Cuando se matricula a un hijo en un centro concertado católico, la familia acepta un ideario educativo que, por ley, debe estar publicado en el boletín oficial correspondiente y ser claro, accesible y veraz. Lo que muchas familias desconocen es que en diversos centros, especialmente en Madrid, Valencia, Castilla-La Mancha y el Levante, el ideario real no coincide plenamente con el ideario formal: en la práctica, la orientación religiosa no es la general de la Iglesia católica, sino la de un movimiento concreto, el Camino Neocatecumenal, fundado por Kiko Argüello y Carmen Hernández en 1964 en Palomeras Altas.
El patrón organizativo: legal, pero no siempre transparente
El modelo que puede repetirse en los centros es el siguiente:
«El mantenimiento de privilegios de la Iglesia es el principal obstáculo para que la escuela pública sea el eje vertebrador del sistema», expone López del Río, coordinador de la campaña «Por una Escuela Pública y Laica. Religión fuera de la escuela»
Una escuela abandonada en Tortosa | Archivo. Manuel Cohen vía AFP ______________
La Iglesia católica, a pesar de la importante reducción en el número de alumnos que eligen la asignatura de religión —de más de medio millón en diez años: de 3,5 millones a 2,9—, mantiene todavía un fuerte poder en la educación, una de las claves que explican su influencia social después de años de avance de un proceso de secularización en el que otras espiritualidades y el ateísmo le han ido comiendo terreno. «Dos de cada 10 estudiantes están matriculados en centros educativos confesionales», según la Fundaciò Ferrer i Guardia.
Según los datos que publica cada año la Conferencia Episcopal en sus memorias, en el año 2014 había 1.468.269 alumnos matriculados en centros de ideario católico (el 94% de ellos financiados por fondos públicos) y diez años después, en 2024, eran 1.482.503, es decir, la Iglesia educa a 14.234 estudiantes más que entonces, aunque ha venido perdiendo escolares desde que alcanzó el pico en el año 2020, con 1.525.215 alumnos.
«La educación es una de las áreas donde la religión tiene una mayor presencia», concluye la Fundació Ferrer y Guàrdia, mientras colectivos laicistas demandan una escuela pública sin presencia confesional.
Uno de los ejes estratégicos fundamentales de la actividad de la Iglesia en España y que explica en parte –aunque menguante– su poder actual, 47 años después de la promulgación de la Constitución, es el de la educación.
Más allá de la asignatura confesional de religión (que se oferta en horario lectivo en todos los colegios del país, y que aún mayoritariamente, salvo en cuatro Comunidades Autónomas, madres y padres la eligen para sus descendientes), es el sistema de conciertos educativos establecido en 1985, con el PSOE en el Gobierno, el que ha sostenido y mantenido esa influencia.
Este sistema lleva a la transferencia cada año de miles de millones de euros a manos privadas, mayoritariamente católicas. Según datos del ministerio de Educación del último año disponible, 2023, fueron 7.783 millones, una cifra récord, los que destinaron los gobiernos autonómicos a los colegios concertados, que son en su mayoría católicos: (casi el 70%, según los datos de Escuelas Católicas, que los agrupa).
Tendencias como el Camino Neocatecumenal o Comunión y Liberación se han instalado sibilinamente en la escuela El Karmel de Terrassa, pero anteriormente lo hicieron en Rubí, Sant Cugat o Santpedor. El Gobierno de la Generalitat tendrá que explicar la semana que viene en el Parlament las acciones que piensa adoptar para frenar estos movimientos.
Escola Mare de Déu del Carme a Terrassa | G.E.-Fuente foto ______________________
Fuentes: El País (Ivanna Vallespín) / Cadena SER (Laura Gutiérrez), 2 de abril de 2025
Que las organizaciones ultrarreligiosas controlen colegios no es algo nuevo. Ya pasa con el Opus Dei o con Legionarios de Cristo, entre otros. Pero desde hace un tiempo otros movimientos les siguen los pasos y están poniendo un pie, aunque más sigilosamente, en las escuelas concertadas. Así como los dos grupos mencionados no esconden su afiliación en los colegios que controlan, estos nuevos movimientos como el Camino Neocatecumenal o Comunión y Liberación son más sibilinos. Pero las organizaciones religiosas no son las únicas a las que interesa hacerse un hueco en el mundo educativo; también nuevos partidos ultra como Aliança Catalana ven aquí un filón y ya se han hecho con el control de un centro en Osona.
El caso más sonoro de la expansión de movimientos ultrarreligiosos es el colegio Mare de Déu del Carme de Terrassa, que estas últimas semanas está siendo el protagonista de la polémica a raíz a la denuncia de un conjunto de familias de un viraje ideológico de la escuela. Los problemas, explica este grupo de padres, surge a raíz del cambio en el equipo gerente del centro, que se mantiene en manos de la orden de los Padres Carmelitas, pero se incorpora como Lluís Seguí como coordinador pedagógico y Nuno Pitta como representante de la titularidad, seguidores de dos movimientos católicos como Comunión y Liberación y el Camino Neocatecumenal, conocidos como Kikos.
Hay que decirlo una y mil veces: no podemos seguir llamando “libertad de enseñanza” a semejante aberración. Los padres no pueden arrogarse el derecho de encarcelar a sus hijos en una secta ideológica hasta que tengan dieciocho años, de modo que estos crezcan creyendo que el mundo es una mera prolongación de su familia
El exministro del PP Jaime Mayor Oreja en el Senado en la cumbre antiabortista ____________________
Hay que aceptar que ya no es así y que, cuando siguiendo la ola general la derecha vuelva a gobernar este país, tendremos que acostumbrarnos a ver cómo el delirio supersticioso sepulta la sensatez científica de la Ilustración. No es imposible que se imponga el negacionismo del cambio climático, la cruzada antivacunas, la idea de que los homosexuales son enfermos necesitados de terapia, o la de que los programas sociales son un atentado contra la propiedad privada, una manera de robar a los más ricos bajo el amparo de la ley. Mayor Oreja ha roto el hielo y se ha colocado a la avanzadilla, afirmando que “entre los científicos están ganando aquellos que defienden la verdad de la creación frente al relato de la evolución”.
La prelatura difunde su mensaje a través de escuelas e institutos agrupados en cuatro grandes grupos y tres universidades; el alumnado en estos centros recibe la formación religiosa ‘estándar’, pero también las ‘preceptuaciones’, una especie de tutorías entre el ‘coaching’ y el proselitismo
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Daniel Sánchez Caballero / Jesús Bastante, El Diario, 11 de noviembre de 2024
Escuelas infantiles. Colegios privados puros, privados concertados. Mixtos, solo de chicos o solo de chicas. Universidades propias y de grupos cercanos. Decenas de miles de alumnos y cientos de millones de euros de ingresos cada año. El Opus Dei tiene un pequeño imperio educativo en España.
Un pequeño imperio que factura cerca de mil millones al año en conjunto –la mayor parte a través de la Universidad de Navarra– y que abarca todo el periplo educativo, desde el que la Obra trata de expandir su influencia social y su manera de entender el mundo, explican sociólogos que han estudiado a la institución que fundó Josémaría Escrivá de Balaguer. Ni siquiera hace falta ser un experto en estos centros, toda la información está recogida en las webs de las cuatro principales empresas que alimentan la red educativa del Opus: Fomento de Centros de Enseñanza, Attendis, COAS y la Institució Familiar d’Educació.
Los centros religiosos representan tres cuartas partes de la enseñanza concertada. El peso de la red escolar privada subvencionada aumenta en siete autonomías y se reduce en diez, según un informe de Save the Children
Puerta de un colegio concertado de Madrid, en abril / Claudio Álvarez ____________________
El informe de Save the Children, «Por una escuela concertada inclusiva», se centra únicamente, como señala su título, en los centros privados subvencionados que considera contribuyen a ampliar la segregación escolar, separando al alumnado más vulnerable del resto más favorecido. Plantea en su informe que necesita un cambio para que sea inclusiva para todos los niños y niñas. Y termina con una serie de recomendaciones para que, con financiación mejorada, gratuidad real y unas reglas de juego equitativas en los procesos de admisión. En cuanto a su papel en el sistema público español, se limita a plantear opciones: ¿subsidiariedad, complementariedad o sustituibilidad? sin decantarse por ninguna de las tres. Diagnóstico válido pero no las conclusiones (la concertada en sí no es el problema sino su escasa financiación) o las «soluciones»
España es el país con “la mayor brecha socioeconómica entre centros concertados y públicos de los países de la OCDE” (una organización integrada principalmente por los países desarrollados), advierte Save the Children, una ONG que trabaja en favor de los derechos de la infancia, en un estudio publicado este miércoles. El dato procede del análisis del último Informe PISA, la gran evaluación internacional que realiza periódicamente la OCDE.
Comienza el nuevo curso escolar, y la Iglesia mantiene un peso fundamental en la educación de los más jóvenes. Después del Estado, es la institución que aglutina más colegios y centros de formación en España. Según datos de Escuelas Católicas, la organización educativa más representativa de la Iglesia, casi 1,2 millones de niños se han matriculado en alguno de 1.952 centros escolares que las diferentes congregaciones religiosas dirigen en nuestro país. Y no son todos los que hay: existen también colegios diocesanos, parroquiales, de otras congregaciones religiosas no adheridas a Escuelas Católicas (aunque son pocas) y otros vinculados a movimientos eclesiales o a iniciativas particulares con una inspiración cristiana.
Seis de cada diez colegios concertados en España pertenecen a la Iglesia, lo que supone más del 15% del total del sistema educativo. En ellos se educan 1.192.542 alumnos y hay 105.434 trabajadores, de los que 85.175 son docentes.
Existen congregaciones religiosas con una dilatada experiencia educativa que fueron fundadas en España. Es el caso, por ejemplo, de los jesuitas, obra de San Ignacio de Loyola. En las aulas de sus colegios se sientan algo más de 34.000 alumnos, lo que los convierte en la quinta congregación religiosa en número de estudiantes. Los escolapios, fundados por el santo aragonés José de Calasanz, les siguen de cerca, en sexto lugar y con medio millar de alumnos menos aunque, si les sumamos los 18.000 niños de las Escolas Pías de Catalunya –que aparecen como una entidad aparte en las estadísticas de Escuelas Católicas–, subirían al cuarto puesto. Las Hijas de la Divina Pastora-Calasancias, que también siguen el espíritu del santo aragonés, suman otros 5.000 alumnos.
El Centro de Orientación Familiar «Mater Misericordiae» fue creado en 2014 para «acompañar los sufrimientos de muchas personas». Su consejero es Juan Andrés Talens, director del Secretariado para la Defensa de la Vida del Arzobispado
Centro Madre Josefa Campos de Alaquàs. / Germán Caballero __________________
Fuebtes: Gonzalo Sánchez, Levante / Levante, 9 de julio de 2024
Mater Misericordiae. Es el nombre del Centro de Orientación Familiar diocesano (COF) que dirige F.M, docente denunciado por practicar terapias de conversión sexual a al menos cinco de sus alumnos del centro católico concertado Madre Josefa Campos, de Alaquàs (Valencia). Por este centro situado en València han pasado más de 350 personas desde que se creó en 2014.
F. trataba de convencer a los estudiantes que captaba de que visitaran ese centro, según adelantó ayer en exclusiva Levante-EMV. La entidad se define como «un hospital de campaña que acoge y acompaña los sufrimientos de muchas personas y les da una respuesta adecuada a nivel profesional, pero también desde el magisterio y la maternidad de la Iglesia que sana los corazones y las heridas y ofrece la oportunidad de una vida nueva”.
La situación de Andalucía, punto de partida del artículo de Agustín Martínez antes de su análisis de cómo hemos llegado hasta aquí, es extrapolable en mayor o menor medida a la de todo el país. Baste remitirnos al último informe de EsadeEcPol, a cuyos resultados hace referencia el autor, sobre la situación de los centros financiados con fondos públicos pero de titularidad privada, llamados centros concertados.
Dicen que la educación pública, gratuita y universal, es uno de los elementos estructurales del Estado de Bienestar, que tantos sacrificios les costaron a nuestros padres y abuelos y que dábamos como un logro indestructible no hace demasiado tiempo. Craso error. Los gobiernos de derecha y ultraderecha patrios disfrazados con la piel de cordero que tan bien parece sentarle a Moreno Bonilla, están socavando hasta los cimientos esa herramienta de ascenso social que tan en evidencia deja a sus cachorros.
Desde la enseñanza de 0 a 3 años privada, para la que Juan Manuel no ha dudado en devolver millones de euros europeos destinados a la pública, para que así no pudieran hacerle la competencia a sus “amigos de pupitre”, hasta el florecimiento de universidades privadas, a mayor gloria de niños de papá ágrafos, que solo así pueden conseguir un título que colgar en el despacho heredado, la campaña de demolición de la enseñanza pública en Andalucía solo ha hecho que comenzar.