Europa Laica expresa su más enérgico rechazo ante la asistencia del Gobierno de España a un culto religioso católico en representación de toda la ciudadanía. La presencia del presidente Pedro Sánchez y catorce de sus ministros en la misa oficiada por el papa León XIV, en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, supone una flagrante vulneración del principio de neutralidad religiosa del Estado y una inaceptable confusión entre las funciones públicas y los ritos privados.
Mientras que en democracias plenas los actos estatales se disocian de forma escrupulosa de los ritos eclesiásticos, el Ejecutivo central prefiere arrastrarse ante la jerarquía católica. Su objetivo es instrumentalizar políticamente los mensajes del pontífice en un burdo intento de rentabilizar su agenda partidista en el altar, amplificando mediáticamente sus mensajes más solidarios… ocultando los más reaccionarios. La defensa de los derechos humanos, las migraciones o la paz se ejerce en los parlamentos y mediante leyes, no rindiendo pleitesía a un líder religioso.
Esta tarde 500 personas se han concentrado en el Paseo del Borne de Barcelona, frente a la Iglesia de Santa María del Mar -bien público inmatriculado- en el marco de la campaña Yo no te espero, impulsada por la Fundación Ferrer y Guardia, Europa Laica Catalunya y Ateus de Catalunya.
La concentración, convocada coincidiendo con la llegada del Papa León XIV a Barcelona y el evento en el Estadio Olímpico, ha denunciado el trato de Estado que las instituciones han otorgado a una autoridad religiosa, la financiación pública de la visita y los privilegios que la Iglesia mantiene gracias al Concordato con la Santa Sede de 1979.
Luis Garcia, coordinador en Cataluña de Europa Laica, ha leído el manifiesto de la campaña y ha denunciado la vinculación de los Acuerdos con la Santa Sede con las inmatriculaciones de bienes públicos, poniendo como ejemplo emblemático la Basílica de Santa María del Mar, situada a pocos metros de la concentración.
El martes 2 de junio se presentó en la librería +Bernat de Barcelona y al día siguiente en la librería Muga de Madrid el libro ‘El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia’ (Editorial Akal, 2026), fruto del trabajo de investigación del jurista y activista cultural Antonio Manuel y del periodista Aristóteles Moreno.
La presentación, que tuvo como maestra de ceremonias a Elisabet Almeda, catedrática en Sociología por la Universitat de Barcelona, prácticamente llenó los espacios de la popular librería de la calle Buenos Aires. Una expectación justificada ya que los textos de este volumen, que expresan verdades demoledoras que apuntan a la jerarquía eclesiástica, aportan datos fehacientes de un expolio, el de la Iglesia Católica poco tratado hasta la fecha, que ha supuesto “la mayor descapitalización y despatrimonialización que se haya producido nunca en el Estado español, y que ha acabado convirtiendo al organismo religioso en el mayor terrateniente del país”, según especificaron los autores.
Entrevista al presidente de Ateus de Catalunya, una de las entidades que impulsa la campaña ‘Jo no t’espero’ a raíz de la visita del papa León XIV a Barcelona.
Albert Riba, presidente de Ateus de Catalunya |Públic ________________
La asociación Ateus de Catalunya, la Fundació Ferrer i Guàrdia y Europa Laica son las tres entidades que impulsan la campaña Jo no t’espero, que suma la adhesión de decenas de organizaciones para denunciar que la inminente visita del papa León XIV, jefe de la Iglesia católica, «sea tratada por las instituciones como una visita de Estado, con el despliegue de recursos públicos que ello implica» y no como un viaje de un líder religioso a un Estado aconfesional.
La campaña tendrá como acto culminante una concentración a las 19h del martes 9 de junio -el primero de los dos días que León XIV estará en Barcelona- en el paseo del Born de la capital catalana. Nos encontramos con el presidente de Ateus de Catalunya, Albert Riba, para hablar de la iniciativa y de las diversas demandas que hacen sus impulsores, como la derogación de los acuerdos del Estado con la Santa Sede.
En el centro de la montaña de Collserola (Barcelona), hoy abandonado y en estado de ruina, se reportaron maltratos físicos y emocionales contra centenares de niños durante más de 20 años
Valentín y Lale, dos exalumnos de La Ciudad de los Muchachos, junto a imágenes de archivo de la inauguración del centro en 1951 __________________
Valentín circula por la carretera de la Rabassada lentamente. Curva tras curva, a medida que los árboles van engullendo la carretera, este hombre de 59 años se va sumergiendo en su infancia. “Hay cosas que no he hablado con mi familia y ya no creo que vaya a hacerlo”, dice tras tomar un desvío. “No te puedes imaginar el miedo. Solo éramos niños, necesitábamos que nos protegieran”, añade.
Son las últimas palabras que pronuncia antes de aparcar el coche en medio de un camino por el que sabe que no pasará nadie. A un lado, el bosque. Al otro, una valla que impide el paso y la vista. Pero Valentín sabe lo que hay detrás. Se encarama al coche y señala hacia el dintel de una casa en ruinas. Allí se puede leer: “Ayuntamiento de Barcelona. Beneficencia Casa Puig. Ciudad de los Muchachos”.
La ofensiva de la entidad ultracatólica contra la muerte digna salta de la vía contenciosa a la penal y se amplía a los profesionales médicos y juristas encargados de decidir sobre las solicitudes de eutanasia
Los dos únicos casos judicializados de la eutanasia son de Barcelona __________________
Oriol Solé Altamira, El Diario, 27 de noviembre de 2025
La Justicia sigue sin cortar de raíz la ofensiva de la asociación ultracatólica Abogados Cristianos contra la eutanasia. Una magistrada de Barcelona ha admitido a trámite la querella de la entidad contra un médico y una jurista de la Comisión de Garantía y Evaluación que aprobó la eutanasia de la joven N., a los que acusa de un delito de prevaricación y otro de falsedad documental.
En un párrafo, de escueta motivación (ocupa tan solo siete líneas), la jueza Eva Moltó se limita a indicar que los hechos incluidos en la querella de Abogados Cristianos “pueden ser constitutivos” de delito, y ordena “el esclarecimiento” de los mismos.
La ofensiva judicial de Abogados Cristianos contra la eutanasia salta así de la vía contenciosa a la penal, y supone además añadir un elemento de presión contra los profesionales médicos y juristas que, por ley, se encargan de evaluar todas las solicitudes de muerte digna en Catalunya.
Se presentó el pasado miércoles en Barcelona la asociación Per Elles, que tiene como objetivo luchar contra la exclusión de las niñas de El Raval de origen inmigrante. Muchas no pueden asistir a actividades de ocio, ni aprender a nadar ni ir de campamentos o como contaba la voz grabada de una de ellas en el acto, no pueden salir a jugar a pimpón. Se les impone una segregación por sexos que provoca que tengan que irse de los sitios en los que hay chicos. Las limitaciones que se les imponen van más allá de lo que les correspondería por edad y solo se les aplican a ellas, no a sus hermanos.
La iniciativa surgió hace unos meses, cuando un grupo de monitores detectó que muchas menores estaban en esa situación. Luego, trabajos periodísticos en BTV y el diario Ara[1] recogieron el testimonio de muchas de estas niñas y jóvenes que, aun habiendo vivido toda su vida en Barcelona, no han podido disfrutar ni de la libertad ni de la igualdad que se supone son pilares fundamentales de una ciudad tan abierta como la nuestra.
Un padre no es dueño de la vida de una hija mayor de edad y capaz de decidir
Tribunal Superior de Justicia de Barcelona. Detalle de la fachada del carrer dels Almogàvers | Wikipedia ___________________
Begoña De Miguel y Julen Goñi, El Salto (Opinión socias), 30 de septiembre de 2025
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha dictado sentencia y ha rechazado el recurso que el padre de Noelia, a través de una fundación que se define como cristiana, había interpuesto en contra de la decisión de una jueza de Barcelona de dar validez legal a la solicitud de eutanasia de su hija, y lo ha rechazado porque concurren todos los requisitos que la ley exige para ello, en contra de lo que argumentaba su progenitor y la fundación que lo representa. Es decir, quienes han dictado sentencia se han limitado a corroborar, sin añadir nada, lo que ya estaba recogido en la llamada ley de eutanasia (LORE).
En este sentido, pocos motivos hay para alabar el contenido de dicha sentencia. En efecto, esta noticia aparentemente positiva desde el punto de vista de la defensa de los derechos de las personas tiene, sin embargo, un añadido, no solo contrario a los intereses de Noelia, la persona que solicita la eutanasia porque no desea seguir sufriendo, sino a la propia ley de eutanasia, porque, además de avalar el derecho de la familia a intervenir en el procedimiento, deja abierta la posibilidad de que esa intervención continúe después de esta sentencia, lo que, a buen seguro, y ojalá nos confundamos, no desaprovecharán quienes dicen defender la vida, pero que lo que en realidad consiguen es alargar el sufrimiento.
Una mirada crítica a las inmatriculaciones de la Iglesia en el XXI Seminario Transversal sobre Control Social en la UB celebrado el 25 de marzo en Barcelona (Díptico con folleto informativo)
Mesa:Dino Di Nella, Joan Casajoana y Miguel Santiago / Seminario «Conflictes i control social sobre el Patrimoni Públic: Abordatge criminològic de les Immatriculacions de l’Església Catòlica»- ____________________
Más de 150 personas llenaron el Aula 1 de la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona, que acogió el XXI Seminario Transversal de Análisis Crítico del Control Social , centrado este año en los conflictos y mecanismos de control social vinculados a las inmatriculaciones de bienes por parte de la Iglesia Católica. La jornada reunió a estudiantes de los grados de Criminología y Sociología, profesorado universitario y representantes de diversas entidades sociales, en un encuentro organizado por la Plataforma Recuperant para la Recuperación de los Bienes Inmatriculados por la Iglesia, la Coordinadora Estatal Recuperando, la Unió de Pagesos y el Grupo de Investigación Copolis de la Universidad de Barcelona que reunió a estudiantes de los grados de Criminología y Sociología, profesorado universitario y representantes de varias entidades sociales.
El seminario se inició con la intervención de Dino Di Nella, miembro de la Plataforma Recuperant Cataluña y del Grupo Jurídico Asesor de la Coordinadora Recuperando, que ofreció una introducción general a la temática desde una perspectiva patrimonialista y crítica con la degradación institucional que sufre la Iglesia Católica.
12 nuevos testimonios se suman a las denuncias judiciales contra el enfermero jesuita del colegio, para el que la fiscalía pide 20 añosde cárcel por abusos a alumnas (el caso penal más grave que afronta la Compañía y una de las peticiones fiscales[1]más elevadas contra un religioso)
El colegio de los Jesuïtes de Casp, en Barcelona. | Jordi Otix _______________________
Paula Ericsson Navarro, El Periódico, 25 de marzo de 2025
¿Qué ocurría en la enfermería del colegio de los jesuitas de Casp? Fiscalía pide 20 años de cárcel para el enfermero jesuita Amado Ardid, de 79 años, por dos presuntos delitos de abuso sexual infantil. Peromás allá de estos dos casos, otros 12 testimonios, sumados a seis denuncias judicializadas, abundan, según la acusación, en un patrón de supuestos abusos, tocamientos y conductas inapropiadas que sufrieron alumnas de primero a sexto de primaria entre 1992 y 2005. «Me tocó y me masturbó, me quedé petrificada», afirma una antigua alumna. «Tras ponerme la mano en los genitales, la imagen se me queda en negro”, asegura otra. La mayoría de afectadas no han acudido a denunciar porque o bien sus casos se encuentran prescritos o no se han visto con fuerzas para enfrentarse a la maquinaria judicial.
Sea como sea, los testimonios recabados en esta investigación –17 mujeres y un hombre que han pedido anonimato, por lo que los nombres que aparecen en esta pieza no son reales– recuerdan con nitidez que al fondo a la derecha de la enfermería había «una sala pequeña, oscura, con una camilla blanca». Una estancia que se cerraba por dentro y donde el alumnado se quedaba a solas con el enfermero, quien utilizaba este cuarto tanto para la revisión médica como para las consultas puntuales. La fiscal es contundente: un enfermero no puede explorar los genitales de una menor. Ardid, por su parte, niega las acusaciones.