos –y algunas, tan hembras– que he propuesto que el año que viene no porten ese crucifijo tan llevadero, sino la Cruz de Cuelgamuros hasta su barco, con todo lo que esto resignificaría.
Moreno y Montero han desplegado una intensa agenda cofrade en plena precampaña, con las elecciones autonómicas previstas para el próximo 17 de mayo. La antropóloga social y cultural Soledad Castillero analiza: «En momentos históricos la política se ha apropiado de la Semana Santa, pero hoy hablamos de una relación más estratégica que dominadora
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, participa en la procesión de la Semana Santa de Málaga como hombre de trono del Santísimo Cristo de la Exaltación de las Reales Cofradías Fusionadas, este Miércoles Santo |EFE/ Gregorio Marrero _________________
Hay en España hoy (1), según los datos que recopila el Observatorio del Laicismo, de la asociación Europa Laica, al menos 377 alcaldesas y alcaldes perpetuos -en el Estado hay 8.132 municipios, según el INE-. Son 316 regidoras, casi todas vírgenes, y 61 regidores, la mayoría cristos. Además, las administraciones han concedido 107 medallas de oro o de la ciudad, y 31 títulos, honores o cargos civiles y militares a entes religiosos. 317, según el Observatorio, han contado con el apoyo del PP, 300 del PSOE, 46 de IU, 42 de Vox,31 de Cs, 9 de Podemos y 108 de otros partidos. «A pesar del mandato constitucional de aconfesionalidad del Estado español, muchas administraciones públicas siguen otorgando honores y distinciones a entidades y símbolos religiosos, consolidando privilegios franquistas que deberían estar fuera del ámbito institucional», consideran en Europa Laica.
«Luego pasa que cuando planteamos las cosas que planteamos, pues nos dicen: Es que lo que estás es en contra de los católicos, eres un ateo que estás en contra de los católicos. Bueno, puedo ser ateo, pero no estoy en contra de nadie. Se trata de que estamos en una sociedad donde tienen que prevalecer las normas que nos damos y que la Constitución dice que el Estado es aconfesional. Los laicos tenemos que decir esto y cualquier persona con sentido común pues dirá: Bueno, esto tiene sentido«, afirma José Antonio Naz, presidente de Europa Laica.
El presidente, acompañado por su equipo de comunicación, ha estado en seis provincias marcando la agenda institucional que cada día ha enviado la Junta, que ha estado copada por ofrendas florales, visitas a templos, presencias en palcos y hasta salidas de nazareno a título personal de algún consejero
Moreno, con una vara en la salida de la hermandad del Cerro en Sevilla |Junta de Andalucía __________________
Lo dijo el propio presidente andaluz, Juan Manuel Moreno (PP), el mismo Domingo de Ramos: en Semana Santa “no hay política”, y de hecho anunciaba que iba a hacer “un paréntesis” en la precampaña electoral de las andaluzas del 17 de mayo para disfrutar de estos días. Esto lo aseguraba en declaraciones tras un acto personal como es acompañar –junto a su esposa– a sus tres hijos a la iglesia del Salvador de Sevilla, de donde sale la cofradía del Amor de la que son hermanos y de la que depende la Borriquita, en la que salen los más pequeños de la cofradía.
Fue dicho y no hecho, porque las elecciones andaluzas están a la vuelta de la esquina, así que estos días su agenda institucional ha estado copada por actos cofrades en Cabra (Córdoba), Cádiz, Granada, Jaén, Málaga en varios frentes y de nuevo en Sevilla capital. En todos los casos ha estado escoltado por su equipo de comunicación institucional, que ha enviado fotografías, notas de prensa y audios incluso en plena madrugada del Jueves al Viernes Santo, cuando acudió a la salida de la popular hermandad del Abuelo en Jaén.
Gregorio Morán era un fantástico narrador oral. De sus historias, contadas ante un mantel o en interminables conversaciones telefónicas, disfruté tanto que las echo en falta con la misma nostalgia que a sus artículos sabatinos. Una de las que mejor recuerdo evocaba sus años de adolescente en Oviedo en los años 50, cuando la Semana Santa, exaltación del nacional-catolicismo y de la represión franquista, era un espectáculo tenebroso que provocaba recelo y miedo en un chaval curioso como Gregorio. Nunca olvidó una ocasión en la que al cruzar una esquina de la ciudad se encontró con una procesión en la que iba su padre y de golpe se oyó el grito estremecedor de un varón con modos militares, dando una orden a la multitud que se agolpaba en la calle:
– !Al suelo!, !Al suelo!
Y la gente, creyentes, curiosos o paseantes como Gregorio, tenían que hincar las rodillas al suelo mientras pasaba lo que para aquel rapaz era una tétrica procesión con curas y militares ejerciendo la autoridad en los años más duros de la dictadura.
Los no creyentes ya son mayoría en España por primera vez en siglos, según el Barómetro sobre Religión y Creencias. La comunidad andaluza (57%) lidera el número de católicos mientras que Cataluña registra el índice más bajo (31%)
Aristóteles Moreno, Cordópolis, 8 de febrero de 2026
España acaba de cruzar un umbral sin precedentes. Por primera vez en su historia, los no creyentes superan al número de personas religiosas. Y no es un dato menor en un país sometido a la hegemonía católica desde hace más de cinco siglos y al islam en el periodo andalusí. Eso, al menos, certifica el informe del Barómetro sobre Religión y Creencias en España, publicado el mes pasado por la Fundación Pluralismo y Convivencia, dependiente del Ministerio de la Presidencia.
El análisis se sustenta en 4.742 entrevistas personales, 744 en Andalucía, y consolida una clara tendencia sociológica de creciente pérdida de influencia de las religiones tradicionales en beneficio de la secularización y el surgimiento de las espiritualidades alternativas. Baste recordar que hace apenas 25 años, más del 83% de los españoles se declaraban católicos y los no creyentes solo representaban un 8,7% de la población. Los ateos entonces rozaban el 5% y las religiones minoritarias sumaban un exiguo 1%.
Montaje fotográfico con el cartel de «Menos cofradías y más mamografías» | Cordópolis ______________________
Aristóteles Moreno, Cordópolis, 15 de octubre de 2025
Aparentemente el sintagma que preside esta página agrupa dos ideas inconexas. ¿Qué diablos tendrán que ver las cofradías con las mamografías?, se preguntará usted. Supuestamente nada. En todo caso, la rima consonante que las vincula. Sin embargo, en los últimos años se han producido dos fenómenos incontestables coincidentes en el tiempo.
Por un lado, el movimiento cofrade ha alcanzado su punto álgido de ebullición. No hay semana del año en que una virgen o un cristo no efectúe un traslado, una estación de penitencia, una rogativa o un simple recorrido devocional. Por otro, la sanidad pública experimenta un declive imparable cuyo fondo no parece tener fin. Observen, si no, el escándalo de los cribados de cáncer de mama que amenaza con llevarse por delante al moderado (y beato) de Moreno Bonilla.
Contexto: La ciudad cordobesa albergó el día 11 una gran procesión en la que participaron más de una treintena de hermandades procedentes de la capital y de otras localidades de la provincia. La celebración se alargó hasta las 2:50 horas de la madrugada. (Fuente ABC)
Vía Crucis Magno de Córdoba 2025 | Álex Gallegos _________________________
Octavio Salazar, Cordópolis, 13 de octubre de 2025
Durante muchos años disfruté de la Semana Santa como uno de esos acontecimientos que, más allá de lo religioso, me vinculaban con una suerte de matria en la que se mezclaban memoria y emociones. Pese a mi cada vez más firme agnosticismo, no podía sustraerme al impacto una performance queer en la que mis sentidos quedaban avasallados. De la misma manera que otros rituales colectivos, su carácter temporal y breve, concentrado en apenas unos días, multiplicaba su sentido. Era también una forma de medir el tiempo y de asumir que la belleza es efímera, como la vida es un ciclo en el que no cabe más eternidad que la sucesión intergeneracional de saberes y recuerdos.
Todo ello, además, en una celebración que hacía del espacio público un lugar de convivencia y de rebelión incluso frente a la angostura de los templos cerrados y los púlpitos amenazantes. Una fusión de alma mediterránea, Sur enfebrecido y la estética disidente de quienes, en su mayoría, aprendieron a cultivarla bajo la presión de los armarios. Los Cristos y las Vírgenes, muy especialmente las Vírgenes, como espejo y refugio. A mitad de camino entre una madre comprensiva y una Nancy a la que cambiar de vestido sin tener que hacerlo a escondidas.
Las subvenciones del Ayuntamiento de Huelva y la Diputación provincial a la Magna Mariana, que se ha celebrado este sábado en la ciudad andaluza, han llevado a grupos laicistas a reabrir el debate sobre la financiación con dinero público de este tipo de eventos cofrades. La polémica no es nueva, sino que es recurrente, como lo son las ayudas de todo tipo que las administraciones públicas vienen dando a las hermandades y cofradías.
En 2024, el Observatorio del Laicismo de Europa Laica, que recopila en portales oficiales —hasta donde llega, porque lamentan la falta de transparencia de las instituciones y especialmente las municipales— las ayudas con las que ayuntamientos, diputaciones y gobiernos subvencionan a cofradías y hermandades a lo largo y ancho de todo el país, tiene contrastados al menos el abono de 16,1 millones de euros. El Observatorio considera que esta cifra es realmente mucho mayor, pero no puede conocer el montante exacto total por esa ausencia de publicación de los datos, explican.
Llevo más de quince años vinculado como docente a la Universidad de Castilla-La Mancha. Cada año, por estas fechas -unas semanas antes o después- recibimos en nuestro correo institucional una invitación para participar en la procesión del Corpus Christi.
Al principio era solo en Toledo, pero desde hace algunos años también en Talavera. Y cada vez que veo ese mensaje me surge la misma pregunta: ¿qué hace una universidad pública tomando parte activa, con presencia destacada y profesorado vestido con traje académico en una celebración litúrgica católica?
La invitación no es informal ni anecdótica. Se nos convoca a representar a la universidad de manera oficial desfilando junto a autoridades eclesiásticas en un evento profundamente católico.
El Corpus Christi no es una tradición cultural neutral: es una celebración litúrgica centrada en la Eucaristía, con una clara raíz confesional.