La religión y la “dictadura totalitaria”

julio 18, 2018

Por José Manuel Barreal San Martín

Imagen, Eulogia Merle

La religión en la Escuela Pública vuelve a estar en el debate  por mor de la suave y tímida reforma que el actual gobierno del PSOE se propone introducir en la vigente ley educativa que, en mi opinión, denuncia la  falta de rigor, seriedad y autoridad del propio  gobierno hacia el demandado socialmente “Estado laico”. Han saltado las alarmas en la siempre beligerante iglesia católica y de las AMPAs gemelas a ella cuando se les toca lo que llaman “su libertad de conciencia”. También entre el llamado profesorado de esa asignatura, nombrados por la iglesia católica por sus méritos “religiosos”, que no por otros.

En esta inacabada polémica, que no tendrá solución hasta que el Concordato con el Vaticano finiquite, no suele analizarse, por un exceso de celo en el respeto a las creencias, que sí son respetables, el contenido de la asignatura que se imparte en los centros escolares, el cual  se caracteriza por oponer  a la formación racional y científica, el adoctrinamiento creacionista, oposición que resulta especialmente grave por la irracionalidad en el argumento. En  ningún momento se hace mención de la evolución biológica; lo que implica que el alumnado de  religión está siendo adoctrinado, con el consentimiento paterno, en el creacionismo y sin opción a contrastar otras concepciones. Además, ofrece  la creación como el mayor de los milagros, no desdeñando otros, que obviamente tienen que creer, como “la resurrección” o la “virginidad de María”. El dogma, se impone al pensamiento crítico y racional.

Fray Jesús Sanz Montes, sabiendo que se le escapa su pastoreo por la inocua propuesta del gobierno, acusa  al mismo de ” liberticida” ya que se inmiscuye en ” nuestra libertad”. El nombrado franciscano sostiene que “vuelve la dictadura totalitaria”, habrá  que entender que esta horrible “dictadura” es por oposición a su “democrática” institución religiosa, representada por él y otros. Sin embargo no parece, a la luz de la historia y acontecimientos recientes, que él se encuentre en disposición favorable para decirnos qué es la democracia. No parece, insisto, en que su iglesia sea la mejor opción educadora en la escuela y en la sociedad actual. Lee el resto de esta entrada »


¿Qué pasa con la Religión?

julio 15, 2018

eldiario.es, 14 de julio de 2018

 

La tira de Vergara, 14 de julio de 2018


Ejercicio de cinismo

julio 14, 2018

Conversaciones de Covadonga 2018 / Flickr Arzobispado de Oviedo

El ciudadano Jesús Sanz Montes nace en Madrid en  1955. Estudia bachillerato, hace estudios profesionales y trabaja muy poco tiempo en un Banco. En 1975 (con 20 años) ingresa en el seminario de Toledo. El ciudadano Sanz Montes es, por lo tanto, de mi generación. El ciudadano Sanz Montes estudió, como yo, en una escuela aplastada por el nacional-catolicismo que acaba de consolidar un golpe de estado. Escuela construida sobre la sangre de una gran cantidad de maestras y maestros ejecutados por el dictador por el sólo hecho de no serle sumisos y con el objetivo de aterrorizar a los supervivientes (Francisco Franco, Caudillo de España por la gracia de Dios, de su dios ¡maldita gracia!). Escuela sometida a un terrorismo de estado, de un estado cuyo dictador pasea bendecido bajo el palio de la iglesia católica. Escuela sometida, por tanto, a los poderes de esa iglesia católica. Sumisión rubricada por unos acuerdos con el Vaticano que le dan derecho de censura sobre todo aquello que pueda ser enseñado. Escuela donde no tiene cabida nada que no sea lo dictado por esa iglesia que convierte en cruzada un cruento golpe de estado de inspiración fascista para darle cobertura moral (cobertura de su moral).

Es posible que entonces el ciudadano Sanz Montes no se percatase del hecho. Todos nuestros sistemas de percepción son diferenciales (percibimos la diferencia) y si los suyos no se estimulaban es que no notaba diferencias entre lo que él quería que fuera y lo que realmente era. Normal, porque él era uno “de los suyos”, de los que se aprovechaban del golpe de estado para imponer sus creencias. Para aplastar cruelmente a todo aquel sospechoso de pensar diferente.

Pero el ciudadano Sanz Montes ya ha recorrido mucha parte de su vida (la mayor). Ha tenido tiempo de (y dinero para) leer, viajar, cruzar sus opiniones con otras muchas. Ha tenido, en resumen, la posibilidad de enriquecer sus sistemas de percepción y ampliar su capacidad de interpretar los hechos.

Cuando la Ministra de Educación del Gobierno de un país (aconfesional según su constitución) dice que hay que modificar una ley impuesta por el PP (el que cree que los muertos del franquismo están muy bien en las cunetas) para que la nota de religión no compute (para que no se confunda con un mérito una creencia confesional) y cuando esa Ministra declara que para el Gobierno la Educación Pública es prioritaria, el ciudadano Sanz Montes exclama desde el púlpito electrónico (twitter) que le concede la iglesia católica: Lee el resto de esta entrada »


Sobre el uso de la razón

julio 10, 2018

Una reflexión sobre la importancia del raciocinio en la argumentación

Luis Fernández González, presidente de Asturias Laica
La Nueva España, 9 de julio de 2018

Leo con detenimiento una amplia reflexión sobre “el capitalismo y la pérdida del sentido moral originario del socialismo histórico” publicada en su diario con la firma de Francisco Javier Martínez, arzobispo***. Comienza con una reflexión sobre el presente que resulta asumible: “Es probablemente muy ingenuo, en el mundo en el que estamos, esperar que en un debate político se pueda introducir una razonable medida de razón”. El avance en la estructura de razonamientos del escrito me depara una primera sorpresa: “Ese amor a la razón, ese recurso a la razón, es tarea de la Iglesia como una de las exigencias primeras y más profundas de su fe en Jesucristo”. ¿Es posible que una iglesia que predica una fe fundamentada en un misterio (el de la santísima trinidad) y dos milagros (el fundacional de la resurrección de Jesucristo y el permanente de la transubstanciación) pueda tener como una de sus exigencias primeras el recurso a la razón? ¿Dónde queda entonces lo de la virginidad antes, durante y después del parto?

Dice Foucault que “el problema principal, cuando la gente intenta racionalizar algo, no consiste en buscar si se adapta o no a los principios de la racionalidad, sino en descubrir cuál es el tipo de racionalidad que utiliza”. Parece necesario abandonar la sorpresa e intentar descubrir el tipo de racionalidad del autor del escrito. Posiblemente arroje para ello alguna luz la descripción que hace de cómo materializó esa tarea (el recurso a la razón) la iglesia ya desde el principio: “Como lo fue en los primeros siglos del cristianismo, cuando tuvo que abrirse paso entre la proliferación selvática de “sentimientos religiosos” y de gnosticismos de todas clases”. La descripción de la realidad cultural del momento fundacional resulta un poco inquietante. Lee el resto de esta entrada »


Del 78 a nuestros días: Estado confesional encubierto

junio 11, 2018

En estos vivimos la desintegración de una vieja mentira: la definición de nuestro modelo de Estado como aconfesional.

Foto, El Salto

Por Julio Fuentes
El Salto, 11 de junio de 2018

La Constitución Española de 1978 esbozaba ya un papel preferencial para la Iglesia Católica, que ha mantenido e incluso incrementado su status de gran corporación, con escuelas y colegios, red de geriátricos y residencias de ancianos, su patrimonio cultural e inmobiliario, participación en medios de comunicación sociales, así como en entidades financieras diversas. Se estima en 11.000 millones de euros anuales la cantidad destinada por parte del Estado para sufragar instituciones y actividades religiosas. Por medio de la ley de inmatriculaciones llevada a cabo por el gobierno Aznar, se dio la potestad a la Iglesia Católica para que registrase como propias, sin ningún tipo de control, todas las propiedades que estimasen oportunas (incluida la Mezquita de Córdoba, por citar un ejemplo). Una atribución, la de registrar propiedades, de la que sólo gozan las administraciones públicas. Por otra parte, la Iglesia goza de una serie de exenciones fiscales muy importante; han sido numerosos los casos de conventos convertidos en hoteles que, además de realizar la explotación económica de un negocio privado, han estado exentos de pagar IBI. Y no ha sido el Estado quien ha iniciado las denuncias contra estas prácticas abusivas, sino ciudadanos particulares que han visto en esta práctica un abuso.

El artículo 16 de la Constitución establece lo siguiente: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”. Sin embargo, la realidad de los hechos desmiente ese modelo aconfesional, ya que vivimos en realidad en un modelo confesional soterrado, encubierto. Lee el resto de esta entrada »


Constitución o Biblia

junio 4, 2018

Por María José Fariñas Dulce, Profesora de Filosofía del Derecho (Universidad Carlos III de Madrid). Miembro del Grupo de Pensamiento Laico, integrado también por Nazanín Armanian, Enrique J. Díez Gutiérrez, Pedro López López, Rosa Regás Pagés, Javier Sádaba Garay y Waleed Saleh Alkhalifa

Imagen, Diario PúblicoPúblico

Diario Público, 4 de junio de 2018

Hace unos días, paseando por la playa brasileña de Ipanema en Rio de Janeiro, me sorprendí con unas pintadas que se repetían a lo largo del carril para bicicletas, en las que se podía leer “Biblia, SIM, Constituiçâo, NÂO”. Este mensaje no es una simple anécdota, especialmente si se tiene en cuenta que, en una reciente encuesta realizada por CNT/MDA, el 40,1% de los ciudadanos brasileños afirmaban que confían más en la Iglesia que en otras instituciones laicas del Estado (jueces, gobierno, parlamento, policía…).

La presencia de las Iglesias evangélicas y otros movimientos religiosos en la vida política de varios países es ya un hecho a tener en cuenta. Consiguen ganar seguidores con una apelación a la defensa de valores supuestamente esenciales y con argumentos en contra de los valores laicos y plurales positivados en el derecho moderno de las democracias liberal. De nuevo la pretensión de imponer endógenamente una ética privada sobre la ética pública recogida en las Constituciones de la Modernidad. De nuevo mensajes fundamentalistas que expresan el temor al pluralismo. De nuevo, parafraseando a Max Weber, la razón frente al carisma de lo sobrenatural, el cual se constituye en el único referente moral de las personas. Lee el resto de esta entrada »


Educación segregada. También por sexos

abril 14, 2018

Igualmente erróneo y pernicioso a la educación cristiana es el método llamado de la coeducación, fundado también, según muchos, en el naturalismo negador del pecado original, y, además, según todos los sostenedores de este método, en una deplorable confusión de ideas que trueca la legítima convivencia humana en una promiscuidad e igualdad niveladora... (Divini illius magistri)

Pío XI., autor de la carta encíclica Divini illius magistri (1929)

Enrique del Teso, La Voz de Asturias, 14 de abril de 2018

Abundan los cantores al capitalismo y su intrínseca perfección. Pero con el capitalismo pasa como con la inmortalidad que, como decía Borges, es una convicción rarísima. De hecho, las palabras que definen la esencia del capitalismo se refieren siempre a una parte de la población, nunca se dicen para todos, como sería el caso si se dijeran en serio. Cuando se habla de competitividad o eficiencia se habla siempre a los de abajo. La competitividad y la eficiencia se invocan para despidos, bajadas de salarios o mermas de los servicios públicos. Los grandes sólo compiten cuando no hay más remedio.

Los grandes de verdad intentan siempre eludir la competencia. Prefieren tratar con los poderes públicos como decía aquel personaje de Chirbes, «se necesitan cere­moniales, ritos, saber […] cuándo tienes que seducir­, acariciarle la nuca a alguien, hablarle suavemente al oído, rozándole con los labios la oreja, cogerlo por los riñones, abra­zarlo, acariciarle los lomos, […] cuándo toca dejar caer una frase que sabes que se le ajusta al otro entre dos miedos y trabaja como una palanca […] conocer en qué punto una pizca más de presión quiebra el caparazón». Sin embargo, cuando se utiliza la palabra libertad, nunca se habla para los de abajo. Los cantos a la libertad siempre son para proteger intereses de las alturas. La enseñanza sabe mucho de esas cosas. Si oímos sostenibilidad o eficiencia, es que aumentará el número de alumnos por aula o desaparecerán desdobles de idiomas. Si oímos libertad, siempre habla el Opus, el obispado, el PP o la Concapa. Precisamente ellos, a quienes nada debe ninguna de nuestras libertades. Siempre es algún poderoso o representante de poderosos porque a ellos se dirige la palabra libertad, por hermosa que sea tal como está en el diccionario. Lee el resto de esta entrada »