En España, el PP de la Región de Murcia y de la Comunidad de Madrid lleva años acercándose a los líderes religiosos evangélicos neopentecostales para tratar de sacarle rédito electoral a un fenómeno en pleno crecimiento. Vox, Hazte Oír o el Opus Dei también participan en el entramado global que boicotea la agenda progresista.
La predicadora de la Iglesia de Cristo Viene, Yadira Maestre, junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en un acto en Madrid organizado por el Partido Popular en el barrio madrileño de Usera | Foto: Iglesia de Cristo Viene ______________________
Familia, orden y valores tradicionales. Religión, neoliberalismo y políticos de extrema derecha. Esta combinación de conceptos siempre ha estado presente en el ecosistema de la derecha reaccionaria, pero en la última década ha aparecido un denominador común que los conecta: el evangelismo, y más específicamente la rama neopentecostal, su vertiente más ultraconservadora.
El ascenso global de la extrema derecha, y los cambios sociales que lo están propiciando, encuentran una cámara de resonancia en el evangelismo, que está transformando los mapas religiosos, especialmente en América Latina. Hasta los años 80, el continente era el bastión más sólido del catolicismo a nivel mundial, con más del 90% de la población declarándose católica. Sin embargo, a mediados de los 2010 ese porcentaje había caído más de un 30%.
Así ha logrado la banda de pop católico Hakuna Group Music llenar grandes recintos
Hakuna Group en el Auditorio Miguel Ríos, a 6 de septiembre de 2025, en Rivas Vaciamadrid, Madrid (España). La banda musical católica Hakuna Group, un grupo de jóvenes que se conocieron en la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro, en 2013. En 2024 llenaron el Movistar Arena de Madrid, y este concierto se sitúa en el más grande de su historia | Ricardo Rubio / Europa Press – Foto de archivo ___________________
Hakuna Group Music (HGM) no solo llenan el Movistar Arena o el Palacio Vistalegre, sino que también son capaces de congregar a 25.000 personas en el Auditorio Miguel Ríos de Rivas Vaciamadrid. Sus seis discos de estudio suman millones de reproducciones en Spotify y YouTube. Y canciones como Huracán se viralizan en TikTok o Instagram. ¿Cómo ha alcanzado el éxito esta banda de pop católico?
Antes de buscar una respuesta, cabe preguntarse cómo surgió y quién está detrás del grupo, que fue invitado las pasadas Navidades a cantar en el balcón de la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Abajo, en una abarrotada Puerta del Sol, entre el público figuraban los líderes del PP Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso.
«Lamentablemente, estas características del “fascismo eterno” también serían identificables en otras asociaciones católicas»
Luis Fernando Figari, fundador del Sodalicio de la Vida Cristiana / Logo del Sodalicio ______________________
Martin Scheuch, exsodálite, Religión Digital, 7 de enero de 2026
En 1995, Umberto Eco publicó su ensayo “Eternal Fascism” (“El fascismo eterno”), identificando 14 características típicas de esta ideología, la cual él también denomina ur-fascismo, es decir, el fascismo primordial, arquetípico o eterno, es decir, una forma esencial y subyacente del fascismo que trasciende las manifestaciones históricas concretas (como el fascismo italiano de Mussolini o el nazismo alemán). Según Eco, el ur-fascismo no es un sistema ideológico rígido y coherente, sino una nebulosa de actitudes, impulsos y características que pueden aparecer en combinaciones variables y que sobreviven al fascismo histórico del siglo XX. Estas características pueden manifestarse en movimientos políticos modernos, incluso bajo apariencias inocentes o democráticas, sin que necesariamente se declare abiertamente fascista.
Las reflexiones del filósofo italiano revisten suma actualidad, y nos sirven para identificar los diferentes fascismos que han tomado carta de ciudadanía no sólo en la política actual a nivel mundial, sino también en el ámbito religioso.
Curaciones divinas, pastores “elegidos”, invocaciones al Espíritu Santo, desarrollo personal, neoliberalismo y una relación muy estrecha con las derechas mundiales. Forma parte del cristianismo evangélico y, debido a su expansión entre la población, está teniendo un gran impacto a nivel social y político
El crecimiento del cristianismo evangélico por todo el mundo es un fenómeno que no está pasando desapercibido. Desde Latinoamérica hasta Asia pasando por África y Europa, el auge de este movimiento también ha llegado a España.
En América Latina, la religión evangélica ha tenido un enorme crecimiento en los últimos años que se ha visto reflejado en grandes cambios sociales y políticos. Según el estudio de Carlos Malamud, investigador principal del Real Instituto Elcano y catedrático de Historia de América en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), sobre La expansión política de las iglesias evangélicas en América Latina, el número de evangélicos supone ya algo más del 20% de la población latinoamericana cuando hace 60 años apenas representaba el 3%.
El último capítulo del debate sobre el aborto y los registros de objetores de conciencia han motivado a las organizaciones que impulsan esta ofensiva a abrir recogidas de firmas, recurrir a la Audiencia Nacional o impulsar una plataforma de médicos liderada por un miembro del Opus Dei
Una mujer, con una cruz, durante una marcha antiaborto en Madrid | Alejandro Martínez Vélez / Europa Press _________________
La batalla contra el aborto nunca se fue, pero de vez en cuando quienes la lideran se ven impulsados a intensificarla con su mismo objetivo de siempre: acabar con él. A veces lo que les empuja es una noticia que les refuerza, como el fallo que en Estados Unidos acabó con la sentencia que lo garantizaba, y otras veces se rearman para oponerse a un avance. Este octubre se han puesto manos a la obra ante el nuevo capítulo en el debate sobre el aborto, que empezó con el falso ‘síndrome posaborto’ y siguió con la propuesta del Gobierno de incluirlo en la Constitución y la rebeldía de Isabel Díaz Ayuso ante el registro de objetores de conciencia.
Es precisamente frente a esta medida obligatoria desde 2023 ante la que los antiabortistas han iniciado su última ofensiva. La organización Abogados Cristianos, conocida por llevar a los tribunales casos de “ofensa” a la religión, acaba de pedir a la Audiencia Nacional la suspensión del registro, concebido para que los abortos puedan realizarse en la sanidad pública. El recuso se dirige contra la resolución y el protocolo que el Ministerio de Sanidad acordó hace casi un año con las comunidades, con todas ellas, incluida Madrid a pesar de que ahora su presidenta haya reabierto el debate.
A través del Opus Dei, HazteOír, CitizenGo, la Red Política de Valores del exministro Mayor Oreja y Vox, la ultraderecha española desempeña un papel clave en la difusión global de la agenda antiderechos, según un informe de la Asociación de Derechos Sexuales y Reproductivos
El fundador y presidente de HazteOír Ignacio Arsuaga | Eduardo Parra / Europa Press _______________________
En 2010, mientras Argentina debatía la ley que convertiría al país en el primero de la región en aprobar el matrimonio homosexual, las calles se llenaban de pancartas con el lema “los chicos tenemos derecho a una mamá y un papa”. Detrás de las consignas resonaban ecos conocidos: los de la cruzada ultraconservadora que cinco años antes había intentado frenar el mismo derecho en España.
Entonces, entre sus puntas de lanza estaba el fundador de HazteOír Ignacio Arsuaga, que con la experiencia a sus espaldas viajaría a Buenos Aires para sumarse a la ofensiva. Desde allí llegó a afirmar: “Si nosotros participamos en esta batalla cultural y llegamos a las conciencias y corazones de la gente, la mayoría seguirá posicionándose a favor de la vida, la familia y las libertades”.
Nos adentramos en la organización religiosa más influyente de Washington con Jeff Sharlet autor de ‘La Familia’
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Pablo_Morán-L. Riera, Cadena SER, 21 de agosto de 2025
Se ven a sí mismos como los elegidos de Dios en el mundo para librar una guerra espiritual y mueven millones de dólares a través de corporaciones libres de impuestos. ‘The Fellowship’, también conocidos como ‘La Familia’, son la organización cristiana más antigua, influyente y políticamente comprometida de Estados Unidos. Hay congresistas de ambos partidos que están bajo su paraguas, pero sus tentáculos son globales porque su objetivo último es imponer un capitalismo bíblico en el planeta.
Su equivalente español podría ser el Opus Dei en una versión evangélica protestante. El paralelismo lo pone Jeff Sharlet, autor del libro ‘La Familia. Las raíces invisibles del fundamentalismo en Estados Unidos’ que inspiró la serie de Netflix. “Lo que la diferencia del resto de grandes organizaciones cristianas de derechas es que no buscan publicidad. No tratan de salvar a las masas. Tienen una idea teológica particular que busca convertir a quienes llaman hombres clave, a la élite, a personas que ellos creen que pueden desarrollar la sociedad que tienen como ideal. Y el resto, nosotros, podremos vivir en ella sin más”, añade.
Tercer reportaje de la serie de investigación sobre asociaciones que llevan años personándose como acusación popular en todo tipo de procedimientos judiciales, la «Brunete legal» ultra, dedicado a la asociación señalada como tapadera de la secta integrista El Yunque, que comparte protagonismo con el pseudosindicato y Vox en las causas contra la mujer de Sánchez, el fiscal general del Estado o Ábalos.
El presidente de HazteOír, Ignacio Arsuaga / Europa Press ___________________
«Un mundo mejor, más humano, desde una concepción cristiana del hombre y la sociedad». Es el objetivo por el que lucha HazteOír, según explicaba su presidente, Ignacio Arsuaga, en una entrevista publicada por el digital Catholic.net en 2015. Para conseguirlo, decía, la asociación ultracatólica usaba internet «como instrumento básico de acción». «Nos valemos básicamente de las nuevas tecnologías», resumió. Sin embargo, HazteOír se ha forjado su fama con métodos bastante analógicos. Los autobuses con mensajes contra los transexuales –»Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen»– o contra el presidente del Gobierno –»El capo dimisión. La Famiglia»–, además de las lonas que colocaron frente al Congreso, también con eslóganes contra Pedro Sánchez, metieron a la asociación en los telediarios e incluso en los juzgados.
Éste es el tercer reportaje de la serie de investigación sobre las asociaciones que llevan años personándose como acusación popular en todo tipo de procedimientos judiciales, 10 entregas que se publicarán a lo largo del mes de julio y describe y analiza esta alianza de intereses y nombres en lo que bien podría definirse como una Brunete legal ultra.
Vox y otras fuerzas extremistas refuerzan su ofensiva contra “el ‘lobby’ gay” y la “ideología de género” con una obsesiva alerta de pedofilia
Un manifestantes portando la Biblia protesta en contra de la marcha del Orgullo de Budapest, el sábado 28 de junio / ZUMA vía Europa Press ___________________
¡Los niños están en peligro! ¡Les roban su inocencia! El grito se repite en la extrema derecha española. Es el grito de Vox, cuya portavoz adjunta en el Ayuntamiento de Madrid, Carla Toscano, proclamaba la semana pasada: “El adoctrinamiento LGBTI de los niños es corrupción de menores y lleva a la pederastia”. También es la alarma que pulsa la presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, que aseguraba en una reciente entrevista en OKdiario que en Castellón han enseñado a críos de 11 años a “cocinar con semen”. “Absolutas barbaridades”, se escandalizaba.
Este discurso no es nuevo, pero este año viene con fuerza porque la Hungría de Viktor Orbán, inspiración de Santiago Abascal, prohibió la marcha del Orgullo invocando la protección de los menores, una medida que agitó el debate en España y lo llevó al Congreso. Allí Vox respaldó el mes pasado el veto a la manifestación. Orbán, solemnizó la diputada Rocío de Meer, cumple con su “deber” de “proteger a los niños”.
El ascenso en el círculo del presidente de la telepredicadora Paula White encumbra una corriente religiosa que vincula la fe con el éxito económico
La pastora Paula White es desde febrero directora de la Oficina de la Fe de la Casa Blanca. La foto es durante un acto, Evangélicos por Trump, en Raleigh, Carolina del Norte, en octubre de 2020 / Bob Karp (ZUMA Wire / Alamy / Cordon Press) ____________________
La escena fue estrafalaria incluso para los estándares del excéntrico universo trumpista. Acababan de celebrarse las presidenciales de 2020. El recuento ya apuntaba al triunfo de Joe Biden y Donald Trump empezaba a denunciar fraude. En Florida, un grupo de fieles republicanos se reunieron para rezar por su líder. Por el ambiente, más parecía que lo hacían por su mesías. Tomó la palabra una mujer de cabello rubio y gafas caídas casi hasta la punta de la nariz. Mejillas arreboladas, al borde del trance, se enzarzó en unas letanías sobre “el Señor”, “los rincones del cielo” y la “confederación demoniaca” que quería robar las elecciones. Luego empezó a hablar en un idioma ignoto, como si la divinidad la hubiese dotado de don de lenguas. Parecía poseída. Lanzó una advertencia: una legión de “ángeles” viene de camino para ofrecer refuerzo celestial a Trump.
El vídeo se viralizó, claro. Y a los pocos días se olvidó. Así es el trumpismo: un histrión pronto es eclipsado por el siguiente. ¿Quién podía pensar que aquella exaltada merecía mayor atención? Pero la merecía.