‘Sobrevivir al paraíso: más allá de los Testigos de Jehová’ es una serie documental de tres episodios que llega a HBO Max el 20 de febrero. «Tienen una comunidad importante aquí en España, y en el mundo también. Tuvieron derecho a réplica, nos hubiese encantado, pero no pudo ser», cuenta el director, Pablo Aguinaga
HBO Max estrena ‘Sobrevivir al paraíso: más allá de los Testigos de Jehová’ / HBO Max ______________
«Son una secta destructiva«. Esa es la afirmación que incesantemente se repite en el histórico juicio celebrado en 2022 en Madrid -y cuya causa sigue abierta a la espera de sentencia firme- en el que los integrantes de la Asociación de Víctimas de los Testigos de Jehová se defienden ante la demanda interpuesta por la organización para obligarles a eliminar el término ‘víctimas’ de su denominación. Un proceso clave porque, por primera vez, la sentencia de la jueza la calificó así, como “secta destructiva”, después de escuchar los testimonios de muchos de sus exmiembros.
Este es uno de los puntos culminantes de Sobrevivir al paraíso: más allá de los Testigos de Jehová, la nueva serie documental que llega el próximo 20 de febrero a HBO Max y que explora, a través de los testimonios de personas que abandonaron la organización por diferentes motivos, expertos en sectas o periodistas, cómo funciona esta influyente institución fundada en 1881 en Estados Unidos. El espectador acompaña así a las víctimas en su experiencia: desde sus inicios en esa familia de amor y fe, pasando por su traumática expulsión o abandono, hasta conseguir unirse en el dolor y autodenominarse ‘víctimas’.
Jon Sistiaga inicia un nuevo proyecto en Cuatro, Proyecto Sistiaga, que ayer estrenó su segundo episodio en el que Jon Sistiaga pone el foco en la realidad de los bebés robados y en la herida vital que dejó en miles de madres y de hijos.
Este nuevo proyecto «Es un programa de autor, de quien lleva toda la vida aprendiendo humildemente a contar cosas; a observar realidades; a meterse en el barro, pero de verdad -no para posar-; a arriesgar su vida para contar las de otros, especialmente si son víctimas; a preguntar a los olvidados; a huir de los prejuicios. Y eso, en Proyecto Sistiaga, se traducirá en ocho documentales sobre temas incómodos contados desde otro lado», asegura el periodista.
En este segundo episodio el periodista recoge los testimonios de las madres que descubrieron que sus hijos fueron arrancados de sus brazos sin su consentimiento y además, entrevista a adultos que han descubierto que sus padres no son sus padres biológicos.
Finalizada la Guerra Civil española, el régimen franquista realiza, por iniciativa propia, el Plan de Fortificación de la Frontera Sur, con la idea de atacar la base británica de Gibraltar y controlar el tráfico marítimo del Estrecho, en el marco de la II Guerra Mundial y la alianza con Hitler y Mussolini. Un proyecto cuyos frutos forman todavía hoy parte del paisaje de la comarca: cientos de construcciones militares como búnkeres, nidos de ametralladoras, baterías artilleras, así como pistas militares, garitas, cuarteles y letreros de ‘zona militar’ permanecen incluso en zonas turísticas, siendo consideradas por muchos vestigios de la Guerra Civil española.
“Nada más lejos de la realidad”, apunta Tirado, “principalmente porque en esta parte del territorio español no hubo guerra. El golpe de estado de julio de 1936 triunfó inmediatamente, y lo que le siguió fue una práctica de represión y terror, no hubo enfrentamiento entre dos ejércitos. Y en segundo lugar, porque estas construcciones comienzan a realizarse desde 1939”.
Este 20 de noviembre de 2025 coincide la conmemoración de los 50 años de la muerte de Francisco Franco y el Día Internacional de la Infancia, lo que invita a una reflexión
Internos del orfanato de San Cayetano, en León, con dos de los frailes acusados de abusos, José Francisco Dobón, a la izquierda, y Julio Martínez, en el centro, que era el director de la entidad, en los años sesenta | Fuente Asturias Laica- vía El País ____________________
Juan Antonio Aguilera Mochón, Nueva Tribuna, 20 de noviembre de 2025
Este 20 de noviembre de 2025 coincide la conmemoración de los 50 años de la muerte de Francisco Franco y el Día Internacional de la Infancia, lo que invita a una reflexión.
Desde el Gobierno, lo primero se celebra con el bonito lema «España en libertad. 50 años», pero esta visión tan optimista se enfrenta a una incómoda realidad: la pervivencia de la jefatura del Estado antidemocrática dictada por Franco, y la del principal motor ideológico del franquismo, el nacionalcatolicismo. Éste prosperó durante las cuatro décadas que siguieron al golpe de Estado de 1936 gracias a la complicidad de la Iglesia católica con el dictador, que fue clave para que hubiera centenares de miles de víctimas mortales… y millones de víctimas de conciencia, cuyas vidas –sobre todo las de las mujeres– quedaron menoscabadas por la represión político-religiosa.
En junio de 1938 un grupo de falangistas de Candás las detuvo y las mató tras torturarlas. En 2017 se exhumó el cuerpo de Daría González en una fosa en el cementerio de Bañugues
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Ana Martín Plaza, RTVE (El país de las 6.000 fosas)
«Mi abuela arrastró toda la vida ver a su madre marchar. Cuando ella tenía 13 años, cogen a su madre, la suben a un camión y lo último que le dice a su hija es ‘Carmen, espérame aquí, que vuelvo ahora’. Pero mi abuela no la volvió a ver. Murió con 84 años y nunca quiso ir a Cabo Peñas». Sonia Santoveña, nieta de Carmen, recuerda así las últimas palabras de su bisabuela María, La Papona, antes de que los falangistas de Candás la mataran, a los 46 años, arrojándola viva al mar desde los acantilados el 2 de junio de 1938 junto a otras siete mujeres y cinco hombres. Es la historia de Les Candases, que fueron asesinadas tras ser detenidas y torturadas.
Las lanzaron al mar para intentar esconder el crimen, para condenarlas al olvido, pero las olas devolvieron parte de los cuerpos a playas cercanas días después. Aún llevaban las batas de las fábricas de conservas donde trabajaban con el número bordado que las identificaba. Algunas fueron enterradas en cementerios cercanos como el de Bañugues, pero 87 años después solo se ha podido recuperar el cuerpo de una de ellas: el de Daría González, que tenía 62 años. Sus restos fueron exhumados en 2017 por la Asociación de Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) y la Sociedad de Ciencias Aranzadi e identificados con ADN. El resto de víctimas siguen desaparecidas. Su historia forma parte del proyecto “El país de las 6.000 fosas”, el primer mapa audiovisual de España de las fosas de la Guerra Civil y el franquismo.
Formando parte del especial informativo que RTVE está dedicando a fosas de la Guerra Civil, se encuentra documental «La historia olvidada de Les Candases»
Cabo Peñas (Asturias) | Fotograma del documental ________________
RTVE / El Salto (Félix Población), 29 de octubre de 2025
El documental La historia olvidada de Les Candases aborda el asesinato de ocho mujeres de Candás (Asturias) que fueron arrojadas al mar desde el Cabo Peñas el 2 de junio de 1938 junto a otros cinco hombres. Varias trabajaban en la industria conservera y todas ellas, excepto María, ‘La Papona’, eran familiares de republicanos vinculados al Frente Popular, a los que buscaban los falangistas tras huir. En los días siguientes, algunos de los cuerpos fueron apareciendo en playas cercanas. Los restos de Daría González, fueron exhumados en 2017 de una fosa en el cementerio de Bañugues, donde fue enterrada en su día.
El documental, de J.K. Álvarez, cedido por el Ayuntamiento de Carreño, rescata del olvido la historia de todas ellas a través de sus familiares y de dos personas que vivieron los hechos.
A partir de 1977 después de la muerte de Franco familiares de republicanos desaparecidos de la Ribera navarra que se unieron para recuperar a los suyos, asesinados por los franquistas y enterrados en fosas comunes cuarenta años antes. El documental reconstruye esa historia, la de las llamadas exhumaciones tempranas.
RTVE ha puesto en marcha un proyecto multimedia llamado ‘El país de las 6.000 fosas’, incluyendo por primera vez un mapa de las exhumaciones del franquismo y la Guerra Civil. La intención es que la población pueda conocer a las víctimas y sus historias. El estreno del documental «A flor de tierra», como parte del programa especial de La noche en 24h, ‘Las fosas del franquismo’, se emitió ayer en Canal 24 horas y La 2 simultáneamente, inaugurando esta iniciativa.
Año 2000. En Priaranza del Bierzo(León), historiadores, antropólogos, científicos y forenses llevan a cabo la primera exhumación oficial de una fosa de la guerra civil, uno de los mayores hitos en el largo camino por recuperar la memoria histórica de nuestro país.
Sin embargo, mucho antes, a partir de 1977, familiares de represaliados tras el golpe de estado se organizaron para desenterrarlos y llevarlos de vuelta a sus pueblos para darles una sepultura digna. Este movimiento recibió el nombre, años después, de exhumaciones tempranas.
Actualmente, hay más de 127.000 testigos de Jehová en España. Entre sus obligaciones está la de dejar de relacionarse con los que ya no están en la congregación.
Seis antiguos miembros han narrado en el documental de EL PAÍS Expulsados de los Testigos de Jehová las consecuencias de pertenecer y abandonar esta organización.
Juan Antonio, 70 años (40 años fuera de los Testigos de Jehová). Asegura que se salió tras varios desengaños: “Ejercen tanto poder mental que nos anulan completamente”.
Miriam, 40 años (3 años fuera). Fue expulsada y tres años después readmitida. Poco después se salió por propia voluntad: “Mi padre me decía que no le escribiera hasta que no fuera testigo otra vez”.
«El Caso Rocío» es la historia de una película secuestrada en la Transición’, el documental de Fernando Ruiz de Vergara, ‘Rocío’, que «el caso Rocío» recupera y analiza
Ermita del Rocío |Captura de pantalla del documental «El caso Rocío» ____________________
«Rocío»(1) ha pasado a la historia como la primera película secuestrada judicialmente en el Estado español tras la derogación de la censura cinematográfica en 1977. Dirigida por Fernando Ruiz Vergara y estrenada en 1980, a día de hoy continúa censurada por la sentencia del Tribunal Supremo en 1984, que condenaba a su autor por delitos de injurias a quien la película apuntaba como cabecilla de la brutal represión en el pueblo de Almonte, cuna de la romería del Rocío, durante el golpe militar de 1936. La persecución judicial de la película supuso el final de la trayectoria del director, que se auto-exilió en Portugal, lugar en el que vivió hasta su fallecimiento en 2011. De una calidad cinematográfica extraordinaria, Rocío es un referente en la historia del cine documental en el Estado español.
“Pregunta hoy en Almonte por Rocío y te dirán que ni se te ocurra ver eso”, decía en una entrevista de 2014 José Luis Tirado, pese a que ya han pasado más de 35 años desde que un equipo encabezado por Fernando Ruiz Vergara rodara este documental sobre la romería del Rocío. Las presiones por silenciar esta cinta no han cesado desde su estreno en 1980. Tirado reconoce incluso que presionaron al Festival de Cine Europeo de Sevilla de 2013 para que El Caso Rocío se incluyera junto a una programación rociera. El Festival no cedió y la cinta se estrenó en solitario.
Presas de Saturrarán obligadas a asistir a actos religiosos, junto a les monjes encargadas de su “reeducación”. Mayu de 1940 __________________________
La caída de Asturias en manos de las tropas franquistas hizo que las secciones de mujeres de las prisiones asturianas, así como los edificios habilitados para ello, habían quedado completamente saturados. Lo mismo ocurría en otras zonas bajo dominio franquista, por lo que se decidió establecer una prisión de mujeres en Saturrarán, en el concejo Mutriku, en Guipuzkoa.
La prisión de Saturrarán funcionó desde 1938 a 1944, recibiendo presas de todas las zonas franquistas, entre quienes se encontraban las reclusas procedentes de Asturias.
En el informe titulado “Situación penitenciaria de las mujeres presas en la cárcel de Saturriarán durante la guerra civil española y la primera posguerra”[1], promovido por Hemakunde, Instituto Vasco de la Mujer, y escrito por Eva Jiménez Martín, Ander León Nanclares, Izaskun Orbegozo Oronoz, Laura Pego Otero, Ana Isabel Pérez Machío y Laura Vozmediano Sanz, recogen que la prisión ha llegado a tener unas 1600 presas en 1940.