Se contará con los autores Antonio Manuel Rodríguez y Aristóteles Moreno Villafaina
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Asturias Laica, 6 de septiembre de 2026
El próximo martes 15 de septiembre la Antigua Escuela de Comercio de Gijón acogerá la presentación del libro El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia, publicado por la editorial Akal. La cita es a las 19:00 h. y la presentación correrá a cargo de sus autores, Antonio Manuel Rodríguez Ramos y Aristóteles Moreno Villafaina.
El libro
El libro se mete de lleno en el tema del registro a nombre de la iglesia católica de bienes públicos que la ha convertido en el mayor propietario inmobiliario de España: desde monumentos nacionales hasta edificios, fincas, plazas o huertos, el afán inmatriculador de la jerarquía católica española no ha tenido fin. Arranca con un mecanismo legal heredado de una ley franquista de 1946 que permitía a los obispos inscribir a su nombre miles de bienes sin más prueba que su propia certificación, ampliado luego con la reforma de Aznar en 1998 que permitió también inmatricular lugares de culto. Es decir, bastaba con afirmar algo es suyo, sin necesidad de aportación documental alguna, para que quedara registrado como tal.
Juan José Tamayo escribe sobre el libro El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia. La Mezquita de Córdoba y otros casos de libro (Akal, 2026): Antonio Manuel Rodríguez Ramos y Aristóteles Moreno Villafaina ofrecen una documentada investigación sobre el registro de miles de fincas como bienes privados por parte de la Iglesia católica
El interior de la mezquita de Córdoba, en agosto de 2025 |Álex Cámara (Anadolu / Getty Images) ________________
Todo comenzó el 19 de diciembre de 1946, fecha en la que el Boletín Oficial del Estado publicaba el decreto de la nueva redacción de la Ley Hipotecaria que autorizaba a la Iglesia católica a llevar a cabo el mayor expolio del patrimonio nacional de la historia de España. La norma franquista permitía a dicha Iglesia, la única religión reconocida y la oficial del Estado español, el registro de miles de fincas como si fuera una administración pública, sin documento alguno que acreditara su propiedad. Era el “privilegio franquista”.
Así comienza la documentada investigación de Antonio Manuel Rodríguez Ramos, profesor de Derecho Civil de la Universidad de Córdoba, y Aristóteles Moreno Villafaina, periodista e investigador, El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia. La Mezquita de Córdoba y otros casos de libro (Akal, 2026).
Los expertos urgen una reforma legal para declarar nulas miles de apropiaciones eclesiásticas similares efectuadas sin garantías jurídicas. El Obispado de Málaga inscribió a su nombre el templo en 2008 sin aportar ningún documento de titularidad y el registrador se lo permitió pese a ser propiedad del Ayuntamiento nerjeño
Ermita de San Isidro |Imagen descargada de la web oficial del Ayuntamiento de Nerja ___________________
Aristóteles Moreno Villafaina, La Voz del Sur, 21 de junio de 2026
En 2008 el obispo de Málaga se presentó ante el registro de la propiedad para poner a su nombre la Ermita de Nerja. El prelado no disponía de ningún documento escrito que demostrara su propiedad. Únicamente presentó un autocertificado expedido por él mismo que lo acreditaba como autoridad pública y lo equiparaba a un funcionario del Estado con capacidad de inscribir bienes sin título de dominio. El registrador no le exigió ningún documento mercantil ni verificó si la Ermita de San Isidro ya estaba inscrita a nombre de otro titular.
Y lo estaba. Era propiedad del Ayuntamiento de Nerja. El templo fue construido y sufragado entre el Consistorio malagueño y el Patronato de la Cueva de Nerja en 1986 sobre terreno del cementerio también propiedad municipal desde su fundación en 1901. Todos esos datos están perfectamente documentados en el Archivo Municipal de Nerja y en las Hojas de Registro Fiscal de 1922, donde figuran los inmuebles urbanos, propiedades y derechos del Ayuntamiento.
Entrevista a Antonio Manuel Rodríguez, jurista, profesor de Derecho y escritor; y Aristóteles Moreno, periodista de investigación con tres décadas de trayectoria y experto en cultura andalusí, co-autores de ‘El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia’
El libro El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia no es un mero ejercicio de arqueología jurídica; es un manifiesto necesario que denuncia la mayor operación de apropiación de bienes públicos en la historia de la democracia española. Estamos ante una investigación que levanta el velo sobre la opacidad registral para exponer un proceso de descapitalización sin precedentes. En un Estado que se presume aconfesional y democrático, la existencia de un «coto privado» eclesiástico sobre el patrimonio común no es solo una anomalía, es un asalto a la soberanía ciudadana.
Para desgranar este entramado Pablo G. Ganfornina entrevista a los autores: Antonio Manuel Rodríguez, jurista, profesor de Derecho y escritor; y Aristóteles Moreno, periodista de investigación con tres décadas de trayectoria y experto en cultura andalusí. Ambos son voces de referencia en la Plataforma Mezquita-Catedral de Córdoba, habiendo liderado una batalla que trasciende lo local para convertirse en una cuestión de Estado.
El martes 2 de junio se presentó en la librería +Bernat de Barcelona y al día siguiente en la librería Muga de Madrid el libro ‘El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia’ (Editorial Akal, 2026), fruto del trabajo de investigación del jurista y activista cultural Antonio Manuel y del periodista Aristóteles Moreno.
La presentación, que tuvo como maestra de ceremonias a Elisabet Almeda, catedrática en Sociología por la Universitat de Barcelona, prácticamente llenó los espacios de la popular librería de la calle Buenos Aires. Una expectación justificada ya que los textos de este volumen, que expresan verdades demoledoras que apuntan a la jerarquía eclesiástica, aportan datos fehacientes de un expolio, el de la Iglesia Católica poco tratado hasta la fecha, que ha supuesto “la mayor descapitalización y despatrimonialización que se haya producido nunca en el Estado español, y que ha acabado convirtiendo al organismo religioso en el mayor terrateniente del país”, según especificaron los autores.
El acto, convocado por organizaciones patrimonialistas y laicas, contó con la presencia de sus autores Aristóteles Moreno y Antonio Manuel Rodríguez junto al periodista Ezequiel Martínez
Con un éxito absoluto, completándose el aforo de la Casa de la Provincia, se presentó el pasado 20 de mayo el libro de Antonio Manuel Rodríguez y Aristóteles Moreno que destapa el entramado de las inmatriculaciones de la Iglesia. Los autores junto al periodista Ezequiel Martínez, desgranaron el expolio de bienes públicos bajo el amparo de una legislación inconstitucional.
El interés por conocer la magnitud del expolio patrimonial en nuestro país es incontestable quedó demostrado en la Casa de la Provincia de Sevilla, donde se colgó el cartel de «aforo completo» para la presentación del libro “El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia”
El evento estuvo organizado de forma conjunta por la Plataforma en Defensa del Patrimonio de Sevilla, el Ateneo Republicano de Andalucía y Sevilla Laica. La presentación corrió a cargo del reconocido periodista Ezequiel Martínez Jiménez, quien introdujo una jornada marcada por el rigor histórico y jurídico.
Santa María del Naranco, el monumento más emblemático del arte prerrománico asturiano, es el único de los grandes edificios del conjunto que no ha sido inmatriculado por la Iglesia católica. Al menos eso es lo que sostienen, a falta de cualquier constancia documental, el periodista Aristóteles Moreno Villafaina y el profesor de Derecho civil de la Universidad de Córdoba Antonio Manuel Rodríguez Ramos en «El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia». El libro, publicado en enero en Akal, analiza la situación de la mezquita de Córdoba pero dedica un capítulo entero al Prerrománico asturiano.
Moreno explica que incluyeron el conjunto en su análisis precisamente por la relevancia que tiene. «Las inmatriculaciones se hicieron de espaldas a la administración, no se comunicaron. Se utilizó un subterfugio jurídico hipotecario que había quedado dormido en la administración, pero derogado de facto en la Constitución, y los obispos se acogieron a ese artículo para autocertificarse una propiedad que realmente no pueden acreditar. En ese contexto el Prerrománico es un caso muy significativo por el valor de un conjunto que fue promovido por los reyes asturianos y, por tanto, debe ser patrimonio común, y de dominio público, según nuestra visión», analiza.
En el programa de este domingo, Ana Baragaña y José Antonio Naz contaron con la presencia de Antonio Manuel Rodríguez y Aristóteles Moreno que presentaron el libro “El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia. La mezquita de Córdoba y otros casos de libro”, del que ambos son autores.
Antonio Manuel es profesor de Derecho de la Universidad de Córdoba, escritor prolífico y artista en sentido amplio y variado (desde realización de documentales hasta espectáculos de flamenco), y Aristóteles Moreno, licenciado en Filología Árabe por la Universidad de Granada, y Máster en Ciencias de la Comunicación por la UAM, con 30 años de activa profesión periodística, posiblemente sea el periodista que más ha escrito e investigado sobre las inmatriculaciones de la Iglesia.
Este periódico saca a la luz documentos oficiales que acreditaban que el solar, hoy en manos de la Iglesia, “pertenece al común de la ciudad”. Otro dictamen de los servicios jurídicos rebatió en 2014 la titularidad pública y ahora el Obispado va a restringir la apertura del monumento en calidad de dueño [1]
A la izquierda, informe de la Comisión de Urbanismo que certifica la «propiedad municipal» de la Plaza del Triunfo en 1984. A la derecha, oficio enviado al obispo días después informando de que el «monumento propiedad municipal» erigido a San Rafael iba a ser restaurado | Cordópolis ________________
Aristóteles Moreno, Cordópolis, 27 de marzo de 2026
El 7 de marzo de 1984, el aparejador municipal envió un oficio al alcalde de Córdoba con número de entrada 9978. El técnico alertaba al regidor del “visible desplome” del monumento del Triunfo de San Rafael junto a la Mezquita Catedral y advirtió que podría “ser peligroso en caso de derrumbamiento”. El funcionario local proponía su inmediata reparación pero, antes de su intervención, sugería la conveniencia de elaborar un informe sobre su propiedad.
Ocho meses después, el 8 de noviembre de ese mismo año, el jefe de sección de Servicios Internos redactó un nuevo informe de tres páginas, que obra en poder de Cordópolis. El documento analiza el estado físico del Triunfo y en el punto tercero afirma: “El funcionario que informa estima que referido monumento es de propiedad municipal”. A continuación desgrana un hilo histórico con datos que corroboran su declaración.
Reseña de «El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia. La mezquita de Córdoba y otros casos de libro», de Aristóteles Moreno y Antonio Manuel Rodríguez
Fuente imágenes: Instagram defensapatrimoniosevilla (Plataforma en Defensa del Patrimonio de Sevilla) __________________
Ramón Pedregal Casanova, Rebelión, 21 de marzo de 2026
“A un juez mercadería”. Francisco de Quevedo.
Las leyes con que juzgas, ¡oh Batino! / menos bien las estudias que las vendes; / lo que te compran solamente entiendes; / más que Jasón te agrada el Vellocino. / El humano derecho y el divino, / cuando los interpretas, los ofendes, / y al compás que la encoges o la extiendes, / tu mano para el fallo se previno. / No sabes escuchar ruegos baratos, / y sólo quien te da te quita dudas; / no te gobiernan textos, sino tratos. / Pues que de intento y de interés no mudas, / o lávate las manos con Pilatos, / o, con la bolsa, ahórcate con Judas.”
“La muerte de los problemas nacionales e internacionales es el olvido”. Kavafis.
Con la imposición de la dictadura contra el pueblo tras la derrota de la República española, las leyes y los reglamentos fascistas eran de aplicación para acrecentar la riqueza y el consiguiente poder a los causantes de tanta desgracia. El tiempo transcurrido sirvió y sirve para vaciar las cabezas de la generalidad y con ello conseguir que las riquezas que se embolsaron las acompañen día a día con otras. Así lo dijo Quevedo: “No sabes escuchar ruegos baratos, / y sólo quien te da te quita dudas; / no te gobiernan textos, sino tratos. /…”