La consejería de Ordenación del Territorio, Vivienda y Derechos Ciudadanos, de la que depende el área de Memoria Democrática, se mantiene firme en su compromiso político de trabajar para que el denominado monumento a los «Héroes del Simanca»s sea retirado de la fachada que ocupa en el colegio de la Inmaculada. Un compromiso que refrendaba hoy a su paso por Gijón la viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González Prieto, y que llega después de que la Compañía de Jesús, propietaria del inmueble,planteara vía alegación que la consejería desistiera de dar pasos para la retirada de la escultura y apostara por un proceso consensuado de resignificación.
«Ya lo dijo el consejero (por Ovidio Zapico) dentro de los procedimientos administrativos y hasta donde nos permita la ley la intención es eliminar ese símbolo», concretó la viceconsejera, que no quiso entrar en valoraciones concretas sobre la petición de los Jesuitas. Sí matizó González que la ley de Memoria Democrática de Asturias plantea permutar la eliminación por una resignificación cuando esté protegida como bien de interés cultural. No es el caso del Simancas.
«Fue un atentado a los valores constitucionales». La directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado, se mostró partidaria este domingo de que el Gobierno central tome medidas contra formaciones ultraderechistas como Núcleo Nacional, la organización que celebró un acto de exaltación del fascismo(1)en el entorno del monumento de los Héroes del Simancas al que asistieron otras personas que solo fueron para defender ese elemento patrimonial y desconociendo quién convocaba. «El Ministerio del Interior debe actuar para disolver esta organización», defendió, porque a su juicio «tanto sus acciones como sus discursos atentan contra la dignidad de las víctimas y la convivencia democrática».
Collado recordó que esta organización se encuentra bajo vigilancia de las fuerzas y cuerpos de seguridad por sus «discursos de odio y por promover acciones violentas». En su opinión, «su conversión en partido político exige una respuesta dentro del marco legal».
El colectivo ultraconservador asegura que el Ejecutivo nacional pretende eliminar cualquier elemento que «refleje que España es cristiana» y critica que se esté tratando de «reescribir la historia»
Polonia Castellanos, presidenta de Abogados Cristianos _________________
La Fundación Española de Abogados Cristianos ha interpuesto una demanda ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo contra el Real Decreto 1040/2025, aprobado el pasado 18 de noviembre de 2025, por el que se establece el procedimiento para confeccionar el catálogo estatal de símbolos y vestigios franquistas contrarios a la memoria democrática de cara a su supresión. Así lo ha comunicado la Fundación este jueves.
Impacto del decreto sobre símbolos religiosos
El razonamiento bajo el que argumentan la demanda interpuesta es claro: «la norma permite la eliminación de símbolos cristianos, como cruces en espacios públicos o monumentos históricos, bajo interpretaciones ideológicas que vulneran la libertad religiosa y ponen en peligro el patrimonio cultural». Concretamente, Abogados Cristianos se refiere al Real Decreto 1040/2025, aprobado el pasado 18 de noviembre de 2025. A partir del mismo, se estableció el procedimiento para confeccionar el catálogo estatal de símbolos y vestigios franquistas contrarios a la memoria democrática de cara a su supresión.
«Caídos por Dios y por la Patria», texto en el monumento franquista a los «Héroes del Simancas» |Fuente _______________
Marcha Republicana de Asturias (MRA), Facebook, 18 de febrero de 2021
En la entrada del Colegio de la Inmaculada en Gijón, continúa el monumento dedicado a los llamados “Héroes del Simancas”, en referencia a los sublevados que participaron en el levantamiento militar de 1936 contra la Segunda República. Para algunos, se trata de un vestigio histórico; para muchos otros, representa la exaltación de quienes protagonizaron el golpe que dió paso a una dictadura de casi cuarenta años bajo el régimen de Franco.
La polémica no es nueva. Movimientos memorialistas, Asociaciones republicanas y Colectivos ciudadanos llevan años solicitando su retirada, apelando no solo a la sensibilidad democrática, sino también al cumplimiento de la legislación vigente, como la Ley de Memoria Histórica y la Ley de Memoria Democrática, que instan a eliminar símbolos que supongan exaltación del golpe militar o de la dictadura.
No es resignificar: es retirar la impunidad franquista
La escultura «Héroes del Simancas», 1958, adosada a una de las fachadas del colegio de La Inmaculada. Incluye la inscripción «Caídos por Dios y por la patria. ¡Presentes!» – Fragmento _______________
Cada vez que se plantea la retirada del monumento a los llamados “Héroes del Simancas” se repite el mismo guion: que si queremos borrar la historia, que si manipulamos el pasado, que si imponemos ideología.
Curiosamente, quienes levantaron, mantuvieron y defendieron durante décadas un relato único sobre la Guerra Civil ahora se presentan como guardianes neutrales de la memoria.
Conviene remarcar que no estamos ante un debate historiográfico, estamos ante un símbolo erigido en plena dictadura para glorificar a los golpistas franquistas. El monumento no nació como pieza artística inocente ni como recordatorio aséptico de un episodio bélico, fue concebido dentro del aparato de legitimación del régimen franquista[1]. Su función era política. Y lo sigue siendo.
Desde la «responsabilidad institucional» y «dentro del marco legal vigente» pero manteniendo «el objetivo de proceder a la retirada del monumento de Simancas». Objetivo comprometido desde la consejería de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, que lidera Ovidio Zapico (IU) y de la que depende la dirección general de Memoria Democrática. Y objetivo al que no se renuncia después de que el gobierno municipal de Carmen Moriyón anunciara en sesión plenaria que esa retirada era imposible en base a las condiciones de protección del edificio del colegio de la Inmaculada que se fijan en el Catálogo Urbanístico de Gijón
Jesús Martínez Salvador, portavoz del gobierno municipal y concejal de urbanismo, responde a la pregunta formulada por Vox en el pleno| Fuente Cadena SER ___________________Read the rest of this entry »
El gobierno municipal insiste en que el Principado debe decidir si quita la pieza o si coloca una placa explicativa a su lado para respetar la historia del edificio
Monumento a los «Héroes de Simancas» | J.P. _________________
«Ni la legislación autonómica ni la estatal otorgan al Ayuntamiento de Gijón competencia para iniciar actuaciones de retirada o resignificación de elementos considerados contrarios a la memoria democrática en inmuebles privados». Así se recoge en un informe municipal, elaborado desde la dirección general de Alcaldía, respecto a las solicitudes de las entidades memorialistas de retirar el monumento «Héroes del Simancas», instalado en la fachada del colegio la Inmaculada, y que a juicio de las asociaciones es una apología al franquismo y «una ofensa para sus víctimas».
Las entidades memorialistas(1), con la Federación Asturiana Memoria y República (Famyr) al frente, volvieron a reprochar la permanencia de este conjunto escultórico esta semana. Acusaban al Ayuntamiento de «inacción» y trasladaban su petición al Principado para que «cumpla con la ley y con la ética democrática».
Las principales asociaciones memorialistas de Asturias han expresado su “más firme rechazo” a la decisión del Ayuntamiento de no impulsar la retirada del monumento franquista del Simancas, ubicado en la fachada del Colegio de la Inmaculada. Una decisión que, se explicó en su momento por parte del Ayuntamiento, compete al Principado. En un comunicado conjunto, las entidades firmantes acusan al Consistorio de “escudarse en tecnicismos legales” y en una «supuesta falta» de competencias para evitar actuar ante un “símbolo de exaltación franquista” que, aseguran, “constituye una afrenta a la memoria histórica y a la dignidad de las víctimas del franquismo”.
El Ayuntamiento se ha limitado, según denuncian, a trasladar la responsabilidad al Gobierno del Principado de Asturias. Sin embargo, las asociaciones consideran “inaceptable que, en pleno 2025, sigan en pie en Gijón símbolos de la dictadura” mientras las instituciones “eluden su deber de aplicar las leyes de memoria histórica”. Las críticas también alcanzan al Gobierno asturiano, al que reprochan no haber respondido a la solicitud formal de retirada presentada por la Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR) en julio de 2024. Este “silencio administrativo”, sumado a la negativa municipal, evidencia —según las entidades— “una preocupante falta de compromiso real con la memoria histórica”.
La institución religiosa conserva entre los muros de su patrimonio numerosos homenajes al bando golpista y a la dictadura
Cruz a los caídos en la Iglesia de San Juan Evangelista, en Sonseca (Toledo) | Óscar Rodríguez __________________
Inés García Rábade, Público, 7 de septiembre de 2025
Corría el 3 de agosto de 1936. Un caluroso día de verano. Todavía de madrugada, el zumbido de un avión que sobrevolaba la ciudad a baja altura despertó a los zaragozanos. Al aproximarse a la zona de la Basílica del Pilar, dejó caer hasta cuatro proyectiles. Cuatro bombas que, sin embargo, nunca explotaron. Una cayó sobre el Ebro; otra en mitad de la plaza. Las dos últimas hicieron diana en la iglesia, provocando algunos daños menores. La anécdota -cuya veracidad continúa discutiéndose- no pasaría desapercibida. El bando sublevado, acantonado en la ciudad, la convirtió enseguida en su munición moral. La virgen del Pilar les había salvado. Dios estaba de su parte. Con los buenos, la España católica.
Las bombas se recogieron y se exhibieron en el interior de la basílica[1]. Como trofeo de guerra y evidencia del milagro. «Por la virgen, por el Papa y por la Patria», reza la inscripción que las acompaña. Porque sí, casi 90 años después, ahí siguen. Expuestas a la vista de todos sus visitantes. Más de 4 millones a lo largo del año pasado, según las cifras oficiales de la diócesis de la capital aragonesa. ¿Son los únicos restos de la dictadura que quedan en edificios patrimonio de la Iglesia? ¿Se puede hablar de símbolos neutros, reflejo de una época, o se trata más bien de una forma de propaganda, de reforzar una narrativa muy concreta sobre la Guerra Civil y la dictadura?
El relieve, instalado en el colegio de La Inmaculada, exalta la memoria de los sublevados en julio de 1936 en el Cuartel de Simancas
La escultura «Héroes del Simancas», (Manuel Álvarez Laviada,1958) adosada a una de las fachadas del colegio de La Inmaculada. Incluye la inscripción «Caídos por Dios y por la patria. ¡Presentes!» _____________________
El Defensor del Pueblo ha comunicado oficialmente la apertura de actuaciones con el Ayuntamiento de Xixón ante la denuncia presentada por la Federación Asturiana Memoria y República (Famyr) por la “inacción” del consistorio y el Gobierno regional al mantener el monumento de “Los héroes de Simancas”, ubicado en el colegio de La Inmaculada, y dedicado a los militares sublevados en la ciudad en julio de 1936.
Famyr ha lamentado en un comunicado[1] que “más de un año después” de la solicitud de la entidad a este respecto, “la simbología franquista sigue sin retirarse de un centro educativo”.
La federación, no obstante, ha celebrado que, tras meses de “persistencia y presión social”, dos instituciones como la Fiscalía General y el Defensor del Pueblo hayan decidido intervenir ante la “inaceptable permanencia de simbología franquista” en el edificio que un día ocupara el cuartel de Simancas.