Los críticos de la Iglesia reclaman a la jerarquía que pida perdón por el franquismo

agosto 6, 2018

Las bases reformistas afirman que la exhumación del dictador es una oportunidad para que la cúpula haga pública una confesión, disculpa o arrepentimiento. La Iglesia ha evitado renegar oficialmente de su papel en la guerra y la dictadura. La posición episcopal, que ignora su complicidad estructural con el golpe y el régimen, consiste en pedir “el perdón de Dios, en uno y otro lado”

En primer término Rouco Varela, expresidente de la CEE / EFE

Ángel Munárriz, InfoLibre, 6 de agosto de 2018

La jerarquía católica española se resiste, tras casi cuarenta años de democracia constitucional, a ejercer la autocrítica, a pedir perdón o a expresar arrepentimiento por las complicidades de la Iglesia con Francisco Franco durante la guerra, la represión y la dictadura. La pretensión del Gobierno de Pedro Sánchez (PSOE) de exhumar los restos del dictador de la basílica católica del Valle de los Caídos, que se enfrenta a la oposición de la comunidad benedictina que los custodia, ha vuelto a aflorar las dificultades del alto clero para lidiar con la historia del siglo XX, en el que la Iglesia fue aliada de las dictaduras de Miguel Primo de Rivera y Franco, del que obtuvo unos privilegios que en buena medida mantiene en democracia. “La exhumación de Franco ofrece una oportunidad de hacer confesión pública, que es una acto claramente religioso. La petición de perdón es una actitud cristiana. Es el cumplimiento de uno de los deberes más intrínsecos al cristianismo,”, señala Juan José Tamayo, teólogo de la Asociación Juan XXIII y pensador de referencia de la Iglesia progresista.

Juan José Tamayo afirma que “los pronunciamientos de la jerarquía católica sobre la exhumación de Franco” vienen siendo “muy formales y muy tímidos”. “Aquí hay una situación inexplicable en gobiernos democráticos e iglesias cristianas del mundo. No existe otro mausoleo a un dictador custodiado por una congregación religiosa. Los obispos no pueden limitarse a decir que esto es un asunto del Gobierno y la familia, porque el dictador está enterrado en un templo católico, lo cual supone una prolongación por parte de la Iglesia de la legitimación de la dictadura.Esto es inaceptable y contrario al espíritu evangélico”, sintetiza Tamayo. Lee el resto de esta entrada »