Alicia Población, Recordis Podcast (episodio 2, cuarta temporada), 1 de julio de 2026
¿Qué fue el Patronato de Protección a la Mujer? Una institución franquista que durante décadas controló, castigó y silenció a miles de mujeres en nombre de la moral y la religión, y que pervivió hasta 1985
En este capítulo participan Consuelo García del Cid, autora y activista, y supervivientes del Patronato (como Loli Gómez Benito, Paca Blanco o Isabel de la Cruz Gallego), que ayudan a entender cómo funcionaba esta red de represión y qué huellas sigue dejando en la sociedad actual.
Robo de bebés. Trata de mujeres en nombre de Dios. Internamientos forzosos por “pensar diferente”. …
Una historia real que muchos prefirieron olvidar… hasta ahora.
Las congregaciones religiosas responsables de la reclusión de niñas durante el franquismo y la democracia siguen guardando documentos bajo llave
Un grupo de niñas del centro provincial de Sevilla perteneciente al Patronato de Protección a la Mujer |Junta de Andalucía ___________________
Sabela Rodríguez Álvarez, InfoLibre, 2 de junio de 2026
En un documento escrito a mano, con tinta azul y letra menuda, las monjas Adoratrices decían de Pilar que era una «joven de familia normal y buena moralidad», que presentaba una «conducta irregular» sin ningún «desliz moral», pero moviéndose con «cierta independencia», regresando «tarde a casa» y tratando con «chicos melenudos». Ese fue el motivo por el que acabaría internada en el Patronato de Protección a la Mujer. Aquel escrito, fechado en octubre de 1970, es uno de los pocos que han llegado a manos de las supervivientes. Hoy, tanto ellas como las investigadoras que siguen el rastro de esta opaca institución piden que las congregaciones religiosas hagan públicos todos los archivos a su disposición. Es una cuestión de justicia, reclaman, pero también la única forma de que mujeres como Pilar puedan escribir su historia.
Podemos ha solicitado, con motivo de la visita del papa León XIV a España, la entrega de toda la documentación en poder de las congregaciones religiosas que gestionaron los centros del Patronato durante más de cuatro décadas, así como todos los archivos relacionados con el robo de recién nacidos.
El ensayo Inmaculada. La muerte que precipitó el final del Patronato (Libros del K.O.), de Esther López Barceló, Marta García Carbonell y María Palau Galdón, desenmascara la violencia y la explotación de miles de mujeres en España durante el Franquismo y la Transición
Marta García Carbonell, Esther López Barceló y María Palau Galdón | Cortesía de la editorial _____________
El 19 de septiembre de 1983, durante el primer año del primer gobierno de izquierdas de la democracia, Inmaculada Valderrama apareció muerta en el patio del reformatorio Nuestra Señora del Pilar, dependiente del Patronato de Protección de la Mujer, en San Fernando de Henares (Madrid). Tenía 14 años. El relato oficial se construyó alrededor de una caída accidental: la adolescente habría muerto al intentar huir del reformatorio descolgándose con unas sábanas desde un tercer piso. Pese a las negligencias y contradicciones en las declaraciones de los testigos, su historia -una alegoría del silenciamiento de la violencia sistemática contra las mujeres durante el franquismo y la Transición que se alarga hasta nuestros días- quedó archivada como un suceso más.
Cuatro décadas después, el libro Inmaculada. La muerte que precipitó el final del Patronato (Libros del K.O.), de Esther López Barceló, Marta García Carbonell y María Palau Galdón, con prólogo de Nerea Barjola, reconstruye y esclarece no solo el caso, sino el sistema que lo hizo posible. “Todas las investigadoras que trabajamos sobre el Patronato de Protección a la Mujer siempre hemos estado obsesionadas con la historia de Inmaculada. Conocíamos aquella pequeña noticia de EL PAÍS sobre la muerte de una joven al caer de un tercer piso en un reformatorio de San Fernando de Henares, pero nunca supimos quién era Inmaculada ni qué había pasado con ella”, explica Marta García Carbonell.
Tutelada por el Estado, su fallecimiento en 1983 aceleró el fin del Patronato de Protección a la Mujer
Inmaculada, fallecida en un reformatorio del Patronato de Protección a la Mujer | Archivo familiar _________________
Fuentes Público (Henrique Mariño) |El Diario (Laura Martínez) 19 de mayo de 2026
Inmaculada Valderrama Morato falleció el 19 de septiembre de 1983 tras precipitarse desde la ventana del tercer piso de un reformatorio de San Fernando de Henares (Madrid) gestionado por el instituto secular femenino Cruzada Evangélica. Tenía solo catorce años y la versión del centro de reeducación Nuestra Señora del Pilar, vinculado con el Patronato de Protección a la Mujer, una de las redes represivas más longevas y opacas de la dictadura franquista, fue que había muerto cuando intentaba fugarse descolgándose con unas sábanas. El juez concluyó que se había suicidado, aunque el escándalo que generó el caso aceleró el fin del Patronato, una institución franquista cuyo objetivo era controlar los cuerpos y las mentes de las mujeres.
El lunes de su muerte, a la hora del desayuno, de la ventana colgaba una cuerda con sábanas. Un intento de fuga. O tal vez un suicidio. Caso cerrado.
La toma en consideración de la Proposición presentada en el Congreso por ERC que busca incluir a las mujeres que quedaron excluidas de la ley de memoria democrática en 2022, ha salido adelante por 176 votos a favor y 170 en contra |Vídeo de presentación y debate de la proposición en el Pleno.
La diputada de ERC Etna Estrems Fayos sería la encargada de presentar la PNL en el Pleno | Captura de pantalla __________________
El Pleno del Congreso de los Diputados abordó el martes 14 la toma en consideración de la proposición registrada por ERC en la que se insta al Gobierno a retocar la Ley de Memoria Democrática con el fin de incorporar a las víctimas del Patronato de Protección a la Mujer.
En su iniciativa, ERC reclama que se reconozca de forma oficial como “víctimas de la represión ejercida durante la dictadura franquista y sus estructuras institucionales”, a las mujeres internadas en centros dependientes del Patronato de Protección a la Mujer entre 1941 y 1985.
La proposición que busca el reconocimiento de las víctimas del Patronato de Protección a la Mujer que quedaron excluidas de la ley de memoria democrática en 2022, ha sido aprobada este miércoles sin el apoyo de PP y Vox que han votado en contra. La iniciativa ha salido adelante por 176 votos a favor y 170 en contra, tras el debate parlamentario.
La superviviente Consuelo García del Cid y la investigadora Pilar Iglesias Aparicio nos explican qué fue el Patronato de Protección a la Mujer y que hacen en la actualidad las congregaciones religiosas que lo gestionaron, en este episodio de Asalto.
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Sara Plaza Casares, Yago Álvarez Barba, El Salto, 26 de marzo de 2026
El 26 de febrero de 2026 la superviviente del Patronato de Protección a la Mujer, Consuelo García del Cid, enunció el discurso más contundente sobre memoria histórica escuchado en la Comisión de Igualdad del Congreso. Respondía a una diputada de Vox que ponía en cuestión el sufrimiento de las mujeres que estuvieron encerradas en esta institución franquista que murió en 1985, muy avanzada la democracia. “Nos debéis diez años de democracia”, suele expresar Consuelo, a la que luego escucharemos en este programa.
El Patronato de Protección a la Mujer fue una institución que tenía centros de torturas para mujeres por todo el Estado donde, además de someter a las internas a trabajos forzados, se cometieron crímenes de lesa humanidad como el robo de bebés.
La investigación liderada desde Albacete vincula al Patronato franquista con posibles casos de bebés robados y reabre la lucha de las víctimas por la verdad
Carmen Guillén, doctora en Historia Contemporánea y profesora en el área de Historia de la Ciencia en la Facultad de Medicina de Albacete (círculo) __________________
Durante décadas, miles de historias quedaron enterradas en el silencio, atrapadas entre archivos desaparecidos, testimonios censurados y una memoria colectiva incompleta. Hoy, algunas de esas voces empiezan a emerger con fuerza desde un punto inesperado del mapa: Albacete. Lo que parecía un episodio olvidado del pasado reciente está volviendo al foco público con una dimensión que sacude conciencias y reabre heridas aún sin cerrar: la posible conexión entre una institución franquista y uno de los capítulos más oscuros de la historia contemporánea, el robo de bebés.
Albacete destapa el silencio: una doctora lidera la investigación que reabre el caso del Patronato
«Nos robaron diez años de democracia»: las supervivientes del Patronato de la Mujer logran que el Estado pida perdón. Medio centenar de mujeres que estuvieron encerradas en los centros del Patronato de Protección de la Mujer han recibido declaraciones de reparación con las que han sido acreditadas como víctimas de la dictadura en el primer acto oficial de reconocimiento público.
Supervivientes del Patronato de Protección de la Mujer (Paca Blanco y Paquita Beltrán) recogen el documento oficial que las reconoce como víctimas del franquismo | A. Pérez Meca / Europa Press ____________________
Fuentes: El Diario (Marta Borraz) / Público (Laura Prieto), 21 de marzo de 2026
Han pasado más de cuatro décadas desde que cerrara el último centro y medio siglo desde el fin de la dictadura que creó y mantuvo el Patronato de Protección de la Mujer, la institución represora más longeva del franquismo. Son los años que han tenido que esperar las mujeres que pasaron por estos reformatorios para chicas ‘inmorales’ para recibir una reparación pública oficial.
Este pasado viernes viernes el Gobierno ha celebrado por primera vez un acto en el que ha pedido perdón y ha reconocido la represión específica que sufrieron estas mujeres, encerradas en estos centros sin un juicio ni garantías, sometidas a duras condiciones de vida y aislamiento para intentar “reeducarlas” en línea con los mandatos del régimen.
¡¡¡Ay si la buena mujer levantara la cabeza!!! La Sirvienta, la película, nos acerca a la figura de Vicenta María López de Vicuña, fundadora de Congregación de Religiosas de María Inmaculada, y aunque la producción de Pablo Moreno apareció en el listado de candidatas para la 38ª edición (2024) de los Goya, no obtuvo ninguna nominación final por parte de la Academia de Cine.
La sinopsis, según Filmaffinity, es la siguiente: “La historia de Vicenta María López Vicuña, fundadora de las Religiosas de María Inmaculada, que desde hace más de 150 años llevan dedicadas a la promoción de las mujeres que salían de sus pueblos para labrarse un futuro mejor en el servicio doméstico de la capital. La historia real de una mujer, de muchas”.
Huelga decir que no pienso verla. Mi tiempo, cuanto más vieja me hago, más valioso lo considero. Es por ello por lo que no pienso perderlo, al menos conscientemente. Con la sinopsis tengo suficiente.
La historiadora Carmen Guillén, investigadora pionera del Patronato de Protección a la Mujer, publica un libro en el que analiza una de las instituciones represoras del franquismo menos conocidas, la que encerró en centros regentados por órdenes religiosas a adolescentes que no habían cometido ningún delito
Carmen Guillén, profesora de Historia de la Ciencia en la Universidad de Castilla-La Mancha. | Foto cedida _____________________
Cuando Carmen Guillén (Mazarrón, 1988) acabó la carrera y el máster de Historia no había oído hablar del Patronato de Protección de la Mujer. No había rastro en las aulas, artículos o manuales que había leído de la institución que desde 1941 encerró a las adolescentes que transgredían las normas morales del franquismo. Lo descubrió “casi por casualidad”, rastreando información en un archivo sobre la prostitución durante la dictadura. Este silencio en torno a una de las instituciones represivas más longevas del régimen, que incluso sobrevivió al propio dictador, ha empezado a romperse hace poco.
Las voces de las mujeres que pasaron por estos centros, regentados por monjas de órdenes religiosas, se suman a un interés creciente de la historiografía. Pero en 2021, cuando Guillén publicó la primera tesis doctoral[1]sobre el Patronato, apenas había referencias sobre el organismo, encargado de reeducar a la “mujer caída o en riesgo de caer” que no se adaptara al férreo molde de mujeres sumisas, esposas y madres abnegadas que la dictadura pensaba para ellas. Todo ello lo analiza la historiadora, profesora de Historia de la Ciencia en la Universidad de Castilla-La Mancha, en Redimir y adoctrinar. El Patronato de Protección a la Mujer, que publica con Crítica este miércoles.