No es resignificar: es retirar la impunidad franquista
La escultura «Héroes del Simancas», 1958, adosada a una de las fachadas del colegio de La Inmaculada. Incluye la inscripción «Caídos por Dios y por la patria. ¡Presentes!» – Fragmento _______________
Cada vez que se plantea la retirada del monumento a los llamados “Héroes del Simancas” se repite el mismo guion: que si queremos borrar la historia, que si manipulamos el pasado, que si imponemos ideología.
Curiosamente, quienes levantaron, mantuvieron y defendieron durante décadas un relato único sobre la Guerra Civil ahora se presentan como guardianes neutrales de la memoria.
Conviene remarcar que no estamos ante un debate historiográfico, estamos ante un símbolo erigido en plena dictadura para glorificar a los golpistas franquistas. El monumento no nació como pieza artística inocente ni como recordatorio aséptico de un episodio bélico, fue concebido dentro del aparato de legitimación del régimen franquista[1]. Su función era política. Y lo sigue siendo.
Luz verde para empezar a retirar el monumento franquista a los Héroes del Simancas en Gijón. El Principado exige a los jesuitas la «retirada o eliminación» del monumento al Simancas
Monumento a los Héroes del Simancas. JOSÉ SIMAL ___________________
Fuentes: El Comercio (R.G.), MiGijón (Peio H. Riaño), 10 de febrero de 2026
La Federación Asturiana de Memoria y República (FAMYR) comunicó que ha recibido la notificación del Gobierno del Principado por la que se inicia el procedimiento administrativo para la retirada del monumento franquista a los Héroes del Simancas, actualmente visible en la fachada del colegio de la Inmaculada.
La Consejería de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos ha resuelto iniciar el procedimiento para la retirada o eliminación de los símbolos de exaltación del franquismo que se reflejan en la fachada del Colegio La Inmaculada, en Gijón, tal y como acaba de conocer este periódico. Dos semanas después de informar que había caducado el proceso para desmontar de la vía pública el homenaje a los soldados golpistas del cuartel de Simancas, la consejería de Ovidio Zapico notifica a la Compañía de Jesús Provincia de España la obligación de desmontar la escultura, erigida por el arquitecto Manuel Álvarez Laviada en colaboración con Luis Moya Blanco, inaugurada en 1958[1]
Los archivos del Ayuntamiento de Gijón, el Militar de Ávila, el Muséu del Pueblu d’Asturies o la hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España descubren cómo se construyó la leyenda de los soldados franquistas, que trataron de acabar con la República y fueron derrotados, en agosto de 1936 en el gijonés cuartel de Simancas [hoy colegio de la Inmaculada; colegio concertado de los jesuitas que mantiene el monumento a los «Héroes del Simancas»]
Milicianos republicanos disparando desde la verja del cuartel | Foto Constantino Suárez _____________________
La sublevación de Francisco Franco también fracasó en Asturias. Los militares del cuartel de Zapadores y del Simancas lo intentaron, pero las fuerzas republicanas de Gijón sometieron la réplica del Golpe de Estado: “Cien, doscientos cañonazos, día y noche, sobre los objetivos señalados por telecomunicación. El Cervera [buque de guerra, Almirante Cervera], dueño del mar, se iba haciendo también amo en tierra, porque en su afán de colaborar con la obra colosal de los defensores de Zapadores y Simancas, pudo acercársenos tanto, que hasta llegó a hacer fuego de ametralladora sobre la costa. El chulo del Cantábrico lo llamaban los periódicos rojos, adjudicando la máxima categoría al vocablo plebeyo”. Esta crónica fue publicada por el periódico falangista Voluntad, casi un año después de la invasión de Gijón por las fuerzas franquistas, el 21 de octubre de 1937.
Simancas se convirtió de inmediato en un símbolo de honor, patria y homenaje franquista. Cinco días después de la llegada de las tropas rebeldes, el alcalde provisional, Alberto Menéndez Setién, lanzó un bando en el que hizo saber a la población que “el regimiento de Simancas escribió una página de heroísmo, letras de oro de la historia de nuestra España”.
La Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR) ha denunciado la “inacción” y el silencio administrativo del ayuntamiento gijonés y el Gobierno de Asturias por no retirar el monumento en cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática
Famyr ha denunciado a las administraciones asturianas ante la oficina del Defensor del Pueblo, que dirige Ángel Gabilondo / elDiario.es _________________
La Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR) ha presentado una denuncia[1]contra el Ayuntamiento de Gijón y el Gobierno de Asturias ante la Fiscalía de Sala de Derechos Humanos y Memoria Democrática del Estado y ante el Defensor del Pueblo por su “inacción” al mantener el monumento de “Los héroes de Simancas” que está ubicado en el colegio de La Inmaculada, conocido popularmente como “el de los jesuitas”.
Famyr sostiene que tanto la administración local como la regional incurren en un “flagrante incumplimiento” de sus obligaciones legales en materia de memoria democrática.
Exaltación franquista
La permanencia del monumento en el Colegio de La Inmaculada, antiguo Cuartel de Simancas de Gijón, ha sido denunciado en reiteradas ocasiones por la federación que ha solicitado su retirada por lo que implica de exaltación franquista, “al estar dedicado a los caídos por Dios y por España, en homenaje a los golpistas que asaltaron la legalidad republicana en 1936”.
Tal vez ahora que se habla de su ¿resignificación? conviene un pequeño repaso histórico de cuándo y para qué se levantó el Valle de los Caídos
Inauguración del Valle de los Caídos /Fuente foto _______________
1 de abril de 2025
Franco, con el visto bueno de la Iglesia, construyó su particular Gólgota, Calvario, lugar de la calavera. Un monumento nacido de un hombre y no de un pueblo, pues un decreto de Franco ordenó su construcción el mismo día en que acabó la guerra, el 1 de abril de 1939, escribiría Txema Monteroen un artículo publicado en Conversación sobre Historia en 2019 que titularía «La catedral de la Muerte».
Pues bien, ahora que se cumplen 66 años de la inauguración de esa «catedral de la muerte» y que un acuerdo Gobierno-Vaticano no va a desacralizar la basílica, va a mantener a los benedictinos y también la cruz, y a la espera de ven en qué consistirá su resignificación, repasemos un poco de historia.
Al año siguiente de que el mensaje firmado por el ‘Generalísimo’, el 1 de abril de 1939, proclamara el final de la guerra: «En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado», el 1 de abril de 1940 (BOE), Franco disponía la construcción de la Basílica y el Monasterio del Valle de los Caídos, como un «lugar de reposo y meditación», con el fin esencial y principal de «perpetuar la memoria de los que cayeron en nuestra gloriosa Cruzada».
FAMYR presentará una queja al Defensor del Pueblo ante la inacción administrativa para retirar el monumento situado en la facha del colegio de los jesuitas, la Inmaculada, de Gijón
El monumento a los «Héroes del Simancas», de Manuel Álvarez Laviada, 1958, con la inscripción «Disparad sobre nosotros. Simancas 18 julio 1936-21 agosto 1936. Caídos por Dios y por la Patria ¡Presentes!» / Foto- montaje Asturias Laica ____________________
La Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR) presentará una queja ante el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, para criticar la «inacción» administrativa que, según la entidad, permite que no se haya eliminado el monumento «Héroes del Simancas»
FAMYR instará al Defensor del Pueblo a que «garantice el cumplimiento de la legislación en materia de Memoria Democrática». Recuerdan desde FAMYR que se presentaron solicitudes ante Ayuntamiento y Principado para eliminar el monumento y que esas peticiones no se han contestado. «Es una inacción injustificable y un funcionamiento anormal», lamentan.
Por otro lado, FAMYR valora «positivamente» que la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte del Principado haya rechazado, tras el informe desfavorable del Consejo de Patrimonio Cultural, la declaración del «Héroes del Simancas» como Bien de Interés Cultural (BIC). «La administración autonómica debería actuar ya de forma definitiva exigiendo y haciendo cumplir la retirada del monumento, que sigue siendo un insulto a la dignidad de las víctimas del franquismo», esgrimen la federación.
EFE / Imposición Gran Collar de la Orden Suprema de Cristo.- Madrid, 25-2-1954.- El Jefe del Estado, Francisco Franco, recibe el gran Collar de la Orden Suprema de Cristo de manos del Cardenal Primado, Enrique Plá y Deniel, en una ceremonia celebrada en la capilla del Palacio de Oriente, en presencia del ministro de Justicia, Antonio Iturmendi Bañales (i) ____________
José Molero Pérez, El Periódico (Carta del lector), 3 de diciembre de 2022
Franco, el iniciador de una guerra civil y el dictador represor, fue distinguido por el papa Pío XII con el collar de la Orden Suprema de Cristo en 1953, meses antes del Concordato de 1953. Ese collar era la máxima distinción pontificia, creada para reconocer y premiar especiales servicios prestados a la Iglesia.
El 25 de febrero de 1953, Franco recibió el Gran Collar de manos del cardenal primado Enrique Plá y Deniel. El nuncio de la Santa Sede en España, monseñor Antoniutti, pronunció entonces estas palabras de pleitesía a Franco: “Con toda mi alma pido al Cielo que proteja y colme de beneficios divinos a la persona del Jefe del Estado”. Pío XII, con esa condecoración, formalizó el matrimonio sacrílego entre Cristo y Franco, estando uno en las antípodas del otro. Lo que demuestra que la Iglesia, a través de la Historia, ha solido acercarse a quien más beneficios y privilegios le ha concedido, aunque ese alguien sea un depravado moral. ¿Por qué? Sin lugar a duda, porque gracias a las alianzas con esos seres indignos, la Iglesia ha obtenido más prebendas tangibles que las del propio Dios.