El feminismo que necesitamos hoy tiene que ser capaz de ver la imagen completa del patriarcado y del colonialismo, de la violencia de género y de la violencia imperialista, sobre los cuerpos de las mujeres, pero también de los hombres y de las niñas y niños que habitan los territorios saqueados y bombardeados
Un grupo de pastores evangélicos rezan con Donald Trump en el Despacho Oval |Casa Blanca __________________
La imagen de Trump rodeado de líderes religiosos, hombres y mujeres que rezan mientras le imponen las manos, no es una escena espiritual. Es una imagen de poder. Representa la alianza entre la extrema derecha política y la extrema derecha religiosa, una alianza que no busca solo ganar elecciones, sino ante todo gobernar las conciencias. Su agenda es global y coordinada, profundamente contraria a los derechos humanos.
El dios que bendice esta alianza es un dios militarista, negacionista del cambio climático, cómplice de la violencia de género, que persigue según el origen y el color de la piel, legitimador de guerras y genocidios… Es un dios vengativo y cruel. Es el dios que usa la religión como dispositivo de odio.
Si matar a un ser humano es absurdo, hacerlo en nombre de un Dios me parece una de las peores atrocidades que se pueden cometer
_________________________
Najat el Hachmi, Cadena SER, 18 de diciembre de 2025
Si matar a un ser humano es absurdo, hacerlo en nombre de un Dios cuya existencia ni siquiera está demostrada me parece una de las peores atrocidades que se pueden cometer. El ataque de Bondi Beach es otro más de los numerosos atentados islamistas que han ocupado la actualidad en las últimas décadas.
Qué visión tan distinta deben de tener los terroristas de una religión que se supone que es la misma que practicaba mi abuela. Ella, tan inculta, dirían los predicadores de las mezquitas y los supuestos sabios en teología, cuando hablaba de Islam hablaba de hacer el bien, de ser justos con el prójimo, de atender al enfermo y al necesitado.
Yo que soy atea desde hace años me siento cercana a esa humanidad que nos transmitió y que nada tiene que ver con la necesidad de sembrar el terror para defender un ser que, nos dijeron, tiene todas las cualidades y, por lo tanto, no parece que necesite defensa alguna. Y menos una defensa hecha con el derramamiento de sangre de inocentes.
Viñeta de Goval, artista de cabecera del programa _______________________
Fuente: Domingos Laicos-Paradigma Radio, 10 de noviembre de 2025
En el programa del domingo 9 (Domingos Laicos se estrena los domingos a las 12’00 horas en el 90.2 de la FM), Ana Baragaña y José Antonio Naz contaron con Nazanin Armanian, exiliada iraní en España desde 1983, licenciada en Ciencias Políticas, escritora y traductora, con la que han tenido la suerte y el honor de hablar de temas avanzados ya en el título, islamismo, feminismo y la izquierda.
Licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) donde de 2009 a 2013 fue profesora de Ciencias Políticas. De 2007 a 2012 fue también profesora de cuestiones islámicas de cursos complementarios de la Universidad de Barcelona. Impartió la asignatura de Relaciones Internacionales en la UNED.Colabora en diversos medios de comunicación españoles con análisis político.
Charlie Kirk era un agitador de esos que convierten el odio en espectáculo. Un cóctel de racismo envuelto en bandera, machismo apoyado en la Biblia y clasismo con sonrisa de teletienda. Su talento fue hacer del insulto un negocio y del desprecio una ideología rentable. En la internacional del odio ya tenían líderes, gurús y teólogos de la intolerancia, pero les faltaba un mártir. Hasta que a Kirk lo mataron. Desde entonces, el fundamentalismo tiene un santo patrón por quien guerrear. La religión, una vez más, convertida en ariete y en herramienta de agresión.
Sí, la religión ha vuelto al centro del tablero y no precisamente por intervención divina. En España el fervor crece como una burbuja inmobiliaria. Hakuna llena estadios con su fe de festival, las cofradías del sur engordan a ritmo de tambor, las procesiones duran más que un viaje en Rodalies y en Madrid se abre una iglesia evangélica cada cuatro días. Aunque me da que esta cifra es un poco exagerada, parece que el cielo no para de abrir sucursales. Igual que se multiplicaban los videoclubes en los ochenta, ahora se abren templos con micrófono inalámbrico, luces LED y un pastor motivacional que mezcla a Jesús con coaching y criptomonedas. Hakuna concentra a jóvenes pijos, mientras que estas iglesias, ligadas al fundamentalismo latinoamericano, han encontrado un filón entre comunidades precarizadas.
Antes de que se me cascara la tele, mi placer culpable era hacer maratones de Mujeres asesinas, una serie de true crime que en su inglés original se titula Snapped –que yo hubiera traducido como Hasta las narices-, y que en su versión en castellano se optó por un título que iba directo al spoiler. Y digo que era un placer culpable porque la serie era -y sigue siendo- un despropósito amarillista y morboso que recurría a reconstrucciones cutres y que exageraba y distorsionaba el papel de las mujeres en estas lides de asesinar, cuando en realidad el noventa por cierto de los asesinatos son cometidos por hombres. Pero nadie se puede resistir a una femme fatale, aunque esta sea una señora de mediana edad del Medio Oeste que hace la compra en Wallmart con mallas negras y camiseta XL.
Así que es entendible que cayera rendida a sus pies, aunque lo que más me atraía era el hecho de que desde el principio me pareció un ensayo sociológico valiosísimo con el que poder trazar con precisión casi milimétrica la involución de una parte de la sociedad norteamericana en su lento pero imparable camino hacia los brazos del trumpismo y el movimiento-secta MAGA.
En la plataforma HBO MAX está disponible la serie «Marcial Maciel, el lobo de Dios». Aunque conocía más o menos el tema, abruma verlo expuesto en una serie documental bien hecha.
Creo que la mayoría de la población desconoce quienes son los legionarios de Cristo, su enorme poder y los horribles abusos. Es algo muy relevante porque los legionarios de Cristo tienen 7 colegios en España y es una organización que de forma estructurada y organizada violaba a menores en sus instalaciones. Su fundador tenía una familia secreta en Madrid costeada a todo lujo por dinero opaco de la organización y muchos de los abusos se produjeron en el seminario menor de Cantabria, en Ontaneda.
Nos adentramos en la organización religiosa más influyente de Washington con Jeff Sharlet autor de ‘La Familia’
_____________________
Pablo_Morán-L. Riera, Cadena SER, 21 de agosto de 2025
Se ven a sí mismos como los elegidos de Dios en el mundo para librar una guerra espiritual y mueven millones de dólares a través de corporaciones libres de impuestos. ‘The Fellowship’, también conocidos como ‘La Familia’, son la organización cristiana más antigua, influyente y políticamente comprometida de Estados Unidos. Hay congresistas de ambos partidos que están bajo su paraguas, pero sus tentáculos son globales porque su objetivo último es imponer un capitalismo bíblico en el planeta.
Su equivalente español podría ser el Opus Dei en una versión evangélica protestante. El paralelismo lo pone Jeff Sharlet, autor del libro ‘La Familia. Las raíces invisibles del fundamentalismo en Estados Unidos’ que inspiró la serie de Netflix. “Lo que la diferencia del resto de grandes organizaciones cristianas de derechas es que no buscan publicidad. No tratan de salvar a las masas. Tienen una idea teológica particular que busca convertir a quienes llaman hombres clave, a la élite, a personas que ellos creen que pueden desarrollar la sociedad que tienen como ideal. Y el resto, nosotros, podremos vivir en ella sin más”, añade.
El periodista norteamericano publica una nueva traducción de ‘La Familia’, su libro sobre una organización religiosa fundamentalista tan poderosa como poco conocida. Este movimiento lleva años intentando minar la democracia estadounidense. «Y tal vez ya lo haya conseguido», advierte.
Jeff Sharlet, periodista y autor de ‘La Familia’ / Dartmouth College _________________
“Lo cierto es que en La Familia me equivoqué en algo fundamental”, escribe el periodista Jeff Sharlet (Scotia, Nueva York, 1971) en el prólogo a la nueva traducción española (Capitán Swing) de un libro que publicó en 2008 y que, en 2019, inspiró una serie documental en Netflix. “El movimiento religioso del que daba cuenta en el libro llevaba tanto tiempo minando la democracia estadounidense sin llegar a desplazarla totalmente, que yo creí que no llegaría a conseguirlo, que no sería capaz. Hoy, sin embargo, lo está intentando descaradamente. Es más, tal vez ya lo haya conseguido”.
Aunque las investigaciones de Sharlet que inspiraron el libro se realizaron hace dos décadas, no ha perdido un ápice de interés lo que revela sobre “La Familia” (o “la Hermandad”), una organización religiosa tan poderosa como poco conocida que opera desde una discreta casa suburbana en Virginia llamada Ivanwald.
El integrismo cristiano no es un caso aislado. Tiene su espejo, junto al fundamentalismo islámico, en el sionismo político radical, que también fusiona religión y nacionalismo para justificar privilegios étnicos.
Patriotas por Europa / Patriots ____________________
En los últimos años, la democracia occidental se ha visto desafiada por una fuerza que no proviene de ideologías externas, sino de una de sus propias raíces culturales: el integrismo nacionalista cristiano. Esta corriente, que combina fundamentalismo religioso, nacionalismo excluyente y esencialismo moral , está erosionando los pilares fundamentales del orden democrático: el pluralismo, la igualdad ante la ley y el respeto a los derechos humanos.
1.- De la religión al dogma político 2.-Autoritarismo bajo apariencia de moralidad. 3.- Una genealogía del integrismo: del Syllabus a la actualidad 4.- Consecuencias para la democracia 5.- Una defensa desde la ética y la razón. 6.-El paralelismo con el sionismo político radical.
Muy lejos de las peticiones de la reverenda Marian Budde, al frente de la Diócesis Episcopal de Washington, que implora piedad para las víctimas de la política de Trump; o de las palabras de Mark Seitz, obispo católico de El Paso (Texas), que clama contra las consecuencias en la vida de los más desfavorecidos de la guerra trumpiana contra la inmigración y contra los pobres, el arzobispo de Oviedo saluda las políticas del mandatario norteamericano «por poner a la cultura woke en su sitio».
Sanz Montes, que no tiene en sus discursos un gramo de compasión, ni siquiera de condescendiente lástima, utiliza también la piedra woke filosofal, como el resto de líderes nacional-populistas. Basta con tildar cualquier cosa que desagrade de woke para descalificarla, como hacen Trump y Milei con soltura. Su caricatura es burda, total, y multiusos: ¿preocupación por el medio ambiente (como la del Papa en «Laudato si – Sobre el cuidado de la casa común», por cierto) ¡Woke! ¿Inquietud por la integración social de las minorías?