Educationis desiderátum

enero 4, 2021

El control ideológico de la educación sigue siendo el objetivo principal de la iglesia

Salud en Positivo.

Salud en Positivo / Ilustración de Verónica Montón Alegre

Isabel González, (Foro Ágora Salud), Público, 3 de enero de 2021

El control ideológico de la educación sigue siendo el objetivo principal de la iglesia

Hace unos años le comenté a una amiga, con un niño pequeño, la suerte de tener un colegio público al lado de casa y la respuesta fue: “sí, pero hay muchos gitanos”. Ni que decir tiene que su hijo, adolescente ya, estudia en un colegio privado religioso concertado donde no tienen cabida niños de familias con rentas bajas. ¿Sus padres o él son practicantes? no, pero los contactos sociales y el devenir sociolaboral del infante merecen la elección de colegio, ya se sabe, ¿cuántos negocios e incluso puestos de relevancia política se alcanzan por el simple hecho de compartir pupitre?

Cualquiera pensaría, con la que le está cayendo a la ministra Celaá, que su Ley (LOMLOE) ha suprimido de un plumazo los conciertos, que ha impuesto las lenguas vernáculas por encima del castellano, que el Estado y no los padres deciden a que colegio van los niños, incluso algún medio califica a la Ley Celaá de venenosa además de promover la indolencia entre los estudiantes. Pues no, olviden todo lo anterior.

La nueva ley educativa es integradora

Lo cierto es que en los últimos años ha subido la inversión en la escuela concertada y ha disminuido en la pública a pesar de haber aumentado el número de alumnos. La LOMLOE sólo pretende mejorar la enseñanza pública y hacer que se cumplan los términos de los conciertos: no segregar por sexo ni por necesidades específicas de los alumnos, primar la cercanía del domicilio para elegir plaza, es decir, se limita la capacidad del colegio concertado a elegir a su alumnado. La asignatura de religión dejara de puntuar en la nota media y se estudiarán valores cívicos y éticos; otorga mayor peso al consejo escolar, apuesta por la escuela rural y, no menos importante en momentos de crisis, con esta Ley se elimina la cesión de terrenos para construir centros concertados. En definitiva, es una Ley que apuesta por un sistema educativo integrador estableciendo mecanismos de control evitando así la progresión de una escuela concertada que promueve la segregación social, aumenta la desigualdad y la inequidad y que, a mi entender, debería reducir su presencia en la enseñanza. Lee el resto de esta entrada »


La educación y los Concordatos con el Vaticano

diciembre 26, 2020

El gobierno de coalición, llamado progresista por unos, y social comunista por otros, no tiene la valentía política necesaria para derogar los acuerdos de 1979 con la Santa Sede, continuistas de los que la dictadura mantuvo desde 1953.

El primer Concordato entre España y la Santa Sede se firmó en el Vaticano el 27 de agosto del 1953.

Concordato entre España y la Santa Sede firmado en el Vaticano el 27 de agosto del 1953

Teresa Galeote, Nueva Tribuna, 26 de diciembre de 2020

La nueva ley de educación Celaá  confirma, una vez más, que la religión seguirá dentro de la escuela, aunque no contará en las notas. Con dicha decisión, se constata el maridaje que mantiene la Iglesia Católica con los diferentes partidos que han gobernado en España. El gobierno de coalición, llamado progresista por unos, y social comunista por otros, no tiene la valentía política necesaria para derogar los acuerdos de 1979 con la Santa Sede, continuistas de los que la dictadura mantuvo desde 1953.

Además se asumen los conciertos educativos  con la escuela privada, sabiendo que gran parte está en manos del OPUS. La media de la Educación Pública en Europa es del 81% siendo en España del 62%, y la guinda del pastel la pone la comunidad madrileña, con el 49%.

¿Cuándo comenzó el idilio de Estado-Iglesia? Hace siglos que existe, pero si nos remontamos al S. XIX, la desamortización de Mendizábal, de 1836, la Iglesia Católica pierde parte de sus bienes, al igual que numerosos ayuntamientos. Años más tarde, bajo el reinado de Isabel II, el gobierno de Bravo Murillo firma un Concordato con la Santa Sede, en 1851, por el cual la Iglesia Católica recupera gran parte del poder ideológico y social que había mantenido antes de la disolución de las órdenes religiosas masculinas. En 1856, la desamortización de Madoz vuelve a restringir parte del poder a la Iglesia que el Concordato de 1851 le había otorgado.

Tras el breve paréntesis de la I República, 1873/1874, la restauración de la monarquía borbónica, en 1875, vuelve a ser un terreno abonado para la Iglesia. Bajo el reinado de Alfonso XII se entrega la gestión de cárceles, hospitales, cementerios, moral pública y privada y, sobre todo, colegios de primera y segunda enseñanza serán gestionados por la Iglesia Católica. En el reinado de Alfonso XIII, al ambiente eclesiástico que ya existía se suman las órdenes religiosas que llegan desde Francia, tras la reforma educativa que introduce en el país la Ley Ferry, al suprimir la religión de la escuela. Con la Dictadura de Primo de Rivera, de 1923, el catolicismo se convirtió en uno de los pilares del régimen. El lema de la Dictadura fue: Patria, Religión y Monarquía. Lee el resto de esta entrada »


La escuela y la religión

diciembre 1, 2020

“Reconozcamos que, sin la excusa católica, el movimiento de la escuela concertada no pasaría de ser una cosa de “niños pijos”, carente de asidero lógico alguno. Nos extraña la falta de valentía de nuestros representantes políticos para defender una enseñanza al servicio de la sociedad y sin trampas ideológicas”

Marcelino Flórez, (La Opinión de los socios y socias), El Diario,
1 de diciembre de 2020

El conflicto que vive España en torno a la escuela sólo es comprensible si se tiene en cuenta el factor católico. Sin el lobby católico no existirían ni el artículo 16 ni el artículo 27 de la Constitución, tampoco tendríamos un pacto internacional específico para una religión. Cada día que pasa, este factor se hace más anacrónico, pero sigue ahí inmutable y sirve para articular otros intereses, que van más allá del puro interés económico, con ser éste muy importante. La alianza de los poderes conservadores con el catolicismo español más que en el dinero, pone la vista en la formación ideológica de la ciudadanía bajo los determinados y particularísimos valores del sistema económico vigente: competencia entre personas y entidades, individualismo extremo, libertad personal sin límites sociales. Pero dejaremos esto a un lado y nos limitaremos a tratar de descubrir dónde nace y en qué se fundamenta ese factor católico.

Para comprender lo que está pasando hoy con la educación en España, tenemos que retrotraernos al Concilio Vaticano I de 1869-1870, el que decretó la infalibilidad del papado y condenó los “errores modernos” del pensamiento, recogidos en el Syllabus. El teólogo holandés Edward Schilebeeckx calificó a ese concilio como la “asamblea de una jeraquía feudal en un mundo moderno”; y pone en boca del Papa convocante del concilio, Pío IX, unas palabras que niegan la libertad de conciencia, algo que había reconocido siempre la tradición cristiana: ” De esta repugnante fuente del indiferentismo mana la afirmación absurda y errada o, más concretamente, la locura de que todos los hombres poseen libertad de conciencia y pueden reclamarla. El camino a este pernicioso error lo ha preparado la exigencia de completa e inmoderada libertad de opinión, que se propaga furiosa en la dirección de la aniquilación de lo sagrado y lo revelado”.

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Religión: nada cambia, todo permanece

noviembre 27, 2020

Apuntes sobre la Ley Orgánica de Modificación de la LOE (LOMLOE) desde el prisma religioso. De nuevo, otra ocasión que pasa sin que se atienda al meollo del asunto, que son los privilegios de la Iglesia y de sus adláteres en este país.

Chema Álvarez Rodríguez, El Salto, 27 de noviembre de 2020

Tal cual rebaño congregado por su pastor, la grey catolicona, apostólica y romana ha tomado de nuevo las calles para balar al unísono desde sus vehículos, a golpe de bocina, contra una hipotética desaparición de la religión en la escuela, los colegios privados-concertados y los colegios de educación especial, y al grito de “¡Dios lo quiere!”, traducido en un berreante “¡Libertad, libertad!” que suena a miel en la boca del asno, amenaza con encender la hoguera donde quemar a masones, herejes y precitos, enarbolando la bandera de un conservadurismo político y terruñero que mezcla, en un totum revolutum, a nostálgicos neofranquistas, pijos liberales de la cosa económica y patriotas de banderita en el balcón, unidos ahora ante la amenaza de la hecatombe educativa.

Obcecados, obnubilados, ciegos y movidos por la ira divina, a la voz de sus obispos, de ciertos medios de comunicación que huelen a clerigalla y de la patronal del negocio de la privada-concertada (llamémosla así, pues no deja de ser privada que chupa de la teta pública), claman en el desierto de su ignorancia sin apenas haber leído un resumen de una ley que no es ley, sino reforma de otra ya existente y que mantiene, con muy escasas variantes que no vienen a suprimir nada, los privilegios y el derecho de pernada que la Iglesia goza sobre la educación en España.

Como ya ha denunciado Europa Laica, la reforma de la reforma de la ley de educación mantiene a la religión en el horario lectivo, es decir, no la saca de la escuela, segregando al alumnado desde los tres años, pues obliga a diferenciar a unos alumnos de otros en función de sus creencias religiosas, entre quienes las tienen (de diversas confesiones) y quienes no las tienen, una segregación que se mantiene a lo largo de todas las etapas. Lee el resto de esta entrada »


La revuelta educativa neocon

noviembre 25, 2020

La patronal de los colegios privados concertados ha puesto el grito “en el cielo” y ha lanzado su particular campaña de desinformación y fake news contra la nueva ley educativa

Enrique Javier Díez y Loles Dolz, El País, 25 de noviembre de 2020

La patronal de los colegios privados concertados, mayoritariamente dependientes de la jerarquía católica, ha puesto el grito “en el cielo” y ha lanzado su particular campaña de desinformación y fake news contra la nueva ley educativa (Lomloe), cuyo trámite ha pasado ya al Senado tras ser aprobada la pasada semana en el Congreso de los Diputados.

Esta patronal neoconservadora de las “Escuela Católicas”, en cuanto ha visto peligrar mínimamente algunos de los privilegios que ha acumulado durante tantos años en la España heredera del nacionalcatolicismo franquista, ha obligado a las direcciones de los colegios concertados a mandar una carta escrita a cada familia para que se sumen a la campaña de firmas contra la nueva “Ley Celaá”, asegurándoles que va en contra del profesorado, de las familias y del alumnado, así como contra los derechos constitucionales de toda la ciudadanía. Es más, informan en las misivas que el propio colegio se sumará a esa campaña de lobby y a todas las que pongan en marcha.

No aceptan que la nueva ley derogue la nefasta Ley Wert (Lomce) del PP, que tantos privilegios les otorgó para seguir adoctrinando a los escolares desde su infancia, a la vez que les facilitaba tener una selecta clientela segura y, por supuesto, hacer caja a costa del erario público, sin por ello dejar de cobrar a las familias su particular tributo, en forma de aportaciones voluntarias, por el privilegio de escolarizar a sus hijos e hijas sin mezclarse con los pobres de distinta clase y condición. Un negocio económico e ideológico redondo.

Se entiende, pues, que se revuelvan contra el “gobierno social-comunista”, como les gusta denominarlo, que parece empeñado en limitar un tanto su potestad para seguir haciendo y deshaciendo a su antojo en la educación, como así ha sido durante tanto tiempo. Lee el resto de esta entrada »


Educar en el nombre del padre

noviembre 25, 2020

Aroa Moreno Durán, InfoLibre, 25 de noviembre de 2020

Los alumnos tienen derecho a recibir clase de religión. Lo dice la Constitución: «Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones». Según el acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre Enseñanza y Asuntos Culturales de 1979, es a la Jerarquía eclesiástica, la Conferencia Episcopal, y no a la educativa, a quien le corresponde señalar los contenidos de esta materia y quiénes serán sus docentes, que no pasan una selección ni oposición para ocupar sus puestos de profesor. El primer contenido del currículo de Educación Infantil, es: «El cuerpo humano obra de Dios Creador con la colaboración de los padres. La diferenciación sexual (niño-niña) como don recibido de Dios». Aquí, «al principio», no hubo verbo.

Mi hijo me ha preguntado qué es la religión. Todos los jueves, la mitad de sus compañeros se separa para dar religión. No supe explicarle. Por qué hablarle de un concepto tan complejo y abstracto a un niño pequeño. Lo intenté y no lo conseguí. Hay gente que cree en un señor, empecé. ¿Cómo que un señor?, interrumpió el padre. Me incomodó que fuera el colegio el que me ha puesto en esta tesitura innecesaria a sus cuatro años. No podemos obviar la tradición que arrastramos, a ver de dónde nace todo esto de «salvar la Navidad», pero en los colegios no se habla de historia de las religiones que nos ayuden a entender nuestra cultura, se imparte doctrina católica.

Estos días, con la aprobación de la octava ley de educación de la democracia española, se acentuó el debate sobre la asignatura, ya que, al fin, dejará de contar para la nota media de los alumnos y no tendrá una alternativa no confesional. Además, esta ley prohibirá a los concertados la segregación por sexo. Siglo XXI. En España, un 62% de los alumnos están matriculados en Religión, el porcentaje más bajo de la historia, en lugar de ética o valores o en el caso del ciclo de educación infantil, lo que sea que hacen mientras, plastilinas, jugar o cantar. Según la última memoria de la Conferencia Episcopal, en España hay 34.658 profesores de Religión Católica. Le cuestan al Estado y comunidades 700 millones de euros. Lee el resto de esta entrada »


Omella aboga por implantar en España el “cheque escolar” para que la educación, tanto pública como privada, sea gratuita

noviembre 24, 2020

En su cuenta de Twitter, el presidente de la CEE se ha mostrado contrario a la hora de limitar la libertad de los padres a escoger el modelo educativo de sus hijos

Juan José Omella, presidente de la CEE

Qué, 24 de noviembre de 2020

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, ha defendido este martes en Twitter la implantación en España del denominado “cheque escolar”, un sistema de financiación por el que el Estado abona una cantidad de dinero a las familias por cada hijo en edad escolar para sufragar los gastos de escolarización en el centro que la familia elija.

“El cheque escolar, en Europa, garantiza una educación gratuita, sea de iniciativa privada o pública”, ha señalado Omella en la red social.

La implantación del “cheque escolar” es una medida que Vox recogió en su programa electoral de cara a las elecciones generales del 10 de noviembre de 2019. El partido de ultraderecha apostaba por este sistema con el objetivo de “devolver a los padres una auténtica libertad para elegir la educación de sus hijos, empezando por la elección del colegio”.

El obispo ha hecho, asimismo, una reflexión: “Si todos financiamos la educación con impuestos, ¿por qué limitar la libertad de los padres a escoger el modelo educativo de sus hijos? ¿Por qué penalizar la iniciativa privada?”.

El derecho de los padres a elegir el centro educativo para sus hijos es, desde hace semanas, un asunto que enfrenta a la izquierda y a la derecha –así como a la comunidad educativa– de este país a colación de la LOMLOE, la reforma educativa también conocida como ‘Ley Celaá’, por ser su impulsora la ministra de Educación y FP, Isabel Celaá. Lee el resto de esta entrada »


Caceroladas católicas contra la igualdad

noviembre 23, 2020

La aspiración de una escuela laica en Europa ha estado en el devenir de todas las sociedades europeas y en los países más avanzados no se cuestiona la necesidad de que una escuela pública -que no del Estado – y laica constituya el elemento principal para la emancipación de los menores de las constricciones confesionales, ideológicas o sociales del ámbito familiar. En países como Finlandia o Suiza, por poner dos ejemplos, la educación pública y laica representa el 98% de los escolares.

Foto Arnaldo García – Pablo Lorenzana / El Comercio

Antonio Gómez Movellán, Europa Laica-Laicismo.org

Este fin de semana hemos visto multitudinarias manifestaciones, animadas por la Conferencia episcopal y la derecha católica española, contra el proyecto de reforma de la ley de educación; además, los colegios católicos, por toda España, están adornando sus verjas de lazos naranjas, utilizando a los menores de edad en estas operaciones de propaganda católica.

Todo se hace en nombre de la libertad de enseñanza y que junto a los vergonzosos Acuerdos con la Santa Sede de 1979 constituyen la barricada para seguir manteniendo un sistema educativo segregado socialmente que se justifica por razones confesionales. Nuestro país necesita no una reforma educativa sino una revolución y todos sabemos que una ley por si misma y máxime una ley timorata y moderada como la que ha presentado el Gobierno apenas va a transformar nada nuestro sistema educativo. Sin embargo, auguramos que, se quiera o no, las transformaciones del sistema educativo, en las próximas décadas, serán espectaculares y en ello no tendrá nada que ver ninguna ley, sino que será producto de los cambios sociales, tecnológicos y económicos que se avecinan y que ya vislumbramos. Sin embargo, lo que, si va a contribuir esta ley, más propia del siglo XX que del siglo XXI, es a profundizar la desigualdad social en España.

Desde hace más de 30 años las leyes “socialistas” de educación si bien han extendido los niveles de educación obligatoria no han servido para mejorar nuestra educación pública sino, al contario, al permitir la expansión de las escuelas segregadas a niveles inauditos. Las estadísticas de abandono y fracaso escolar junto a nuestro ranking más que mediocre en el muy neoliberal informe PISA ponen en evidencia la fragilidad del sistema educativo español.  De acuerdo la OCDE la segregación social del sistema educativo español en dos   sistemas, el denominado público y el concertado, es el segundo factor determinante en la reproducción de la desigualdad social después del de la renta. Piénsese, por ejemplo, que en la Comunidad de Madrid más del 50% de los escolares lo están en colegios privados concertados. De paso diremos que también han surgido, como setas, chiringuitos universitarios católicos donde se expiden títulos como churros en nombre del Rey sin que la Administración diga una sola palabra, excepto certificar estos desaguisados. Lee el resto de esta entrada »


Europa Laica ante la LOMLOE.

noviembre 23, 2020

Las patronales católicas, los obispos, además de los grupos políticos y medios afines lanzan noticias falsas sobre la LOMLOE, con la finalidad de continuar con los actuales privilegios e, incluso, tratar de sacar nuevas ventajas para el modelo confesional que defienden, como han hecho desde los años ochenta. Mientras, el gobierno se atrinchera, junto a los grupos parlamentarios que le apoyan.

Europa Laica-Laicismo.org,  23 de noviembre de 2020

El Sistema Educativo español, con el actual texto de la reforma propuesta (LOMLOE), de no rectificar, seguirá siendo CONFESIONAL y segregará, por motivos de conciencia, porque

1-Mantiene la religión en el currículo y en el horario lectivo obligatorio, atropellando los derechos más elementales de la infancia, al segregar al alumnado en función de las creencias e ideologías particulares de sus familias, incluso desde los tres años,

El hecho de volver a la situación anterior, es decir, que la nota no cuente para la media y que no tenga asignatura alternativa no es un avance real, si bien la cuestión de la nota es obvia, el no contar con asignatura “espejo”, aun siendo obvio, genera cierta inseguridad a las familias, dado que quedan espacios libres dentro del horario lectivo y distorsión a la hora de elaborar los horarios. Además de que se pierden gran cantidad de horas lectivas de las asignaturas del currículo ordinario común. La solución es sacarla de la escuela, definitivamente o, al menos, del horario lectivo.

2-No se han derogado los Acuerdos concordatarios de 1979, herederos de los principios nacional-católicos del Concordato franquista de 1953,

3-Siguen vigentes los conciertos con escuelas dogmáticas religiosas, que se les considera servicio público y se les equipara en derechos a la red de titularidad pública, reafirmando un modelo dual. Lee el resto de esta entrada »


La Ley Celáa

noviembre 23, 2020

La única fórmula para descargar una tensión que puede llegar a ser insoportable es la denuncia de los Acuerdos con la Santa Sede. La tutela de la Iglesia Católica sobre el ejercicio del derecho no se corresponde en absoluto con la secularización cada vez más acentuada de la sociedad española.

Las constituciones que no se reforman estallan»

Javier Pérez Royo, El Diario, 23 de noviembre de 2020

Con la Constitución española de 1978 es imposible que se pueda aprobar una ley de educación por consenso. No se ha aprobado ninguna de esta manera, no por casualidad, sino porque la Constitución no lo permite. Esta imposibilidad de alcanzar un consenso se ha ido haciendo progresivamente más visible con la aprobación de cada una de las nuevas leyes. La última siempre ha sido más conflictiva que la anterior. Los dos casos extremos han sido las dos últimas, la Ley Wert y la Ley Celáa. No sé si con esta Constitución habrá una próxima, pero, si la hay, el enfrentamiento será todavía muy superior al que se ha alcanzado con estas dos.

Si la Constitución española hubiera sido el resultado de un proceso genuinamente constituyente, los artículos 16 y 27 en su redacción actual no habrían sido  parte de la misma. No habría una mención expresa de la Iglesia Católica en el artículo dedicado al reconocimiento de la libertad religiosa y la aconfesionalidad del Estado y no se regularía el ejercicio del derecho a la educación de la forma en que figura en el texto constitucional. Y no existirían, por supuesto, unos Acuerdos con la Santa Sede, negociados por un Gobierno pre-constitucional, designado de conformidad con lo previsto en las Leyes Fundamentales del Régimen de Franco, al mismo tiempo que se estaba elaborando la Constitución, pero sin la intervención de las Cortes que la estaban aprobando. Dichos Acuerdos serían publicados en el BOE, inmediatamente después de la publicación de la Constitución, como si fueran unos Acuerdos posconstitucionales, cuando no lo eran. Los Acuerdos con la Santa Sede se introdujeron de contrabando en el ordenamiento constitucional, porque se sabía que no se podían introducir de manera abierta y transparente.

Los artículos 16 y 27 y los Acuerdos con la Santa Sede son el “corsé” dentro del cual tiene que moverse el legislador para regular el ejercicio del derecho a la educación. Es un “corsé” con el que la derecha española se encuentra muy cómoda, pero es un “corsé” que asfixia a la izquierda. Cada intento de esta por relajar la presión del “corsé” es denunciado por la primera como anticonstitucional, como ruptura del “consenso constituyente”, denuncia a la que, como estamos viendo, la Conferencia Episcopal se apunta de manera inmediata. Lee el resto de esta entrada »