Las vergüenzas de la Iglesia

febrero 11, 2019

Los bebés robados del franquismo y los casos de pederastia son dos ejemplos máximos de vulneración de los derechos humanos dentro de la institución

Ilustración Leonard Beard / El Periódico

Ana I. Bernal-Triviño, El Periódico, 11 de febrero de 2019

La Iglesia católica, la misma que nos dictaba para hacer la comunión, la misma que está en centros educativos, la misma que crea toneladas de culpa en su discurso, que dicta el pecado y que otorga el perdón, es la que acumula cientos de pecados ocultos durante años. Su estamento barrió el escenario de aquellos horrores y crímenes y los ocultó bajo la alfombra.

Con el paso del tiempo, tenemos sobre la mesa dos de las grandes vergüenzas de la Iglesia. Los bebés robados del franquismo y los casos de pederastia son dos ejemplos máximos de vulneración de los derechos humanos dentro de la institución. Aunque se exponga a sus culpables y se repare parte de la dignidad de sus víctimas, nada podrá curar el inmenso trauma y horror que esos actos han supuesto en cientos de personas. Y eso que nunca llegaremos a saber la dimensión de la realidad, bien por desconocimiento o por miedo. No es fácil enfrentarse a un estamento sagrado en un país que, por mucho que diga en su Constitución que es aconfesional, tiene la buena consideración de las instituciones y la sociedad.

30.000 niños arrebatados de sus madres

En el caso de los bebés robados, iniciado en el franquismo, se calcula que unos 30.000 niños fueron arrebatados de sus madres, la mayoría republicanas, presidiarias o madres solteras. Pero aquello también ocurrió en democracia. En una denuncia, conocimos que en 1981, Purificación Betegón perdió a sus gemelas en la clínica Santa Cristina de Madrid. Teresa Gallardo, médico residente que atendió en el parto, concretó la existencia de un “protocolo” especial para atender a las embarazadas que enviaba la monja María Gómez Valbuena. Las marcaban con un “paciente sor María’” y se les ponía una anestesia para que la madre no oyese llorar al feto. Cuando despertaban, comunicaban que los bebés habían muerto. Así, se cerraba la misión, con el dolor de una madre de haber perdido unos hijos y el horror de un menor que nunca conocería a su verdadera madre. Una desaparición forzosa que durante años nadie reconocía, y donde la Iglesia entregaba a esos menores a familias “de bien”.  Aquella religiosa, de 87 años, fue citada a declarar como imputada, pero no acudió al juzgado y falleció cuatro días después. Solo uno de los casos denunciados, el de Inés Madrigal, bebé robada por el doctor Vela, llegó a la justicia. El 99% de los casos están archivados. Un libro de la antropóloga Neus Roig detallaba cómo esta trama se extendió hasta 1996 y cómo aquel dinero que recibían tras el robo se hacía pasar por donaciones o limosnas. Todo, en nombre de Dios.

Abusos sexuales a menores

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Pederastia en la iglesia católica. Charla-debate con Juan José Tamayo (Vídeo)

enero 18, 2019

18 de enero de 2019

El pasado martes en la Tertulia Laicista que organizan el Club de Amigos de la Unesco Madrid (CAUM) y Madrid Laica-Europa Laica, tuvo lugar la charla-debate “Pederastia en la iglesia católica”, a cargo del teólogo y profesor emérito de la Universidad Carlos III de Madrid, Juan José Tamayo

Un también interesante debate (a partir del minuto 45 aprox.), siguió a la conferencia de Juan José Tamayo, con  Antonio Boldo (CAUM) como moderador.

Vídeo

Fuente: Carlos Melchor, -Youtube-. Vía Observatorio del Laicismo Lee el resto de esta entrada »


Pederastia patriarcal, patriarcado homófobo, por Juan José Tamayo

enero 5, 2019

El silencio episcopal ante las agresiones sexuales de sacerdotes durante 40 años contrasta con su locuacidad contra el colectivo LGTBI

Jose Mª Gil Tamayo (i) y el presidente Ricardo Blazquez (d) en una reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal en 2017 / KIKE PARA

El País, 5 de enero de 2019

A pesar de los numerosos casos de sacerdotes y religiosos pederastas que aparecen a diario en los medios de comunicación y de las reiteradas denuncias de las víctimas por la inacción de los obispos españoles ante tamaño y extendido crimen, estos siguen minusvalorando la gravedad del problema. El último en restarle importancia ha sido el nuevo obispo de Ávila, ex secretario general de la Conferencia Episcopal Española y miembro del Opus Dei, José María Gil Tamayo, con motivo del ocultamiento durante 63 años, por parte del Vaticano, de las agresiones sexuales de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo.

El silencio o la minusvaloración episcopales ante las agresiones sexuales de sacerdotes contra niños, niñas, adolescentes y jóvenes indefensos durante 40 años contrasta con su locuacidad contra el colectivo LGTBI, la “ideología de género”, el aborto, el divorcio, las relaciones prematrimoniales, los métodos anticonceptivos, la píldora del día después, el matrimonio de los sacerdotes, el sacerdocio de las mujeres, las parejas de hecho, la homosexualidad, el matrimonio igualitario, los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres, la fecundación in vitro, el acceso a la eucaristía de las personas divorciadas vueltas a casar, el acceso de personas homosexuales al sacerdocio, etcétera. Lee el resto de esta entrada »


Las víctimas rompen el silencio de la iglesia: “El arzobispo de Oviedo me dijo que era mi palabra contra la suya”

octubre 28, 2018

Fuente: El País, 28 de octubre de 2018

El País recoge hoy una serie de testimonios de víctimas de abusos sexuales a manos de sacerdotes en parroquias y colegios religiosos en distintas épocas —desde la década de los años cuarenta hasta los últimos años— y que hasta ahora permanecían ocultos (“Las víctimas rompen el silencio de la iglesia”).

La Iglesia española silenció durante décadas los casos de pederastia que conoció o instruyó en sus tribunales eclesiásticos. El Centro Nacional de Documentación Judicial (Cendoj) tiene registrados en los últimos 30 años apenas 33 casos juzgados en los tribunales civiles que afectan a 80 menores víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes.

El periódico ofrece cinco de esas historias como ejemplo de un problema ocultado por la cúpula eclesiástica, entre ellos el de V.C., una víctima asturiana que denunció, sin éxito, los abusos al arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes

“El arzobispo de Oviedo me dijo que era mi palabra contra la suya”

Una víctima de abusos sexuales por un sacerdote relata la pasividad de la Iglesia cuando denunció su caso

V. C., una víctima asturiana de 36 años, calló hasta 2015, cuando al fin se sintió preparada para denunciar al sacerdote que había abusado sexualmente de ella desde los seis hasta los 13 años en Villaviciosa (Asturias). De su puño y letra escribió una carta al arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, donde le narraba los hechos y las terribles secuelas que le habían provocado. Cuando se reunió con él en la diócesis asturiana, Sanz, con la misiva en la mano, le comentó que no se podía hacer nada. “Me dijo que era mi palabra contra la suya, que le habían apartado unos años antes de mi denuncia por otros asuntos y que estaba bajo vigilancia”, relata ella. El obispo no la “invitó” a que lo denunciase ante la justicia, como marca desde 2010 el protocolo contra los abusos de la Conferencia Episcopal Española, y tampoco abrió un proceso eclesiástico contra dicho sacerdote. Lee el resto de esta entrada »


La Iglesia española silencia desde hace décadas los casos de pederastia

octubre 14, 2018

La cúpula eclesiástica se niega a facilitar datos de los procesos que ha conocido o instruido. Solo tres de las 70 diócesis consultadas obligan al obispo en sus protocolos a informar a Fiscalía.

Gráfico interactivo en El País

José Manuel Romero / Julio Núñez, El País, 14 de octubre de 2018

La Iglesia española silenció durante décadas la mayoría de los casos de abusos sexuales a menores que conoció o juzgó en sus tribunales eclesiásticos. No comunicó estos hechos a la Fiscalía para abrir un proceso judicial ni ha hecho públicas las condenas impuestas a los sacerdotes pederastas, salvo contadas, y en algún caso forzadas, excepciones.

El problema que más inquieta y preocupa al papa Francisco, la pederastia en la Iglesia, solo se conoce parcialmente en España a través de los casos tramitados en los tribunales de justicia.
Los jueces han dictado en los últimos 30 años, según los registros del Centro de Documentación Judicial, hasta 33 condenas a sacerdotes en causas abiertas por abusos a 80 menores de edad. Las penas impuestas han ido desde la multa económica hasta los 21 años de prisión; algunas sentencias incluyeron indemnizaciones a las víctimas de entre 1.200 y 70.000 euros.

España tiene 23.000 parroquias y 18.000 sacerdotes. Las condenas judiciales por pederastia afectan a menos del 0,2% de los religiosos. En media docena de las sentencias conocidas, los hechos probados explican cómo las víctimas denunciaron primero los abusos en la Iglesia y, ante la falta de respuesta, decidieron acudir a los tribunales.

Mientras que el Código Penal castiga los abusos a menores con años de cárcel, los tribunales eclesiásticos aplican el Código Canónico, que solo prevé penas de privación del oficio de párroco durante un tiempo determinado y, en casos muy graves, la expulsión del estado clerical.

Silencio eclesiástico

Ni la Conferencia Episcopal ni la inmensa mayoría de las 70 diócesis españolas consultadas por EL PAÍS han facilitado información sobre las denuncias por pederastia que han conocido o tramitado y juzgado en las últimas décadas. Cinco de las 18 diócesis que respondieron a este periódico señalaron que no les constaba ningún caso: Burgos, Santiago, Teruel, Barbastro y Segovia. Otras cuatro admitieron al menos un caso: Oviedo, Plasencia, Guadix y Vic. La diócesis de Sigüenza-Guadalajara explicó que había recibido una denuncia falsa. Bilbao, Madrid o Soria evitaron hablar de las denuncias recibidas. Más de 50 diócesis ni siquiera contestaron a los correos electrónicos remitidos por este periódico. Lee el resto de esta entrada »


Dos Iglesias y un problema: la pederastia

octubre 8, 2018

Los obispos alemanes encargaron un estudio exhaustivo sobre los 3.677 casos de abusos, mientras que los españoles se preguntan: “¿Por qué esa fijación con los sacerdotes?”

José María Gil Tamayo, portavoz de la CEE

Eduardo Lagar, La Nueva España, 8 de octubre de 2018

Uno de los grandes inventos de la Iglesia católica fue franquiciar el servicio. Allá donde uno fuese, en San Pedro del Vaticano o en una parroquia de la Patagonia, encontraba el mismo catálogo de productos y protocolos. Se llama católica porque es universal. Pero ahora, según el portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José María Gil Tamayo, hemos de diferenciar por países, hay que tener cuidado y no “extrapolar” a la Iglesia española los escándalos de pederastia protagonizados por curas del extranjero. No explica Gil Tamayo cuál es la mutación genética o la formación eclesial recibida por los sacerdotes españoles que los hace absolutamente inmunes a esta práctica que antaño se abordaba como debilidad a erradicar muy discretísimamente con un traslado, pero que ahora, y hasta el Papa de Roma lo dice, es un delito como una catedral.

Tamayo se preguntaba la semana pasada: “¿Por qué esa fijación en los sacerdotes?”. ¿Será porque los pastores no deberían comportarse como lobos? El portavoz de la CEE pidió “justicia informativa” con una institución donde “hay más bien que mal” y que, además, según añadió, sólo protagoniza el 10% de los casos de violaciones a niños, quedando el otro 90% para los pederastas de las familias, escuelas y vestuarios de clubes deportivos, detalló. Lee el resto de esta entrada »


Los secretos de la Iglesia: En España todavía tiene potestad para guardar archivos secretos que pueden ocultar casos de abusos sexuales

agosto 31, 2018

Uno de los cuatro acuerdos (***) que el Estado Español y la Santa Sede mantienen desde 1979 garantiza la “inviolabilidad de los archivos, registros y demás documentos pertenecientes a la Conferencia Episcopal Española, a las Curias Episcopales, a las Curias de 1os Superiores Mayores de las Órdenes y Congregaciones religiosas, a las Parroquias y a otras Instituciones y Entidades eclesiásticas”.

Pablo Morán, Cadena SER, Punto de Fuga, 31 de agosto de 2018

“Más de mil menores fueron identificados como víctimas de abusos, aunque este jurado cree que fueron miles más”. Dos años de investigación han dado lugar a un informe de más de 1.300 páginas que recoge los abusos sexuales perpetrados por más de 300 clérigos durante setenta años en seis de las ocho diócesis de la Iglesia católica en Pensilvania.

Una de las cuestiones más reveladoras de este escándalo es la constatación de que cada una de las diócesis “tenía la llave a archivos secretos que contenían las denuncias y los reconocimientos de esos abusos y su encubrimiento”. La Iglesia española también tiene capacidad de guardar sus casos de pederastia en secreto en expedientes confidenciales y protegidos por el derecho canónico. Uno de los cuatro acuerdos que el Estado Español y la Santa Sede mantienen desde 1979 garantiza la “inviolabilidad de los archivos, registros y demás documentos pertenecientes a la Conferencia Episcopal Española, a las Curias Episcopales, a las Curias de 1os Superiores Mayores de las Órdenes y Congregaciones religiosas, a las Parroquias y a otras Instituciones y Entidades eclesiásticas”.

Gil Sáez, canonista y vicario judicial de la diócesis de Cartagena, cree que en España no hay tradición de guardar archivos de esos casos. En el archivo secreto que tiene que tener cada curia de cada diócesis se guardan normalmente documentos de matrimonios celebrados de forma secreta, las actas de los consejos de gobierno, según explica Sáez, “pero en España a diferencia de otros países, no se guardan traslados ni el porqué del traslado de una persona que haya sido denunciada por abusos sexuales, esa cultura en España no la tenemos, así que si la justicia nos pidiera a una diócesis que le entregara los archivos, no iba a encontrar nada. Todo esto o bien el obispo saliente se lo dice al entrante o bien no se lo dice y luego se encuentra con la realidad”, asegura. “La Iglesia y cada pastor debe conocer lo que tiene, la inmensa mayoría de los obispos lo saben y lo conocen, pero falta ahora que, sin menoscabar el derecho a la presunción de inocencia y a la intimidad, hicieran una relación de lo que ha pasado para que así, aunque haya prescrito todo, haya al menos una reparación para las víctimas”. Lee el resto de esta entrada »