El trumpismo agita el espantajo del demonio para estigmatizar a sus oponentes. En España, Vox juega a vincular a Sánchez con el diablo. Los discursos apocalípticos ganan fuerza en el debate público
Una mujer, en una manifestación a favor de Donald Trump en Washington en 2020 |Caroline Brehman ( CQ-Roll Call, Inc / Getty Images) _______________
Mi oponente no solo está equivocado, ni es solo un enemigo. Ni siquiera es únicamente malo. Es algo más, algo peor. ¿Un traidor? Peor. Es un siervo del Anticristo, que lo guía desde las tinieblas. Lo anterior no es palabrería esotérica. Ni fanatismo religioso. Es la síntesis de una narración política en auge dentro del sector más exaltado del republicanismo trumpista que domina Estados Unidos y extiende su influencia por todo el mundo. También por España, donde el líder de Vox, Santiago Abascal, afirma que tendrá que hacer un “exorcismo” en La Moncloa.
Son ecos locales —aún lejanos— de una retórica del cristianismo ultraconservador norteamericano que vislumbra la presencia de Satanás en cada adversario. Y no de un Satán simbólico, sino de un Satán de carne roja y ardiente. “En EE UU, para millones de cristianos, el diablo no es una abstracción. Es un ser con rabo y cuernos, una amenaza real. Su uso para infundir miedo por parte del trumpismo, mezclado con teorías de la conspiración y alimentado por la polarización, está en auge”, señala Javier Cavanilles, autor de Satanismo. Historia del culto al mal (Almuzara, 2024).
De la guerra, de la paz y de las religiones, de necropolítica y necroliberalismo, de ecocidio y violencia de género…, de todo ello habló el teólogo y escritor Juan José Tamayo en su conferencia Guerra y paz. ¿De que lado están las religiones?
Ulpiano Álvarez, Juan José Tamayo y Luis Fernández | Gijón, Centro de Cultura Antiguo Instituto _____________
Asturias Laica, 7 de abril de 2026
«La paz es un bien preciado pero frágil y amenazado», así comenzaba Juan José Tamayo su conferencia, -tras una didáctica introducción-, este lunes en Gijón, en el Salón de actos del Centro de Cultura Antiguo Instituto, un salón abarrotado y con personas sin poder entrar.
De la presentación del ponente, de la relación de todos los méritos y cargos que ostenta Juan José Tamayo, se encargó el presidente del Ateneo Republicano, Ulpiano Álvarez, acompañado en la mesa por Luis Fernández, presidente de Asturias Laica que intervendría brevemente.
El acto estuvo organizado, además de por las asociaciones cuyos presidentes acompañaron al conferenciante en la mesa, por el Ateneo Obrero de Gijón.
Teólogo, filósofo y escritor, Juan José Tamayo estará este lunes en Gijón para reunirse durante la mañana con los alumnos del Instituto Padre Feijoo de La Calzada y para ofrecer durante la tarde una conferencia en el salón de actos del Antiguo Instituto (19 horas) organizada por el Ateneo Republicano de Asturias, el Ateneo Obrero de Gijón y Asturias Laica.
–’Guerra y paz. ¿De qué lado están las religiones? es el título de su conferencia. ¡Vaya pregunta!
–Tiene su dificultad, no es fácil encontrar respuestas.
–Estas guerras que vivimos: EE UU, Irán, Israel, Líbano. ¿Qué tienen de religiosas o son solo económicas?
–Fundamentalmente son guerras económicas para ocupar nuevas tierras con grandes beneficios, y también para intentar demostrar quién tiene la hegemonía, no solo económica sino también política, pero en el trasfondo hay una motivación religiosa. En el caso de Israel contra el pueblo palestino y el sur del Líbano la motivación es religiosa. Netanyahu, que se mueve en un ámbito de judaísmo ultraortodoxo, sigue defendiendo los principios de Israel como tierra prometida y pueblo elegido, por lo tanto cualquier concesión a los palestinos supone un retroceso en la realización del reino de Dios.
Fuente: Carlos de Vega, Luis Almodóvar, El País 31 de marzo de 2026
La historiadora Kristin Kobes Du Mez, autora del libro Jesus and John Wayne, que investiga la relación entre el poder y la religión, explica cómo, en nombre de Dios, se justifica la violencia y la guerra en Estados Unidos.
* En el blog de Asturias Laica sobre Kristin Kobes Du Mez y su libro:
La religión está adquiriendo un papel relevante en la guerra de Irán. No puede ser de otra manera, podríamos añadir, si tenemos en cuenta que los dos principales contendientes, Israel e Irán, están dirigidos por sendos gobiernos de orientación religiosa, y que la tercera fuerza en presencia, la presidencia de los Estados Unidos, tiene en estos momentos una fuerte impregnación mesiánica.
El régimen iraní es una teocracia, nacida de la revolución islamista de 1979. Y en el Parlamento de Israel tienen un peso determinante diversos partidos religiosos que ofrecen un apoyo intermitente al primer ministro Benjamín Netanyahu. Los partidos religiosos presentes en el Gobierno israelí son expresión del fundamentalismo judío. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvirk, representa la línea de mayor intransigencia. Israel ha dejado de ser hace años el país laico, de marcada inspiración occidental, cuya dirección política intentaba mantener una cierta distancia del discurso explícitamente religioso.
El feminismo que necesitamos hoy tiene que ser capaz de ver la imagen completa del patriarcado y del colonialismo, de la violencia de género y de la violencia imperialista, sobre los cuerpos de las mujeres, pero también de los hombres y de las niñas y niños que habitan los territorios saqueados y bombardeados
Un grupo de pastores evangélicos rezan con Donald Trump en el Despacho Oval |Casa Blanca __________________
La imagen de Trump rodeado de líderes religiosos, hombres y mujeres que rezan mientras le imponen las manos, no es una escena espiritual. Es una imagen de poder. Representa la alianza entre la extrema derecha política y la extrema derecha religiosa, una alianza que no busca solo ganar elecciones, sino ante todo gobernar las conciencias. Su agenda es global y coordinada, profundamente contraria a los derechos humanos.
El dios que bendice esta alianza es un dios militarista, negacionista del cambio climático, cómplice de la violencia de género, que persigue según el origen y el color de la piel, legitimador de guerras y genocidios… Es un dios vengativo y cruel. Es el dios que usa la religión como dispositivo de odio.
El fenómeno del auge neopentecostal, según la Federación de entidades religiosas evangélicas de España (Federe) tiene una estrecha relación con los nuevos flujos migratorios entre España y América Latina
Trump, Bolsonaro y Ayuso | Ignacio Prieto ______________________
Ignacio Prieto, InfoLibre, 24 de noviembre de 2025
El fenómeno pentecostal y neopentecostal crece y su mensaje llega cada vez más y más lejos. Este movimiento religioso, que tiene su origen en el cristianismo evangélico, se ha esparcido por todo el globo desde EEUU hasta Asia, pasando por África y América Latina, donde, desde hace décadas, se ha vivido un boom que ha llegado a preocupar incluso al Vaticano.
España está siendo testigo de una progresión sin precedentes de este movimiento religioso. Según datos del Observatorio del Pluralismo Religioso, a día de hoy existen 4.737 lugares de culto evangélicos en España con una gran presencia en comunidades autónomas como Cataluña (con 1.007 templos) o Madrid (con 851). La mayoría de estos templos (que a veces son sótanos acondicionados o antiguos locales) se afincan en los barrios de la periferia de las grandes ciudades, donde buscan ofrecer una salida espiritual a gente que, en muchas ocasiones, sufre de precariedad y marginalidad.
Para nadie pasa desapercibida la deriva autocrática que se está viviendo en los Estados Unidos –hasta ahora autoproclamado paladín defensor de la democracia en el mundo– en el segundo mandato presidencial de Donald Trump. Y el factor religioso es un hecho que el magnate se ha cuidado de no dejar fuera de su control. De hecho, aparte de la mayoría de la Conferencia Episcopal, hay otros tres importantes organizaciones católicas que estarían muy vinculadas a la Administración Trump, según señala la teóloga Hille Haker en información recogida por el portal Katholisch.
Se trataría de redes reaccionarias están transformando la democracia estadounidense en una teoautocracia por convicciones religiosas, afirma la teóloga Hille Haker. Esta profesora de ética teológica de la Universidad Loyola de Chicago observa de cerca los acontecimientos en Estados Unidos.
“En el número actual de la revista ‘Publik Forum’, [Haker] escribe que los católicos ultraconservadores forman parte de un movimiento interreligioso que practica el revisionismo histórico y promueve «la transformación de la democracia estadounidense en una teoautocracia con Trump al mando«”, según cita el portal alemán.
El Old Glory Club tiene 26 delegaciones por todo el país y una investigación de The Guardian revela que entre sus miembros hay militares, abogados y funcionarios del Estado
Miembros del grupo de extrema derecha Patriot Front, durante una concentración en Washington en enero de 2025 / Dominic Gwinn/Middle East Images/AFP _________________
En EEUU hay una red formada por decenas de fraternidades de extrema derecha, solo para hombres, con centenares de participantes, según sostienen sus propios miembros. Una investigación de The Guardian ha identificado a militares en activo y retirados dentro de esta red, así como abogados, empleados públicos y conocidos influencers antisemitas.
El Old Glory Club [Club del Antiguo Esplendor] está compuesto por un mínimo de 26 delegaciones en 20 estados del país. Hasta ahora había llamado poco la atención, pero es un ejemplo del crecimiento alarmante que en los últimos años han registrado las formaciones políticas racistas, especialmente con el ascenso de Donald Trump y su regreso a la Casa Blanca.
El grupo se dedica a organizar conferencias y encuentros, entre otros eventos. Algunos de sus miembros clave, como el podcaster Pete Quinones, aprovechan sus plataformas en redes para difundir ideas de la extrema derecha sobre inmigrantes y judíos. Otros usan sus atalayas online para reaccionar ante acontecimientos políticos y proponer medidas, como la de crear un “seguro de cancelación” para miembros de la red que vean dificultada su vida profesional debido al extremismo de sus opiniones políticas.
Vox y otras fuerzas extremistas refuerzan su ofensiva contra “el ‘lobby’ gay” y la “ideología de género” con una obsesiva alerta de pedofilia
Un manifestantes portando la Biblia protesta en contra de la marcha del Orgullo de Budapest, el sábado 28 de junio / ZUMA vía Europa Press ___________________
¡Los niños están en peligro! ¡Les roban su inocencia! El grito se repite en la extrema derecha española. Es el grito de Vox, cuya portavoz adjunta en el Ayuntamiento de Madrid, Carla Toscano, proclamaba la semana pasada: “El adoctrinamiento LGBTI de los niños es corrupción de menores y lleva a la pederastia”. También es la alarma que pulsa la presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, que aseguraba en una reciente entrevista en OKdiario que en Castellón han enseñado a críos de 11 años a “cocinar con semen”. “Absolutas barbaridades”, se escandalizaba.
Este discurso no es nuevo, pero este año viene con fuerza porque la Hungría de Viktor Orbán, inspiración de Santiago Abascal, prohibió la marcha del Orgullo invocando la protección de los menores, una medida que agitó el debate en España y lo llevó al Congreso. Allí Vox respaldó el mes pasado el veto a la manifestación. Orbán, solemnizó la diputada Rocío de Meer, cumple con su “deber” de “proteger a los niños”.