El presidente de Fnogec (Federación Nacional de Organismos de Gestión de la Educación Católica), Pierre-Vincent Guéret, ha comunicado que el colegio de Bétharram se cerrará este próximo verano. En dicho centro educativo se dieron casos de abusos sexuales entre 1957 y 2004, aunque muchos de esos delitos han prescrito al haber fallecido sus autores.
Notre-Dame de Bétharram | Foto: Philippe LOPEZ / AFP-Fuente _________________
El colegio de Bétharram, en el municipio francés del Bearn, se cerrará este próximo verano, tal y como ha anunciado a la cadena RTL Pierre-Vincent Guéret, presidente de Fnogec, organismo que gestiona la educación católica en el Estado francés.
Dicha clausura está todavía pendiente de que desde el Vaticano se dé el visto bueno, ya que la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús de Betharram, que surgió en el siglo XIX en el Bearn, depende directamente de la curia romana.
Aunque las primeras denuncias por abusos sexuales en dicho centro educativo se remontan a la década de 1990, fue a partir de 2023 cuando el caso cobró una mayor notoriedad, lo que derivó en la creación de un colectivo de exalumnos, entre los que se encuentran también algunos ciudadanos vascos, que aportaron sus testimonios en NAIZ Irratia.
PRIVA, organismo creado por la Conferencia Episcopal para reparar a las víctimas de abusos, ha resuelto menos de la mitad de los 89 casos planteados el último año, pero algunas víctimas se quejan de la cantidad de denuncias sin resolver y de la falta de transparencia sobre lo que se abona
Reunión de la Comisión Asesora del Plan Priva | CEE ___________________
Fuentes: El Diario (Jesús Bastante) / El País (Julio Núñez-Eleonora Giovio),
El pago de indemnizaciones en los casos de pederastia prescritos sigue siendo una de las tareas pendientes en la Iglesia católica española. Más de medio año después de anunciar la creación de una “comisión de arbitraje” para reparar unilateralmente a los afectados, a espaldas del Gobierno y sin contar con las víctimas, el plan con el que los obispos sacan pecho hace agua: de las 2.002 víctimas reconocidas por la Conferencia Episcopal (CEE) en sus informes, poco más del 2% (no llega al medio centenar), han sido reparadas.
De 3.000 a 100.000 euros. Esta es la horquilla que maneja, un año después de su puesta en funcionamiento, la Comisión Asesora del PRIVA, el plan creado por la Conferencia Episcopal y los religiosos españoles para indemnizar a las víctimas de abusos a menores, cuyos casos han quedado prescritos o no han sido juzgados. Un balance que se antoja ínfimo, pues apenas se habla de 89 casos planteados ante la comisión en los últimos 12 meses, de los que apenas se han menos de la mitad: 39 casos.
Fuente: Solène Tadié, Aciprensa / CNA, 8 de julio de 2025
Un informe publicado por el Parlamento francés el 2 de julio no sólo ha arrojado luz sobre inquietantes casos de abusos, sino que también ha reavivado un prolongado debate nacional sobre el equilibrio entre la supervisión estatal y la libertad de educación.
El informe es el resultado de una investigación de cinco meses sobre la violencia en el sistema escolar y propone una serie de medidas para mejorar la protección de los menores. Sin embargo, su fijación en las instituciones católicas privadas con contrato estatal ha suscitado la preocupación por los posibles sesgos políticos y el futuro del pluralismo educativo en Francia.
La investigación fue dirigida por los parlamentarios Violette Spillebout, del partido centrista Renacimiento del presidente Emmanuel Macron, y Paul Vannier, del partido de izquierdas La Francia Insumisa (LFI).
La hija de François Bayrou revela que sufrió una paliza en el Notre-Dame de Bétharram, donde 200 exalumnos denuncian haber sido víctimas de violencia física y sexual
El centro escolar Notre-Dame de Bétharram, cerca de Pau, Francia, en una imagen de 2021 / Alexandre Dimou (Reuters) ________________
El colegio Notre-Dame de Bétharram, en los Pirineos Atlánticos, en Francia, era, de cara a la galería, una escuela católica de prestigio, hasta que decenas de antiguos alumnos abrieron la caja de Pandora hace un año y empezaron a denunciar los abusos, físicos y sexuales, sufridos por parte del personal docente durante décadas. Tras más de 200 testimonios, la Fiscalía abrió en febrero[1]una investigación y el escándalo salpica al primer ministro francés, François Bayrou, que estuvo al frente del Ministerio de Educación entre 1993 y 1997 y cuya hija ha revelado haber sido víctima también de abusos físicos[2]
Fue en un campamento de verano organizado por la congregación, cuando ella tenía 14 años. “Éramos unos 40, monitores incluidos, una tarde, cuando sacábamos los sacos de dormir, el padre Lartiguet me agarró del pelo, me arrastró por el suelo varios metros y me dio golpes y patadas por todo el cuerpo, pesaba unos 120 kilos”, ha contado Hélène Perlant, de 53 años, hija del primer ministro, en una entrevista a la revista Paris Match y al hilo de la publicación este jueves del libro El silencio de Bétharram.
Mientras en parroquias se celebra el lavatorio, la cúpula eclesiástica sigue sin pedir perdón por los abusos, su silencio en el franquismo y su alianza con la ultraderecha
Cada Jueves Santo se repite el gesto. Un obispo se arrodilla y lava los pies de doce personas. Dice que es humildad. Dice que sigue el ejemplo de Jesús. Pero mientras repite el rito, no se escucha ni una palabra sobre los miles de cuerpos que yacen en cunetas, ni un gesto hacia las víctimas de abusos sexuales, ni una condena al odio que alimentan los púlpitos del odio. El agua bendita no limpia el encubrimiento.
2023 fue el año en que la Iglesia española fue señalada por más de 1.800 casos de abusos sexuales reconocidos oficialmente en el informe del Defensor del Pueblo. La cifra es parcial. Es simbólica. Es, como siempre, la punta del iceberg. Porque durante décadas, sacerdotes, obispos, cardenales y Papas construyeron un muro de silencio para proteger a los suyos. Un muro de sotanas, impunidad y chantaje espiritual.
Pero no solo callaron. También pactaron. En 1953 firmaron un Concordato con la dictadura franquista que les garantizaba privilegios, dinero y control sobre las conciencias. Se convirtieron en el ministerio de la moral del régimen. Nunca pidieron perdón por su papel durante la dictadura. No lo han hecho ni tras la exhumación de Franco ni ante las familias de las víctimas. La jerarquía católica —no sus bases, no las comunidades de base, no quienes arriesgaron su vida por la justicia social—, sino esa cúpula endogámica, rica y ultraconservadora, sigue sin romper con el franquismo.
La Fiscalía acusa a los españoles Marcos Recolons y Ramón Alaix de proteger al sacerdote Alfonso Pedrajas, ya fallecido, quien admitió en sus memorias que abusó de al menos 85 menores con el amparo de sus superiores
Marcos Recolons, ex alto cargo de los jesuitas en Bolivia y el Vaticano, acusado de encubrir varios casos de abusos, en una imagen de 2018 __________________
Día histórico para las víctimas bolivianas de pederastia clerical. La justicia sienta este jueves en el banquillo a los españoles y ex altos cargos de la Compañía de Jesús en Bolivia Marcos Recolons y Ramón Alaix por proteger al sacerdote español Alfonso Pedrajas, fallecido en 2009, quien admitió en sus memorias que abusó de al menos 85 menores entre 1972 y comienzos de los años 2000 en varios colegios de la orden con el amparo de sus superiores. Tanto Recolons (ahora con 81 años) como Alaix (de 83) aparecen citados por Pedrajas en su diario como dos de los siete superiores que le ayudaron a eludir las denuncias de sus víctimas. La Compañía de Jesús es la orden religiosa a la que pertenece el Papa Francisco.
El diario del jesuita estuvo oculto hasta abril de 2023, cuando salió a la luz en EL PAÍS. Tras la publicación, la Fiscalía boliviana reaccionó y abrió una investigación: entró en la sede de los jesuitas para recabar documentos, recibió denuncias de víctimas y tomó declaración a los responsables de la orden. El pasado marzo acabó imputando a estos dos jesuitas por encubrimiento. Cabe destacar que, mientras que en España solo los jueces tienen la potestad para imputar a una o varias personas de un delito, el ministerio fiscal boliviano puede hacerlo siempre “que existan suficientes indicios sobre la existencia del hecho y la participación del imputado, debiendo emitir un requerimiento debidamente fundamentado de acuerdo”. Los acusados se sentarán en el Juzgado de Sentencia Penal Anticorrupción y contra la Violencia hacia las Mujeres Número 4 de Cochabamba.
Francisco desbloquea el caso tras reunirse con el denunciante, que espera una respuesta desde hace 15 años, un ejemplo de cómo la burocracia de la Iglesia frena la voluntad de limpieza del Pontífice
El sacerdote Pedro Francisco Rodríguez Ramos, acusado de abuso de menores (tercero por la izquierda), en una de sus estancias en Moyobamba, Perú, en 2020, más de tres años después de la denuncia y mientras el caso era investigado por los tribunales / Fuente ______________________
El papa Francisco ha tenido que intervenir personalmente para que tanto el Vaticano como la Iglesia española se muevan y se procese canónicamente a un cura de Toledo acusado de pederastia, Pedro Rodríguez Ramos: lo ha hecho porque han pasado 15 años desde que el denunciante informó a la diócesis manchega, casi cuatro desde que este obispado por fin lo comunicó a la Santa Sede y dos desde que el propio afectado lo denunció directamente en Roma, en el Dicasterio de Doctrina de la Fe, órgano disciplinario vaticano. Sin embargo, este exseminarista aún no había obtenido ninguna respuesta. Al final solo ha logrado mover el caso tras ver al Papa en persona varias veces y manteniendo contacto regularmente con él. Lo mismo ocurrió en 2022 con el caso del colegio Gaztelueta del Opus Dei en Leioa, Bizkaia, que Francisco ordenó reabrir tras reunirse con la víctima en diciembre de 2023. Doctrina de la Fe había cerrado el caso en 2015, aunque el acusado luego fue condenado en firme por el Supremo.
Los obispos, tras negarse a cooperar con las instituciones como propone el Defensor del Pueblo, publican un formulario para que los afectados soliciten indemnizaciones. Una comisión eclesial estudiará cada caso
Acto de nombramiento de cardenales en la basílica vaticana de San Pedro, en septiembre de 2023 / Stefano Spaziani / Europa Press (Europa Press) _________________
La Iglesia española ha abierto un canal para centralizar y gestionar las solicitudes de las víctimas de pederastia que deseen solicitar una reparación “en los casos en que dichos abusos ya están prescritos civil o canónicamente o ha fallecido el victimario”. La Conferencia Episcopal Española (CEE) y la Conferencia Española de Religiosos (Confer) han redactado un formulario para que los afectados pueden enviar su denuncia a la Comisión Asesora, un grupo de trabajo creado por los obispos que estudiará cada caso y establecerá una reparación. Los obispados y las congregaciones también tienen disponible este formulario para remitírselo a las víctimas que conozcan o enviarlo ellos a la comisión si los afectados le dan permiso. El documento se podrá mandar por correo electrónico y postal.
Este es el paso real que da la Iglesia sobre el pago de reparaciones tras años negándose a abordar el tema. Pese a la importancia de la noticia, los obispos no lo han dado a conocer públicamente, ni siquiera han publicado una nota de prensa. El documento lo colgaron a finales de noviembre en la plataforma eclesial Para dar luz, donde la CEE divulga información sobre su gestión en la protección de menores, y solo se ha conocido cuando algunas víctimas han recibido un correo electrónico de la institución el pasado diciembre para informarle de la existencia del procedimiento, bautizado por como Plan de Reparación Integral de Víctimas de Abusos (Priva).
Cristina Pérez sufrió abusos sexuales por parte de un cura marianista en el elitista colegio de El Pilar, en Madrid. Lo denunció a la orden pero la reparación nunca llegó
Foto familiar de Cristina Pérez, en brazos de su abuela, en el centro de la foto, que acusa al sacerdote Juan Carlos González de Suso de abusar de ella en los años setenta en el colegio de el Pilar. A su izquierda está su hermana Ana, que le ha ayudado en todo el proceso de denuncia ante la orden ___________________________
Julio Núñez, Jimena Marcos, El País, 19 de diciembre de 2024
Desde que en 2018 arrancara la investigación de los abusos en la Iglesia, este periódico no ha dejado de romper el muro de silencio que se encontró el periodista Íñigo Domínguez cuando inició las primeras pesquisas.
Hoy la historia con la que queremos recordar que ese trabajo sigue vivo cuenta con las voces de sus protagonistas: Cristina Pérez, víctima de los abusos que sufrió en el elitista colegio de El Pilar en Madrid, y su hermana Ana, que ha sido su protectora y defensora en vida pero también tras su muerte. Pues Cristina falleció este año sin recibir justicia.
…Y si no es en el ámbito de la Justicia, que debería serlo por higiene democrática, que sea a nivel administrativo, reduciendo por el Gobierno el dinero que recibe la Iglesia a través de la jodida X que muchos católicos le ceden a su religión preferida en esa especie de timo del tocomocho eclesiástico. Cuanto antes, mejor.
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Vicente G. Bernaldo de Quirós, Facebook, 11 de diciembre de 2024
Es sumamente despreciable la omisión que la jerarquía de la Iglesia Católica propicia ante su responsabilidad por los casos de pederastia que muchos de sus miembros han perpetrado contra menores que estaban a su cuidado, a pesar de las exigencias y recomendaciones de los sectores más diversos de la sociedad española. Todo con tal de no poner dinero encima de la mesa para reparar sus delitos, a pesar de que disponen de pasta suficiente para hacer frente a sus desmanes. Pero quieren que se los paguemos entre todos, insistiendo en su jeta habitual de morosos con derecho a rédito.
Son ya numerosos los informes del Defensor del Pueblo, de los diferentes medios de comunicación y de otras tantas instancias en los que se pone de manifiesto con pruebas y testigos que la Iglesia Católica consintió por omisión y por responsabilidad in vigilando que muchos sacerdotes agredieran sexualmente a alumnos de sus colegios o a monaguillos de sus parroquias con el fin de saciar sus instintos libidinosos creando a las víctimas una enorme ansiedad que provoca graves quebrantos en su salud mental.