La religión está adquiriendo un papel relevante en la guerra de Irán. No puede ser de otra manera, podríamos añadir, si tenemos en cuenta que los dos principales contendientes, Israel e Irán, están dirigidos por sendos gobiernos de orientación religiosa, y que la tercera fuerza en presencia, la presidencia de los Estados Unidos, tiene en estos momentos una fuerte impregnación mesiánica.
El régimen iraní es una teocracia, nacida de la revolución islamista de 1979. Y en el Parlamento de Israel tienen un peso determinante diversos partidos religiosos que ofrecen un apoyo intermitente al primer ministro Benjamín Netanyahu. Los partidos religiosos presentes en el Gobierno israelí son expresión del fundamentalismo judío. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvirk, representa la línea de mayor intransigencia. Israel ha dejado de ser hace años el país laico, de marcada inspiración occidental, cuya dirección política intentaba mantener una cierta distancia del discurso explícitamente religioso.
El patriarcado religioso es el principal bastión del heteropatriarcado, Dios es hombre y sus representantes también. Las mujeres son excluidas del acceso directo a lo sagrado y eliminadas de los ámbitos donde se toman las decisiones que afectan a la comunidad religiosa. Son, de facto, consideradas seres inferiores que deben sumisión y servicio al hombre.
La religión, en cambio, eleva la masculinidad a sagrada, legitimando todas las actuaciones del varón, como representante y portavoz divino, por muy perversas que sean. Llegando a justificar, por ejemplo, el maltrato a la mujer.
Hoy, José Antonio Naz y Ana Baragaña, junto con sus invitadas, hablan de qué supone ser mujer en un estado teocrático y de que no podemos abandonar a su suerte a las mujeres afganas, iraníes, saudíes…
Nilufar Saberi, Waleed Saleh y María Trapiello / Caprtura de pantalla ____________________
Fuentes: CAUM, Observatorio del Laicismo, 17 de junio de 2025
El pasado 11 de junio ha tenido lugar la conferencia, organizada por el CAUM (Club de Amigos de la Unesco Madrid) y Europa Laica, sobre «Derechos humanos y situación de la mujer en Irán», a cargo de Nilufar Saberi, activista iraní independiente, representante del movimiento Mujer, Vida y Libertad Iraní y también de la Asociación los Derechos Humanos de Irán de España. Intervendría también Waleed Saleh, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y miembro de la Junta Directiva de Europa Laica que lo haría en primer lugar y cerraría el acto.
Antes de iniciarse de la conferencia, María Trapiello, que lo presentaría, informó del cambio producido en relación a lo anunciado previamente por la ausencia de la presidenta de la Asociación iraní pro DD.HH., Fariba Ehsan que no había podido acudir.
Europa Laica se suma a las acciones para impedir el asesinato de Varisheh, Pakhshan y Sharifeh
Varisheh Moradi, Pakhshan Azizi y Sharifeh Mohammadi / La Teocracia Islámica ha ratificado la pena de muerte por ahorcamiento contra las activistas de Derechos Humanos iraníes. ¿Su delito? Enemistad con Dios_ Fuente ___________________
Desde su arresto en 2023 han sido sometidas a brutales palizas y torturas. El totalitarismo teocrático es el régimen que más mujeres ejecuta en el mundo: 31 en 2024.
Ellas forman parte de alrededor de un millar de pres@s encerrados en el corredor de la muerte. Sólo la semana pasada el régimen ejecutó a 52 iraníes. En 2024 fueron ahorcados al menos 901 personas.
Esta campaña política, mediática, diplomática y a pie de calle contra el uso de la pena de muerte por el régimen clerical-militar, centrada en estas tres compañeras, es una campaña ciudadana y abierta a adhesiones. Esperamos vuestra solidaridad,compromiso, colaboración y adhesión,para junt@s conseguir poner fin a la pena de muerte…
La ofensiva policial, legislativa y judicial contra las mujeres fracasa en contener la desobediencia civil impulsada por las manifestaciones tras la muerte de Yina Mahsa Amini
Una mujer consulta su móvil mientras camina sin velo por Teherán, el 30 de junio / NurPhoto (NurPhoto via Getty Images) ____________________
Trinidad Deiros Bronte, El País, 16 de septiembre de 2024
Una furgoneta blanca con una franja verde enfila una calle de Teherán mientras dos adolescentes sin hiyab se esconden detrás de un cajetín eléctrico. El vehículo se detiene y varias agentes de la policía de la moralidad en chador, el sayo que cubre de la cabeza a los pies, se abalanzan sobre ellas. A una la introducen en la furgoneta. La otra se resiste. Hasta cuatro policías le tapan la boca y la nariz, la agarran por el cuello y la cabeza y la arrastran por el suelo, dándole tirones del pelo, hasta subirla en el vehículo. “Déjenla, por el amor de Dios, es solo una niña”, les increpó una transeúnte, según ha relatado después la madre de la adolescente. La protagonista de esta escena, reflejada en un vídeo viral en Irán, grabado el 21 de junio, se llama Nafas Haji Sharif. Tiene 14 años.
Here is a horrifying video showing the moment when two teenage girls were arrested by the Iranian regime's agents under the pretext of "improper veiling."
Mujer, Vida, Libertad puede considerarse uno de los mayores movimientos sociales modernos en Irán. No se inspiró principalmente en raíces económicas, de clase, ideológicas, ni en un liderazgo específico. En cambio, se trató de un movimiento diverso, con objetivos claros, que planteó demandas disruptivas como la libertad de elección sobre el uso del velo, la eliminación de la discriminación y el rechazo al sistema gobernante.
Por primera vez Mujer, Vida, Libertad emergió como supramovimiento que no se apoya en las instituciones y bases tradicionales conocidas. Presentó discursos modernos, democráticos, de apoyo a los derechos de las mujeres y contra la discriminación.
Exhibió los valores de una generación joven que desafía las normas tradicionales, religiosas, patriarcales, discriminatorias y autoritarias. Al mismo tiempo, se mantuvo independiente de los discursos autoritarios e ideológicos tradicionales, sin buscar adaptarse a ninguno de ellos. Esta independencia y frescura en su enfoque fueron, quizás, una de las principales razones de la sorpresa cuando emergió, no solo del gobierno, sino también de una parte significativa de la oposición.
Israel e Irán no son vecinos, por lo que no tienen conflictos fronterizos; tampoco existen razones históricas detrás de un choque que ya es militar. Israel fue fundado en 1948 como una teocracia judía (siendo, junto con Pakistán, los dos únicos Estados nacidos en base a una religión que no a una etnia, y ambos casi el mismo año y por la iniciativa de Gran Bretaña), mientras Irán «Tierra de los Arios» (que albergaba durante el Imperio Persa a las tierras palestinas como parte de su dominio), ha experimentado diferentes sistemas políticos. En 1978, por primera vez, Irán es gobernada por una teocracia chiita (TCHI) de extrema derecha, también instalada por potencias extranjeras, concretamente EEUU y Francia, para abortar la última gran revolución democrática del final del siglo XX, que estremeció el mundo de la Guerra Fría, en la mismísima frontera de la Unión Soviética.
En este marco, las relaciones de Irán con Israel han pasado por varias etapas:
El presidenta iraní Ebrahim Raisi en la celebración del 44º aniversario de la Revolución Islámica de 1979 en Teherán (Foto de Archivo) / Europa Press ______________
Desde que Jomeini se hizo con el poder en 1979 hasta la actualidad, el régimen iraní ha centrado sus esfuerzos en exportar la Revolución Islámica a los países vecinos y expandir la confesión chií en todo el mundo musulmán. Para conseguir estos fines ha movilizado sus alargados e influyentes brazos públicos y clandestinos camuflados en centros o asociaciones culturales, escuelas, ONG, lugares de culto (husayniyya), servicios de inteligencia, incluso milicias y grupos paramilitares, con la protección y colaboración de las embajadas iraníes. Para la penetración de todos estos actores en las sociedades donde quieren dejar su impronta se utilizan métodos bien estudiados, que van desde la compensación económica a las becas de estudios, o visitas a los lugares santos del chiismo en Iraq e Irán financiadas en su totalidad por las autoridades iraníes, pero también iraquíes.
Convertirse al chiismo conforme a la visión iraní no significa solo abandonar tu confesión o religión y abrazar la nueva confesión, sino exige también ser leal al líder supremo de la Revolución Islámica y apoyar la teoría de Vilayat-e-Faqih (el gobierno del jurisconsulto o el doctor en leyes islámicas), puesta en marcha por el propio Jomeini.
Una mujer participa en una protesta contra el régimen islámico de Irán tras la muerte de Mahsa Amini, en Estambul, Turquía, el 10 de diciembre de 2022 / Dilara Senkaya / REUTERS _____________
Nazanín Armanian, Público, 17 de septiembre de 2023
El asesinato de la joven kurda iraní Mahsa Amini a manos de los Guardianes de la Revolución Islámica (GRI), el 16 de septiembre, y bajo el falso pretexto de ser una bad-heyab («mal-hiyab»), no sólo dividió la historia de la Teocracia Totalitaria Islámico-Chiita (TTICH) en un «antes» y un «después», sino que manifestó la insuperable brecha existente entre el poder y la sociedad: una junta militar-clerical de extrema derecha y de corte medieval frente a un Irán con «espíritu de época» (el concepto hegeliano de Zeitgeist) que desde su Revolución Constitucional de 1905 -que le convirtió en el primer país de Asia en tener un parlamento-, no ha parado de luchar por un sistema moderno, justo, igualitario y democrático de gobernanza.
Este año hemos estado ante el movimiento de protesta geográficamente más amplio de la historia del régimen islámico, extendido a 138 ciudades en la totalidad de 31 provincias de Irán.
Para desmentir que era un régimen de asesinos y que ni habían tocado a Mahsa, los GRI mataron con disparos directos a al menos 600 iraníes que se rebelaron en protesta por aquel vil crimen (71 eran menores de entre 10 y 17 años), ahorcaron a diez hombres como pedagogía del terror, y encarcelaron y torturan a decenas de miles: a varios -como Esra Panahi, muchacha de 15 años, y Javad Ruhi, de 35 y condenado a muerte- los mataron bajo la tortura; a Nika Shakrami, de 16 años, con signos evidentes de violación «legítima», le tiraron en un descampado una semana después de su secuestro. Alegaron que no eran más que «enemigos» (¡cierto, del fascismo!), y fueron al «otro mundo» a causa de «infartos», «enfermedades crónicas» o «suicidio».
“Una mujer sin el velo lava el cadáver de la teocracia islámica”. Es la respuesta del caricaturista iraní Mana Neiyestani al auto de un Tribunal Islámico de Teherán, que condena a una mujer a lavar cadáveres en la morgue durante un mes por negarse a llevar el velo. __________
Nazanin Armanian, Crónica Libre, 3 de agosto de 2023
Diez meses después del anuncio del desmantelamiento de las patrullas de Ershad («Orientación hacia el buen camino», y no se refiere precisamente mediante “consejos” y “razonamientos” para luchar contra la corrupción, robos, los malos tratos, las injusticias sociales, etc.), la teocracia totalitaria islámica (TTI) vuelve a llenar las calles del país con los agentes talibanes, femeninos y masculinos, para seguir con su política de pedagogía del terror contra una nación decidida a devolverle a las tumbas de la Edad Media, profanadas por el imperialismo durante la Guerra Fría en su “santa Alianza” con la extrema derecha de todas las religiones, en contra las fuerzas progresistas y de izquierda del mundo.
Dichas patrullas que nunca se fueron, pues paseaban camufladas bajo otras denominaciones, ahora se dedican a atacar ya no a las mujeres con “mal velo”, sino a las que tras el histórico levantamiento de Mujer, Vida, Libertad y la quema de los velos en las hogueras, simplemente se niegan a llevar lo que es que la bandera del fascismo religioso como si fuera la esvástica en el uniforme nazi.
La TTI ha añadido a los antiguos castigos a las mujeres rebeldes- como: enganchar el velo con chinchetas en la frente de la mujer para que no se lo suba, golpearla con cadena de acero y puño americano, bofetadas y patadas, asestarle de 75 a 100 latigazos ordenados por la Sharia para los desobedientes, limpiar los labios pintados y teñirlos con la sangre (pues, el maquillarse también está prohibido-, unas nuevas, para humillarlas aún más: