Las congregaciones religiosas responsables de la reclusión de niñas durante el franquismo y la democracia siguen guardando documentos bajo llave
Un grupo de niñas del centro provincial de Sevilla perteneciente al Patronato de Protección a la Mujer |Junta de Andalucía ___________________
Sabela Rodríguez Álvarez, InfoLibre, 2 de junio de 2026
En un documento escrito a mano, con tinta azul y letra menuda, las monjas Adoratrices decían de Pilar que era una «joven de familia normal y buena moralidad», que presentaba una «conducta irregular» sin ningún «desliz moral», pero moviéndose con «cierta independencia», regresando «tarde a casa» y tratando con «chicos melenudos». Ese fue el motivo por el que acabaría internada en el Patronato de Protección a la Mujer. Aquel escrito, fechado en octubre de 1970, es uno de los pocos que han llegado a manos de las supervivientes. Hoy, tanto ellas como las investigadoras que siguen el rastro de esta opaca institución piden que las congregaciones religiosas hagan públicos todos los archivos a su disposición. Es una cuestión de justicia, reclaman, pero también la única forma de que mujeres como Pilar puedan escribir su historia.
Podemos ha solicitado, con motivo de la visita del papa León XIV a España, la entrega de toda la documentación en poder de las congregaciones religiosas que gestionaron los centros del Patronato durante más de cuatro décadas, así como todos los archivos relacionados con el robo de recién nacidos.
En la mesa Loli Gómez Benito y Consuelo García del Cid (primera y tercera por la izda.) con representantes de la Marcha Republicana Asturiana, organizadora de la charla ______________
Asturias Laica, 7 de mayo de 2026
Ayer en Gijón tuvimos la oportunidad de conocer de primera mano las vivencias de Loli Gómez Benito y Consuelo García del Cid, dos supervivientes del Patronato de Protección a la Mujer,esas cárceles franquistas donde fueron encerradas, explotadas, torturadas, maltratadas y olvidadas miles de mujeres desde 1941 hasta 1985.
La charla, «Patronato: Cárcel franquista de mujeres», organizada por la Marcha Republicana Asturiana, -con la colaboración de Asturias Laica entre otros colectivos y asociaciones-, dentro de las actividades preparatorias de la III Marcha Republicana del próximo 13 de junio en Madrid, tuvo lugar ayer, 6 de mayo, en el Ateneo de la Calzada.
Abriría el acto Geli García, representante de la Marcha Republicana de Asturias, que explicaría brevemente cómo surgió la idea de unificar distintos movimientos republicanos en la Actual Marcha Republicana estatal, a la que pertenece la asturiana. Leería el Manifiesto de esta III Marcha que tendrá lugar en Madrid el 13 de junio. Recordaría que desde Asturias se está organizando un Autocar Republicano con salida de Gijón (Gota de Leche), a las 11:00 h y vuelta de Madrid a las 22:00.
[Nota: la situación actual supone una escalada importante de precios por lo que es fundamental poder ir confirmando plazas, así que quienes estén interesadas/os tendrían que ir haciendo ya la reserva. Contacto 610841542 (Geli)]
Ambas ponentes, víctimas del Patronato de Protección a la Mujer
Fragmento cartel _________________
Asturias Laica, 27 de abril de 2026
Organizada por la Marcha Republicana Asturiana(1), con la colaboración de Asturias Laica entre otros colectivos y asociaciones, y dentro de las actividades preparatorias de la III Marcha Republicana del 13 de junio en Madrid, el miércoles 6 de mayo, en el Ateneo de la Calzada, Consuelo García del Cid y Loli Benito hablarán sobre el franquista Patronato de Protección a la Mujer, del que ambas fueron víctimas.
El Patronato de Protección a la Mujer fue un organismo que castigó cualquier conducta transgresora que cuestionara las estrictas normas morales del franquismo
El Patronato fue una de las instituciones más antiguas del franquismo, que ejerció un férreo control sobre las ideas, las actitudes, los comportamientos y, sobre todo, los cuerpos de millares de mujeres y niñas que se atrevieron a cuestionar las rígidas normas de moralidad que les fueron impuestas. También, la de un organismo desconocido que consiguió sobrevivir a la muerte del dictador y alargó la agonía de muchas jóvenes hasta bien entrada la democracia.
La superviviente Consuelo García del Cid y la investigadora Pilar Iglesias Aparicio nos explican qué fue el Patronato de Protección a la Mujer y que hacen en la actualidad las congregaciones religiosas que lo gestionaron, en este episodio de Asalto.
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Sara Plaza Casares, Yago Álvarez Barba, El Salto, 26 de marzo de 2026
El 26 de febrero de 2026 la superviviente del Patronato de Protección a la Mujer, Consuelo García del Cid, enunció el discurso más contundente sobre memoria histórica escuchado en la Comisión de Igualdad del Congreso. Respondía a una diputada de Vox que ponía en cuestión el sufrimiento de las mujeres que estuvieron encerradas en esta institución franquista que murió en 1985, muy avanzada la democracia. “Nos debéis diez años de democracia”, suele expresar Consuelo, a la que luego escucharemos en este programa.
El Patronato de Protección a la Mujer fue una institución que tenía centros de torturas para mujeres por todo el Estado donde, además de someter a las internas a trabajos forzados, se cometieron crímenes de lesa humanidad como el robo de bebés.
Esta tarde en la Sala Segarra -Congreso de los Diputados- se ha llevado a cabo la jornada «El Patronato de Protección a la Mujer. La represión franquista más allá de la dictadura», organizad por el Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar.
Tras la introducción de Mar González, coportavoz federal de Verdes Equo-Partido Verde, y que sería la encargada de moderar el acto, la apertura correría a cargo de Verónica Barbero, portavoz del Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar quien en su intervención señalaría, entre otras cuestiones, que la Ley de Memoria Democrática no habla del Patronato de Protección a la Mujer y que su grupo parlamentario había presentado una moción para modificarla de manera que las mujeres que pasaron por el Patronato fueran también reconocidas como víctimas de esa institución franquista.
Pabellón de mujeres del hospital psiquiátrico de Ciempozuelos _______________________
Fuente: Mar Sifre Rigol, Orgull, 28 de junio de 2025
«Conductas irregulares especialmente por sus tendencias homosexuales». «La joven presenta graves trastornos de conducta con tendencias homosexuales». «Sostiene relaciones ‘demasiado afectivas’ con otras compañeras». «Considero necesario que la joven sea reconocida por un psiquiatra, por presentar síntomas de tipo homosexual». «Debido a la intensificación de estas tendencias, se aconseja el traslado a un centro psiquiátrico para su mejor estudio psicopatológico y tratamiento». «Opinamos que debe ser trasladada a un Centro Psiquiátrico para su estudio y rehabilitación». Todas las frases han sido extraídas de informes del Patronato de Protección a la Mujer de entre 1965 y 1973, aunque la institución también ejerció violencia contra las mujeres durante la transición y los primeros años de democracia. Consuelo García del Cid, ex interna de centros del Patronato, ha cedido la documentación[1] a Orgull para poder realizar este reportaje.
Ayer martes tuvo lugar el ‘Encuentro por la memoria de las supervivientes del Patronato de Protección a la Mujer’
Consuelo García del Cid, Carmen Guillén y Ana Martínez Pérez, Encuentro por la memoria de las supervivientes del Patronato de Protección a la Mujer / Foto Instituto de las Mujeres [Facebook] ______________________
Dentro de los actos «España en Libertad, 50 años», ayer en Salón de Actos del Instituto de las Mujeres tuvo lugar el «Encuentro por la memoria de las supervivientes del Patronato de Protección a la Mujer«. En el acto han participado Cristina Hernández, directora del Instituto de las Mujeres; Consuelo García del Cid, superviviente e investigadora; Ana Martínez Pérez, antropóloga y profesora de Sociología; Carmen Guillén, doctora en Historia contemporánea, y Carmina Gustrán, Comisionada España en Libertad. 50 años.
Abriría el acto la directora del Instituto de las Mujeres, Cristina Hernández, quien en su intervención anunciaría que para el próximo mes de septiembre el Gobierno de España, con implicación de distintos ministerios (Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, el Ministerio de Política territorial y Memoria Democrática, y el Ministerio de Igualdad) y organismos, está preparando un acto de reparación de las víctimas del Patronato de Protección a la Mujer
Intervención de Cristina Hernández Fuente Instituto de las Mujeres [Youtube]
Muchas sobrevivientes creen que la solicitud de perdón de la organización por los abusos en los centros del Patronato de Protección de la Mujer no es suficiente.
Protesta durante el acto de la Confer para pedir perdón a las víctimas / Luca Gaetano Pira-The Guardian ______________________
Cuando los miembros de la organización católica concluyeron su discurso con una petición de perdón, el auditorio de Madrid estalló en ira. Durante décadas, muchos de los presentes habían lidiado con las cicatrices de su paso por instituciones católicas; ahora, de pie, coreaban: «Verdad, justicia y reparación» y, dejando patente su rechazo a cualquier disculpa, «Ni olvido, ni perdón».
Fue una respuesta sin precedentes a un momento sin precedentes en España, una señal de las profundas fisuras que persisten en una de las instituciones más antiguas y menos conocidas de la dictadura de Francisco Franco : los centros dirigidos por católicos que encarcelaron a miles de mujeres y niñas de hasta ocho años, sometiéndolas a castigos bárbaros, trabajos forzados y adoctrinamiento religioso.
Los centros funcionaban bajo la dirección del Patronato de Protección de la Mujer, una institución estatal revitalizada en 1941 y dirigida por Carmen Polo, esposa de Franco. Su objetivo era rehabilitar a las «mujeres caídas», de entre 15 y 25 años, así como a otras consideradas en riesgo de desviarse del estrecho camino trazado para las mujeres durante la dictadura.
Paca Blanco, Isabel Soler y Consuelo G. del Cid, tres víctimas del Patronato de Protección a la Mujer / Vídeo: L. Almodóvar/M. Page/C. Muni ________________________
Fuente: Carol Mundi, Luis Almodóvar, María Page Arias, El País, 14 de junio de 2025
Tres víctimas del Patronato de Protección a la Mujer, Paca Blanco, Isabel Soler y Consuelo G. del Cid, explican en el vídeo qué ha supuesto para ellas recibir unas disculpas públicas por parte de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER) y reclaman al Estado justicia para reparar su memoria.
Franco el 6 de noviembre de 1941 firmó un real decreto para volver a crear el Patronato de Protección de la Mujer en el que miles de mujeres fueron recluidas en reformatorios gestionados por congregaciones religiosas para «dignificar» su moral, que se mantuvieron hasta 1985, diez años después de la Transición.
Isabel Soler, Paca Blanco y Consuelo García del Cid se autodenominan supervivientes porque sienten que vivieron un infierno del que consiguieron salir antes de que cerrara sus puertas. 40 años después de su cierre, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER) ha pedido perdón a las mujeres por «su sufrimiento». Hoy son ellas quienes cuentan cómo se sintieron al escucharlo.
Las supervivientes que han asistido al acto reprochan que las congregaciones hayan hecho más hincapié en el contexto histórico que en su verdadero papel en la represión, y han acabado coreando : «Verdad, justicia y reparación»
Acto de petición pública de perdón organizado por la CONFER para las mujeres supervivientes del Patronato de Protección a la Mujer, en la Fundación Pablo VI, en Madrid, el 9 de junio de 2025 / CONFER ___________________
Varias fuentes*, 10 de junio de 2025
Ayer la Confederación que reúne a las agrupaciones religiosas que gestionaron los centros del Patronato de Protección de la Mujer, -organismo creado en 1941 adscrito al Ministerio de Justicia, con el que el régimen franquista oficializó su represión hacia las mujeres para reeducarlas en la moral católica-, pidió disculpas públicamente, pero el gesto no ha servido a las víctimas de la institución, que han coreado “verdad, justicia y reparación” con carteles que rezaban “No” al final del acto.
Las congregaciones religiosas estuvieron al frente de los centros del patronato, donde miles de niñas, adolescentes y mujeres adultas fueron internadas, entre 1941 y 1985, enviadas por sus padres y hermanos normalmente, o conducidas allí por la Policía, por el simple hecho de mostrar un comportamiento poco recatado. Otras, violadas incluso por sus propios padres, embarazadas, fueron recluidas en aquellos centros como si fueran auténticas delincuentes.