El edificio del Parlamento Europeo / Philipp von Ditfurth / dpa ______________
Francisco Delgado Ruiz, Público, 29 de mayo de 2024
En plena campaña electoral para las elecciones al Parlamento Europeo conviene recordar la influencia de las corporaciones religiosas en las políticas de la Unión y en el ámbito interno de los 27 Estados que la conforman. Con la seguridad, de antemano, de que ningún partido, grupo o coalición a lo largo de esta campaña electoral va a referirse a esa influencia, ni a los principios básicos delaicidad y de libertad de conciencia que en cada uno de los países y en el conjunto de la Unión debería imperar.
Hay que tener en cuenta que más de medio centenar de corporaciones y organizaciones religiosas están acreditadas como lobbistas ante la Comisión y el Parlamento europeos en el Registro de Transparencia del ejecutivo comunitario. No son un número importante si lo comparamos con los varios miles de grupos de diversa naturaleza que operan ante los organismos de la UE, pero su influencia es especialmente determinante en las políticas de la Unión. Sobre todo porque los grupos conservadores, liberales y los diversos progresistas, tanto en sus ámbitos nacionales como en la UE son proclives a marcar políticas multiconfesionales de forma muy mayoritaria, con muy contadas excepciones.
Medio continente anhela lo mismo que las monjas. Regresar a una Europa y a un país de fantasía, pero que puedan comprender; donde reine el orden y todos tengamos el mismo color, la misma lengua, la misma fe, los mismos valores, la misma educación
Las monjas con el ‘cura’ Ceacedo y algunos familiares, en el convento / tehagoluz.com ___________________________
España, siempre rica en folklore, metáforas y alegorías simbólicas sobre las contradicciones de nuestro tiempo, acaba de suministrar otra sobre el proceso de construcción europea; en tiempo real y en sincronía con las elecciones continentales. Las protagonistas son las entusiastas monjas de Belorado, su pulido portavoz y antiguo mago de la coctelería, José Ceacero y el faro espiritual que lo ilumina todo, el falso obispo Pablo de Rojas. Su historia resume como ninguna qué se decide en Europa el próximo 9J.
Luego de todo tipo de especulaciones sobre los orígenes inmobiliarios y crematísticos del cisma, las disquisiciones sobre si eran ocupas a desalojar o sintecho a amparar, los dimes y diretes sobre las filias y fobias del obispo de Burgos, las bromas sobre la cofia de la fámula y el chaqué del mayordomo del señor falso obispo, la verdad ha emergido al final, como siempre ocurre, y lo ha hecho en el último post en Instagram.
El domingo 9 de junio elegiremos a nuestros representantes en el Parlamento Europeo, órgano legislativo de la Unión Europea, a la que España pertenece desde 1986. Estas elecciones no tienen la carga emocional de las más próximas, locales, autonómicas y estatales, pero son importantes porque la legislación europea debe trasladarse a los Estados miembros. Y son fundamentales para España porque la restauración borbónica que siguió a la dictadura franquista no modificó muchos de sus elementos confesionales, que seguimos padeciendo hoy.
Por ello Europa Laica recuerda a los partidos candidatos que sus programas deben contener elementos básicos para avanzar hacia la libertad de conciencia y la laicidad:
Derogar los concordatos vigentes en la Comunidad Europea, en general, y los Acuerdos de 1979 con el Estado Vaticano en España, en particular.
Acabar con el trato privilegiado de las organizaciones religiosas, que deben ser consideradas como cualquier asociación privada.
Eliminar la financiación de las religiones con fondos públicos.
En España, recuperar los bienes apropiados por la Iglesia católica por el procedimiento de la inmatriculación.
Defender la enseñanza pública, laica, y dejar de financiar los centros educativos confesionales.
Impulsar una Carta Europea por la Laicidad y la Libertad de Conciencia que garantice estos derechos en todo el ámbito europeo, en condiciones de libertad e igualdad, sin privilegios ni discriminación, de acuerdo con la DUDH. Europa Laica dispone de una propuesta articulada para dicha Carta.
Los partidos olvidan el escándalo de las inmatriculaciones en sus programas del 23-J
Nota de prensa
Ninguno de los cuatro partidos con opciones a gobernar España a partir del 23-J ha incluido en sus programas electorales referencia alguna al escándalo de las inmatriculaciones, que permitió a la Iglesia católica inscribir a su nombre más de 100.000 bienes, entre ellos monumentos de enorme valor cultural, plazas públicas, cementerios, fincas, ermitas, viviendas y hasta frontones.
De los programas del PSOE y Sumar ha desaparecido la cuestión de las inscripciones episcopales cuando en las elecciones anteriores habían ocupado un lugar destacado en las prioridades políticas del Gobierno de coalición. Hasta el presidente Pedro Sánchez hizo una mención inequívoca en su discurso de investidura al anunciar “reformas legislativas” para “revertir” las inmatriculaciones.
Cuatro años después, ninguna iniciativa parlamentaria ha modificado ni un ápice de las disposiciones normativas que permitieron a los obispos apropiarse de miles de bienes de interés cultural. La única decisión que el Ejecutivo de Sánchez tomó en relación al escándalo de las inscripciones episcopales fue la entrega al Congreso de los Diputados del listado de bienes inmatriculados en cumplimiento de una petición parlamentaria formulada con anterioridad.
El arzobispo de Oviedo irrumpe en la campaña para atacar al Gobierno y defender a Vox
El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, en la inauguración de la peregrinación europea de jóvenes en Santiago de Compostela, en agosto / César Arxina (Europa Press) ______________
El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, ha irrumpido en la campaña electoral del 23-J con una carta pastoral en la que, bajo el título De incendios y elecciones generales, critica veladamente al Gobierno, por utilizar “indultos como monedas de cambio”, defiende a los tildados de “ultracatólicos”, en alusión a Vox, y se burla de la activista sueca Greta Thunberg “con sus cambios climáticos y demás corifeos que la jalean”, para acabar pidiendo el voto para los “verdaderos bomberos”, frente a los “pirómanos mendaces”.
Con un lenguaje críptico, que no oculta, sin embargo, sus posiciones políticas, el arzobispo de Oviedo, miembro del Comité Ejecutivo y de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal, se queja de la supuesta “censura implacable” que sufre la “presencia cristiana en la sociedad” por parte de los “nuevos predicadores”. A continuación, califica de “adjetivo lleno de prejuicio etiquetador” el término ‘ultracatólico’, con el que los medios de comunicación se han referido a dirigentes de Vox que rechazan el aborto y la eutanasia en cualquier supuesto, se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo y quieren convertir en ley sus propias convicciones morales, además de escribir, como el nuevo presidente del Parlamento balear, Gabriel Le Senne, que “la mujer es más beligerante porque carece de pene”.
Socialistas y populares coinciden en equiparar las exenciones fiscales de todas las confesiones, mientras que Yolanda Díaz reclama sacar la religión de la escuela pública y la ultraderecha pide el cierre de mezquitas y luchar “contra la creciente islamización de España”
Una monja vota en un colegio electoral de Tenerife / ACFI PRESS ________________
Que España ya no es católica es algo que, a tenor de los datos y de los programas electorales, parece más claro que nunca. Tras repasar las propuestas para este 23J de los cuatro principales partidos, la conclusión es evidente: la Iglesia –y, por extensión, la religión– es una de las grandes olvidadas de esta contienda electoral. Ni siquiera Vox, que ha hecho de los postulados ultracatólicos bandera durante años, hace la más mínima referencia a la Iglesia católica en unos programas que apuntan a la absoluta irrelevancia de la institución, tanto para un lado como para otro. ¿Ha dejado de dar votos la diatriba laicismo vs. religión? Eso parece.
La ausencia de referencias a la Iglesia católica es una de las pocas coincidencias en los programas del PSOE y el PP, y singularmente relevante en el caso de los programas de los partidos de la izquierda, quienes obvian una reivindicación histórica tanto del PSOE como, en su día , de Unidas Podemos: la revisión de los Acuerdos Iglesia-Estado . Ni Pedro Sánchez ni Yolanda Díaz postulan hoy la denuncia del Concordato.
Europa Laica había realizado para estas elecciones, una propuesta de mínimos, frente a las más amplias de ocasiones anteriores, para que los programas electorales recogieran al menos 13 puntos.
De ahí que la revisión de la inclusión de aspectos relacionados con la laicidad en los programas electorales de PP, PSOE, SUMAR y VOX se haya llevado a cabo en torno a dos apartados, siendo el primero de ellos la aceptación/no aceptación de la propuesta en los distintos programas electorales.
La segunda centrada ya en los aspectos puntuales relacionados con la laicidad en los programas
A modo de resumen, como adelanto, podemos señalar que sólo el bloque progresista muestra alguna sensibilidad con aspectos relacionados con la laicidad, pero no asume ninguno de los compromisos que Europa Laica propone. Por otro lado, desde el bloque derechista se realizan propuestas directamente contrarias a la laicidad.
Cuadro de aceptación de las propuestas de Europa Laica
En el Estado español hay actualmente más de un 30% de alumnado cursando la educación obligatoria en centros privados, la mayoría de ellos financiados con dinero público, es decir, en centros privados-concertados. Este porcentaje se dispara en algunas zonas urbanas.
La mayoría de estos centros pertenecen a organismos vinculados a la Iglesia Católica por lo que debemos remontarnos, precisamente, al poder histórico que ha tenido la Iglesia para entender el origen y crecimiento posterior de este modelo. La relación histórica entre el Estado español y la institución católica es de sobra conocida. La educación fue una tarea casi exclusivamente de la Iglesia durante muchos siglos y, a día de hoy, todavía mantiene un control importante sobre la misma. De hecho, en el único momento histórico en el que se apostó decididamente por una separación Iglesia-Estado y, por ende, se intentó apartar a la Iglesia del control casi total que ejercía sobre la educación fue durante la II República.
Los pactos entre el Partido Popular y Vox están aupando a lo más alto de las instituciones a miembros de la ultraderecha con perfiles muy duros y con sesgos homófobos, machistas, antiabortistas y negacionistas.
Llanos Massó (Vox), este lunes en Les Corts valencianas / EFE ____________________
Fuentes: InfoLibre (Alicia Gutiérrez)/ InfoLibre (Antonio Ruiz Valdivia), 27 de junio de 2023
Hazte Oír
El poder de la asociación ultracatólica Hazte Oír y su fundación CitizenGo, antiabortistas, homófobas y vinculadas a la oscura organización mexicana El Yunque, se ha situado bajo el foco tras el ascenso político que los pactos municipales y autonómicos con el PP están proporcionando a Vox. La alianza de los dos partidos de derechas ha elevado este lunes a la Presidencia de las Corts valencianas a la diputada de extrema derecha Llanos Massó, que fue delegada de Hazte Oír en Castellón.
Este lunes el acuerdo entre el PP y Vox en la Comunitat Valenciana llevó a la Presidencia de las Cortes a Llanos Massó, de Vox, gracias a los 40 parlamentarios populares y los trece de la ultraderecha. Es una política ultracatólica y reconocida antiabortista. Antes del salto al Palau dels Borja, fue la delegada de la asociación Hazte Oír en la provincia de Castellón, que ha hecho duras campañas contra la ley del aborto o la ley trans.
A la Iglesia no le gusta que la comunidad LGTBI utilice como bandera la bóveda de siete colores, porque la considera el símbolo bíblico de un nuevo comienzo. No hay renacimiento alguno en la involución que vivimos
Algunos no necesitan el «gran vuelco» conservador que se avista para soltarse la melena. El obispo de Orihuela, Alicante, el donostiarra José Ignacio Munilla, reclama para su credo nada menos que la propiedad intelectual del arcoíris. Eso es una inmatriculación a lo grande, y no que la Iglesia inscribiera en el registro a su nombre y de extranjis la plaza mayor del pueblo. Sostiene Munilla que la cúpula de colores ha sido expoliada por el colectivo LGTBI que este mes celebra el Orgullo, y se lamenta de que su vistosa bandera ondee a lo largo y ancho del mundo, incluso en la fachada de la mismísima embajada de Estados Unidos en el Vaticano.
Puñetero junio, lleno de gente que se ama sin pedir permiso ni perdón. Condena el prohombre en su programa de una radio católica que la ideología de género y LGTBI hayan «desfigurado» el «significado bíblico» del arcoíris que no es otro que la unidad con Dios, y avisa de que se ha levantado otra «torre de Babel» sobre preceptos «con los pies de barro» porque «después del orgullo viene la caída».