El fenómeno del auge neopentecostal, según la Federación de entidades religiosas evangélicas de España (Federe) tiene una estrecha relación con los nuevos flujos migratorios entre España y América Latina
Trump, Bolsonaro y Ayuso | Ignacio Prieto ______________________
Ignacio Prieto, InfoLibre, 24 de noviembre de 2025
El fenómeno pentecostal y neopentecostal crece y su mensaje llega cada vez más y más lejos. Este movimiento religioso, que tiene su origen en el cristianismo evangélico, se ha esparcido por todo el globo desde EEUU hasta Asia, pasando por África y América Latina, donde, desde hace décadas, se ha vivido un boom que ha llegado a preocupar incluso al Vaticano.
España está siendo testigo de una progresión sin precedentes de este movimiento religioso. Según datos del Observatorio del Pluralismo Religioso, a día de hoy existen 4.737 lugares de culto evangélicos en España con una gran presencia en comunidades autónomas como Cataluña (con 1.007 templos) o Madrid (con 851). La mayoría de estos templos (que a veces son sótanos acondicionados o antiguos locales) se afincan en los barrios de la periferia de las grandes ciudades, donde buscan ofrecer una salida espiritual a gente que, en muchas ocasiones, sufre de precariedad y marginalidad.
El Tercer Comando Puro de Río de Janeiro es una de las principales organizaciones criminales del país y una de las más grandes de Sudamérica. Sus vínculos con la iglesia evangélica y la ultraderecha brasileña
Leandro Álvarez de Lorenzo, Diario Red, 10 de agosto de 2025
Nacidos en los años ‘80 en la populosa Río de Janeiro, el Tercer Comando Puro (TCP) es el primer grupo de narcotraficantes abiertamente evangélico pentecostal. Se formaron como una escisión del Comando Vermelho (CV) que hoy por hoy actúa en tándem con el principal grupo de narcotraficantes del país, los paulistas del Primer Comando de la Capital (PCC).
Tras una división interna con el grupo de narcotraficantes más grande de la ciudad carioca, el TCP logró disputar el dominio en favelas como Morro dos Macacos y el Complejo de Israel, que incluye comunidades como Parada de Lucas, Cidade Alta, Pica-Pau, Cinco Bocas y Quitungo. Las grandes disputas entre el CV y el TCP generaron una escalada de violencia en Río en los últimos años, que incluyeron secuestros, quemas de automóviles, cierres de escuelas y centros médicos y tiroteos como el ocurrido en agosto de 2024.
Los evangélicos ganan terreno en Brasil y representan ya el 26.9 % de la población, mientras que el catolicismo retrocede a mínimos, aunque se mantiene como la religión mayoritaria del país (56.7 %), según un informe divulgado este viernes por el Gobierno.
El contingente de seguidores de las diferentes corrientes evangélicas avanzó 5.2 puntos entre 2010 y 2022, según los datos del último censo realizado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Ese crecimiento se produjo principalmente a costa de los feligreses católicos, que en los últimos doce años pasaron de ser el 65.1 % de la población al 56.7 %.
En número absolutos, en 2022 había unos 100 millones de católicos y cerca de 50 millones de evangélicos en el país suramericano, cuya población ronda los 213 millones de habitantes.
Hay una máxima que dice que el valor del patrimonio de la Iglesia católica es uno de los misterios de la fe, un secreto que la institución ha guardado durante siglos.
Y debido a ese secretismo, las especulaciones sobre el tamaño de la fortuna de la Santa Sede han ido creciendo año tras año, creándose una mística en torno al tema que raya en la ingenuidad y comentarios como «¿por qué el Papa no vende el Vaticano para acabar con el hambre en el mundo?».
Lo cierto es que, desde el inicio de su pontificado, el papa Francisco, fallecido el 21 de abril, se esforzó hacer más transparentes las cuentas del Vaticano con medidas que han cambiado y agilizado la maquinaria vaticana y han tenido repercusiones en la Iglesia en general.
Una de ellas fue publicar, en 2021, el balance financiero público de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (Apsa) del año anterior, práctica que se ha seguido desde entonces. Fue la primera vez, desde la creación en 1967 de Apsa, encargada de gestionar propiedades e inversiones, que esas cifras salieron a la luz.
En un Brasil polarizado, la extrema derecha capitaliza la religión para consolidar tanto agendas ultraconservadoras como vínculos simbólicos con las masas
Jair Bolsonaro con el pastor evangélico Silas Malafaia durante un culto en la iglesia evangélica Asamblea de Dios en Río de Janeiro en 2022, cuando era presidente de la República / Alexandre Cassiano/ EFE-Fuente _____________________
Ana Carolina Evangelista, Rebelión, 7 de febrero de 2025
La religión parece brotar de la tierra cada vez que se analiza hoy la política en Brasil, y no sólo en Brasil. Ya sea durante procesos electorales o en los pasillos de los poderes Ejecutivo y Legislativo, no pasa un día sin que hablemos de cómo va la intención de voto del segmento evangélico, o sobre el posicionamiento del diputado a, b, c… que ha manifestado cado sus referencias religiosas para justificar su voto o su nuevo proyecto de ley, y las repercusiones que esto tendría en el Gobierno. Pero, ¿qué pasó? ¿Por qué vemos más religión en la política? ¿Siempre estuvo ahí y simplemente no le prestábamos atención? ¿Por qué ya no es posible hablar de elecciones y política sin que haya un poco de religión queriendo hacer acto de presencia?
¿Y será que todo tiene realmente que ver con religión? Yo diría que no. Si extrapolamos al contexto brasileño una reciente investigación publicada en Estados Unidos, quizás más personas empiecen a preguntarse si efectivamente estamos hablando de una invasión indiscriminada de la religión en la política o si más bien estamos presenciando una incorporación sistemática, radicalizada e instrumental de la religión por uno de los polos político-ideológicos. La segunda opción parece más acertada.
El furibundo ataque contra la artista, que ha dedicado un clip al candomblé, fe que profesa, le hace perder 200.000 seguidores en redes en dos horas
Anitta posa con dos mujeres baianas su video musical ‘Aceita’ / Anitta _________________
Naiara Galarraga Cortázar, El País, 21 de mayo de 2024
No era ningún secreto que Anitta, la cantante carioca que triunfa en medio planeta, es fiel del candomblé, una religión afrobrasileña alumbrada durante la esclavitud y objeto prioritario de la intolerancia religiosa en Brasil. Pero ha quedado claro que una cosa es profesar un credo en privado y otra distinta homenajearlo en público. La artista ha sufrido los prejuicios que persiguen a los creyentes del candomblé al dedicarle un tema y un video en su último álbum Funk Generation. El mero anuncio de que estrenaría el clip, titulado precisamente Aceita (acepta), recibió el lunes una respuesta furibunda: “Ayer, cuando anuncié el lanzamiento de este clip, perdí más de 200.000 seguidores en menos de dos horas”, reveló el martes la cantante, que atesora 65 millones de seguidores en Instagram.
Anitta, de 31 años, ha explicado que este álbum es una celebración de sus raíces. La artista se ha labrado una carrera en la música internacional reivindicándose como una hija de las favelas de Río de Janeiro, con un pop multilingüe, coreografías muy sexualizadas y provocadoras que combina con mensajes de empoderamiento femenino, en defensa de la comunidad LGTB+ o contundentes mensajes políticos. El más reciente, al hilo de las inundaciones del sur de Brasil se resume en un ‘No voteis a los políticos antiambientales’.
Dos periodistas de ‘O Globo’ reconstruyen en un libro los casos de los 108 curas católicos formalmente investigados en las últimas dos décadas en un país con 25.000 sacerdotes
Los autores del libro ‘Pedofilia na Igreja’, Fabio Gusmão, izquierda, y Giampaolo Morgado Braga, en una imagen cedida por la editorial / Giampaolo Morgado Braga ________________
Naiara Galarraga Gortázar, El País, 22 de agosto de 2023
Cada dos meses, un antiguo fraile brasileño llamado Tarcísio Tadeu Spricigo debe presentarse ante el juez. También tiene que informarle si se muda de vivienda. Son requisitos de la libertad condicional de la que disfruta tras tres condenas por pederastia que suman 32 años de cárcel y le tuvieron preso unos años. Spricigo es el autor de lo que la policía describió como “manuales de pederastia”, diarios descubiertos en 2002 en su casa parroquial y que causaron conmoción antes de caer en el olvido. Ahora, un libro, Pedofilia na Igreja, um Dossiê Inédito Sobre Casos de Abusos Envolvendo Padres Católicos no Brasil, reconstruye de manera minuciosa los abusos, las idas y vueltas a tribunales y prisiones de este depredador sexual y los otros 107 sacerdotes investigados formalmente en Brasil por abusos en este siglo, incluidos 60 que fueron condenados. Los autores confían en que otros periodistas brasileños recojan el guante y emprendan nuevas investigaciones para arrojar luz sobre los abusos sexuales del clero.
Las iglesias evangélicas cada día más presentes en las democracias latinoamericanas
Walter C. Medina, Nueva Tribuna, 27 de octubre de 2022
El crecimiento exponencial de los grupos evangélicos en Latinoamérica se ha consolidado a tal extremo que no es exagerado considerarlos como una nueva fuerza social y política de inéditas proporciones en cuanto a su influencia.
En 2019, y bajo el título “Iglesias evangélicas y el poder conservador en Latinoamérica”, se analizó en nuevatribuna.es la creciente participación de estos grupos religiosos en la política de la región. En el texto se hacía hincapié en la derecha estadounidense, considerada, hasta la segunda mitad de la década de los ’80, una minoría de fanáticos que impulsaba la idea de la “evangelización de los estados”. La irrupción en la escena política de Pat Robertson, producida en 1988, fue la clave para que, a partir de entonces, comenzara un aluvión de “mensajes divinos” que calaron en una buena facción conservadora norteamericana y, por ende, anidara tímidamente en las democracias americanas.
Todos los candidatos tienen que acercarse a la sociología religiosa del país; así, la fórmula vicepresidencial de Lula es un miembro del Opus dei y ello se hace para decantar el voto católico conservador de las clases medias y para dar garantía de moderación al empresariado.
Alcanzar la presidencia en Brasil es muy importante, pero a veces se olvida que su sistema político es muy complejo donde gobernadores, senadores y diputados constituyen, en un contexto de fuerte federalismo, un gigantesco puzle que condicionan al ejecutivo y al Presidente de una de las principales potencias del mundo. Si tenemos en consideración todo esto el perdedor de la primera vuelta, Bolsonaro, es el que ha ganado ya que las alianzas de derecha, en su multitud de versiones, han obtenido un gran éxito en los legislativos y ejecutivos de los Estados federados y previsiblemente el congreso federal que salga de estas elecciones será el más de derechas desde hace 20 años. Estas mayorías fragmentadas son las que condicionarán al ganador de la segunda vuelta, sea éste Bolsonaro o Lula.
En estas alianzas cobra una especial relevancia el evangelismo, o lo que es lo mismo, las iglesias nacionales pentecostales o neopetencostales de raíces norteamericanas que están implantadas desde principios de siglo XX, al igual que en muchos otros países latinoamericanos, pero su auge y despegue se corresponde con los últimos cuarenta años. Brasil es, quizás, donde el evangelismo está más implicado en la política ya que éste ha colonizado varios partidos o ha creado partidos propios y se moviliza con mucha fuerza en los periodos electorales.
La despenalización del aborto en Colombia es la última muestra del impulso de los altos tribunales a las conquistas sociales en América Latina
Mujeres colombianas celebran la decisión de la Corte Constitucional de aprobar la despenalización del aborto hasta la semana 24 / Foto: CARLOS ORTEGA (EFE)
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Catalina Oquendo, Mar Centenera, Naiara Galarraga, Antonia Laborde, Francesco Manetto (Bogotá / Buenos Aires / São Paulo / Washington / México ), El País, 24 de febrero de 2022
Colombia, México, Argentina o Brasil. El camino de los avances democráticos en América tiene dos velocidades en las que la justicia va ganando la partida a la política. La última muestra es la despenalización del aborto en Colombia hasta la semana 24, un fallo histórico de la Corte Constitucional dictado el lunes. En septiembre había sucedido algo parecido en México, donde la Suprema Corte de Justicia de la Nación anuló la pena de cárcel con la que se castigaba la interrupción voluntaria del embarazo en algunos Estados del país. En ambos casos, las sentencias dejan en evidencia a los gobiernos, de signo opuesto. Si el de Iván Duque se opone sin matices a la medida, el de Andrés Manuel López Obrador se había negado a legislar al respecto.
En Argentina, país pionero en la región en derechos reproductivos, la Corte Suprema tuvo al igual que la marea feminista un papel determinante en la nueva legislación. Brasil tipificó como delito la homofobia en 2019 gracias al Tribunal Supremo. Por el contrario, en Estados Unidos, donde en las últimas décadas el máximo tribunal ha sido decisivo en el afianzamiento de las conquistas sociales, el derecho al aborto vuelve a peligrar después de que el expresidente Donald Trump cambiara los equilibrios de la corte otorgando una sólida mayoría a los jueces conservadores. Esta inversión de tendencia choca con la de algunos de los principales países del continente.