Nota de apoyo a Joan Casajoana contra la apropiación indebida de bienes inmuebles por parte de la Iglesia y su cobertura institucional

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Coordinadora Recuperando –Coordinadora Estatal para la Recuperación del Patrimonio Inmatriculado por la Iglesia- | Plataforma Recuperant -Plataforma catalana para la Recuperación de los Bienes Inmatriculados por la Iglesia-, 25 de abril de 2026
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Desde la Coordinadora Recuperando y la Plataforma Recuperant, integradas por colectivos ciudadanos, entidades patrimoniales y plataformas territoriales de todo el país que trabajan por la recuperación de los bienes inmatriculados por la Iglesia Católica, queremos expresar nuestro apoyo firme e inequívoco a Joan Casajoana en el conflicto de Vallhonesta (Sant Vicenç de Castellet)(1)
El caso de Vallhonesta constituye un ejemplo paradigmático -casi de manual- de lo que está sucediendo en todo el territorio: un proceso de apropiación de bienes con valor histórico, social y comunitario mediante las inmatriculaciones a instancia de los obispos a través de declaraciones unilaterales -las denominadas certificaciones eclesiásticas-, facilitado por la pasividad, la complicidad o la participación directa de responsables políticos e institucionales.
En este caso, además, concurren elementos que lo hacen especialmente grave:
– Existe una voluntad expresa, sostenida en el tiempo y documentada, por parte del propietario de ceder la ermita y el cementerio al pueblo para su uso común.
– La finca ha sido gestionada durante décadas con criterios de apertura y uso comunitario real, sin exclusiones arbitrarias.
– Se ha formulado incluso una propuesta formal de cesión conjunta con el Obispado de Vic a favor del Ayuntamiento, ignorada y sin respuesta.
– Y, pese a todo ello, se ha consolidado una situación en la que el bien acaba en manos de una entidad privada ajena al municipio, con el apoyo o consentimiento de las instituciones local.
Este conjunto de hechos evidencia con toda claridad que el problema de las inmatriculaciones no es un conflicto puntual ni anecdótico, sino un problema estructural de funcionamiento institucional.
El resultado es una perversión del poder público, que deja de proteger el interés general para facilitar la consolidación de derechos privados de la Iglesia Católica sobre bienes respecto de los cuales no aporta ningún título de propiedad válido en derecho.
Tras más de una década de debate social, político y jurídico sobre las inmatriculaciones -incluyendo iniciativas parlamentarias, informes institucionales y acciones judiciales-, casos como el de Vallhonesta demuestran que:
– No se ha abordado el problema de fondo
– No se han establecido mecanismos efectivos de revisión y reversión
– Y se sigue permitiendo la consolidación de situaciones injustas, incluso cuando existen alternativas claras, viables y socialmente avaladas

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Por todo ello, desde Recuperant | Recuperando :
– Apoyamos la posición de Joan Casajoana en defensa de sus derechos y del carácter comunitario real del patrimonio de Vallhonesta.
– Denunciamos la falta de respuesta del Obispado de Vic ante una propuesta de cesión al pueblo.
-Y señalamos la responsabilidad de las instituciones públicas que, lejos de corregir esta situación, están contribuyendo a consolidarla.
Finalmente, afirmamos con rotundidad que Vallhonesta no es un caso aislado, sino un caso prototípico. Es el reflejo de un modelo que se ha reproducido en todo el Estado. Y es también la prueba más clara de que, detrás de estas operaciones, no hay ninguna voluntad de preservación patrimonial ni de interés general, sino una dinámica de acumulación basada en el aprovechamiento de privilegios jurídicos excepcionales claramente inconstitucionales. La avaricia institucionalizada de la Iglesia Católica —que ha llegado a inscribir como propios miles de bienes sin título material— solo ha sido posible gracias al entreguismo político, a menudo acrítico y en algunos casos claramente irresponsable, de las administraciones públicas.
Cuando los poderes públicos no solo dejan de defender el patrimonio común, sino que actúan como facilitadores de esta apropiación, lo que se produce no es solo una anomalía jurídica, sino una forma de corrupción estructural del sistema institucional.
Por ello, la resolución de este conflicto no puede ser parcial ni casuística. Exige una revisión de fondo, con valentía política, transparencia y la ruptura efectiva de esta alianza entre poder eclesiástico y poder institucional que ha permitido durante décadas la desposesión del patrimonio de la ciudadanía.
En este sentido, desde la Coordinadora Recuperando y la Plataforma Recuperant instamos expresamente al Ayuntamiento de Sant Vicenç de Castellet a desistir y/o rectificar cualquier actuación, acuerdo o instrumento jurídico que, de manera directa o indirecta, implique el reconocimiento, la validación o la consolidación de la titularidad privada de la Iglesia Católica sobre los bienes inmatriculados de Vallhonesta. Cualquier actuación en este sentido supone no solo la desposesión del legítimo propietario, sino también la renuncia a la defensa del patrimonio público y comunal, así como la legitimación de prácticas de apropiación carentes de título material suficiente y contrarias al interés general.
Coordinadora Recuperando
Plataforma Recuperant
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Notas Asturias Laica
Algunos datos sobre la inmatriculación de la ermita y el cementerio San Pedro de Vallhonesta de San Vicente de Castellet
(1)
– En una de las propiedades de Casajoana, donde en el siglo X sus antepasados ya eran labradores, la familia levantó una pequeña iglesia junto a la casa. Todo ello está ahora cedido a un centro excursionista para que, al menos, esté conservado. 70 días antes de que se derogara, en 2015, la norma franquista, el obispado de Vic se hizo con todo lo urbanizado en la finca de Serracanta, que incluye un coqueto cementerio. “Después de encontrarme con esta sorpresa fui a pelear al obispado, porque los Ayuntamientos aún no han despertado. Allí me enteré de que tenían un equipo técnico de cinco personas localizando propiedades para inmatricular [inscribir a su nombre]. No tengo papeles de la iglesia pero sí de la casa y me ofrecieron que me la devolvían si no iba a juicio con el templo. Les dije que eso era chantaje. Y no lo voy a pelear por ahora, porque creo que esto necesita una solución global. En seis meses vamos a tener los datos de toda Cataluña”, promete Casajoana. Este periódico ha tratado de obtener, sin éxito, la versión del obispado de Vic…. El País, (2018)
– Joan Casajoana, agricultor catalán, descubrió un buen día que una casona familiar, una ermita románica y un pequeño cementerio, ubicados en una finca de su propiedad desde hace siglos, habían sido inmatriculados por el obispo a su nombre. Atónito por la usurpación de bienes que habían pertenecido a sus antepasados desde tiempo inmemorial, se presentó en el Obispado para aclarar la confusión. El prelado se cerró en banda y reclamó documentación que acreditara su propiedad. Es decir: invirtió la carga de la prueba.
Casajoana logró documentos fiables. Y, después de meses de litigios, el obispo admitió en un acto de conciliación propiciado por el registrador de la propiedad, que la casa y el terreno usurpados habían sido inmatriculados por error. Con la iglesia románica y el cementerio, en cambio, no transigió. «He presentado hasta 40 documentos. Y el obispo dice que ni el templo ni el cementerio los devuelve porque tienen derecho de custodia de los difuntos. ¡Pero si son mis difuntos!». La iglesia se aferra a la posesión en el tiempo de ambos edificios como argumento para reclamar su propiedad, aunque ni los construyó, ni los rehabilitó, ni jamás puso un euro para su mantenimiento… Asturias Laica (2020)
– Sant Viçen recoge firmas para recuperar la ermita de Vallhonesta para el pueblo
El propietario de la finca donde se encuentra la ermita de San Pedro de Vallhonesta de San Vicente de Castellet, Joan Casajoana , y la entidad vecinal del entorno hacen un llamamiento a los vecinos y entidades de San Vicente a luchar conjuntamente por recuperar este bien patrimonial de la población, que el Obispado de Vic se apropió indebidamente. A tal fin se está llevando a cabo una recogida de firmas a la que ya se han adherido numerosas asociaciones, entidades y particulares del municipio para pedir al obispado que la ermita y el cementerio sean para el pueblo…. Regió7 (2021)
–San Vicente se queda sin encuentro del panellet por el conflicto de las inmatriculaciones
[…] El manifiesto ha seguido poniendo en contexto cuál es la situación, que arranca cuando «en 2015 el obispado de Vic inmatriculó a su nombre la ermita de San Pedro de Vallhonesta, el cementerio adjunto y la casa de Can Campaner [edificio anexo]. Siendo el propietario de toda la finca el señor Joan Casajoana. Esta inmatriculación generó un conflicto sobre la propiedad que a fecha de hoy sigue sin resolverse. La casa de Can Campaner sí ha devuelto al señor Casajoana, pero la ermita, el cementerio y una pequeña parte del terreno sigue en manos del obispado.
Esto ha provocado que desde el año 2018 no hayamos podido celebrar el encuentro del panellet en el santuario de Vallhonesta». Pere Jordi Molinos expuso que en estos años varias entidades han trabajado para que el encuentro regresara a Vallhonesta, «pero ambas partes se mantienen inmóviles en sus posturas. Se creó hace unos años la comisión de Vallhonesta y estuvieron invitadas las dos partes, el Ayuntamiento, los representantes de los diferentes políticos, los vecinos de Vallhonesta y el Centro Excursionista. A raíz de estas reuniones surgió la propuesta de parte del señor Casajoana de ceder todos sus derechos sobre la propiedad de la ermita y el cementerio al pueblo de Sant Vicenç, siempre y cuando lo hiciera también el obispado de Vic. La respuesta del obispado de Vic ha sido clara y contundente: no, San Pedro es suyo»… Regió7 (2023)

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El conflicto de las inmatriculaciones hace peligrar el Aplec del Panellet de Sant Vicenç, Regió7,
Ariadna Gombau, David Bricollé, 15 de abril de 2026
Después de que el Ayuntamiento de Sant Vicenç de Castellet y el Obispado de Vic formalizaran el convenio -marzo de 2026- que oficializaba la cesión de la ermita de Vallhonesta al municipio, el conflicto de propiedad continúa abierto y pone en riesgo la celebración del tradicional Aplec del Panellet, que tiene lugar cada 1 de mayo en Sant Pere de Vallhonesta. Joan Casajuana Vives , que se declara propietario de la finca, ha dirigido una petición al consistorio sanvicentino en el que reclama la suspensión de la celebración, dado que no ha autorizado su realización.
En el documento, Casajuana expone que ya en abril de 2018 pidió formalmente al Ayuntamiento que se abstuviera de autorizar actividades en Vallhonesta sin su consentimiento. Desde entonces, las entidades han solicitado previamente permiso para realizar actuaciones en la propiedad. Sin embargo, el Aplec del Panellet es el único evento que no se ha podido celebrar en los últimos ocho años, en el marco de una «reivindicación por la apropiación ilegítima del complejo por parte del Obispado».
El anuncio de que este año la fiesta se volverá a celebrar en este lugar ha sido la gota que ha colmado el vaso. El propietario alerta de que se prevé una asistencia masiva -de entre 2.000 y 3.000 personas- sin haber pedido permiso, aunque es » imprescindible ocupar y atravesar la finca » para llevarla a cabo.
Por todo ello, solicita la suspensión de la celebración y paralización de cualquier actuación material, organizativa o ejecutiva vinculada a la fiesta. Asimismo, advierte que, en caso de incumplimiento, emprenderá acciones legales.
El consistorio asume la gestión
Con la firma del convenio, el consistorio asumió el uso y la gestión de la iglesia de Sant Pere de Vallhonesta y del espacio del cementerio anexo durante los próximos 30 años. Declarada Bien Cultural de Interés Local (BCIL) , se quiere volver a potenciar como espacio popular y escenario de actividades municipales. El convenio fue aprobado en el pleno municipal de julio del pasado año por el Ayuntamiento de Sant Vicenç de Castellet.
El acuerdo establece mecanismos de coordinación y creación de una comisión de seguimiento para garantizar que las actividades sean compatibles con la naturaleza religiosa del espacio. También prevé que el consistorio asuma las tareas de mantenimiento y gestión cotidiana, mientras que el Obispado se compromete a colaborar en la rehabilitación en caso de que las ayudas no cubran la totalidad de los gastos.
Sant Pere de Vallhonesta arrastra desde hace ocho años un conflicto abierto sobre su propiedad, que enfrenta al propietario de la finca con el Obispado de Vic, que inmatriculó (poner a su nombre) la ermita y el cementerio. Debido a esto, en los últimos años no se ha podido celebrar el Aplec de Vallhonesta, que tradicionalmente tenía lugar el 1 de mayo.

















