Ximo Estal Lizondo, InfoLibre, 23 de octubre de 2025
Desde hace mucho tiempo, y más ahora, la religión como tal ha dejado de ser religión para comportarse como un negocio. Un negocio muy rentable. En parte porque oculta la inmensa mayoría de sus ingresos y gastos mientras a la vez el Estado le da a través de subvenciones y otras dádivas más de once mil millones de euros anuales, además de no pagar el impuesto de renta, de multitud de exenciones fiscales. En resumen un verdadero paraíso fiscal la religión.
Y eso que la Constitución, esa por la que algunos partidos babean continuamente e indican que es la «biblia» que se debe cumplir a rajatabla, dice que «ninguna confesión tendrá carácter estatal».
Pues sí, la Constitución dice eso, pero 40 años después no solo se sigue la misma orientación franquista sino que cuando hablamos de economía los favores han aumentado.
La cuestión no es discutir sobre pañuelos mientras se mantiene intacta la influencia de la Iglesia y de otras confesiones en la enseñanza
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Juan Cigarría – Miguel Galán, La Rioja, 21 de septiembre de 2025
La polémica abierta estos días en el IES Sagasta de Logroño* a raíz de la prohibición del uso del velo islámico ha puesto sobre la mesa un debate que va mucho más allá de la prenda en cuestión. Parece evidente para cualquier sociedad democrática que el verdadero problema no es el hiyab, ni siquiera el reglamento interno de un centro, sino la ausencia de un modelo claro de escuela pública plenamente laica, libre de cualquier injerencia religiosa. Indudablemente mientras esa cuestión siga pendiente, continuaremos atrapados en discusiones que generan división social, discriminación e inseguridad jurídica.
Es un hecho que el Estado español, a pesar de proclamarse aconfesional en la Constitución, sigue manteniendo privilegios intolerables a la Iglesia católica. La asignatura de religión continúa ocupando horario lectivo, financiada con dinero público e impartida por profesorado designado por los obispados. Y no solo eso, otras confesiones minoritarias han reclamado el mismo derecho y así se les ha reconocido, habiendo hoy hasta tres religiones presentes en centros educativos públicos, con sus respectivos docentes religiosos pagados por todos. De este modo, la escuela se convierte en un campo de batalla confesional en vez de un espacio común de conocimiento, ciencia y libertad de pensamiento.
Los diseños curriculares han sufrido modificaciones una y otra vez con la aprobación de cada una de las leyes, pero la presencia de la religión (católica) nunca corrió peligro en democracia.
Firma de los acuerdos con la Santa Sede de 1979 ________________________
José María Agüera Lorente, Nueva Tribuna, 10 de septiembre de 2025
«Las posesiones más sagradas e inviolables de las personas humanas son su mente y su conciencia, que le permiten percibir la verdad, elegir con libertad y existir». (Charles Habib Malik, filósofo libanés responsable de la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.)
La nostalgia que me ha inoculado el comienzo del nuevo curso me ha hecho caer en la cuenta de que el julio pasado se cumplió el cuadragésimo aniversario de la publicación en el BOE de la primera ley en materia de educación de la democracia. Fue promovida por el primer gobierno socialista de Felipe González entrando en vigor el 3 de julio de 1985. El hecho de que la efeméride haya pasado sin pena ni gloria demuestra la poca importancia que le damos a la educación en nuestro país.
Sin vocaciones, sin feligreses, sin sacramentos… pero bien subvencionados y exentos de tributos
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Cristina Ridruejo e Iñaki Alrui, LoQueSomos, 7 de agosto de 2025
La Iglesia católica (Iglesia SA) se enfrenta en el estado español a un «desplome» de vocaciones, práctica religiosa y sacramentos, según el último informe publicado por el Observatorio Demográfico del Centro CEU de Estudios, Formación y Análisis Social (CEU-CEFAS), titulado ‘Demografía de la Iglesia Católica, a las puertas de su tercer milenio’.
El informe pone de manifiesto los graves desequilibrios demográficos y retos estructurales para el futuro de Iglesia SA, especialmente en Europa occidental. Según datos de la sede central (Santa Sede, lo llaman) recogidos en el estudio, el número total de católicos en el mundo superó en 2023 los 1.400 millones. Este crecimiento se concentra en África y América, mientras que en Europa Iglesia SA muestra signos de envejecimiento religioso y estancamiento, con menos bautizos, sacerdotes y vocaciones religiosas.
Hace pocos días se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado (Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, disposición adicional séptima) una ley que permitirá disolver las asociaciones que hagan «apología del franquismo», bien (a) «ensalzando el golpe de Estado de 1936» o (b) «la dictadura posterior», o bien (c) «enalteciendo a sus dirigentes», cuando concurra (d) «menosprecio y humillación de la dignidad de las víctimas del golpe de Estado de 1936, de la guerra de España o del franquismo».
Isidro Gomá y Tomás, Cardenal Primado de España (i) junto a obispos, sacerdotes y militares. Santiago de Compostela, 1937 / Fuente foto _________________
Juan Antonio Aguilera Mochón, Lo que Somos, 8 de julio de 2025
Dejando a un lado mis dudas siempre que se trata de restringir la libertad de expresión y pensamiento, ese BOE me ha llevado a preocuparme por la futura situación legal de la Iglesia católica, ya que, haciendo memoria histórica, compruebo que (a) ensalzó y apoyó el golpe de Estado de 1936 y (b) la dictadura posterior, (c) enalteció a sus dirigentes, y (d) menospreció y humilló a las víctimas. Claro que todo eso fue con el nacionalcatolicismo, la ideología del régimen franquista que quedó refrendada en el Concordato con la Santa Sede de 1953, todo ello ya acabado.
Aunque, un momento, ¿seguro que ha acabado? ¿No es cierto que el Concordato franquista nunca se derogó ni revocó, sino que se revisó en los Acuerdos con la Santa Sede de 1976 y 1979, que siguen proporcionando privilegios extraordinarios de carácter nacionalcatólico a la Iglesia, incompatibles con un Estado verdaderamente aconfesional?
¿No se viene oponiendo toda la democracia, esa Iglesia, de manera contumaz, a los derechos humanos de menores, mujeres y homosexuales?
Luis Argüello, Presidente de la Conferencia Episcopal Española ___________________
Juan Antonio Aguilera Mochón, Nueva Tribuna, 28 de junio de 2025
Las recientes declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, en las que se alinea con posiciones de la derecha y la ultraderecha, parecen haber iluminado repentinamente al Gobierno de España, que ahora se muestra muy enfadado. Pero ¿acaso ese alineamiento ultraderechista de la Iglesia no es una constante durante toda la democracia, por no hablar del franquismo y de la guerra civil? ¿No se viene oponiendo esa Iglesia, de manera contumaz, a los derechos humanos de menores, mujeres y homosexuales?
Si les parece que la mención a la guerra civil está fuera de lugar, vean la noticia de que el nuevo papa, es decir, el jefe del Estado antidemocrático y supremacista masculino conocido como la «Santa Sede», siguiendo la línea de los anteriores, y en especial de Francisco (tan querido por el Gobierno), acaba de anunciar la beatificación de «124 mártires jiennenses asesinados durante la Guerra Civil española», entre 1936 y 1939. En medios católicos leemos que fueron víctimas, durante la «Cruzada», del «terror rojo». Y ya van más de 2.000 mártires, curiosamente todos del mismo bando, el fascista. No se reconoce ni un solo mártir víctima del terror nacionalcatólico, vaya por Dios.
Agustín Martínez, Granada Hoy, 28 de junio de 2025
Qué alivio saber que, después de siglos de discreta neutralidad, la Iglesia española ha decidido por fin hablar alto y claro… sobre política.
No habló durante 40 años de dictadura, claro. Entonces estaba ocupada bendiciendo fusiles, santificando a Franco y rezando por la salvación del alma nacional. Pero ahora, ante el intolerable escándalo de unas elecciones legales, un gobierno legítimo y un Parlamento que legisla, la Iglesia ha dicho: ¡basta! Ha llegado la hora de exigir elecciones anticipadas. ¡Milagro en el episcopado! Hay que reconocerlo: su sentido del timing es celestial.
¿Dónde estaban los obispos cuando las cunetas se llenaban de cadáveres y las aulas de crucifijos? Silencio piadoso. ¿Y cuando se censuraban libros, encarcelaban opositores o se prohibía el divorcio? ¿Dónde cuando miles e niños y adolescentes han sido abusados por componentes de su plantilla? ¿Dónde cuando algún gobierno aprobó los brutales recortes económicos que arruinaron a millas de familias? Rezando por la unidad de España. Pero ahora, con un gobierno progresista, plural y algo tibio con los privilegios clericales, se desata el apocalipsis moral.
Quiere que se estudien todos los bienes inmatriculados de la Iglesia y cancelar el convenio para resignificar el Valle de Cuelgamuros. Enrique Santiago: «La Iglesia ha entrado en una operación de desestabilización».
Enrique Santiago, Congreso de los Diputados, sesión plenaria, a 19 de junio de 2025, en Madrid (España).- Carlos Luján – Europa Press _____________________
El grupo parlamentario de Sumar ha registrado este martes en el Congreso varias preguntas dirigidas al Gobierno para saber si piensa revisar los convenios económicos con la Iglesia Católica, iniciar una nueva investigación sobre sus bienes inmatriculados, retirar privilegios fiscales o anular el acuerdo sobre la resignificación del Valle de Cuelgamuros, tras las declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, abogando por un adelanto electoral. El texto registrado, va firmado por Enrique Santiago, Fèlix Alonso, Toni Valero, Engracia Rivera, Nahuel González y Francisco Sierra
«Creemos que hay una operación de desestabilización, la Iglesia también ha entrado en esa operación. Es realmente inaceptable que la Iglesia Católica esté pidiendo elecciones, una institución que en 2.000 años no ha convocado una consulta ni unas elecciones en ningún lugar», ha indicado Santiago.
Así se ha manifestado el portavoz parlamentario de IU y diputado de Sumar, Enrique Santiago, en declaraciones en la Cámara Baja, pocos días después de que el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, reclamara la convocatoria de elecciones.
«La educación es una de las áreas donde la religión tiene una mayor presencia», concluye la Fundació Ferrer y Guàrdia, mientras colectivos laicistas demandan una escuela pública sin presencia confesional.
Uno de los ejes estratégicos fundamentales de la actividad de la Iglesia en España y que explica en parte –aunque menguante– su poder actual, 47 años después de la promulgación de la Constitución, es el de la educación.
Más allá de la asignatura confesional de religión (que se oferta en horario lectivo en todos los colegios del país, y que aún mayoritariamente, salvo en cuatro Comunidades Autónomas, madres y padres la eligen para sus descendientes), es el sistema de conciertos educativos establecido en 1985, con el PSOE en el Gobierno, el que ha sostenido y mantenido esa influencia.
Este sistema lleva a la transferencia cada año de miles de millones de euros a manos privadas, mayoritariamente católicas. Según datos del ministerio de Educación del último año disponible, 2023, fueron 7.783 millones, una cifra récord, los que destinaron los gobiernos autonómicos a los colegios concertados, que son en su mayoría católicos: (casi el 70%, según los datos de Escuelas Católicas, que los agrupa).
«La Iglesia católica declara su propósito de lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades», se lee en los pactos de 1979. Desde entonces, no se ha avanzado.
El crucifijo de la iglesia Santa María del Mar, en Barcelona / Archivo. Europa Press _____________________
Los acuerdos de 1979 entre España y la Santa Sede recogen una cláusula que jamás se ha aplicado a través de la que la Iglesia católica se compromete a autofinanciarse. Este es un escenario que se ha convertido en una auténtica quimera. Por el contrario, el dinero que cada año destina el Estado a través de la, así llamada, asignación tributaria, al sostenimiento del clero católico y de los asuntos terrenales de la Conferencia Episcopal -que supone casi un cuarto, un 23%, de sus ingresos totales, según se recoge en sus memorias- es cada vez mayor y no tiene fecha alguna de caducidad.
«La Iglesia católica declara su propósito de lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades. Cuando fuera conseguido este propósito, ambas partes se pondrán de acuerdo para sustituir los sistemas de colaboración financiera […] por otros campos y formas de colaboración económica entre la Iglesia católica y el Estado».