Adiós al monumento franquista a los «Héroes del Simancas» en Gijón: se retirará en un plazo de cuatro meses. El Colegio de la Inmaculada tendrá que hacerse cargo de las obras, al encontrarse dentro de su propiedad.
Concentración de Núcleo Nacional frente al monumento ___________________
Fuentes: Nortes (Diego Díaz Alonso) |El Comercio (Carlos Amado) |El Diario (Pilar Campos), 5 de mayo de 2026
El Gobierno del Principado de Asturias ha ordenado la retirada del monumento de exaltación franquista situado en la fachada del Colegio de La Inmaculada de Xixón, en homenaje a los militares sublevados en julio de 1936 en ese mismo lugar, anterior cuartel de Simancas. La decisión, pone así fin a un largo proceso administrativo marcado por la presión de los colectivos memorialistas para que se cumpliera la legislación sobre memoria democrática, pero también a la movilización, en sentido contrario, de grupos ultras.
La resolución, firmada por el consejero Ovidio Zapico (IU), responsable de Ordenación, Vivienda y Derechos Ciudadanos, que pone fin a la vía administrativa y establece que el conjunto escultórico, inaugurado en 1958, constituye un elemento contrario a la memoria democrática y debe ser retirado en un plazo de cuatro meses por su propietario, la Compañía de Jesús. En caso de incumplimiento, la administración autonómica podrá ejecutar la retirada de forma subsidiaria y repercutir el coste.
Ambas ponentes, víctimas del Patronato de Protección a la Mujer
Fragmento cartel _________________
Asturias Laica, 27 de abril de 2026
Organizada por la Marcha Republicana Asturiana(1), con la colaboración de Asturias Laica entre otros colectivos y asociaciones, y dentro de las actividades preparatorias de la III Marcha Republicana del 13 de junio en Madrid, el miércoles 6 de mayo, en el Ateneo de la Calzada, Consuelo García del Cid y Loli Benito hablarán sobre el franquista Patronato de Protección a la Mujer, del que ambas fueron víctimas.
El Patronato de Protección a la Mujer fue un organismo que castigó cualquier conducta transgresora que cuestionara las estrictas normas morales del franquismo
El Patronato fue una de las instituciones más antiguas del franquismo, que ejerció un férreo control sobre las ideas, las actitudes, los comportamientos y, sobre todo, los cuerpos de millares de mujeres y niñas que se atrevieron a cuestionar las rígidas normas de moralidad que les fueron impuestas. También, la de un organismo desconocido que consiguió sobrevivir a la muerte del dictador y alargó la agonía de muchas jóvenes hasta bien entrada la democracia.
Botones de nácar, contra el olvido es un proyecto que trata de recuperar del olvido a las víctimas mortales del magisterio de la Segunda República española a manos de fuerzas golpistas, a partir del 17 de julio de 1936. Un proyecto memoralista, y fotográfico, de Sol Moracho
Una maestra y sus alumnos, 1920-1930 | Fotografía de dominio público ____________________
En la España de 1936 un grupo de militares desleales se alzaron en golpe de estado contra el gobierno legítimo de la Segunda República. Calle a calle, casa a casa, asesinaron a sangre fría —muy fría— a miles de conciudadanos que no se sumaron a la sublevación militar. Autoproclamándose máxima autoridad militar y política, aprobaron leyes con las que realizaron consejos de guerra, y encarcelaron y ejecutaron a miles de mujeres y hombres.
Secuestros, detenciones, encarcelamientos, «paseos», «sacas», cunetas, juicios sumarísimos, consejos de guerra, fosas comunes, paredones, cementerios, campos de concentración de prisioneros, trabajos forzados, depuración administrativa, incautación de bienes, exilio… Desapariciones forzosas y asesinatos masivos que incumplen todas las leyes internacionales de la guerra, y que hoy siguen impunes.
Miles de mujeres y hombres abandonados al olvido, a un silencio de años.
Aniversario de la II República | Ofrenda floral en la fosa común del cementerio gijonés de «El Sucu»
Actos ayer en el cementerio gijonesa de El Sucu| Foto Marcos León ______________
Asturias Laica, 15 de abril de 2026
Como todos los años, en este 2026, -95 aniversario de la II República-, Ateneo Obrero y Sociedad Cultural Gijonesa organizaron el acto que reivindica la República para rendir homenaje a quienes dieron la vida en su defensa con un acto que finalizaría con ofrenda floral en una de las fosas comunes del cementerio gijonés de El Sucu.
Al acto que, «desde un punto cívico y cultural«, como recordaría Luis Pascual, presidente del Ateneo Obrero, organiza junto a la Cultural Gijonesa se han sumado más de un centenar de personas, asociaciones como Asturias Laica o el Ateneo Republicano de Asturias, además de grupos políticos como IU y Podemos, y sindicatos como CC.OO.
Se abriría con el himno de Riego a la gaita, seguido por unas breves palabras del presidente del Ateneo, Luis Pascual, y de la Cultural Gijonesa, Pedro Roldan.
Fuente: Ateneo Obrero de Gijón, 10 de abril de 2026
Con motivo del 95 aniversario de la proclamación de la II República, se realizarán, con carácter cívico y social, una serie de actividades en torno a esta conmemoración.
El 14 de abril, día de la proclamación de la II República, está programado un acto, a las 18:00 h, en el cementerio «El Sucu», organizado, como viene siendo habitual, por el Ateneo Obrero de Gijón y la Sociedad Cultural Gijonesa, y en el participan también representantes de distintas asociaciones (Asturias Laica entre ellas), que forman parte del colectivo de Entidades Memorialistas y Republicanas de Asturias, del que forman parte los dos colectivos organizadores.
En el acto intervendrá Enrique del Teso Martín, Profesor Titular de Lingüística de la Universidad de Oviedo. Es autor de artículos especializados y de varios libros sobre lingüística y comunicación y de dos ensayos de materia sociopolítica. Dio cursos de doctorado en varias universidades extranjeras: Amherst en Massachusetts, Oriente en Venezuela y Cienfuegos, Las Villas, Varona y La Habana en Cuba. En el campo de los medios de comunicación, tiene una columna periodística primero en el diario La Voz de Asturias y ahora en Nortes, colabora regularmente con programas de radio y fue miembro del Consejo de Administración de la RTPA.
La Prisión Central de Saturrarán se demolió en 1987. Fue una de las jaulas para mujeres más represiva del franquismo. Entre 1938 y 1944 más de un centenar de reclusas y no se sabe cuántas pequeñas criaturas desaparecieron en ella. En 2007, Gobierno Vasco inauguró un memorial para recordar (no olvidar)…
Memorial de la prisión de mujeres de Saturraran ________________
Cristina Gutiérrez Meurs, / GARA-NAIZ, 8 de abril de 2026
La Prisión Central de Saturrarán se demolió en 1987. Fue una de las jaulas para mujeres más represiva del franquismo. Entre 1938 y 1944 más de un centenar de reclusas y no se sabe cuántas pequeñas criaturas desaparecieron en ella.
En 2007, Gobierno Vasco inauguró un memorial para recordar (no olvidar) a las mujeres (¿más de 4000?) que sufrieron el horror de una arquitectura de piedra que, según cuando, también fue balneario, hotel, seminario o cuartel militar. Un díptico de hierro, obra del gran artista vasco Néstor Basterretxea.
Sobrevivientes, familiares y ciudadanía contemplaron esperanzadas cómo la memoria parecía abrirse camino. Un espejismo. En 2019 visité el memorial por primera vez. Me costó encontrarlo, descontextualizado, en una campa despeluchada y compartiendo espacio con un merendero cutre y degradado.
Durante 40 años existió, bajo el mandato del Ministerio de Justicia, una institución que controló el adoctrinamiento moral de niñas y adolescentes en España, el Patronato de Protección a la Mujer. La existencia de reformatorios en nuestro país es de sobra conocida por todos, pero la realidad es que la mayoría de estos centros pertenecieron a un entramado religioso que trató de corregir el comportamiento de miles de niñas «desviadas», según la visión represiva del franquismo.
Una de las mujeres que pasó años en estos centros es Consuelo García del Cid: «Mi madre era castrante, yo tenía la sensación de que mis hermanos tenían unos espacios de libertades que a mí se me negaban», ha explicado en Hora 25. La familia de Consuelo era «tremendamente intelectual», pero con la «tendencia tremendamente a la derecha». Empezó sus estudios en una academia, donde conoció de todas clases sociales, y fue allí cuando descubrió su verdadera identidad e ideología: «Me entero de que vivo en un país con pena de muerte y de que van a ejecutar a Salvador Puig Antich, esa fue mi primera manifestación», ha relatado.
La memoria oral y los documentos hallados en archivos motivan al Principado a investigar en Verdicio, donde se sospecha que los cuerpos de represaliados fueron enterrados tras ser ejecutados.
Verdicio es uno de los objetivos de la dirección general de Memoria Democrática para continuar investigando la represión franquista y seguir así la senda abierta en la fosa común de La Lloba, en Castrillón, donde ya se han encontrado restos óseos. Un informe ya identifica el litoral de esta parroquia gozoniega como un enclave crítico de la “cartografía del terror” del bando franquista durante la guerra civil y la posguerra. El interés del Principado se centra en ampliar las investigaciones documentales con el fin de evaluar la viabilidad de posibles exhumaciones “en una zona marcada por la ejecución y el enterramiento clandestino”.
La Quinta Pedregal de Avilés(1)era el centro de operaciones de la represión en la comarca avilesina, un lugar de torturas y detención. Uno de los episodios que conectan ese lugar con Verdicio es el denominado “Turno de la muerte”, que hace referencia al “exterminio sistemático” de trabajadores de la Fábrica de Ácidos de San Juan de Nieva, perteneciente a la Real Compañía Asturiana de Minas. La noche del 3 al 4 de febrero de 1938, un grupo de aproximadamente 25 operarios fue detenido e internado en el centro de detención de la Quinta Pedregal, en Avilés. Todo partió después de que un destacado falangista descubriera que en esa fábrica se escondían dos fugados comunistas.
Tefía, el campo de trabajo franquista para homosexuales, será declarado Lugar de Memoria| Gobierno de Canarias _______________
Fuentes: Revista Six (Carlos Barea) | RTVE (Álvaro Caballero), 27 de febrero de 2026
Cuando pensamos en un campo de trabajo, enseguida nos viene a la cabeza lugares tan lejanos como la Alemania nazi y su Auschwitz -que, en realidad, estaba formado por tres campos distintos: uno de concentración, otro de exterminio y otro de trabajos forzados-. Sin embargo, no demasiada gente sabe que en España también existieron varios campos de este tipo y, uno de ellos, destinado a un gran número de presos homosexuales. Estamos hablando de la denominada Colonia Agraria Penitenciaria de Tefía, un campo de trabajo ubicado en una zona desértica de la isla de Fuerteventura y que, en apariencia, pretendía redimir mediante el trabajo a aquellos que se desviaban de la moral nacionalcatólica, aunque en realidad no era más que otro método punitivo producto de la imaginación fascista.
Esta práctica, la de buscar la corrección a través del trabajo, no era, ni mucho menos, algo nuevo. En la entrada principal del citado Auschwitz había un cartel que rezaba ‘Arbeit macht frei’ o, lo que es lo mismo, ‘El trabajo te hace libre’. Sin embargo, la única liberación que se podía alcanzar dentro de aquellos muros era a través de la muerte, porque no había lugar para el perdón -como si hubiera algo que perdonar- o la excarcelación.
Sobre las mujeres republicanas, las rojas, recayó una doble persecución por considerarlas culpables de una doble transgresión: la política, al igual que los hombres, y la de género, por desviarse del modelo de mujer sometida, religiosa y limitada al ámbito doméstico
Cuando pensamos en la represión especifica de las mujeres en la dictadura franquista, evocamos la “represión sexuada”[1]: la brutalidad de las violaciones y torturas sexuales documentada por forenses a partir del análisis de restos de mujeres asesinadas hallados en exhumaciones de fosas comunes; la humillación pública de las mujeres rapadas y sometidas al paseíllo tras la ingesta obligada de aceite de ricino; el sufrimiento de las madres en la primera gran masacre del siglo XX cometida sobre población civil durante la huida de Málaga a Almería en los primeros días de febrero de 1937; y el de tantas mujeres que encontraron dificultades adicionales por ser mujeres durante el exilio.
También evocamos a las mujeres encarceladas, cuya voz fue pionera en rescatar Tomasa Cuevas, los juicios militares y los fusilamientos, aunque mucho menos numerosos que los de los hombres, cuyo símbolo podrían ser las jóvenes conocidas como las Trece Rosas. Evocamos a las mujeres tiradas a las fosas en posiciones que pretendían añadir a la muerte la denigración sexual; o actos de crueldad similar como la exhibición del cadáver desnudo de Isabel Atencia Lucio, de 72 años, madre del líder comunista Saturnino Barneto, tras ser ocupada Sevilla por las fuerzas de Queipo de Llano. Evocamos a las represaliadas por su relación de parentesco con hombres perseguidos por el franquismo, que constituyeron más del ochenta por ciento de las personas represaliadas por este motivo; y a aquellas que sorteaban la precariedad, la vigilancia, el juicio social, y apoyaban a sus compañeros encarcelados, constituyendo la categoría de profundo significado político de mujer de preso.