“Los hombres que no amaban a las mujeres”, un ensayo de Teresa Galeote

octubre 9, 2020

Teresa Galeote, 53 Feria del Libro de Valladolid, 2020

9 de octubre de 2020

Con el accesit al VI Premio Internacional Rara Avis de Ensayo obtenido por  “Los hombres que no amaban a las mujeres”, Teresa Galeote añade un nuevo reconocimiento a los varios recibidos a lo largo de su carrera: ganadora del II Premio Alexandre Dumas de Novela Histórica con Más allá de las ruinas, finalista del VII Premio de novela Ciudad Ducal de Loeches con El eco de las palabras, o el Premio Carta Puebla por Los días largos. Algunas de sus obras Daños colaterales, Hasta que la muerte nos separe,  Las orillas del tiempo, la obra teatral El vuelo de Osiris, el libro de relatos Los sueños…

Teresa Galeote, escritora y ensayista, “Los hombres que no amaban a las mujeres” está publicado por Ediciones Irreverentes.

En la introducción nos adelanta su autora objetivo y línea del ensayo:

Este ensayo pretende mostrar la importancia que el pensamiento que algunos hombres, muy considerados para la historia de humanidad, tenían sobre las mujeres. El menosprecio que sintieron hacia nosotras ha sido el soporte básico para entender la persistencia de la cultura patriarcal hasta nuestros días. Los hombres aquí mencionados marcaron profundamente los usos y costumbres de la sociedad; hombres que tuvieron gran influencia en la historia, contribuyendo con ello a su trasmisión a través del tiempo. El pensamiento patriarcal sigue siendo el soporte en el que se asienta la desigualdad, la marginación y cosificación de la mujer, cuando no la violencia hasta su máximo grado como son los asesinatos. Y es esa cultura de menosprecio, en maridaje con el brutal neoliberalismo que padecemos, la que promueve la explotación del cuerpo de la mujer en la industria globalizada de la prostitución, vientres de alquiler, pornografía, además de las desiguales en las relaciones laborales. (…)

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Religiosos y filósofos, disparen, es una mujer

septiembre 12, 2020

Autor Rafal Olbinski (fragmento)

Víctor Salmerón, Espacio Filosófico, 12 de septiembre de 2020

La opresión del sector femenino no se circunscribe sólo al mundo familiar y del hogar, se manifiesta en muchas esferas de la realidad humana. Se me viene a la mente en esta reflexión el terreno filosófico y el de la religión cristiana. Platón, a quien comúnmente se le alaba por ser el filósofo griego que más dignificó a la mujer por lo que expresó de ella en su República, en esa obra de capital importancia para el ámbito filosófico, sostuvo que la mujer es perfectamente capaz de ejecutar las mismas actividades físicas e intelectuales que los hombres realizan; eso, en todo caso, no lo redime de haber sido lo que fue: un machista y un misógino. Pues la mujer, a su juicio, tenía que adecuarse a las exigencias del hombre, debía ser como él, pero no aquel como ella.

Aristóteles, el gran fundador de la lógica formal y dotado de las más eminentes virtudes intelectuales, cuando tuvo que opinar sobre las mujeres nos salió con esta joya de juicio: “parecen hombres —sostiene—, son casi hombres, pero son tan inferiores que ni siquiera son capaces de reproducir a la especie, quienes engendran los hijos son los varones”, (…). “son meras vasijas vacías del recipiente del semen creador”; y, para encriptar su sabiduría sobre esta cuestión, continúa: “el esclavo está absolutamente privado de voluntad; la mujer la tiene, pero subordinada; el niño sólo la tiene incompleta”; los bárbaros y la mujer son el no ser, los exteriores, no son considerados en su sistema. Pero no para allí, luego se jacta diciendo que “el macho es por naturaleza superior y la hembra inferior; uno gobierna y la otra es gobernada; este principio de necesidad se extiende a toda la humanidad” (Política (1254 b 13-15) La mujer, por naturaleza, es inmensamente inferior al hombre, según los criterios básicos de Aristóteles. Hegel, como sabemos, en su sistema no contempló como necesaria la existencia de los morenos, las mujeres y las colonias dominadas por los europeos.

 Veamos si tenemos un poco más de suerte en el terreno de Dios. Empecemos por el Antiguo Testamento, me parece que nuestra suerte cayó en tierra movediza: porque uno de los sectores más damnificados, producto de los perjuicios y prejuicios de los creadores de la Biblia es, para el que lo quiera saber y el que no, el femenino. La Biblia de cuyo contenido se deriva la moral y la teología cristianas es, por lo que allí se expone, furibundamente machista. El antiguo testamento demuestra, de manera irrefutable, lo que digo. No caería mal una lectura bien concienzuda sobre estos versículos: GÉNESIS 3:16, donde se narra el castigo de Dios a la mujer; LEVÍTICO 12: 1, 2 & 5 y JUECES 21:10-12 etc. Todos esos versículos comparten algo en común: su frenético y virulento odio contra las mujeres. Para los autores de la Biblia, la culpable de toda la desdicha e infortunio de los hombres fue la mujer; asimismo fue la responsable directa de la enemistad de éste con aquellos. Mas esa negativa no se superó en el nuevo testamento. Lee el resto de esta entrada »


LAICIDAD: La Respuesta a la Desigualdad de Género

enero 16, 2020
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Oswaldo Guayasamin

Andrés Cascio, El Obrero, (Vía Laicismo.org), 16 de enero de 2020

La prevalencia del hombre como premisa de superioridad y la ostentación de la masculinidad, se encuentra asentada en la inmensa mayoría de las sociedades del mundo y forma parte de las esencias de las culturas y las civilizaciones, desde el más arcaico pasado.

La explicación de tal hecho, enraizado en la concepción profunda de la inmensa mayoría de los seres humanos, la podemos encontrar en las enseñanzas de la educación básica o más bien dicho, en el condicionamiento mental y la conformación conductal inducida por las religiones y las culturas forjadas a su amparo.

La misoginia proviene de los idearios religiosos, y, por supuesto, del patriarcado, que también ha sido promovido y difundido por las religiones y muy especialmente por las monoteístas o de aquellas creencias que tienen su base en las escrituras sagradas, de La Biblia, la Torá y el Talmud o el Corán.

Los creyentes seguidores de estas confesiones pueden calcularse en una cifra aproximada de 3.800 millones de habitantes. Más o menos la mitad de la población mundial, que a la hora de escribir este artículo ascendía a 7.725.535.330 individuos. A estas cifras tal vez habría que sumarle los 1.100 millones de hinduistas, creencia donde también la mujer esta subordinada al marido y es excluida de algunas de las concepciones místicas para la salvación.

Las enseñanzas que se desgranan de estas concepciones dan lugar a los estereotipos y a la adopción de normas, usos y costumbres, que son la base de las culturas patriarcales o “machistas”.

La religión siempre ha estado de una manera u otra conectada a la política, para determinar la moral o la conducta de la sociedad, entendiendo ésta como el conjunto de normas y principios en el que se basan la cultura y las costumbres de los distintos grupos sociales, y aun cuando la religión está separada del estado, la influencia en los mecanismos de preservación de esa cultura marcada por una determinada forma de ser y hacer, es altamente significativa.

De tal manera que se conforma en la vida, a través del desarrollo humano, como las verdades incuestionables que regulan la convivencia en la sociedad, así algunos preceptos como el no matarás (derecho a la vida), el no robarás (derecho a la propiedad), el honrarás a tus progenitores y serás fiel hasta que la muerte os separe (familia tradicional), parirás con dolor (papel de la mujer) etc., se convierten en algunos de los valores de la sociedad.

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Una investigación señala a los manuales de confesión de la Iglesia de los siglos XVI y XVII como germen indirecto de la violencia de género

octubre 9, 2019

Un investigador de la Universidad de Granada analiza el legado sociocultural actual que han dejado los mecanismos de control que ejercía la Iglesia en los siglos XVI y XVII. La investigación pone el enfoque en el sacramento de la confesión como instrumento de disciplinamiento de las costumbres sociales y, específicamente, observa el rol que el discurso eclesiástico definía de la mujer.

El investigador Andrea Arcuri, doctorando en el programa de “Historia y artes” de la UGR

Canal UGR, 9 de octubre de 2019

El doctorando Andrea Arcuri, del programa de “Historia y Arte” de la Escuela Internacional de Posgrado (EIP) de la Universidad de Granada, ha publicado un artículo en la revista “Ex Aequo” sobre las técnicas de represión sexual y de género a través del sacramento de la confesión en los siglos XVI y XVII. Su tesis doctoral tiene como título “Disciplinamiento social y vida cotidiana en la época de la confesionalización: Costumbres, sacramentos y ministerios en Granada y Sicilia” (1565-1665).

La mayoría de investigaciones hasta el momento estudiaban la posición de la Iglesia con respecto a los abusos sexuales dentro del confesionario, conocidos como “solicitatio ad turpia”. El discurso de esta investigación es más novedoso por dos razones: pone el enfoque en el sacramento de la confesión como instrumento de disciplinamiento de las costumbres sociales y, específicamente, observa el rol que el discurso eclesiástico definía de la mujer.

En los siglos XVI y XVII, la Iglesia católica buscaba disciplinar a sus fieles con mayor fuerza debido a las divisiones ocasionadas por la Reforma protestante. Una de las herramientas de disciplinamiento más eficaces que tenían era el sacramento de la confesión que, en estos siglos, era obligatorio realizar una vez al año como mínimo para recibir un certificado de confesión, tal y como establecía el Concilio de Trento.

Así, la Iglesia católica creó un complejo sistema de control: creaba traumas en entornos de la vida como son el sexo, la familia o la economía, convirtiendo en pecado todo lo que no fueran los dictados de la Iglesia y solo permitía la redención de estos pecados a través de la confesión, controlando el comportamiento de todos los fieles. Lee el resto de esta entrada »


Mujeres y Satán

septiembre 3, 2019

El PP demuestra una falta de respeto a la libertad de creación artística, somete el arte al dogma y se considera intérprete de los sentimientos religiosos de la mayoría de los cordobeses

La obra `Con flores a María` de la exposición `Maculadas sin remedio'.

La obra `Con flores a María` de la exposición `Maculadas sin remedio’ / SALAS EFE

Juan José Tamayo, El País, 3 de septiembre de 2019

La Delegación de Igualdad de la Diputación Provincial de Córdoba y la Fundación Botí organizaron el pasado mayo la exposición feminista Maculadas sin remedio. En ella se exhibía el cuadro Con flores a María, de la artista Charo Corrales, que representa a una mujer vestida como una virgen con ángeles alrededor, una corona de flores y tocándose los genitales bajo el manto azul. Es el autorretrato de la autora, de una fina y evocadora estética. El cuadro fue rajado de arriba abajo por una persona fanática y retirado de la exposición.

La reacción de la derecha y la extrema derecha contra el cuadro no se hizo esperar. El PP lo denunció a la Fiscalía de Córdoba por considerarlo “reprobable” tanto desde el punto de vista moral y jurídico como teológico-religioso, ya que hiere “los sentimientos religiosos de la mayoría de los cordobeses” y constituye “un escarnio a los dogmas de la religión católica”.

Con esta denuncia, el PP se arrogaba el derecho de definir lo que es moral y lo que no lo es, lo que es conforme a derecho, se injiere en cuestiones religiosas y teológicas y se cree autorizado para definir lo que es dogma católico. Con ello demuestra una falta de respeto a la libertad de creación artística, somete el arte al dogma y se considera intérprete de los sentimientos religiosos de la mayoría de los cordobeses y cordobesas. Lee el resto de esta entrada »


La virtud y la pureza de las mujeres según la Iglesia.

julio 16, 2019

La virtud y la pureza de las mujeres según la Iglesia. 

Pilar Aguilar, Tribuna Feminista, 16 de julio de 2019

Nací en una época en la que, en España, el poder de la Iglesia católica era considerablemente mayor del que tiene hoy (con ser escandalosos los privilegios de los que aún goza).

El ideal de la Iglesia (el ideal de todas las religiones) es el estado teocrático, aquel donde sus creencias sean leyes y sus pecados, delitos.

En Occidente llevamos siglos poniendo coto a tan desenfrenado despotismo. Por librar esa batalla muchas personas han sido torturadas, encarceladas, asesinadas.

Aunque ahora la sociedad civil ha conseguido limitar el control de la iglesia, esta no ceja y mantiene sus constantes exigencias respecto a la enseñanza del catecismo, la prohibición del aborto, del divorcio o de la eutanasia (como estamos viendo estos días), etc. etc.

Si bien sus prédicas siniestras (la glorificación del sufrimiento, por ejemplo) interpelan a todos, la dureza y el rigor los reserva para las mujeres. Con los varones, siempre ha aplicado una cierta “manga ancha” y ha perdonado las “debilidades de su naturaleza”. Así, por ejemplo, comprende paternalmente que acudan a prostíbulos, tengan barraganas -como tantos curas- e incluso abusen de menores (que sí, que eso está feo, pero, con regañarles un poco y cambiarlos de parroquia o de colegio ya cumplen)… Lee el resto de esta entrada »


De la moral de esclavas a la moral emancipadora de las mujeres

abril 27, 2019

Juan José Tamayo, Amerindia, 27 de abril de 2019 (Vía Laicismo.org)

Del 4 al 6 de abril se celebró en la Universidad Miguel Hernández, de Elche (Alicante, España), el I Congreso Internacional sobre Masculinidades e igualdad: en busca de buenas prácticas de masculinidades igualitarias desde el ámbito de la Universidad** con la asistencia de más de 300 personas. En dicho congreso fui invitado a pronunciar una conferencia sobre “Dioses varones, masculinidades sagradas y violencia contra las mujeres”, que contó con una excelente acogida. Uno de la momentos de mayor impacto de la conferencia fue mi reflexión sobre la moral que las religiones –o mejor, buena parte de sus dirigentes- imponen  a las mujeres, y la alternativa de la emancipación de las mujeres, que resumí en los dos decálogos siguientes y quiero compartir con las personas lectoras de este blog. Agradezco de antemano su interés y la difusión que me gustaría pudieran hacer del texto    

1. Decálogo de la moral de esclavas y subalternas, que imponen las religiones a las mujeres:

. Obedecer a los padres, maridos, patronos, hijos, etc.

. Someterse, como manda la Biblia leída fundamentalistamente (por ejemplo, la Carta a los Efesios), que legitima la periodista italiana Constanza Miriano en su libro “Cásate y sé sumisa”.

. Aguantar los insultos, los malos tratos, los desplantes, las agresiones físicas, los desamores, las traiciones…

. Soportar las cargas que le echen encima, como si fuera un animal de carga.

. Sacrificarse por los demás, sobre todo, por los hijos, esposos, etc. La expresión “qué sacrificada es esta mujer” es considera una virtud y un elogio, más que una humillación. Lee el resto de esta entrada »


IV Feminario, Mesa “Feminismo y religiones” / VÍDEO

febrero 6, 2019

Raquel Ortiz, coordinadora de Valencia laica / Fuente, Laicismo.org

Durante los días 1 y 2 de febrero se celebró en Valencia el IV Feminario, Claves feministas para retos actuales (Programa).

El Feminario, organizado por la Diputación de Valencia, Delegación de Igualdad, Deportes y Juventud., surge, y así lo recogen en su presentación en la web, ” para recoger la tradición del feminismo valenciano y para dar respuesta a los temas actuales. Por ello, el tema de feminismo y religión centró el debate de la primera sesión en la mañana del sábado día 2.

La mesa “Feminismo y religiones, ¿son compatibles” contó con Rosa Regàs Pagés, escritora y periodista y Ibtissame Betty Lachgar, activista feminista marroquí. Moderó Raquel Ortiz, coordinadora de Valencia Laica.

Vídeo

 

Vídeos resto de mesas, en la web del IV Feminario