No es resignificar: es retirar la impunidad franquista
La escultura «Héroes del Simancas», 1958, adosada a una de las fachadas del colegio de La Inmaculada. Incluye la inscripción «Caídos por Dios y por la patria. ¡Presentes!» – Fragmento _______________
Cada vez que se plantea la retirada del monumento a los llamados “Héroes del Simancas” se repite el mismo guion: que si queremos borrar la historia, que si manipulamos el pasado, que si imponemos ideología.
Curiosamente, quienes levantaron, mantuvieron y defendieron durante décadas un relato único sobre la Guerra Civil ahora se presentan como guardianes neutrales de la memoria.
Conviene remarcar que no estamos ante un debate historiográfico, estamos ante un símbolo erigido en plena dictadura para glorificar a los golpistas franquistas. El monumento no nació como pieza artística inocente ni como recordatorio aséptico de un episodio bélico, fue concebido dentro del aparato de legitimación del régimen franquista[1]. Su función era política. Y lo sigue siendo.
Desde la «responsabilidad institucional» y «dentro del marco legal vigente» pero manteniendo «el objetivo de proceder a la retirada del monumento de Simancas». Objetivo comprometido desde la consejería de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, que lidera Ovidio Zapico (IU) y de la que depende la dirección general de Memoria Democrática. Y objetivo al que no se renuncia después de que el gobierno municipal de Carmen Moriyón anunciara en sesión plenaria que esa retirada era imposible en base a las condiciones de protección del edificio del colegio de la Inmaculada que se fijan en el Catálogo Urbanístico de Gijón
Jesús Martínez Salvador, portavoz del gobierno municipal y concejal de urbanismo, responde a la pregunta formulada por Vox en el pleno| Fuente Cadena SER ___________________Read the rest of this entry »
Unos niños, vestidos de penitentes, representan una procesión en un colegio de Sevilla, poco antes del inicio de las vacaciones de Semana Santa | Marcelo del Pozo (REUTERS)-Fuente _____________________
Juan Antonio Aguilera, Público, 12 de febrero de 2026
1.- El olvido en la Ley de Memoria del papel criminal de la Iglesia durante el franquismo
«España en libertad. 50 años» es el lema principal de un proyecto que lanzó el Gobierno en 2025 con motivo del 50 aniversario de la muerte de Franco y que sigue en marcha en 2026. Desarrolla muchas actividades muy críticas con el franquismo, y por ello está estrechamente vinculado a la Ley de Memoria Democrática (LMD), de 2022. De hecho, ambas iniciativas comparten el marco institucional del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.
La LMD satisface hasta cierto punto una deuda histórica y una importante demanda ciudadana en relación con el franquismo, y esto hay que celebrarlo con entusiasmo. Sin embargo, asombrosamente, ignora por completo –como ya lo hizo la Ley de Memoria Histórica de 2007– el papel que desempeñaron en la guerra civil y en la dictadura la Iglesia católica y el nacionalcatolicismo. No solo es asombroso, es inadmisible, dado que la ideología nacionalcatólica fue consustancial con esa dictadura, y la Iglesia, cómplice activa del golpe de Estado fascista y protagonista clave del control social y la criminal represión franquista. Qué mala memoria, o qué interesada amnesia selectiva tiene esa Memoria Democrática, por mucha mayúscula que se le ponga. Por fortuna, frente a esa sesgada Memoria, o Amnesia Democrática, está la Historia.
Luz verde para empezar a retirar el monumento franquista a los Héroes del Simancas en Gijón. El Principado exige a los jesuitas la «retirada o eliminación» del monumento al Simancas
Monumento a los Héroes del Simancas. JOSÉ SIMAL ___________________
Fuentes: El Comercio (R.G.), MiGijón (Peio H. Riaño), 10 de febrero de 2026
La Federación Asturiana de Memoria y República (FAMYR) comunicó que ha recibido la notificación del Gobierno del Principado por la que se inicia el procedimiento administrativo para la retirada del monumento franquista a los Héroes del Simancas, actualmente visible en la fachada del colegio de la Inmaculada.
La Consejería de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos ha resuelto iniciar el procedimiento para la retirada o eliminación de los símbolos de exaltación del franquismo que se reflejan en la fachada del Colegio La Inmaculada, en Gijón, tal y como acaba de conocer este periódico. Dos semanas después de informar que había caducado el proceso para desmontar de la vía pública el homenaje a los soldados golpistas del cuartel de Simancas, la consejería de Ovidio Zapico notifica a la Compañía de Jesús Provincia de España la obligación de desmontar la escultura, erigida por el arquitecto Manuel Álvarez Laviada en colaboración con Luis Moya Blanco, inaugurada en 1958[1]
El Gobierno de Asturias asegura que mantiene el objetivo de eliminar el monumento y dice que abrirá un nuevo expediente para garantizar la seguridad jurídica del proceso. El portavoz de la Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR), Rafael Velasco, denuncia que las instituciones “no han hecho nada” desde 2024 y siguen incumpliendo la Ley de Memoria Democrática
Fachada del colegio La Inmaculada, en Gijón/Xixón. A la derecha, el monumento a los ‘Héroes del Simancas’ |elDiario.es Asturias/ Archivo _________________
Fuente: Pilar Campo, El Diario, 4 de febrero de 2026
El expediente para la retirada del monumento dedicado a ‘Los héroes del Simancas’, que está ubicado en el colegio de La Inmaculada, conocido popularmente como “el de los jesuitas” en Gijón/Xixón, ha caducado. La Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR), que lleva años intentando que desde el Ayuntamiento de Gijón y el Principado de Asturias se realice una política activa para suprimirla de su emplazamiento como símbolo de exaltación franquista, ha denunciado que con esta inacción se sigue incumpliendo la Ley de Memoria Democrática[1].
La jornada «Por una sociedad laica: Memoria y futuro» ha reunido a representantes de Europa Laica, la Asociación Catalana de Personas Expresas Políticas del Franquismo (ACPEPF), Derecho a Morir Dignamente, la Plataforma catalana para la Recuperación de los Bienes Inmatriculados por la Iglesia, el Ateneo Memoria Popular, Ateos de Cataluña y la Fundación Ferrer i Guàrdia en la Biblioteca de la Fundación para analizar la situación actual de la laicidad, sus retos y su futuro
Biblioteca de Fundació Ferrer i Guàrdia ____________________
La jornada «Por una sociedad laica: Memoria y futuro» se realizó en el marco del 9 de diciembre, Día Internacional de la Laicidad y la Libertad de Conciencia. Durante la mañana, la Fundación Ferrer i Guàrdia, junto con otras entidades sociales, ha participado en una sesión de trabajo en la Comisión de Justicia y Calidad Democrática del Parlamento de Cataluña.
Análisis de la situación actual de la laicidad
José Antonio Naz, presidente de Europa Laica, ha defendido que, aunque la Constitución de 1978 establece que ninguna confesión tendrá carácter estatal, la realidad demuestra una clara desviación de este principio. El artículo 16 de la Constitución, que insta a «tener en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española» y a colaborar con la Iglesia católica, es interpretado de manera que perpetúa un estado de facto confesional. Este marco se reforzó con los Acuerdos con la Santa Sede de 1979 y los acuerdos posteriores con otras confesiones en 1992, aunque con un alcance mucho menor.
Privilegios económicos y sociales de la Iglesia católica
El Principado homenajea y da sepultura digna a estos 21 hombres ejecutados en la represión franquista de 1937 en Lena y pide a los familiares que faciliten ADN para identificarlos
Las cajas con los restos, en el cementerio de Pola de Lena _________________
88 años después de ser asesinados y enterrados en dos fosas comunes en Parasimón, puerto de Pajares, víctimas de la represión franquista descansan ya en el cementerio de Pola de Lena.
Eran 21 las cajas que este sábado se habían colocado, apiladas en dos filas, en el cementerio de Pola de Lena; en su interior, los restos de los cuerpos –todos hombres de entre 17 y 40 años– que fueron recuperados en las dos excavaciones realizadas en Parasimón, en el puerto de Pajares. Allí fueron ejecutados en 1937. Tenían etiquetas, pero no nombres. Y es que todavía no se han logrado identificar a estas víctimas de la represión franquista a pesar de los análisis de ADN efectuados hasta la fecha. En un acto organizado por el Principado, recibieron sepultura y ya descansan en paz.
La historia de España bajo el régimen franquista está marcada por profundas heridas y silencios. Entre los capítulos menos explorados, y sin embargo de vital importancia para la memoria democrática, se encuentra la represión ejercida específicamente sobre las mujeres. Recientemente, se ha reavivado el debate sobre la necesidad de reconocer como víctimas de este periodo a aquellas mujeres que fueron internadas en el Patronato de Protección a la Mujer, una institución que operó con un férreo control moral y social durante décadas.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha asegurado en el Pleno del Congreso celebrado el miércoles 26, que el Gobierno estudiará la posibilidad de incluir como víctimas del franquismo a las mujeres encarceladas en el Patronato de Protección a la Mujer entre 1941 y 1985, condicionando este supuesto a lograr una mayoría parlamentaria en las Cortes.
«Estamos abiertos a todas las posibilidades de mejora de la Ley de Memoria Democrática. (…) Precisamos mayoría parlamentaria», ha respondido en el Pleno del Congreso a una pregunta formulada por la diputada de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) Etna Estrems, antes de insistir en su «compromiso» con las víctimas del Patronato.
España necesita recuperar la Memoria, sin complejos
José Ramón Fernández Castro | Fuente foto ____________________
José Ramón Fernández Castro, La Nueva España, 17 de noviembre de 2025
Los sistemas totalitarios rinden tributo a los tiranos, los ensalzan y engrandecen. Führer, Duce o Caudillo, apelativos asociados a Adolf Hitler, Benito Mussolini y Francisco Franco. Funestos personajes cuyo azote ha padecido la humanidad.
Serán siempre recordados por desatar capítulos extremadamente sangrientos a los que sometieron a los ciudadanos de sus propios países, arrastrándolos a conflictos de exterminio con el fin de imponer su visión en todos los órdenes de la vida; sin limitación alguna ejercieron el poder absoluto con la fuerza, intensidad y alcance que les fue posible, sin importarles los medios ni sus consecuencias.
La guerra es el mayor fracaso al que puede llegar la sociedad, arrastrada por los estamentos del estado y los organismos internacionales que nos representan; dilucidar las diferencias a través de las armas, imponerse al adversario con el despliegue militar cuyo objetivo es aniquilar al oponente, muestra la cara más terrorífica de aquellos que para defender sus intereses carecen de todo límite.
El consejero de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico, anunciaba el pasado viernes 24 de octubre que se iniciarían los trabajos de exhumación de la fosa común de La Lloba, ubicada en el pueblo de Carcéu, en Castrillón, -actuación financiada por el Gobierno del Principado- hoy lunes.
Explicaba entonces el consejero que la Dirección General de Memoria Democrática había recibido 14 solicitudes de personas con familiares desaparecidos en esta zona y que consideran que sus restos podrían estar en esta fosa. Se trata de víctimas que estuvieron previamente detenidas en la Quinta del Pedregal, en Avilés.