El consejero de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico, ha anunciado una nueva inyección de recursos públicos de 169.000 euros para continuar las exhumaciones en la fosa de La Lloba, en Castrillón. Esta cantidad se suma a los 80.000 euros iniciales con los que arrancaron los trabajos, reforzando el compromiso institucional con la recuperación de la memoria democrática.
Los trabajos se encuentran en una segunda fase recién comenzada y en la que ya se han encontrado 18 cuerpos. Entre esta fase y la anterior, los hallazgos de restos de víctimas del franquismo siguen aumentando y podrían alcanzar los 40 cuerpos, según los cálculos de los responsables de la excavación, que encabeza el catedrático de Arqueología de la Universidad de Oviedo y director de Arqueos, Avelino Gutiérrez. Hasta ayer se habían localizado restos de 35 personas, en las últimas horas se han registrado nuevos descubrimientos, y las previsiones apuntan a que seguirán apareciendo más a medida que los trabajos avancen hacia la parte superior de la finca.
Los trabajos de exhumación sacan a la luz «un amasijo de huesos» de al menos nueve personas más y confirman la extrema violencia ejercida y avanzan en la identificación de los cadáveres.
La viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González Prieto, durante la visita a la fosa de La Lloba,Castrillón, junto a familiares para conocer los avances de los trabajos | Portal Actualidad Gobierno de Asturias __________________
La exhumación de la fosa de la Lloba, en Castrillón, ha permitido localizar restos de otras nueve personas en un segundo tramo de la trinchera, lo que eleva a 16 el número total de víctimas recuperadas en este proceso impulsado por la Dirección General de Memoria Democrática, dependiente de la Consejería de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos. Los trabajos que realiza el Grupo Arqueos de la Universidad de Oviedo siguen aportando evidencias de la brutalidad con la que fueron asesinadas y ocultadas las víctimas republicanas durante la Guerra Civil.
La viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González Prieto, que ha visitado hoy los trabajos junto con la directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado, ha destacado la labor técnica desarrollada en la fosa y su impacto en las familias: “Creemos que el enorme trabajo que está realizando el equipo Arqueos, al frente del cual está Avelino Gutiérrez, es muy gratificante para las familias que llevan años esperando por esta exhumación”.
Los trabajos se centrarán ahora en una zona específica donde esperan hallar más resultados para esclarecer la represión de finales de los años treinta del siglo XX. Arqueólogos de la Universidad de Oviedo reanudaron este lunes la exhumación en la fosa común de Castrillón, que parte de una investigación basada en documentos históricos y testimonios orales.
Los trabajos de exhumación en la fosa común de La Lloba[1] continúan este lunes tras el parón invernal. Las labores del equipo arqueológico de la Universidad de Oviedo, dirigido por Avelino Gutiérrez, se desarrollarán ahora en una zona concreta, más localizada, donde esperan encontrar más restos óseos de víctimas de la represión franquista de los últimos años treinta del siglo XX, principalmente.
La excavación arqueológica parte ahora de los resultados hallados en los últimos días de trabajo del pasado año, cuando localizaron primero restos de huesos de pies y unas botas «claveteadas», además de fragmentos de un cráneo y un fémur. «Casi seguro que esos restos óseos no son de la misma persona», señala Gutiérrez. Esos restos están siendo analizados para ser cotejados posteriormente con el ADN de las familias de los desaparecidos.
Una asociación por la memoria histórica logró desviar en 2003 el trazado de la Autovía del Cantábrico en el ámbito donde se han hallado los primeros restos: unas botas y restos de un cráneo y una tibia, primeros hallazgos en la fosa de La Lloba, en Castrillón. «Tenemos la esperanza de encontrar más», aseguró el arqueólogo Avelino Gutiérrez sobre unos trabajos que ahora se centran en la zona norte de la trinchera
Cumplido un mes del inicio de los trabajos en fosa de La Lloba, Castrillón, los arqueólogos han comenzando a obtener los primeros resultados de la excavación en una antigua fosa conocida durante décadas como lugar de enterramiento de víctimas de la represión. Se trata de una de las más importantes de Castrillón tanto por su tamaño como por el número de víctimas que podrían estar allí. «Aún es pronto para sacar conclusiones, pero tenemos la esperanza de encontrar más huesos», aseguró Avelino Gutiérrez, al frente de la los trabajos, quien recibió la visita de los familiares que creen tener allí, bajo tierra, a sus seres queridos.
Dos pies con sus botas y varios fragmentos de un cráneo han sido los primeros restos óseos que se han encontrado en los trabajos de exhumación que se llevan a cabo en la fosa de La Lloba, en Castrillón, en la que podría haber enterrados entre 24 y 28 víctimas de la represión franquista.
El consejero de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico, anunciaba el pasado viernes 24 de octubre que se iniciarían los trabajos de exhumación de la fosa común de La Lloba, ubicada en el pueblo de Carcéu, en Castrillón, -actuación financiada por el Gobierno del Principado- hoy lunes.
Explicaba entonces el consejero que la Dirección General de Memoria Democrática había recibido 14 solicitudes de personas con familiares desaparecidos en esta zona y que consideran que sus restos podrían estar en esta fosa. Se trata de víctimas que estuvieron previamente detenidas en la Quinta del Pedregal, en Avilés.
La dirección de Memoria Democrática del Principado de Asturias acaba de iniciar el proceso de localización, exhumación e identificación de restos humanos en la fosa común de La Lloba, en el concejo de Castrillón. Se trata de la segunda más importante del municipio, después de la que se encuentra ubicada en el pinar de Salinas, y en ella hay identificados, al menos, dos vecinos del concejo. La de La Lloba es una fosa perteneciente a la época de represión durante la posguerra y en ella se encuentran los restos de José Fernández Corujedo, quien fue asesinado el 5 de noviembre de 1937 y Josefa Fernández Gutiérrez, asesinada el 15 de mayo de 1938.
La fosa se encuentra junto a la gasolinera de Carcedo entre suelo de Infraestructuras y un terreno privado ubicado junto a lo que fue un nido de ametralladoras. Los estudios realizados en la zona han advertido además de la probabilidad de que existan varias fosas en las trincheras que fueron construidas por los propios republicanos.