El Teatro Principal de Burgos acogió la presentación de la Fundación Neos, un ‘lobby’ impulsado por los expolíticos del PP Jaime Mayor Oreja y María San Gil, en el que participó el expresidente del TSJ de Castilla y León, José Luis Concepción
José Luis Concepción en el acto de la Fundación Neos _______________________
La Sala Polisón del Teatro Principal de Burgos se llenó este miércoles para la puesta de largo de la Fundación Neos en la ciudad castellana. Alrededor de 200 personas asistieron al acto que presentaba el grupo local de esta entidad presidida por el exministro del PP Jaime Mayor Oreja y con la exdirigente del PP vasco María San Gil como vicepresidenta. Una fundación, nacida en 2021, que se expande por España creando grupos locales, ya hay 16 según su recuento, para reivindicar una vuelta atrás en la sociedad amparándose en una supuesta pérdida de moral por haber dejado atrás el humanismo cristiano en los valores europeos.
Ante un público mayoritario de la tercera edad, aunque también había jóvenes veinteañeros, Neos se presentó con un plantel de invitados que expusieron sus pensamientos sobre las preocupaciones de la entidad. Entre los nombres estaban la víctima de ETA y cofundador de Vox, el burgalés José Antonio Ortega Lara; el filósofo José Ramón Ayllón; y el polémico expresidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León y juez en activo, José Luis Concepción. Moderó el acto un clásico del periodismo burgalés, Antonio José Mencía.
Con el nuevo desembarco de Donald Trump en la casa Blanca, los nacionalistas cristianos creen que llegó el momento de «purificar» a Estados Unidos -extirpando, por ejemplo, la «ideología woke»- e implementar el «plan de dios» instaurando la prioridad de los valores cristianos -tal como ellos los conciben- en la política y el derecho. Un proyecto que encarna una fuerte amenaza para la democracia
Desde su vuelta a la Casa Blanca, Donald Trump ha reafirmado su alianza con el nacionalismo cristiano blanco, otorgándole un acceso sin precedentes al poder del gobierno federal. Recientemente, nombró a la telepredicadora evangélica y exponente de la teología de la prosperidad estadounidense, Paula White, al frente de la recién creada White House Faith Office (Oficina de la Casa Blanca para la Fe), una agencia creada con el argumento de «fortalecer a las familias estadounidenses». En línea con esta agenda, anunció también la emisión de una orden ejecutiva para establecer un grupo de trabajo contra el «sesgo anticristiano», con el objetivo de perseguir una supuesta «violencia contra la comunidad cristiana».
Con un Partido Republicano bajo su control y una Corte Suprema de mayoría conservadora, Trump intensifica su retórica religiosa, con campañas en las que se lo ha visto rodeado de políticos y pastores que bajan la cabeza, colocan sus manos sobre él, cierran los ojos y le rezan cual mesías en un éxtasis narcisista, al tiempo que los llama «mis hermosos cristianos». En julio de 2024, Trump se dirigió a los cristianos a quienes les pidió el voto y les dijo: «En cuatro años no tendrán que votar de nuevo. Lo habremos solucionado tan bien que no tendrán que votar, mis hermosos cristianos».
En un Brasil polarizado, la extrema derecha capitaliza la religión para consolidar tanto agendas ultraconservadoras como vínculos simbólicos con las masas
Jair Bolsonaro con el pastor evangélico Silas Malafaia durante un culto en la iglesia evangélica Asamblea de Dios en Río de Janeiro en 2022, cuando era presidente de la República / Alexandre Cassiano/ EFE-Fuente _____________________
Ana Carolina Evangelista, Rebelión, 7 de febrero de 2025
La religión parece brotar de la tierra cada vez que se analiza hoy la política en Brasil, y no sólo en Brasil. Ya sea durante procesos electorales o en los pasillos de los poderes Ejecutivo y Legislativo, no pasa un día sin que hablemos de cómo va la intención de voto del segmento evangélico, o sobre el posicionamiento del diputado a, b, c… que ha manifestado cado sus referencias religiosas para justificar su voto o su nuevo proyecto de ley, y las repercusiones que esto tendría en el Gobierno. Pero, ¿qué pasó? ¿Por qué vemos más religión en la política? ¿Siempre estuvo ahí y simplemente no le prestábamos atención? ¿Por qué ya no es posible hablar de elecciones y política sin que haya un poco de religión queriendo hacer acto de presencia?
¿Y será que todo tiene realmente que ver con religión? Yo diría que no. Si extrapolamos al contexto brasileño una reciente investigación publicada en Estados Unidos, quizás más personas empiecen a preguntarse si efectivamente estamos hablando de una invasión indiscriminada de la religión en la política o si más bien estamos presenciando una incorporación sistemática, radicalizada e instrumental de la religión por uno de los polos político-ideológicos. La segunda opción parece más acertada.
El periodista británico vino a España a investigar la caída del Banco Popular y se encontró con una historia de ingeniería financiera, poder y auge de una élite de extrema derecha protagonizada por el Opus Dei
Gareth Gore investiga los tentáculos del Opus Dei en el Banco Popular en ‘OPUS’ /David F. Sabadell _____________________
Yago Álvarez Barba, El Salto, 12 de octubre de 2024
Eso de que “el Banco Popular es el banco del Opus” era una frase que se decía mucho dentro y fuera del mundo financiero, era vox populi. A nadie le impresionaba ni asustaba que una orden religiosa de élites económicas controlara uno de los principales bancos del país. No lo hacía porque un banco no es lo único que controlan los tentáculos de poder del Opus Dei que abrazan con fuerza las esferas empresariales y políticas españolas. Pero un día el Banco Popular, cerca de la quiebra, fue intervenido, sus acciones expropiadas y vendidas al Banco Santander por un euro.
Gareth Gore, periodista británico especializado en el mundo financiero, vino a España a cubrir e investigar la caída de la entidad, tal y como llevaba haciendo años en otros países y otras crisis financieras. Entrevistó a muchos accionistas del Popular muy cabreados con lo ocurrido. Todos planeaban organizar demandas colectivas contra la dirección del banco y las autoridades que habían permitido que todo ocurriera y que, más tarde, habían dado luz verde a la intervención y venta en una sola noche. Todos menos un grupo. Un 10% del banco, un porcentaje que da mucho poder al que lo ostenta, estaba en mano de una unión de accionistas bajo el nombre “La Sindicatura”. Al investigar por qué esa gente no se quejaba, indagó en su origen y se acabó encontrando una respuesta que le fascinó: “Son el Opus Dei”.
La Red Política de Valores, presidida por el ultraderechista chileno José Antonio Kast y que tilda de “asesinato” la interrupción del embarazo, celebrará un encuentro mundial en la Cámara alta en diciembre
El presidente de la Red Política de Valores, José Antonio Kast, interviene durante el acto ‘Viva 24’ de VOX, en Madrid / A. Pérez Meca / Europa Press ______________________
Fuentes: El Diario (Marta Borraz) / El País (Ángel Munárriz) / Público, 1 de octubre de 2024
Después de pasar por Nueva York, Budapest o Bogotá, la Red Política de Valores, uno de los actores más activos en la cruzada internacional contra el aborto o el matrimonio igualitario, celebrará en Madrid la sexta edición de su Cumbre Transatlántica. Lo hará el próximo 2 de diciembre y no en un espacio cualquiera. La jornada, cuyo lema será “por la libertad y la cultura de la vida”, transcurrirá en el Senado.
La Red Política de Valores, una organización multinacional de extrema derecha contra el aborto, el “feminismo radical” y la “ideología de género”, ha elegido Madrid para la sexta edición de su llamada “cumbre transatlántica”, que tendrá lugar dentro de dos meses. Una institución pública, concretamente el Senado, dará acogida al evento, lo que según los organizadores convierte a la Cámara alta en “entidad colaboradora” de una asociación que considera el aborto un “asesinato de inocentes” y apoya la aprobación de las “leyes de latido fetal”. Estas normas, que en Estados Unidos impulsan los Estados republicanos más radicales, prohíben la interrupción del embarazo a partir del momento en que puede detectarse actividad cardíaca en el embrión, en torno a la sexta semana, cuando muchas mujeres no saben ni siquiera que están embarazadas.
El presidente de la Conferencia Episcopal clausura un curso del instituto de Vox y Le Pen que preside un apologeta de Franco y Pinochet
El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, en una imagen de archivo / Sergio Pérez (EFE) ___________________
La ultraderecha busca la bendición de la jerarquía de la Iglesia católica para dar su “batalla cultural” contra la izquierda. Y parece que está en camino de conseguirla. El ISSE (Instituto Superior de Sociología, Economía y Política), el semillero de futuros líderes ultras montado en Madrid por dirigentes de Vox y Marion Marèchal —sobrina de la líder del Reagrupamiento Nacional francés, Marine Le Pen, y flamante eurodiputada— celebra esta semana su segundo curso de verano. Si el año pasado tuvo lugar en Segovia, con el patrocinio de la Junta de Castilla y León, entonces cogobernada por PP y Vox, esta vez lo celebra en El Escorial (Madrid), de la mano de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), propietaria del diario en línea El Debate.
Entre los 15 conferenciantes del curso, dedicado a ensalzar la colonización española de América frente a las denuncias de los representantes de los pueblos indígenas, no hay una sola mujer. La mayoría pertenecen al plantel de profesores de la universidad de los propagandistas (CEU San Pablo) o están en la órbita de Vox. Entre estos últimos figuran Francisco José Contreras, diputado de dicho partido en la anterior legislatura; Kiko Méndez-Monasterio, principal asesor del líder de Vox; Gustavo Bueno Sánchez, coautor de un libro con Abascal; Paco Santas Olmeda, Hughes, director del suplemento cultural de La Gaceta, órgano de la formación ultra; o José Javier Esparza, presentador de El Toro TV, el canal oficioso del partido de Abascal.
El Instituto Superior de Sociología, Economía y Política, (Issep), que reúne a asesores de Abascal, diputados de Vox y figuras afines al partido, publica la participación de Luis Argüello como profesor tras su elección como cabeza de la CEE
Imagen a partir del programa del curso de Issep, -bloque sobre Geopolítica-, en que Luis Argüello figura como profesor __________________
El recién elegido presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, figura como profesor de un curso programado para octubre por el Instituto Superior de Sociología, Economía y Política (Issep), un centro de formación y difusión de ideas derechistas vinculado a Vox. Argüello, arzobispo de Valladolid, de 71 años, considerado del ala conservadora del episcopado, elegido esta semana presidente de la CEE, está en el listado de docentes del Issep para la quinta edición del «Programa de Liderazgo y Gobierno», cuyo desarrollo está previsto entre octubre de 2024 y junio de 2025. Del mismo programa figuran también como docentes Jorge Buxadé, dirigente de Vox; Kiko Méndez Monasterio, hombre de estrecha confianza de Santiago Abascal; o Jaime Mayor Oreja, exministro del Interior y hoy referente del movimiento antiabortista, todos ellos en un listado prolijo en nombres vinculados al principal partido español de la extrema derecha.
La Plataforma Sí a la Vida ha convocado este domingo, cuatro días después del 8M, su manifestación «provida» que conmemora el Día Internacional de la Vida del 25 de marzo
Varias personas marchan hacia la Plaza de Cibeles, en la concentración ‘Sí a la vida’ 2023, en Madrid / EP _______________
El lobby ultracatólico vuelve a salir a la calle. Lo hará este domingo en Madrid, a las 12 horas de la mañana, para conmemorar el Día Internacional de la Vida. Pero hay un matiz. Esa jornada, que conmemora el anuncio del Arcángel Gabriel a María, se celebra oficialmente el día 25. Son más de dos semanas después. Hay otros dos domingos hasta entonces, pero la fecha escogida ha sido la de este 10 de marzo, apenas 48 horas después del 8M, Día Internacional de las Mujeres. El lema volverá a ser «Sí a la vida» y tras esa pancarta clamarán contra lo que denominan «cultura de la muerte».
Para Juan Francisco Albert,director del centro de análisis sobre radicalismo reaccionario Al Descubierto, eso no es casualidad. Menos todavía si se mira el calendario de 2023. La convocatoria entonces fue el domingo 12 de marzo, también dos semanas antes del Día Internacional de la Vida y apenas cuatro días después del 8M. «Intentan manifestarse siempre cerca de esa fecha para confrontar con el feminismo, que es uno de sus objetivos a batir», señala el experto. «Como estrategia, su intención es taparlo», añade.
La conferencia adoctrinadora del exministro en un colegio es síntoma de un fenómeno más profundo: el relevante papel político de la escuela concertada religiosa dentro y fuera del aula
Manifestación convocada por la plataforma Más Plurales contra la Lomloe en Valladolid en 2020 / Europa Press __________________
Ángel Munárriz, InfoLibre, 11 de diciembre de 2023
Cuando Alberto Núñez Feijóo sea presidente del Gobierno –si llega a serlo–, se acabará el «adoctrinamientos en las aulas». Así lo prometió en septiembre en el Congreso, entrando así de lleno en una de las obsesiones de la derecha española, donde no hay dirigente destacado, desde Isabel Díaz Ayuso (PP) hasta Santiago Abascal (Vox), que ignore este –según dicen– acuciante problema. Ahora bien, el sector del campo conservador que puede presumir de haber abierto fuego en la guerra cultural usando la escuela, alertando del adoctrinamiento e importando a España la obsesión evangélica estadounidense sobre una supuesta sexualización de las clases, es el lobby ultracatólico.Y ahí el nombre con mayúsculas es Jaime Mayor Oreja. «Don Jaime», como a menudo se le presenta en los foros en los que toma la palabra.
El exministro del Interior y amigo de José María Aznar, con el que coincide en el patronato de FAES, es un destacado referente de todo un conglomerado de organizaciones, articuladas en España a través de NEOS e internacionalmente a través One of Us y Political Network of Values. Todas estas entidades coinciden en un diagnóstico: el diablo se cuela por las aulas. El diablo, entiéndase, es la «ideología de género«, el pensamiento disolvente del «lobby Lgtbi». Etcétera. En España, sostiene NEOS, la red de organizaciones liderada por Mayor Oreja, el Gobierno quiere convertir las aulas en «centros de propaganda».
Lo cierto es que algo sabe el expresidente del PP vasco de propaganda. Precisamente Mayor Oreja propagó algunas ideas políticas este mismo lunes.
La Obra, apeada del pedestal de la Iglesia por Francisco, impulsa la santidad de Álvaro del Portillo, sucesor de San Josemaría, alegando una curación extraordinaria en México. Uno de los mayores grupos de la derecha integrista estadounidense hace campaña por el Opus mientras el Vaticano se limita a responder a infoLibre que está estudiando el caso
El papa Francisco, en una imagen de 30 de septiembre / Stefano Spaziani _____________
Seguramente al lector se le haya cruzado en el último año algún titular de este tipo: El papa degrada al Opus. O parecido. Y se habrá preguntado: «¿Es entonces ahora el Opus Iglesia rasa?». No tan deprisa.
La Obra siendo un peso pesado de la institución con 93.000 miembros en 68 países, oficinas centrales en la Torre Murray Hill, en el midtown de Nueva York, y sólida implantación en Roma. A eso suma una penetración profunda en España, su cuna, donde se ganó el ácido sobrenombre de «Octopus Dei» por sus conexiones, por su infinita capilaridad en la zonas nobles de ejército, el entorno real, la universidad, la política, los medios, la judicatura, la educación primaria y secundaria, la universidad, la formación de ejecutivos…. Siempre que se descorre una cortina en las salas de máquinas del poder, aparece un «hilo de la maroma» de José María Escrivá de Balaguer, el cura de Barbastro (Huesca) que fundó la más influyente aportación de España a la Iglesia universal en más de un siglo. Así que hará falta más que un papa con pocas simpatías por el Opus, una de las organizaciones más conservadora del catolicismo, para quitarle lo conquistado durante más de un siglo.