¡Ay de los que se escandalicen!

febrero 25, 2021

Este Gobierno puede y debe declarar la inconstitucionalidad de todas las inmatriculaciones hechas a partir de 1978 y cancelar de oficio los asientos practicados con certificación eclesiástica, por ser, amén de inmorales, nulos de pleno derecho. Eso sí, la jerarquía católica mantendría intacto su derecho a registrar aquellos bienes cuya titularidad pueda demostrar por los medios establecidos a tal fin, sin privilegio alguno. Como Dios manda.

Jose Mari Esparza  /  Fuente foto

José Mari Esparza, Noticias de Navarra, 25 de febrero de 2021

Estos días se ha logrado parte de lo que llevábamos largo tiempo demandando: la publicación de las inmatriculaciones de la Iglesia católica en todo el Estado a partir de 1998, cuando el Gobierno de Aznar les permitió inscribir los lugares de culto, algo que ni siquiera Franco hizo. Desde el derecho romano, los templos fueron considerados bienes públicos (como lo son en Francia o Portugal), estaban fuera de comercio y no podían ser privatizados. Y, de serlo, basta ver los archivos de cualquier ayuntamiento para comprobar qué propietario pagó las facturas desde la primera campana al último copón.

No son 35.000. Son más que el doble si se cuenta lo inmatriculado desde 1946. Y la mayoría no son templos, sino casas y huertas municipales, tierras comunales, solares, escuelas, cementerios y plazas, registrados a cencerros tapados, sin más título de propiedad que el testimonio de unos obispos ladrones, convertidos en fedatarios públicos por un dictador para arrebañar el patrimonio de los pueblos. Un escándalo monumental. No debe extrañar que llevaran al Caudillo bajo palio. Lee el resto de esta entrada »


«Lo de la Iglesia, eso sí que es un Kiosco»

febrero 22, 2021

Plaza de Puerto de Cabras

Francisco Déniz, Onda Fuerteventura, 22 de febrero de 2021

Lo de la Iglesia, eso sí que es un Kiosco. Muy bien montado, por cierto.

Corría el año 1996 cuando, no contentos con la Ley Hipotecaria de 1946 porque Franco no les dejó apuntarse los lugares de culto y templos, Aznar la reformó para concederles este negocio.

A partir de entonces sumaron, a lo ya expoliado, todo lo demás.

Fíjate tú si es o no es que, según el Gobierno central, desde 1996 hasta 2015 se apuntaron a su nombre unos 34.961 bienes que ahora los particulares y las administraciones pueden reclamar si lo consideran.

Pero las asociaciones que vienen denunciando este robo consideran que es el gobierno el que debe decretar la nulidad de esos privilegios, poner el contador a cero y que los propietarios, sean particulares o públicos, presenten la certificación de sus propiedades.

Desde 1946, los obispos se han apropiado del 85 por ciento del patrimonio del Estado y reciben muchísimo dinero por ello. Pero no solo lugares de culto, también fincas, patios, costas, casas, garajes, teleclubs, plazas y kioscos.

El kiosco de la iglesia de Puerto Cabras sin ir más lejos.

Este lugar entrañable y referencia de la capital majorera, situado en la plaza del centro de la ciudad, fue apuntado a nombre de la Diócesis el 10 octubre de 1985, después de que su antiguo dueño decidiera sentar unos bloques para protegerlo mejor de algunos robos e intimidaciones y violencias de la Legión. Lee el resto de esta entrada »


Inmatriculaciones o hacer que el camello entre por el ojo de una aguja. Escribe José María Castillo

febrero 19, 2021

“Querer anunciar el Evangelio, mediante la posesión y acumulación de bienes, es como querer que el animal más grande (un camello) pase por el orificio más pequeño”

José María Castillo / Fuente Imagen

José María Castillo, Religión Digital, 19 de febrero de 2021

Yo no soy jurista. Ni entiendo de leyes. He dedicado mi vida a estudiar y enseñar la religión cristiana. Y estudiando esta religión, he aprendido lo que pueden y deben hacer los obispos. Y también lo que no pueden ni deben hacer.

Por supuesto, todos los obispos son ciudadanos. Y tienen, por eso, los derechos y deberes de todos los ciudadanos. Pero, además de eso, tienen que cumplir también con los derechos y deberes que son propios de un obispo. O sea, un obispo es un sujeto que, además de “ciudadano”, tiene y ejerce una “vocación”. Dicho de otra manera, el obispo, además de ejercer una “profesión”, vive y pone en práctica su “vocación”. Es decir, el obispo es el que “siente como un deber el cumplimiento de su tarea profesional en el mundo” (Max Weber, Ética Protestante, cap, 3º). Lo ideal sería que todo el mundo viviera su “profesión” como una “vocación”. Sin duda, el mundo funcionaría mejor. Pero, por lo menos, es obvio que los obispos lo deben de vivir así.

Pues bien, como enseña la teología cristiana, los obispos son los sucesores de los Apóstoles. Pero son sucesores, no sólo en sus poderes y derechos, sino también en sus deberes, Y si es que somos fieles a lo que dice el Evangelio, es evidente que lo que Jesús les exigió a los primeros Apóstoles, se lo exige también a quienes son los sucesores de aquellos primeros Apóstoles.

Ahora bien, lo primero que Jesús les exigió a los Apóstoles del Evangelio es que “tenían que dejarlo todo” (Mc 10, 28; Mt 19, 27; Lc 18, 28). Y les prohibió, de manera tajante, llevar nada para cumplir su misión (Mt 10, 9-10; Mc 6, 8). Y es que “seguir a Jesús” es abandonarlo todo, quedarse sin nada y así – sólo así – se puede “seguir a Jesús”. Esto es tan serio y tan fuerte, que, si esto no se acepta y se toma en serio, es como querer que un camello pase por el ojo de una aguja (Mt 19, 24 par). Lee el resto de esta entrada »


Falta de transparencia y de verdad

febrero 18, 2021

El informe que acompaña al listado de inmatriculaciones es resultado de negociaciones entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal que nunca han visto la luz y seguro explican el retraso de casi tres años en su publicación

La Mezquita de Córdoba en una imagen de septiembre de 2019 / Paco Puentes

Antonio Manuel Rodriguez, El País, 18 de febrero de 2021

Apenas concluido el Consejo de Ministros y Ministras, el PSOE publicó este tuit con el hashtag #TransparenciaYVerdad: “El listado de bienes inmatriculados por la Iglesia que el Gobierno envía al Congreso responde a una iniciativa presentada por el Grupo Socialista en el Congreso. Fue una ley de Aznar la que facilitó las inmatriculaciones de la Iglesia Católica”. En ambas afirmaciones no dice toda la verdad y nunca fue transparente.

No dice la verdad porque la reforma de Aznar en 1998 sirvió para privatizar los templos de culto, hasta entonces ajenos al Registro de la Propiedad por su consideración histórica como bienes de dominio público. Sin embargo, el privilegio que ha permitido a la jerarquía católica perpetrar el mayor escándalo inmobiliario de la historia es de origen franquista, equiparando a la Iglesia con la Administración Pública y a los Obispos con Notarios. Estas normas devienen inconstitucionales desde la entrada en vigor de nuestra Carta Magna por chocar frontalmente contra el principio de aconfesionalidad del Estado. En consecuencia, este listado de 35.000 bienes inmatriculados tampoco responde a toda la verdad porque debió solicitarse desde 1946 o, en el peor de los casos, desde 1978. La Iglesia inmatriculó miles de bienes desde entonces, incluidos templos de culto a pesar de la prohibición registral, como La Seo y muchas iglesias mudéjares de Aragón o del prerrománico asturiano, por citar algunos ejemplos sangrantes. Lee el resto de esta entrada »


Carmen Calvo: ¿ministra de la Iglesia o de un gobierno secular?

febrero 18, 2021

…Vivimos en el siglo XXI y la ministra Carmen Calvo se ha comportado en todo este proceso más como una ministra de la Iglesia Católica que como una de un gobierno secular y sin embargo la abstención, negligencia o colaboración ante un expolio del patrimonio histórico es un delito contemplado en el artículo 323 del Código Penal.

Antonio Gómez Movellán, Público, 18 de febrero de 2021

La presentación del listado de los bienes inmatriculados ilegalmente por parte de la Iglesia Católica- ya que es una ilegalidad viciada en origen– ha generado un desaguisado jurídico que el Gobierno ahora pretende sancionar y dar conformidad al mayor expolio de patrimonio histórico ocurrido en España y en Europa con un vergonzoso informe que precede al listado.

El gobierno, en boca de la Vicepresidenta primera, difiere las posibles reclamaciones a los ayuntamientos o la persona físicas que se vean perjudicadas por tal o cual inmatriculación. ¡Como si el gobierno no tuviera competencias en velar por el patrimonio histórico! ¡como si la mezquita de Córdoba o la catedral de Burgos fueran de único interés del ayuntamiento de Burgos o del de Córdoba! Después de la barbaridad de las inmatriculaciones de los monumentos nacionales en los registros de la propiedad, no se trataría de batallar, una por una, como pretende la Vicepresidenta primera, la titularidad de tal o cual bien del patrimonio histórico cultural, sino de promulgar un instrumento jurídico que sea adecuado y eficaz para la declaración nula de todas esas inscripciones de titularidad ilegítimamente realizadas. Pero se trataría, además, de ir un poco más allá impulsando una reforma de la ley del patrimonio histórico en la cual se exprese con total claridad la titularidad pública del patrimonio histórico de raíz religiosa y la posibilidad de la afectación para uso religioso de tal o cual templo. La idea y concepción actual, de la cual beben todas las leyes de patrimonio de las CCAA y los propios Acuerdos con la Santa Sede de 1979, es justo la contraria, ya que se considera que la propiedad de los bienes históricos culturales de las instituciones eclesiásticas son de la Iglesia Católica y que para su conservación se obliga al Estado a pactar  o convenir con ella; es una concepción que bebe del nacionalcatolicismo. Lee el resto de esta entrada »


El ‘caso Ferrari’ y la libertad de expresión

febrero 16, 2021

Andrea Giunta, CTXT, 16 de febrero de 2021

Dieciséis años después del proceso judicial que la Iglesia inició y la justicia civil llevó adelante contra una exposición de León Ferrari (1920-2013) realizada en el Centro Cultural Recoleta (CCR) de la Ciudad de Buenos Aires, se intenta desatar lo mismo ahora en Madrid, con motivo de su retrospectiva en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. El museo de la Reina, algo que sorprende desde las repúblicas latinoamericanas. El arzobispo de Buenos Aires en 2004, Jorge Mario Bergoglio, hoy papa Francisco, escribió una carta a la feligresía que fue leída en todas las iglesias del país, en la que denunciaba que en un espacio de arte de la ciudad de Buenos Aires se perpetraba una blasfemia: el castigo que corresponde a tal delito según el Levítico es el de la lapidación por el pueblo. Aunque la acusación de blasfemia ya no merece un proceso civil, provocó expresiones violentas en las salas de exposición, donde sujetos organizados destruyeron obras. Al mismo tiempo, activó denuncias penales que quedaron enmarcadas en una causa cuyo título acusaba al artista, a mí como curadora de la exposición, a la directora del CCR, al Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y al Ministro de Justicia de “poner al país en peligro de guerra”. Una guerra del Vaticano contra Argentina. La jueza a la que llegó la causa decidió otorgar más de lo que los denunciantes pedían: en lugar de retirar 90 de las 400 obras que reunía la exposición retrospectiva –a las que catalogaban como ofensas a Dios, al Papa, a la Virgen y a Jesús–, cerró la exposición. Configuró así la figura inusual de “censura judicial”: en un país en el que sucesivos dictadores prohibieron y censuraron obras, e incluso quemaron libros, la justicia democrática suspendía una exposición. Lee el resto de esta entrada »


Libertad de expresión: crimen y palabra

febrero 16, 2021

Una sociedad que castiga en exceso el empleo de palabras no reafirma serenamente sus valores, sino que expresa en la pena inseguridad y miedo. Ya es hora de abordar la reforma del Código Penal

SR. GARCÍA

Manuel Cancio Meliá, El País, 16 de febrero de 2021

Casi al mismo tiempo, la presidencia del Gobierno y el grupo parlamentario de Unidas Podemos han anunciado iniciativas legislativas que afectan a los delitos que criminalizan determinados actos de comunicación. Ambos pretenden recortar el alcance de estas infracciones, aunque parecen proponer vías diferentes: por un lado, el Gobierno, sin concretar una propuesta legislativa articulada, anuncia que impulsará una reforma respecto de los “excesos” en el ejercicio de la libertad de expresión, restringiendo “claramente” la reacción del sistema penal a casos en los que hay una creación de un “riesgo para el orden público” o “la provocación de algún tipo de conducta violenta”, y ello con penas que no sean privativas de libertad. Además, la posición del gobierno es que aquellas manifestaciones que sean vertidas “en el contexto de manifestaciones artísticas, culturales o intelectuales” permanezcan “al margen del castigo penal”. Afirma que el “derecho penal ni es la herramienta más útil, ni es necesaria, ni es desde luego proporcionada para responder a comportamientos que, aun pudiendo rozar la ilicitud, su castigo penal supondría un desaliento para la libertad de expresión, tal y como han declarado el Tribunal Constitucional, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la Unión Europea y la mayor parte de la doctrina española”. Por su parte, Unidas Podemos ha presentado ya una proposición de ley mediante la cual se pretende derogar varias figuras delictivas en este ámbito: la de injurias a la Corona y a diversos colectivos que representan al Estado; el delito de ofensa de los sentimientos religiosos mediante escarnio de las creencias de tal índole; la figura de los ultrajes a España; y, finalmente, el delito de exaltación del terrorismo o humillación a sus víctimas. En opinión de los proponentes, en España “se están utilizando tipos penales totalmente obsoletos, no ajustados a la Constitución Española e impropios de una democracia desarrollada. Así, estaríamos hablando de delitos que chocan frontalmente con la libertad de expresión desde su propio enunciado y que procede derogar”.

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El gobierno de los eslóganes y el laicismo

enero 29, 2021

 

Antonio Gómez Movellán, Público, 29 de enero de 2021

La derrota de Trump en las elecciones y los altercados en el Capitolio parecen haber añadido más confusión a una tensión política internacional extraña y aún más confusa.

El ascenso, en los países más desarrollados del mundo, de ideologías reaccionarias que se atrincheran tras las barricadas del aislacionismo nacional y bajo las banderas de los valores religiosos y de las patrias se debe, en parte, a la fragilidad de las soluciones políticas y sociales que se han venido desarrollando, bajo el rótulo de neoliberalismo, en las últimas décadas. Las nuevas fracturas sociales que ahondan la desigualdad y la pobreza en el corazón mismo de los países más desarrollados del mundo revela una crisis de los paradigmas sociopolíticos dominantes en estos países desde los años 80.

Y algo similar pasa en los países más empobrecidos donde el ascenso de ideologías reaccionarias aislacionistas y muchas veces envueltas ideológicamente el doctrinarismo de las religiones están haciendo saltar en pedazos la geopolítica tal y como ha sido concebida hasta hace solo unas décadas y donde el antimperialismo y la soberanía nacional no suele ir asociado, desgraciadamente, a unos discursos  de liberación y emancipación  sino de reacción, justificados en la religión, como lo vemos, por ejemplo, en Turquía .

Además, el control de las multinacionales de la información que se imponen sobre las soberanías de los pueblos y de los Estados y “el capitalismo de la vigilancia” promueve discursos unilaterales donde la información veraz y el pluralismo informativo salta por los aires. Los casos de Snowden y Assange pone en evidencia lo que es la censura en los tiempos de la digitalización y la inteligencia artificial.

En nuestro país, las aspiraciones sociales de reformas políticas del 15 M han sido diluidas entre el trascurrir del tiempo y los nuevos desafíos sociales, que no son pocos. Precisamente en la ampliación de la desigualdad social y el crecimiento de la pobreza es donde el discurso reaccionario, patriótico y religioso como el de VOX cobra justificación y si bien es fácil de caricaturizar, muchos de los problemas que señala este neofascismo son muy reales y de ahí su expansión.

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Obispos: a Dios rogando y con el mazo dando

enero 23, 2021

Obispo de Córdoba, misa en Aguilar de la Frontera / Canal Sur

Pedro López López, Público, 23 de enero de 2021

“A Dios rogando y con el mazo dando” es una expresión que cabe entender en un doble sentido: 1º) queriendo significar que para conseguir algo no basta con rezar o rogar a Dios, sino que hay que trabajar para ello, y 2º) puede referirse a las personas que de cara a los demás se muestran piadosas y religiosas, pero que hipócritamente encubren sus malas acciones o intenciones, o, por decirlo de otra manera, a lo que entendemos por doble moral; no obstante la web diccionarioactual.com habla de otro matiz diciendo que la expresión se emplea “con un sesgo irónico para referirse a las personas que son muy religiosas y sin embargo, no tienen escrúpulos a la hora de agredir a otros para conseguir sus objetivos”. Creo que la homilía del pasado 17 de enero pronunciada por el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, puede enmarcarse en este último significado.

“¡Ojo, con tocar los sentimientos religiosos!”, advertía el obispo. Sorpresa, poca, pues Su Eminencia tiene una trayectoria vamos a decir que llamativa, para no topar con el código penal, que es fácil cuando se critica a autoridades, ideas, discursos o prácticas religiosas, pues tanto autoridades como simples fieles se ofenden con mucha facilidad y, a diferencia de los demás, están más que defendidos por el código penal, por la Asociación de Abogados Cristianos, por los jueces y por el sursuncorda. Los demás, nos defendemos de sus ofensas como podemos, que suele ser acudiendo al razonamiento, aunque suelen mostrarse poco permeables al mismo, ya que para eso tienen el blindaje del dogma y conocen la verdad absoluta, a diferencia de los pobres mortales que utilizamos la reflexión y no tenemos conexión directa con ninguna divinidad.

La diatriba, que puede verse aquí (minutos 32-33 aproximadamente) completaba la frase citada anteriormente con “que nadie los toque, o si los toca, que se atenga a las consecuencias”. Vaya… suena a amenaza, Eminencia. Hay que ver cómo rogamos a Dios, pero con el mazo cerca. Lee el resto de esta entrada »


El derecho a disfrutar del arte

enero 19, 2021

La civilización occidental y cristiana (1965), León Ferrari / Fuente imagen Religión Digital

Julián Arroyo Pomeda, Diario16, 18 de enero de 2021

Abogados Cristianos –nombre rimbombante donde los haya- ha emprendido una nueva cruzada. Esta vez le ha tocado a la exposición “La bondadosa crueldad”, que ofrece el Museo Reina Sofía. ¿Acaso puede haber crueldad bondadosa? Pues esa es la gracia de una gran ironía.

La historia nos ha dado muestras más que suficientes de situaciones y personas que han actuado cruelmente, aunque su naturaleza e identidad se considerara socialmente como bondad. Acostumbraba a decir una persona conocida mía y que es, realmente, bondadosa, que tenía pánico ante un requeté que acababa de comulgar. Al preguntarle la razón de esto contestaba sin inmutarse: porque habrá pedido a Dios que le dé fuerza para cumplir con su deber, que era fusilar a los enemigos de España, seleccionados para el paredón El caso es que le horrorizaba cumplir tal deber, pero él era, ante todo, un militar.

Abogados Cristianos tiene como emblema defender judicialmente todo lo que ofenda al sentimiento religioso. El teólogo Tamayo ha establecido un término muy descriptivo en su último libro para caracterizar a los políticos que exhiben una Biblia en la mano, que interpretan de modo fundamentalista, para legitimar sus actuaciones nada cristianas. Habla de cristoneofascismo. Por aquí parecen sonar los ecos.

A la exposición del artista argentino León Ferrari se le acusa de ofrecer imágenes que hacen burla de Cristo, por lo que ofenden a los católicos. La imagen más impactante es la de un Cristo crucificado en un avión de guerra norteamericano, otro Cristo a la parrilla, la virgen María y santos encerrados en jaulas con unas palomas defecando, o el Juicio Final de Miguel Ángel con excrementos de palomas. Todo esto es vejatorio para los católicos y ataca creencias y símbolos religiosos. Por eso exigen al Director del Museo que las retire, porque hieren los sentimientos religiosos. Lee el resto de esta entrada »