Fondos buitre por la gracia de dios

octubre 22, 2019

La iglesia está en su derecho de pedir y yo en el mío de recomendar que no lo hagan, escribe Nieves Concostrina

El edificio de Fuencarral 112, uno de los 14 inmuebles que eran propiedad de Fusara.

El edificio de Fuencarral 112, uno de los 14 inmuebles que eran propiedad de Fusara./ VÍCTOR SAINZ

Nieves Concostrina, El País, 22 de octubre de 2019

Si deciden dejar toda o parte de su herencia a alguna organización humanitaria, fantástico. Seguro que destinarán el dinero a salvar vidas en zonas de conflicto, a crear hogares infantiles en países pobres, a fabricar prótesis para niños víctimas de minas antipersona, a hacer pozos de agua en aldeas perdidas… pero piénsenlo muy bien antes de dejarle ni un euro a la Iglesia. Ellos están en su derecho de pedirlo, sí; y yo en el mío de recomendar que no lo hagan.

¿Recuerdan el pisazo en el que se empadronó el arzobispo Rouco Varela cuando se jubiló? Era el octavo derecha de la Calle Bailén, 12, uno de los edificios con mejores vistas de Madrid. Casi 400 metros cuadrados, seis habitaciones, cuatro baños, pedazo de salón y gran terraza. Allí se fue a vivir el sibarita arzobispo Rouco con dos monjas que lo atendían como dios manda y otro cura a su servicio que le librara de dar palo al agua. Esa lujosa casa valorada en 1,3 millones de euros que dejó en herencia una particular, pasó a formar parte de uno de los muchos inmuebles exentos de pagar impuestos, como todas las residencias “de los obispos, de los canónigos y de los sacerdotes con cura de almas”. ¿Cura de almas? ¿En serio? ¿No hay otro eufemismo menos cínico? Quizás esa particular incauta pensó que su acto de generosidad se emplearía en dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, alojar a los enfermos o dar techo al necesitado. Me parto. Lee el resto de esta entrada »


La violación de la Mezquita de Córdoba por la iglesia católica

septiembre 24, 2019

¿Qué tiene que pasar para que se respete la Constitución en el punto de la fe y se trate a la Iglesia Católica como una más? ¿Qué tiene que pasar para parar los pies a ese poder fáctico tan y tan poderoso, despojándola de los privilegios que mantiene? / Escribe Víctor Claudín en Diario del Aire

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Parte de la exposición ‘Por tu cruz redimiste al mundo’, en el interior de la Mezquita. / Juan Ayala / Fuente

24 de septiembre de 2019. Víctor Claudín en Diario del Aire

La Mezquita de Córdoba (me vais a perdonar, pero me niego a llamarla catedral) fue de titularidad pública hasta hace 12 años, cuando en la famosa campaña de apropiación de bienes terrenales por parte de la Santa Iglesia Católica, ésta cambió la propiedad a su favor. Desde entonces ya es esa cosa híbrida convertida en espléndida fuente de beneficios.

Es conveniente recordar que el obispo de Córdoba celebró el “espectacular” vuelco electoral en Andalucía en favor de PP, Ciudadanos y VOX, explicándolo desde el argumento de que: “No se puede atacar a la libertad religiosa”. Y sentenció que: “Andalucía se sitúa como pionera de un cambio social que esperamos en la sociedad española”.

Entiéndase libertad religiosa como el arzobispado lo entiende: yo hago lo me sale en gana, los demás lo que puedan.

El mismo obispo que ha declarado que no quiere mezquita, sino sólo “catedral”, pidiendo que se suprima el nombre de “mezquita” al popular templo cordobés para que pase a ser sólo el que se supone que le corresponde por gracia divina.

Mientras, expertos piden que se impugne la propiedad ante el Tribunal Constitucional, que se anule la inmatriculación de la Mezquita. Pero el gobierno que es pero no está, que está pero que no se le espera, que dice ser y es todo lo contrario, etc., no hace nada porque, claro, con la Iglesia hemos topado.

Todo este preámbulo para contar mi indignación como persona laica que vive en un estado aconfesional y que exige un respeto a la historia y a las demás confesiones del Estado. Lee el resto de esta entrada »


Ir a por lana

septiembre 16, 2019

Sobre la asistencia a la misa en Covadonga de Adrián Barbón (y sobre la posición de PSOE gijonés a favor de la continuidad de las corridas de toros en El Bibio), escribe Alejandro Ortea

Alejandro Ortea, La Nueva España, 16 de septiembre de 2019

¿A qué va el presidente astur a la basílica de Covadonga? Probablemente a que, en el uso de su libertad de expresión y el hallarse en casa propia, fray Jesús, el arzobispo le proporcione unas obleas dialécticas. ¡Qué manía la de figurar. Qué aldeanismo mal entendido el que una autoridad civil se meta a figurar en funciones religiosas a no ser que sean acontecimientos de Estado.

Le está bien empleado y, al contestarle pocas horas después en Cabrales, demuestra que los golpes llegaron allí donde debían hacerlo. Debería servirle de lección y no remontarse a los tiempos del período preautonómico en los que el presidente provisional, Rafael Fernández, acudió más bien llevado por su buena relación con el entonces arzobispo Díaz Merchán.

El ordinario que le sucedió, con sus buenas maneras sociales fue siempre prudente en sus parlamentos, como siempre, por algo Carlos Osoro llegó a cardenal. Cierto que otros presidentes regionales siguieron acudiendo a Covadonga para hacer su paripé, pero ya estuvo bien de bailarles el agua a quienes han demostrado suficientemente no respetar a todos los ciudadanos y no siquiera suficientemente a los de su grey. Bien estaría que el ocupante de Suárez de la Riva diera por una vez cierto toque de firmeza y el año próximo se abstuviera de misas y procesiones.

En esta pizpireta villa marinera, la primera autoridad municipal ya ha iniciado un buen camino en este sentido y, oh sorpresa, no ha pasado nada y la vida sigue igual…


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41 años de criptoconfesionalismo

septiembre 12, 2019

Esteban Rosador, Menéame, 12 de septiembre de 2019

A Gonzalo Puente Ojea, preclaro debelador del mito religioso, le resultaba tremendamente revelador lo cómoda que se siente la iglesia católica con el régimen surgido en España tras la aprobación de la constitución de 1978. Basta considerar la historia de intolerancia que arrastra desde sus comienzos como religión oficial de imperio romano en tiempos de Constantino para sospechar de esa comodidad. En particular, es suficiente examinar el previo periodo dictatorial nacionalcatólico, instaurado tras un fracasado golpe de estado, que la iglesia amparó y justificó sin ambages desde el primer momento, y la posterior guerra civil que acabó a sangre y fuego con el legítimo régimen democrático de la Segunda República.

Tras la muerte del dictador, unas elecciones semidemocráticas surgidas de la Ley de Reforma Política de 1976 no podían otorgar en absoluto el carácter de constituyentes a las cortes elegidas. Aún así, en un lamentable proceso llevado a cabo de tapadillo y a espaldas de la opinión pública se elaboró el texto constitucional que se sometió a referendo a continuación.

Nada bueno podía salir de un proceso realizado bajo la vigilancia efectiva del incólume aparato estatal franquista: ejército, policía y poderes judiciales. Sin olvidarnos de la jefatura del estado, encarnada en el monarca borbón elegido por decisión personal del genocida dictador anterior, en evidente desafío a la legalidad republicana liquidada por la fuerza de las armas.

Y el texto constitucional evidenció que la supuesta oposición democrática resultante de las previas elecciones seudodemocráticas había mantenido incólumes los dos pilares básicos de la estructura dictatorial franquista: La monarquía borbónica personificada en el sucesor elegido por el dictador y los privilegios de la iglesia católica característicos del nacionalcatolicismo inherente a la dictadura. Lee el resto de esta entrada »


Devota

septiembre 9, 2019

La Iglesia interfiere en la vida pública con autoridad vergonzosa

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Marta Sanz, El País, 9 de septiembre

Comulgué con guirnalda de flores azules. Asistí a catequesis y aprendí oraciones —“Dios te salve, María, llena eres de gracia”— que me daban que pensar: gracia, para mí, tenía otro significado. Celebramos mi comunión en un restaurante en el que había papagayos vivos. Los mayores se agarraron una cogorza y yo disfruté de mis regalos. Éramos ateos y no ricos —comíamos carne congelada—, pero nunca desaprovechamos una ocasión para divertirnos. Jugué a oficiar misas: la liturgia y el rezo del Jesusito de mi vida antes de acostarme eran experiencias exóticas que vivía cuando me quedaba a dormir con mis abuelos maternos. Los paternos —ateos, antitaurinos, republicanos, melómanos, enciclopédicos, urbanos y quizá supersticiosos— celebraban los santos: cantábamos “Santa Marta, santa Marta tiene tren, pero no tiene tranvía…” Cometíamos sacrilegio y caíamos en contradicciones justificadas porque santa Marta es patrona de la hostelería. Me escucho diciendo “¡Ay, Señor!” y a mi papi le encantan las yemas de santa Teresa. Mi tía me regaló un Antiguo Testamento ilustrado que seguramente inspira la procesión bíblica de Lorca con sus corceles y su reina de Saba. De aquel libro me fascinaban las indumentarias femeninas tanto como lostriquinis con capa transparente de Dale Arden en Flash Gordon. Siempre me gustaron las iglesias y encender una velita y besar el manto de la Virgen del Pilar. El darnos la paz y la experimentación. Confieso —verbo muy propio—: soy, religiosamente, esteta y frívola.


Velos, melenas y desmelenes

septiembre 6, 2019

Artículo de opinión de Pilar Aguilar Carrasco, ensayista, investigadora, escritora, analista y crítica de cine

Tres escolares, una de ellas vistiendo velo, a la salida del colegio en Vitoria. EFE/David Aguilar

Tres escolares, una de ellas vistiendo velo, a la salida del colegio en Vitoria. EFE/David Aguilar

Pilar Aguilar, Público, 6 de septiembre de 2019

¡Sigue pasando! En cuanto se habla de vestimenta femenina, se lía. Y si se habla del velo, entonces se lía doblemente… Tanto que, antes de poner siquiera un pie (o una palabra) en el tema, es preciso acotarlo.

Aclaro, pues:

NO voy a comparar el grado de laicismo de España con el de Irán, los Emiratos o países por el estilo. Aquí es incomparablemente más alto, sin discusión posible.

NO dudo ni por un instante que el velo sea un signo patriarcal de sumisión, ni dudo de que sea signo religioso (sin entrar en finos análisis sobre si su uso viene impuesto por el Corán o por la costumbre).

En varias ocasiones he polemizado duramente con personas que defendían el velo presentándolo, incluso, como signo de liberación y para ello ¡apelaban al feminismo! Pero, claro, ya sabemos que, si bien hace unos años mentar al feminismo era como mentar al diablo, ahora se apela a él hasta para defender lo indefendible (verbi gratia, la prostitución y/o los vientres de alquiler…).

O sea y, por abreviar: comparto totalmente las opiniones vertidas por las autoras del artículo Fuera velos que someten publicado en este mismo periódico.

Aclarados estos puntos, voy a entrar en los que ahora me interesan. A saber:

  1. ¿Debemos indignarnos porque en España algunas mujeres lleven velo?
  2. Concretamente en las aulas ¿Podemos prohibirlo?

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Mujeres y Satán

septiembre 3, 2019

El PP demuestra una falta de respeto a la libertad de creación artística, somete el arte al dogma y se considera intérprete de los sentimientos religiosos de la mayoría de los cordobeses

La obra `Con flores a María` de la exposición `Maculadas sin remedio'.

La obra `Con flores a María` de la exposición `Maculadas sin remedio’ / SALAS EFE

Juan José Tamayo, El País, 3 de septiembre de 2019

La Delegación de Igualdad de la Diputación Provincial de Córdoba y la Fundación Botí organizaron el pasado mayo la exposición feminista Maculadas sin remedio. En ella se exhibía el cuadro Con flores a María, de la artista Charo Corrales, que representa a una mujer vestida como una virgen con ángeles alrededor, una corona de flores y tocándose los genitales bajo el manto azul. Es el autorretrato de la autora, de una fina y evocadora estética. El cuadro fue rajado de arriba abajo por una persona fanática y retirado de la exposición.

La reacción de la derecha y la extrema derecha contra el cuadro no se hizo esperar. El PP lo denunció a la Fiscalía de Córdoba por considerarlo “reprobable” tanto desde el punto de vista moral y jurídico como teológico-religioso, ya que hiere “los sentimientos religiosos de la mayoría de los cordobeses” y constituye “un escarnio a los dogmas de la religión católica”.

Con esta denuncia, el PP se arrogaba el derecho de definir lo que es moral y lo que no lo es, lo que es conforme a derecho, se injiere en cuestiones religiosas y teológicas y se cree autorizado para definir lo que es dogma católico. Con ello demuestra una falta de respeto a la libertad de creación artística, somete el arte al dogma y se considera intérprete de los sentimientos religiosos de la mayoría de los cordobeses y cordobesas. Lee el resto de esta entrada »